Ago 21 2006
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Sociedad

Bush propaga el fundamentalismo. – IRAQ EN EL CAMINO AFGANO

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Para la periodista y escritora, el proceso de islamizaci贸n comenz贸 tras la primera Guerra del Golfo de 1991, o desde que Saddam utiliz贸 la religi贸n como factor de identidad nacional para fortalecerse en el poder que la generosidad de Bush padre le permiti贸 seguir ocupando despu茅s de la humillaci贸n militar por invadir Kuwait.

La invasi贸n de Bush hijo instal贸 en el poder real en Iraq a un r茅gimen isl谩mico tan fundamentalista como el de los talibanes que derroc贸 en Afganist谩n a costa de otra invasi贸n. La peque帽a diferencia es la triple lucha a muerte que enfrenta a las facciones 茅tnicas y religiosas kurdo-chi铆ta-sunita por una mejor tajada de poder. 驴Es una paradoja o, simplemente, el 鈥渕odelo de democracia鈥 que sabe exportar Bush?

Guerra civil, rivalidad religiosa

Mientras chi铆es y sun铆es se matan por el poder pol铆tico-religioso, cada bando impone la muerte discrecional a otros sectores. Para un chi铆, un baatista merece morir. Y para ambos, un comunista tambi茅n, aunque sea una especie extinta que de nuevo reaparece en la regi贸n. El detalle del velo puede costarle hasta la vida a una mujer desafiante de la tradici贸n isl谩mica. 鈥淥tra de las tantas paradojas iraqu铆es: uno de los pa铆ses 谩rabes m谩s laicos ha ca铆do en manos de los partidos y las milicias religiosas鈥, escribi贸 la periodista italiana en la cr贸nica de su secuestro y liberaci贸n en Iraq.

El reino del caos estimul贸 la aparici贸n de las milicias religiosas, para impedir m谩s saqueos y tratar de recuperar los bienes p煤blicos desaparecidos, por ejemplo, el equipamiento de los hospitales, robado ante la mirada impasible de las tropas estadounidenses. Pero ahora esas milicias ejercen un poder pol铆tico, militar y religioso, a la propia escala f铆sica de su tama帽o y 谩rea de acci贸n.

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Giuliana Sgrena ofrece una rigurosa radiograf铆a de la compleja situaci贸n del pa铆s que comenz贸 a visitar como reportera en diciembre de 1990. S贸lo en esta guerra, viaj贸 siete veces desde 1983, hasta su secuestro, el 4 de febrero de 2005, y su dram谩tica liberaci贸n un mes despu茅s, bajo el 鈥渇uego amigo鈥 de EEUU, que dio muerte al hombre que negoci贸 su rescate, el funcionario italiano Nicola Calipari, y la hiri贸 gravemente a ella misma. Tambi茅n sufri贸 el 鈥渇uego amigo鈥 de los combatientes opuestos a la invasi贸n, aquellos que CNN llama 鈥渋nsurgentes鈥, quienes hicieron caso omiso de su condici贸n de luchadora pacifista y enviada de Il Manifesto, un peri贸dico totalmente opuesto a la guerra.

La periodista asegura que la guerra civil ya comenz贸 en Iraq, principalmente entre la mayor铆a chi铆 y la minor铆a sun铆. El pa铆s podr铆a salir quebrado en tres porciones, con los kurdos al norte, un pa铆s chi铆ta en el sur y al centro, un territorio sunnita que sus vecinos quisieran empeque帽ecer lo m谩s posible. Un apronte de la nueva divisi贸n territorial est谩 en el nuevo sistema telef贸nico triple impuesto por la ocupaci贸n: permite comunicarse hacia cualquier parte del mundo, excepto con los dos vecinos iraqueses inmediatos, sea el norte kurdo, el sur chi铆 o el centro sun铆.

La idea m谩s bien irresponsable de quienes invadieron 鈥減ara llevar la democracia鈥 es dejar que los tres bandos midan sus fuerzas e influencias y se exterminen mientras destruyen el pa铆s. Los sunnitas, en venganza por haber cogobernado con los baatistas y Saddam, se quedar谩n con la peor parte del territorio y muy pocos pozos petroleros.

Junto con la valiosa cr贸nica de su experiencia 鈥搑elatada en primera persona鈥, la periodista aporta al conocimiento el an谩lisis de un Iraq absolutamente desconocido, muy distinto al que dibujan los servicios informativos mundiales tipo CNN. Precisamente, Sgrena encarna a los muy pocos periodistas capaces de ofrecer una versi贸n diferente a la que suministra la propaganda de guerra de EEUU.

