Dic 29 2005
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Opinión

BOLIVIA: UN NOMBRE Y UN TERRITORIO. PERSPECTIVAS

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

He decidido comenzar este análisis especulativo centrándome en un nombre. Debo explicarme: Evo no es un nombre común; entre campesinos e indígenas la imposición de nombres familiarmente extraños denota procedencia humilde, sin duda, pero orgullosa del hecho de poder poner a nuestros hijos el que más nos satisfaga, fuera de los contextos de vergüenza y de miedo al qué dirán.

La nación aymara, a la cual pertenece el electo presidente de Bolivia, como tantas otras etnias, están inmunizadas de este deber de poner nombres no excéntricos, ya sea en la voluntad de ignorancia o por auto afirmación.

Para mi lo central, en cualquier caso, es que Evo –nombre tan poco común que nos suena a la masculinización del nombre Eva, la primera mujer de la Biblia– quizá contenga de profundis, numerosas claves históricas que sólo la historia por venir nos revelará, sin temor al análisis cabalístico o a la hermenéutica más esotérica.

fotoLa cuestión es de hecho mucho menos hermética. Se trata simplemente de instalar el nombre Evo en Google Noticias (castellano), o en Google News (inglés). Allí encontramos la primera constatación, la palabra Evo solo puede referirse a una cosa, Evo Morales. Así comprobamos que en español Google tiene acumuladas más de 5.900 fuentes de noticias (en un background de noticias que se desaparece tras unos 40 días.) En inglés más de 1.100 noticias. Curioso es que hace unos seis meses la palabra Evo en inglés traía solo unas 100 noticias y en español algo más de 1.200.

Pero es curioso positivamente, puesto que Evo ha construido su nicho en las noticias de a poco, desde ser un líder desconocido para el mundo. Ciertamente no para los americanos del Sur. Hoy la percatación es que Evo es noticia, y una mayor, puesto que desde múltiples perspectivas Bolivia a pesar de su pobreza y supuesta irrelevancia global, se viene a transformar con este nuevo presidente electo en un foco de muchas expectativas de análisis político y económico, además energético y por tanto de alto nivel geopolítico.

La cuestión central de Evo, el nombre, puesto que lo que circula por la red de noticias de prensa son nombres y palabras clave: es decir, perfectamente cualquier lector podrá conocer a Evo por su nombre más no por su persona ni personalidad. Hablando de la mayoría de los lectores de noticias vía Google Noticias, Evo se nos presenta como un actor que es capaz de definir una serie de cuestiones centrales no solo para su país sino también para el resto del continente.

Evo implica dos lecturas o puntos de vista, el de la centro derecha (es decir, centro, derecha y ultraderecha) y el de la izquierda (izquierda estrictamente izquierdista). Ambos puntos de vista conllevan también actitudes políticas que serán definitorias en la configuración del escenario en que nuestro nombre analizado se tendrá que desenvolver.

La visión imperial

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Para acercarnos a la visión imperial, es decir, derechista, nada mejor que revisar Google News, es decir principalmente lo que los analistas imperiales leen de los hechos actuales de Bolivia. Si nos concentramos en la visión imperial tenemos aún dos tipos de fuentes, una mayor y otra menor, la primera es la de los analistas imperiales de cuño propagandista, centrándonos en el The Times de Londres y de ahí a una caterva interesante de seguidores, que nos llevan al New York Times y al Washington Post, algo más analíticos, a veces y propagandísticos según la actitud central de Wáshington.

El segundo tipo de fuente es en lo básico el Financial Times. Esta división la tomo prestada de Noam Chomsky –su explicación es simple–: los diarios propagandistas de la administración del imperio se dedican a eso; entregar información a la masa de lectores. Por el contrario tanto el Financial Times como el TheWall Street Journal son diarios escritos para un tipo especial de lectores: gerentes, agentes y ejecutivos del imperio.

Para ellos no es necesario la propaganda, ellos son serios consumidores de información y no necesitan de propaganda estorbante para tomar sus decisiones que desde ya son decisiones conscientes que deben sortear los desafíos de la realidad, inmediata, cotidiana, sucesiva. Este tipo de lector debe alimentarse de información sin distorsiones, de esta manera este tipo de medios se limita a informar las cosas tal como suceden, evitando devaneos innecesarios.

