Nov 27 2006
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Pol铆tica

Bolivia: – UN PUEBLO EN MARCHA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

El domingo 26 de diciembre, llegaron a La Paz demandando la aprobaci贸n de la nueva ley de distribuci贸n de tierras. Una cuarta, que viene desde Santa Cruz y es la m谩s numerosa, llegar谩 el martes 28 para reafirmar esa exigencia a la que se oponen los representantes de la derecha que tienen exiguas minor铆as en la Asamblea Constituyente y en el Congreso Nacional. Estos 煤ltimos, amparados en una campa帽a medi谩tica claramente alineada con esa tendencia, pretenden restituir un modelo que les favoreci贸 desde siempre y que, ahora, se derrumba sin alternativas.

El tema central que provoca la actitud de los grupos de poder, es la dotaci贸n de tierras. Con el pretexto de exigir garant铆as para sus propiedades, en las que cultivan productos agro-industriales y otros cr铆an ganado vacuno, se oponen a la fiscalizaci贸n del Estado. Aducen que, una inspecci贸n bianual que verifique el mantenimiento de la producci贸n, provocar谩 inestabilidad perjudicial para gestionar cr茅dito bancario; piden entre cinco y siete a帽os. Pero hay m谩s: los ganaderos tienen una dotaci贸n de cinco hect谩reas por unidad vacuna y quieren quince. En otros t茅rminos, si cambian los t茅rminos de la ley, que sea a favor de ellos, sin importar la situaci贸n de los campesinos pobres.

Los prefectos 鈥揳utoridades departamentales, elegidas por primera vez en diciembre pasado, al mismo tiempo que el presidente Evo Morales鈥, reh煤san cualquier tipo de control. Quieren mantenerse fuera de la fiscalizaci贸n del Congreso Nacional, poder ante el que deben rendir cuentas todas las instituciones del Estado boliviano.

La alharaca respecto a los dos tercios para la aprobaci贸n de cada art铆culo de la nueva Constituci贸n Pol铆tica del Estado, disfraza sus verdaderas intenciones.

Marcha sostenida

En 10 meses de gobierno, el presidente Morales, despu茅s de asentar el aparato de Estado remecido por la victoria de diciembre, ha cumplido con los anuncios de su programa: convocar a elecciones para la Asamblea Constituyente e instalarla en agosto; recuperar la propiedad de los hidrocarburos y firmar nuevos contratos con todas las empresas que los explotan; anular los gastos reservados y suntuarios, reducir los haberes de las m谩ximas autoridades y eliminar partidas innecesarias; aumentar el salario m铆nimo, crear miles de 铆tems para educaci贸n y salud y darle sostenibilidad a los planes de empleo m铆nimo.

El programa Juancito Pinto de ayuda a los estudiantes de ciclo b谩sico que ha obviado el tr谩mite bancario y puesto al ej茅rcito en contacto directo con los hogares humildes, tiene resultados extraordinarios. Los tiene tambi茅n, y con mayor significaci贸n econ贸mica y social, la soluci贸n dada al luctuoso conflicto que se dio en Huanuni a principios de este mes: m谩s de tres mil cooperativistas fueron incorporados a las planillas de la Corporaci贸n Minera de Bolivia (COMIBOL), iniciando la recuperaci贸n de una miner铆a controlada por el Estado, al servicio del pueblo.

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Pero es en el proceso de restablecimiento de la soberan铆a, que ha tenido su mayor triunfo el gobierno de Evo Morales. Est谩 conduciendo una pol铆tica internacional de gran proyecci贸n. Desde la iniciaci贸n de un nuevo tipo de relaciones con Chile, pasando por la creaci贸n del Tratado de Comercio de los Pueblos (TCP), hasta el impulso a la creaci贸n de la Comunidad Sudamericana de Naciones (CSN), convocan a una nueva relaci贸n con todas las naciones del mundo. Est谩 ocurriendo con la misma Casa Blanca, a la que se le ha propuesto otras condiciones de relaci贸n sobre la base de propuestas hechas por el gobierno de La Paz y acordadas con W谩shington.

Despu茅s de a帽os de sometimiento y humillaci贸n, la respetabilidad de Bolivia es de un valor incalculable.

La contramarcha ventajista

Las elecciones de diciembre pasado, fueron un corte aguas definido. Toda la campa帽a de la derecha, encabezada por el ex presidente Jorge 鈥淭uto鈥 Quiroga, se centr贸 en las encuestas que vaticinaban, demostrando su parcializaci贸n, un virtual empate entre el MAS de Evo Morales y PODEMOS de 鈥淭uto鈥. De paso, quer铆a mostrarse un pa铆s profundamente dividido, que no ten铆a credibilidad; un campo de batalla que el neoliberalismo se encargar铆a de rastrillar para un garantizado y mejor saqueo de nuestros recursos. El empate ser铆a dirimido por el tercer postulante, Unidad Nacional (UN) de Samuel Doria Medina, que se aliar铆a con el segundo.

Los resultados desmintieron esa imagen de empate y enfrentamiento: 54% para el MAS, 28% a PODEMOS y apenas 7% de UN. Nunca, desde 1978, un candidato a presidente hab铆a logrado acercarse a la mitad m谩s uno que exige la Constituci贸n , para ser proclamado directamente ganador. La cena de gala que hab铆a preparado Tuto en un hotel de cinco estrellas, se enfri贸 a tono con su desesperaci贸n. Las almas compasivas cuentan que no pudo contener las l谩grimas aquella noche del 18 de diciembre.