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Para atreverse a ofrecer su visi贸n independiente, la periodista tuvo que desplazarse a trav茅s de Iraq por sus propios medios, mimetizada lo m谩s que pudo entre la poblaci贸n. Hoy en Iraq s贸lo permanecen periodistas 鈥渋ncrustados鈥, 鈥渆mpotrados鈥 o 鈥渁dheridos鈥 a las tropas de ocupaci贸n. La propia Giuliana ya no podr谩 volver hasta qui茅n sabe cu谩ndo. Su 煤ltimo secuestro, el m谩s prolongado, fue demasiado dram谩tico.

La periodista indag贸 los pormenores de las alianzas religiosas y sus propios conflictos internos. Por ejemplo, en el chi铆smo iraqu茅s, que en su l铆nea gruesa es tributario ideol贸gico-religioso de los ayatollahs de Ir谩n, existen l铆deres de matices variados, desde el gran ayatollah Al铆 Al Sistani, jefe m谩ximo que al comienzo alab贸 a las tropas invasoras, a Muqtada al Sadr, joven cl茅rigo rebelde, l铆der de Nayaf y profundamente anti-invasores. La reportera tambi茅n averigu贸 los aspectos econ贸micos de la invasi贸n y ocupaci贸n, muy favorables para la Halliburton, la compa帽铆a del vicepresidente Dean Cheney.

Periodismo de alto riesgo

Fuego Amigo no es el 煤nico libro de Giuliana Sgrena. Antes public贸 textos sobre el drama de la mujer en Argelia. La escritora sostiene que las v铆ctimas de las guerras modernas, al gusto de EEUU, son las mujeres y los ni帽os. Su historia ser谩 llevada al cine. Sharon Stone compr贸 los derechos, pero al final no hubo acuerdo porque los productores estadounidenses quer铆an cambiar el final, para hacer pasar todo como un error, sin mala intenci贸n. Giuliana Sgrena no trans贸.

La escritora viaj贸 a EEUU a discutir sobre el gui贸n de la pel铆cula pero en vista del desacuerdo, el film se rodar谩 en Europa, con productores y realizadores del viejo mundo y durante el pr贸ximo invierno europeo. 鈥淒ebe ser en invierno porque todo ocurri贸 en el invierno鈥 explic贸 Giuliana. El hecho de que sea en Europa le permitir谩 un mejor control del desarrollo del trabajo.

Lo m谩s probable es que el director del film sea Enzo Monteleone, acreditado documentalista italiano. Adem谩s, desea honrar con la verdad la memoria del oficial italiano Nicola Calipari, que entreg贸 su propia vida por rescatarla. Una vida por otra vida. La periodista todav铆a investiga el por qu茅 del 芦fuego amigo禄 estadounidense contra un veh铆culo oficial de su aliado italiano, personificado entonces por el gobierno de Silvio Berlusconi.

Ella piensa que la orden estadounidense fue tirar a matar. Dice que de 57 disparos recibidos por el veh铆culo, 56 fueron hechos contra las personas que iban a bordo y s贸lo uno contra el motor. 鈥淪i s贸lo hubieran querido detenernos, habr铆an disparado contra el motor y las ruedas, no contra los pasajeros鈥, repite Sgrena cada vez que relata esta historia.

El cuerpo del servidor p煤blico italiano Nicola Calipari recibi贸 los impactos que debieron llegarle a ella, excepto uno que le destroz贸 el hombro izquierdo. Giuliana dice sentirse viviendo tambi茅n la vida de Calipari.

No doblegada

Despu茅s de haber acompa帽ado varios d铆as a Giuliana Sgrena, y a su marido, el tambi茅n periodista italiano Pier Luigi Scolari, en un recorrido por Chile atendiendo a una invitaci贸n del Colegio de Periodistas, conoc铆 su fragilidad y al mismo tiempo, su valor. Resentida en un hombro, con problemas de rehabilitaci贸n todav铆a pendientes para todo el brazo izquierdo, est谩 mujer reportera es una s铆ntesis viva de fragilidad y valent铆a.

Un d铆a de julio, le pregunt茅 en Isla Negra, en lo que fuera la casa de Neruda:

鈥撀緾u谩les son tus pr贸ximos planes?

鈥揤olver a Afganist谩n, me dijo sin titubear.

鈥揚ero鈥 驴por qu茅 y para qu茅?

鈥揌oy en Italia existe un gran movimiento que refleja mucho inter茅s por lo que est谩 sucediendo en Afganist谩n, pr谩cticamente a cinco a帽os de la invasi贸n.

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* Periodista y escritor. Art铆culo publicado en la agencia de noticias independiente argentina Argenpress (www.argenpress.info). Se reproduce por gentileza del autor.

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