Caso aparte es la BBC, mega agencia de información que cuenta con una envidiable independencia para generar sus contenidos, y que ha sido objetos de numerosos intentos de desmantelación a los cuales han respondido con una organización poderosa capaz de decir no a cualquier político inglés.

Señalados y someramente explicados los dos tipos de medios de noticias, debemos también explicar someramente su unidad. Ambos son escritos para un público que pertenece al primer mundo, y al cual se debe informar sobre la periferia en términos descriptivos, más o menos matizados de propaganda, pero, y esto es para mi central, que deben entender las curiosidades del tercer mundo con la lejanía de su comodidad y con la cercanía de la “comprensibilidad”.

Comprensibilidad significa comprensión abarcante, no sólo de la importancia de la noticia para el centro imperial, sino comprensiva sobre qué es lo que hace que las poblaciones del tercer mundo se comporten así, es decir una comprensión cuasi filantrópica de destinos irrelevantes pero tangenciales. Como diciendo “comprendo tu desesperación y tu reacción populista, pero actuando así no vas a llegar a ninguna parte, puesto que puedo ya casi ver el desenlace de tu exabrupto político, económico, energético”.

Me refiero entonces a una ‘comprensión’ que permite a estos lectores sentirse parte de la comprensión de un destino “obvio. En resumen: no vas a ninguna parte si te extravías en opciones políticas excéntricas (es decir, fuera del centro imperial).

En mi perspectiva eso es Evo para los lectores de las noticias centrales, agentes o público general angloparlante. Desde luego existe también todo un repertorio de fuentes de noticias en inglés que son no imperiales, que si bien no son masivas en el papel, Google las hace disponibles sin sesgo en su buscador de noticias. Lo que sí constituye un panorama significativo. Sin embargo para nuestro análisis es secundario, puesto que esas mismas fuentes están en castellano, y su información en el caso de Evo, es para nosotros más clara e inmediata en nuestro idioma.

fotoDescribiendo de esta manera somera los medios imperiales en realidad nos proponemos introducirnos a los designios de Wáshington para Bolivia. Para comenzar entonces de lleno a una visión general del futuro inmediato de ese país, deberemos llevar la cuestión a cotas geopolíticas. Allí debe comenzar cualquier análisis serio de la situación boliviana, tanto para dicho país como para la región. Para ello hay una serie de hechos que debemos mencionar:

1. Las reservas de gas Bolivianas fueron descubiertas y hechas conocidas hace poco más de diez años –el fenómeno humano de la gran reserva de hidrocarburos–; desde ese minuto comenzó una correría de viajes de agentes de las mayores empresas energéticas del mundo a negociar su explotación. En aquellos tiempos los gobiernos neoliberales recibieron las visitas ejecutivas con los brazos abiertos, con las mejores perspectivas de hacer buenos negocios energéticos. Y comenzaron a hacerlos, con excelentes y desconocidos en cuantía, réditos para la burocracia política. Y quizás hubiesen seguido siendo excelentes si no hubiese sido por la cuestión de ¿por dónde sacar el gas? Allí comenzaron los problemas para la clase política boliviana, para los agentes de las energéticas y para los vecinos de Bolivia.

2. Ello coincide con la inesperada declaración del gobierno argentino de que sus reservas de gas y petróleo se agotaban. Esto aumentó la presión sobre Bolivia, y la voluntad de rapiña de diversas compañías que no podían perder la opción de adquirir las reservas bolivianas que cada vez crecían más, es decir, en las estimaciones de las prospecciones, hasta declararse las mayores reservas de gas de América. Si bien son estimaciones, tienen una base en la realidad, puesto que sobre estas conjeturas las compañías energéticas trabajaban arduamente para conseguir buenos contratos con los gobiernos bolivianos.

3. Todo el ruido levantado por las expectativas del negocio energético despertó a una población que encontró su unidad en la conciencia de que dichas reservas pertenecen al pueblo boliviano. De a poco el grito de nacionalización fue prendiendo. Y ello paso en el momento en que las autoridades bolivianas planeaban vender su gas a través de un gasoducto que cruzaría territorio chileno, para lo cual las autoridades chilenas empezaban a aceitar su organigrama de corrupción de alto nivel, preparando los terrenos por donde pasaría el gasoducto, preparando la construcción de instalaciones portuarias, etc. Esto llevó al pueblo boliviano, indignado por esta decisión a salir a las calles y botar al gobierno en medio de represión severa de las fuerzas del orden. Cayó el gobierno, hubo otra administración.