Sin embargo, la oposici贸n sac贸 ventaja en el Senado Nacional, que se conforma con igual n煤mero de senadores por cada departamento, sin considerar la poblaci贸n. De esa ventaja se aprovech贸 para poner obst谩culos a las principales realizaciones del gobierno, manejando una campa帽a de distracci贸n que acompa帽a con entusiasmo, la mayor parte de los medios de comunicaci贸n.

Un ejemplo basta: un tratado de cooperaci贸n militar con Venezuela fue manipulado en forma artera, mostr谩ndolo como un potenciamiento de las fuerzas armadas nacionales, lo que iba a constituir un grave peligro para los pa铆ses vecinos. Estos reaccionaron como esperaba la derecha y el convenio est谩 detenido en el Senado, donde los parlamentarios de PODEMOS, UN y MNR suman la mayor铆a. Lo que el tratado establece es la construcci贸n de viviendas y oficinas fronterizas que otorguen condiciones habitables para la tropa acantonada en las zonas lim铆trofes. Otros temas se refieren a intercambio de tecnolog铆a, entrenamiento conjunto, cooperaci贸n en caso de emergencia, como en otros acuerdos militares firmados con pa铆ses vecinos y lejanos.

El negocio en las puertas

La aplicaci贸n de la nueva ley de hidrocarburos y la reglamentaci贸n establecida en el decreto del 1o de mayo de este a帽o aument贸 considerablemente los ingresos del Estado boliviano. Buena parte de esos fondos debe distribuirse entre las prefecturas, municipios y universidades p煤blicas. Por supuesto, la oposici贸n est谩 sumamente complicada.

Sin siquiera meditar, una parlamentaria de PODEMOS, conocida por su superficialidad, present贸 un recurso de inconstitucionalidad contra el decreto reglamentario. Cuando se hizo p煤blico el caso, avergonzados debieron retirar el recurso, pero all铆 qued贸 la constancia de su incompetencia para gobernar el pa铆s.

Luego de entregar a las prefecturas, cuotas superiores a sus c谩lculos por su participaci贸n en el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH), se los inst贸 a invertir. Hubo que mostrarles que, tanto 茅stas como las alcald铆as municipales y hasta las universidades p煤blicas, ten铆an dep贸sitos que no condec铆an con sus anteriores reclamos de falta de medios. Reci茅n para el a帽o pr贸ximo tienen planes de gasto; de gasto, no de inversi贸n.

Para controlar esos ingresos, el gobierno envi贸 un proyecto de ley que establece las formas de fiscalizaci贸n. Inmediatamente lo incorporaron en su agenda de oposici贸n, aduciendo que se trata de censurarlos para obligarlos a renunciar. Como se trata de una ley interpretativa de la Constituci贸n , debe aprobarse por dos tercios en cada c谩mara. Pero, en este caso, no tiene importancia el tema de los dos tercios.

El negocio es acumular un capital importante en las prefecturas, para disponer construcciones con altos beneficios para las empresas y, por supuesto, retribuciones a quienes otorgan los contratos. De eso hubo mucho en toda la historia pasada y a煤n conf铆an a la bonanza en todo el pa铆s. Si no lo logran, les queda la 鈥渕edia luna鈥 que quieren retener a toda costa.

La cuesti贸n de los dos tercios

La Asamblea Constituyente instalada el seis de agosto pasado, sigue a煤n discutiendo los art铆culos de su reglamento de debates. El punto central en que se ha prolongado la discusi贸n, es la forma en que se aprobar谩 el texto constitucional. Seg煤n la convocatoria a la asamblea, el texto debe aprobarse por dos tercios. La oposici贸n fuerza la interpretaci贸n para sostener que, cada art铆culo y en todas las instancias, debe aprobarse por ese sistema. El MAS ha demostrado que ese m茅todo es inviable, y lo que corresponde es que, el texto completo sea considerado al final del proceso y votado por dos tercios.

Hay varios niveles de di谩logo entre el gobernante MAS y los grupos opositores. En todos los casos, lo que se muestra es el prop贸sito de hacer prevalecer la opini贸n de la minor铆a en que se ha convertido la oposici贸n. En el Congreso Nacional: MAS 84, oposici贸n 73; Asamblea Constituyente: MAS 142, oposici贸n 113. La postura de exigir votaci贸n por dos tercios, es pedir que la mayor铆a se someta a la minor铆a.

Avanzamos, pese a todo

Los obst谩culos que se presentan son cotidianos. Los hay de diversa 铆ndole: algunos provienen de las organizaciones sociales impacientes por la larga espera de atenci贸n a sus demandas y otros son orquestados por la derecha decidida incluso a quebrar el pa铆s, si ello contribuye a sus intereses. Por supuesto que hay gobiernos interesados en azuzar esta confrontaci贸n, siguiendo a pie juntillas el dicho: a r铆o revuelto, ganancia de pescadores.

Unos y otros se equivocan. Se equivocan a煤n si lograran su prop贸sito porque nadie ganar铆a en tal situaci贸n.

Pero las marchas campesinas est谩n llegando a La Paz. Vienen del Alto Beni. Vienen del altiplano. Vienen, principalmente desde los llanos orientales. Es el pueblo que est谩 mostrando su unidad. Es un pueblo decidido, por fin, a salir adelante. Nadie va a detenerlo.

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* Periodista, profesor universitario. Dirigente del Movimiento al Socialismo. Columnista habitual de BolPress 鈥揳gencia boliviana independiente de prensa鈥, ADITAL y otros medios period铆sticos latinoamericanos.

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