Ene 5 2014
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Pol铆tica

Brasil: Dilma rumbo a su segunda oportunidad

El a帽o empez贸 con temperaturas elevad铆simas en Brasil. El viernes 3, por ejemplo, los term贸metros marcaban 41 grados en R铆o, y la sensaci贸n t茅rmica era de 50. As铆, Dilma Rousseff celebra tres a帽os desde que se convirti贸 en la primera mujer en asumir la presidencia del pa铆s, y a la vez empieza el 煤ltimo a帽o de su primer mandato, con marcas hist贸ricas de muchas d茅cadas, en lo que se refiere a calor.

Hay otras marcas hist贸ricas igualmente agobiantes: por primera vez en 13 a帽os, el saldo mensual del comercio exterior del pa铆s ha sido muy bajo: escasos 2 mil 500 millones de d贸lares, lo que significa menos de la d茅cima del resultado alcanzado hace dos a帽os.

Con eso, crece la percepci贸n de que el a帽o reci茅n estrenado no llega con buenas perspectivas para la econom铆a, y Dilma no oculta su preocupaci贸n. Sigue criticando, y con altas dosis de raz贸n, lo que llama guerra sicol贸gica desatada por varios sectores del empresariado, especialmente por los grandes conglomerados de comunicaci贸n. Dice que la desconfianza injustificada inhibe inversiones, y pasa revista a las realizaciones de su gobierno.

La presidenta y sus asesores saben que los logros alcanzados son precisamente los que m谩s cuentan para el electorado, y que por eso ella sigue siendo la favorita para ser relecta en octubre pr贸ximo. En muy buena parte, por sus m茅ritos y por los de la herencia 鈥揹udoso legado en el aspecto econ贸mico, pero robusto en el aspecto social鈥 que recibi贸 de su antecesor, Luiz Inacio Lula da Silva. Pero ese favoritismo tambi茅n se debe a la ineptitud y a la inconsistencia de los postulantes de la oposici贸n.

El balance de esos tres primeros a帽os de Dilma en el gobierno es complejo y un tanto confuso. Una vez m谩s 鈥搚 como ejemplo de lo que ocurri贸 en las dos presidencias de su antecesor鈥 la cuesti贸n social ha dominado la pauta nacional. Sin duda, Brasil es hoy un pa铆s mucho menos desigual, en t茅rminos sociales, de lo que era hace 11 a帽os, cuando el Partido del Trabajo lleg贸 al poder.br dilma vert2

La inclusi贸n social de millones y millones de brasile帽os se increment贸 en los tres primeros a帽os de Dilma como presidenta. Y m谩s: los programas sociales lanzados por Lula fueron mejorados y crecieron. Por ejemplo, en diciembre pasado la construcci贸n de viviendas populares alcanz贸 las metas expuestas por la mandataria en su campa帽a electoral de 2010. Como sabemos todos los ciudadanos del mundo, promesas electorales nunca son m谩s que promesas. Esta vez en Brasil ocurri贸 el ins贸lito cumplimiento, y con un a帽o de antelaci贸n.

La salud p煤blica, otro de los agujeros sin fondo, sigue siendo un desastre injurioso. Pero algo se avanz贸: al constatar que brasile帽os se resist铆an a trabajar en sitios inh贸spitos y miserables, Dilma lanz贸 el programa M谩s M茅dicos, que literalmente import贸 doctores, en su mayor铆a cubanos, por lo que ahora hay mucho m谩s. Sin embargo, aun as铆 el pa铆s sigue a miles de millas mar铆timas (que son m谩s largas que las comunes) de llegar a un grado m铆nimo de pleno desarrollo y justicia social, o sea, de democracia real. Pero es innegable que se avanz贸 de forma muy importante.

No obstante, hay una importante batalla que Dilma perdi贸. Se trata de la lucha contra esa sacrosanta y poderos铆sima figura abstracta, que todo puede y todo determina, llamada mercado.

Luiz Gonzaga Belluzzo, uno de los economistas m谩s respetados del pa铆s, y que adem谩s fue profesor de Dilma en su maestr铆a, lo expuso de manera muy clara en una entrevista concedida hace poco. Advierte que los efectos de la crisis internacional fueron mayores y m谩s duraderos de lo que se pens贸 en un principio y llama la atenci贸n a la cuesti贸n del cambio. En 2013, el real se devalu贸 15,5 por ciento frente al d贸lar, exactamente la proporci贸n de la ca铆da de la Bolsa de Valores de San Pablo. Seg煤n Belluzzo y buena parte de los economistas respetables de Brasil, el atraso en el tipo de cambio ser铆a actualmente de alrededor de 30 por ciento.

Hay, de manera muy evidente, un embate entre el gobierno de Dilma y el sacrosanto se帽or mercado. Y, advierte Belluzzo, a ejemplo de lo que se observa en todo el mundo 鈥揵asta con lanzar una mirada a Europa鈥, lo que pasa es que cuando hay un embate entre gobierno y mercado, los gobiernos pierden siempre.

Los se帽ores del dinero son los se帽ores del mundo, y ni modo. Esa, quiz谩, haya sido la gran batalla 鈥損ol铆tica, administrativa e ideol贸gica鈥 perdida por Dilma.

Se podr铆a hablar de muchos otros equ铆vocos, como el de concentrar los esfuerzos para mantener el crecimiento econ贸mico en el consumo y no en la producci贸n. Los brasile帽os tienen hoy, gracias a los cr茅ditos ofrecidos por la banca p煤blica, oportunidades in茅ditas de comprar refrigeradores, televisores y autom贸viles. El resultado: 54 por ciento de las familias brasile帽as tienen m谩s de 45 por ciento de su renta comprometida al pago de deudas.

En octubre, Dilma deber谩 ser relecta. Tendr谩 entonces lo que Garc铆a M谩rquez reivindicaba en Cien a帽os de soledad: una segunda oportunidad en esta tierra.

Ojal谩 sepa aprovecharla.

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