4. Una vez despierto y organizado el pueblo en torno de la conciencia nacionalizadora del gas, la cuestión se puso seriamente dificultosa para los negocios de las compañías energéticas. La nacionalización no se realizó de inmediato y ello hizo que la gente volviera a salir a las calles, tras un plebiscito sobre la nacionalización, las aguas volvieron a tranquilizarse. Pero duro poco, puesto que el plebiscito no implicaba lo que se pedía a gritos: la nacionalización, sino el aumento de impuesto a las trasnacionales energéticas. En la construcción de la fórmula del plebiscito participó activamente Evo. Y ello tiene hoy consecuencias en la exigencia hecha por la central de sindicatos de nacionalización de los hidrocarburos antes de 180 días.

5. En el contexto de movilizaciones otra de las cuestiones importantes que se jugaron fue la expulsión de una transnacional del agua que venía amarrada al presidente de ese momento, puesto que en términos de hecho y perceptivos se trataba de una expropiación. Se tuvo que ir la transnacional del agua y también su agentillo presidente.

6. Paralelamente ocurría otro movimiento serio en términos geopolíticos. La voluntad organizada de los empresarios de Santa Cruz y otras provincias no altiplánicas de declarar su secesión e independencia de la administración central de La Paz. Lo que incluía, desde luego a Tarija, provincia donde se encuentran las principales reservas de gas boliviano. Este proceso de secesión lleva ya unos dos años de desarrollo y aúna a la burguesía productiva que aporta un 60% del producto Boliviano. Desde luego que esta élite, dispuesta a fragmentar Bolivia, piensa en la posibilidad de crear un nuevo estado y sostener su ambición en su ya productiva situación, a lo que sumaría las reservas de hidrocarburos, que bien manejadas por las transnacionales les otorgarán un nuevo status estatal a su proyecto.

7. Damos por descontado que la nacionalización se llevará a cabo junto con una revisión de los contratos con las energéticas. En este contexto especular que todos los puntos señalados constituyen el teatro en el que se da una planificación estratégica imperial que tiene como principal meta presionar sus agentes para dividir Bolivia y crear un nuevo estado bajo la administración de la élite santacruceña.

Tres hechos importantes que refuerzan esta visión non grata

En primer lugar el crecimiento de la presencia militar imperial en Paraguay, con una base aérea con instalaciones mayores que las del propio aeropuerto internacional de Asunción, a 200 kilómetros de territorio boliviano. Otro dato no menos sugerente y grave es la entrega por B olivia de unos 30 misiles tierra-aire de fabricación china, adquiridos en la década pasada, para su desmantelación a agentes diplomáticos imperiales. Los únicos misiles con que contaba.

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En esa entrega participaron una cadena de políticos agentes desde presidentes hasta generales, orientados por un objetivo que nadie puede ignorar: desmantelar la capacidad militar boliviana, para que Evo no cuente con poder de fuerzaante cualquier eventualidad en que pudieran ser requeridos. En este mismo sentido es importante considerar que varios mandos militares han sido recientemente apartados de sus cargos, y esto lo podemos entender desde el punto de vista de apartar de las FFAA aquellos mandos más proclives al presidente electo.

Aquí se cierra un primer ciclo de interpretación geopolítica de los sucesos que vienen sucediendo y la tendencia que muestran desde el punto de vista de la importancia de los hidrocarburos. No hemos mencionado el tema del narcotráfico, y lo dejaremos fuera de la perspectiva imperial, puesto que más bien ha sido un tema que oculta el interés por los hidrocarburos y el agua del acuífero guaraní.

Los hidrocarburos son el motivo por el cual se realizó la invasión imperial a Iraq. Qué duda puede caber sobre lo que están dispuestos a hacer en la administración imperial, para asegurarse las reservas bolivianas. Qué duda puede caber sobre lo que en términos informativos los medios angloparlantes están dispuestos a des-informar, o la manera en que estarán dispuestos a organizar la opinión pública mundial.

Y qué duda puede caber sobre lo que los medios hispanoparlantes sujetos a una fuerte dependencia del centro imperial podrán hacer para destruir el poder de Evo en Bolivia.

Visión no-imperial

fotoPresentados los principales elementos geopolíticos que marcan la historia reciente y la tendencia de Bolivia y la región, y del rol del imperio en la tendencia interventora, corresponde interpretar los pasos geopolíticos que ha tomado y tomará la región y el mundo en el desarrollo de los hechos por venir.

Una de las posiciones más importantes a considerar es la existencia de una solidaridad e identificación de Latinoamérica como un gran pueblo constituidopor culturas diversas que se llaman entre si hermanas. La hermandad latinoamericana ha adquirido con el bolivarianismo de Chávez un sólido referente de cuño revolucionario y socialista.

Ello nos coloca ante un hecho central. Luego de haber ahogado toda expectativa de socialismo, de los contextos ideológicos continentales, exceptuando desde luego a Cuba, éste vuelve a convertirse en una realidad ganada democráticamente en Venezuela. El colapso de la economía argentina se nos presentó como una comprobación de la corrupción e inhumanidad del modelo económico, y por tanto de la validez de pensar al socialismo, lejos –por cierto– de la ortodoxia cuadrada del modelo hundido.

Pensar un socialismo no como un modelo a seguir sino como un modelo a construir, obedeciendo las necesidades y expectativas de las poblaciones. Esta apuesta por un socialismo nuevo implica saber cómo destruir los fantasmas de los fracasos de otras generaciones.

1. Unidad latinoamericana, solo esa expectativa implica un tenebroso fantasma para la administración imperial, especialmente cuando son incapaces de instalar sus agentillos dentro de la mecánica de un movimiento continental. Este movimiento latinoamericanista marca la posibilidad de realizar la segunda independencia latinoamericana, bajo el liderazgo de nuevos líderes, inspirados en los antiguos padres de la patria, en su visión, valentía, arrojo y gesta.

Estamos hablando de una épica que se construye hoy, y que tiene como enemigo declarado la miseria de una civilización construida por la instrumentación del egoísmo y el interés infinito de yo, ciego del otro, del prójimo. Épica territorial que puede llegar a encender en ultramar, aun en el eje imperial de los países centrales. Sinergia positiva o teoría del dominó.

La visión de los Padres de la Patria de antaño se identifica con la de hoy y, sí, Evo podría llegar a ser un padre de la patria nueva, título que Chávez y Fidel podrían tener ganado, de concretarse finalmente un vuelco histórico. Y así como Evo podría llegar a serlo, también es el caso de Lula da Silva, y de algunos otros que luchan con la bota imperial asfixiando sus gargantas, en triste posición genuflexa. De costos laterales, caídas y traiciones, los padres de la patria de antaño nos podrían contar tantas cosas tristes, guerras, abandonos, exilios, miserias, engaños, desiertos.

Una posición geopolítica latinoamericana requiere en primer lugar crear esa mística independentista, y aceptar que hemos sido subordinados no por culpa del imperio que con alegría aplasta pueblos, sino por la falta de visión, poderosa visión y misión de nuestros agentillos, hayan ellos sido, nacionalistas, socialistas o los que se les haya ocurrido. Los muertos del sufrimiento continental nos reclaman desde sus tumbas, como Walter Benjamín nos ha señalado, que toda la destrucción y muerte sirva para alimentar un momento de redención que abra una nueva época histórica continental y global.

Mística independentista, cambio de percepción del tiempo histórico, sólo es posible a través de sutilezas comunicacionales, emocionales, perceptivas, que carecen de una metodología política escrita –puesto que nuestro tiempo es un tiempo de inmediatez pura, toda mística combativa que alimente una voluntad de cambio trascendental– vendrá de la mano de los acontecimientos que impacten y den claridad sobre el rol de cada uno en la nueva lucha civilizatoria. Ahí buscamos los accidentes y los seres superlativos que, al igual que lo hacen los ejecutivos corporativos, asuman en toda su simpleza y complejidad su misión de destrucción y construcción, sin cavilaciones ni tardanzas.

En la construcción de esos padres de la patria, el agente corporativo global es ejemplo central, puesto que él encarna un tipo de poder que está fuera de lo humano, por destructivo; que está literalmente más allá de lo humano en lo constructivo, puesto que sus objetivos no toman en cuenta la humanidad sino solo el interés, la ambición.

Los ejecutivos globales, al igual que los piratas y negreros de siglos pasados son sujetos superlativos, pero no son ejemplo de humanidad, son ejemplo de la bestia humana devora humanos. Los procesos históricos mayores, trascendentales consumen seres superlativos, pero los que adquieren presencia son aquellos cuyo arrojo y amor por su género no encuentra límites.

El primer desafío geopolítico es mental, no político en sentido estricto, Evo y Bolivia dependen de la capacidad de corporizar un sentimiento de acción trascendental a nivel continental, y ciertamente a nivel local. Ese sentido épico es el cohete más valioso de toda revolución real. La ebullición de la sociedad boliviana indica que esa mística ha llegado a Bolivia para quedarse un buen rato. Ese poder sutil adquirido será lo más difícil de destruir para los planes del imperio. Y Evo, el nombre propio, es el líder de esta agitación histórica en Bolivia.

2 Un problema central en la geopolítica boliviana es la mantención de la integridad territorial amenazada por las provincias tropicales. En ello están implicados todos los vecinos de Bolivia, además de Venezuela, Cuba y el imperio. El peor escenario sería el siguiente:

A pesar de la gran mayoría electoral de Evo, estas provincias consideran que no es una elección que las representa. Paralelamente una acción orientada a nacionalizar los hidrocarburos aumentará la presión imperial por una declaración de secesión e independencia de estas provincias. Ante esta tensión posible, el factor central que se deberá observar es la actitud de las FFAA bolivianas respecto de Evo, especialmente si en estos últimos meses han sido removidos de sus cargos varios mandos afines a su ideario.

En este sentido sería un deber de Evo el retornar a sus cargos a esas personas, aunque ello depende de la estructura legal boliviana que deberá seguir, al menos mientras no consiga crear una nueva constitución para Bolivia –aunque siempre es posible tomar riesgos y sortear limitaciones legales–.

Las FFAA deberán ser censadas con gran tacto para determinar su grado de cohesión. Su afinidad ideológica al programa de gobierno. Su grado de afinidad al nombre propio Evo. Su grado de sentido de dependencia a las ordenanzas imperiales. Su grado de sentido de deber de la defensa de la unidad territorial. Todo ello orientado en primer lugar a anular las expectativas de secesión de las provincias.

Las amenazas de secesión, en toda su seriedad, deberán ser enfrentadas también en su dimensión externa a partir de movimientos diplomáticos orientados a conseguir una opinión única de los gobiernos vecinos respecto de dicha eventualidad. Las cancillerías vecinas deberán explicitar su absoluta negación a apoyar cualquier intento secesionista en Bolivia, advirtiendo que si ello ocurriera el territorio secesionado no contará con la anuencia de ninguno de los vecinos, implicando que se convertirá en un territorio físicamente aislado del mundo, sin vías de salida a sus comercios y comunicaciones. Y desde luego sin reconocimiento de ninguno a su pretensión de independencia.

Si Evo no consigue una postura unificada y sólida de sus vecinos ello implicaría de manera explícita un aliciente a la postura secesionista. El trabajo diplomático será arduo, en ello la posibilidad de abrir relaciones diplomáticas con Chile implica una escalada óptima que permitirá un aumento de su legitimidad externa. Si por ejemplo un país como Paraguay pretendiera una postura blanda hacia la opción de las provincias secesionistas, ello implicaría un peligro inmediato no solo para la integridad territorial boliviana sino además para la propia continuidad del gobierno de Evo.

En este sentido el peor escenario secesionista visualizable pasa por no lograr este consenso de las cancillerías. Lo que seguramente va unido a una mayor presencia militar imperial en Paraguay. Intentos de dividir las FFAA bolivianas mediante el conocido agenciamiento intervencionista imperial.

Si los tiempos políticos presionan para que no se consiga un acuerdo de blindaje territorial, una declaración de secesión e independencia gatillaría una escalada de violencia con las características de una guerra civil orientada a derrocar a Evo y sus cuadros de gobierno, como aparente solución a la fragmentación territorial.

Una guerra civil independentista en Bolivia tiene desde luego el ingrediente de una intervención de la OEA, bajo la forma del ingreso al país de fuerzas de intervención y pacificación de diversas naciones vecinas. Lo que implica también el cuestionamiento de la continuidad del gobierno. Indiquemos los posibles actores de esta especulación interventora: Brasil, Argentina, EEUU, Perú, Chile, Venezuela (pensemos en Haití). La OEA como siempre manipulada por el imperio deseará mantener las tropas de intervención hasta que la calma vuelva a reinar; eso significa hasta que el ánimo revolucionario de Evo se haya apagado por la fuerza.

En este escenario tanto las tropas imperiales en Paraguay como la entrega de los misiles chinos al imperio serán relevantes para soliviantar cualquier intento de defensa de las FFAA. Por todo ello el trabajo de cancillería de Evo será arduo en los meses siguientes, a lo cual deberá unir un buen manejo de los tiempos, en su esfuerzo, aun incierto de nacionalizar los hidrocarburos. Dicho trabajo de cancillería deberá ser respaldado, si no directamente guiado, por la experticia adquirida por Chávez, y Fidel. La buena voluntad de Lula da Silva y de Kirchner serán claves en asegurar la unidad territorial.

Otro trabajo de cancillería no menor será el que se deba realizar para afrontar los reclamos de las naciones sede de las transnacionales que deberán ser eventualmente expropiadas. Ello podrá ser realizado, pero para conveniencia de Bolivia deberá asegurarse la buena voluntad de aquellos que poseen las tecnologías necesarias para una explotación rentable del gas así como para su distribución.

3 Fuera de las presiones secesionistas y de la nacionalización de la energía está el cómo se desenvuelvan las relaciones con Cuba y Venezuela. Desde luego estas relaciones serán de gran cordialidad, el problema es el nivel de cercanía de sus instituciones. Puesto que es de esperar que en el país donde se sacrificó Ernesto Che Guevara, vuelvan a desfilar columnas revolucionarias, fotografía de la mayor significación.

Las relaciones entre la FFAA de Venezuela y de Cuba son los ejemplos de problema. A diferencia de las FFAA venezolanas, alimentadas por jóvenes populares en todos sus estratos, las FFAA de Bolivia son de carácter elitista –desde luego no hablamos de la masa de soldados reclutas–. Ello implica que cualquier relación directa entre aquella lógica militar alimentada por manuales imperiales, y aquella lógica militar inspirada por una praxis revolucionaria. Foto similar se vio en Chile hace unas pocas décadas.

El acercamiento entre ambos formatos militares implica en el acto el desencadenamiento de una revolución, implica el cambio de la lógica del servicio militar en todos sus niveles. Implica el dejar de recibir pertrechos del imperio, etc. Significa una transformación donde lo indígena se transformaría en hegemónico, en una forma difícil de imaginar. Pero que parece estar a punto de suceder.

Conclusiones

Parece que hemos acumulado sorpresa de los sucesos de Bolivia. El fenómeno Evo prendió, eso es claro. Aun cuando caben muchos items que llenar para comprender las fuerzas y agenciamientos que se están desenvolviendo en el Altiplano, creo que he mencionado algunas de las relevantes.

Como se ha notado, he escrito pocos nombres propios, ello se explica porque este es un análisis que ha tratado de centrarse en eso, aún cuando sabemos que la principal fuerza del actual movimiento es el número, es la acción organizada y la fuerza colectiva, el motivo de poner en el centro un nombre es consecuencia de la lógica de la globalización del campo de agenciamientos y nombres propios, nodos y flujos respectivamente, que constituyen los circuitos del poder en el mundo. Los medios tecnológicos de información hacen que todo el vértigo de las decisiones recaiga en interoperadores singulares –humanos demasiado humanos– sobrepotenciados por investiduras de validez global. Investidos de cualidades diversas en la sociedad red.

Evo es agente y nombre propio. Entidad filosófico-política diferencial e indeterminada, hoy presidente electo de Bolivia. Todo agente es un agente crudo, es decir, dueño de sus decisiones, en lo más psicológicamente propio. Pero Evo es además producto de la lógica aymará, fundada en el sentido de colectivo, comunidad, raíz, cosmología de hecho no occidental.

La exigencia de un mundo de nodos y flujos a una lógica aymará no es, a pesar de las apariencias lejana a esta lógica, su tejido comunitario maneja la lógica de red con propiedad ancestral y los flujos con capacidad matemática de hecho singular. La demostración de esta apreciación está por verse. Hidrocarburos, valor central en la economía del conocimiento y la sobreexplotación, bajo el comando decisional de una lógica comunitaria aymará, que puede manejar sin problemas la lógica de redes actuales. Escenario de gran atractivo para cualquier observador con imaginación y sentido histórico, sin contar la cercanía física y emocional.

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* Sociólogo especializado en sociología política; investigador independiente en materias de filosofía política.
Correo electrónico: diego.cerda.s@gmail.com.

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