Jun 9 2014
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Econom铆aOpini贸n

Es simple: cambiamos el sistema o el sistema nos cambia a nosotros

Imaginemos que en 3030 A.de C. las posesiones totales del pueblo de Egipto llenaban un metro c煤bico. Propongamos que esas posesiones crecieron 4,5% por a帽o. 驴Qu茅 tama帽o hubiera tenido esa pila al llegar la Batalla de Actium en 30 A.de C.? Es el c谩lculo hecho por el banquero de inversiones Jeremy Grantham (1).

La trayectoria de la tasa de crecimiento compuesto muestra que la erosi贸n del planeta solo acaba de comenzar. Simplemente no podemos seguir por el mismo camino.

Continuemos, adivina. 驴Diez veces el tama帽o de las pir谩mides? 驴Toda la arena del Sahara? 驴El oc茅ano Atl谩ntico? 驴El volumen del planeta? 驴Un poco m谩s? Es 2.500 trillones (1018) de sistemas solares (2). No precisa mucho tiempo, al considerar ese resultado, para llegar a la parad贸jica posici贸n de que la salvaci贸n reside en el colapso.

Tener 茅xito es destruirnos. Fracasar es destruirnos. Es el aprieto que hemos creado. Ignora si es necesario el cambio clim谩tico, el colapso de la biodiversidad, el agotamiento del agua, del suelo, de los minerales, del petr贸leo; incluso si todos estos problemas se desvanecieran milagrosamente, la matem谩tica de la tasa de crecimiento compuesto hace que la continuidad sea imposible.

El crecimiento econ贸mico es un artilugio del uso de combustibles f贸siles. Antes de que grandes cantidades de carb贸n fueran extra铆das, cada aumento en la producci贸n industrial iba acompa帽ado por una ca铆da en la producci贸n industrial, ya que el carb贸n vegetal o los caballos de fuerza requeridos por la industria reduc铆an la tierra disponible para cultivar alimentos. Cada revoluci贸n industrial anterior colaps贸, ya que el crecimiento no pod铆a ser sustentado (3). Pero el carb贸n rompi贸 este ciclo y posibilit贸 鈥揹urante algunos siglos鈥 el fen贸meno que ahora llamamos crecimiento sostenido.

No fue ni el capitalismo ni el comunismo lo que posibilit贸 el progreso y las patolog铆as (guerra total, la concentraci贸n sin precedentes de la riqueza global, destrucci贸n planetaria) de la modernidad. Fue el carb贸n, seguido por el petr贸leo y el gas. La meta-tendencia, la narrativa madre, es la expansi贸n alimentada por el carbono. Nuestras ideolog铆as son meros argumentos secundarios. Ahora, a medida que las reservas m谩s accesibles han sido agotadas, tenemos que saquear los rincones ocultos del planeta para sustentar nuestra imposible proposici贸n.

El viernes, unos pocos d铆as despu茅s que cient铆ficos anunciaron que el colapso del hielo de la Ant谩rtida poniente es ahora inevitable (4), el gobierno ecuatoriano decidi贸 que la perforaci贸n por petr贸leo continuar铆a en el coraz贸n del parque nacional Yasun铆 (5). Hab铆a hecho una oferta a otros gobiernos: si le daban la mitad del valor del petr贸leo en esa parte del parque, dejar铆a su suelo intacto. Puede ser interpretado como chantaje o como comercio justo. Ecuador es pobre, sus dep贸sitos de petr贸leo son ricos: 驴por qu茅, argument贸 el gobierno, debiera dejarlos intactos sin compensaci贸n cuando todos los dem谩s est谩n perforando hasta el 煤ltimo c铆rculo del infierno? Pidi贸 3.600 millones de d贸lares y recibi贸 13 millones. El resultado es que Petroamazonas, una compa帽铆a con un pintoresco historial de destrucci贸n y derrames (6), penetrar谩 ahora uno de los sitios con mayor biodiversidad del planeta, en el cual se dice que una hect谩rea de selva tropical contiene m谩s especies que las que existen en todo el continente de Norteam茅rica (7).

La compa帽铆a petrolera Soco del Reino Unido espera ahora penetrar el parque nacional m谩s antiguo de 脕frica, Virunga, en la Rep煤blica Democr谩tica del Congo (8); uno de los 煤ltimos baluartes del gorila de monta帽a y el okapi, de chimpanc茅s y elefantes de bosque. En Gran Breta帽a, donde acaban de ser identificados potenciales 4.400 millones de barriles de petr贸leo de esquisto (shale) en el sudeste (9), el gobierno fantasea con la idea de convertir los frondosos suburbios en un nuevo delta del N铆ger. Con este fin est谩 cambiando las leyes de trasgresi贸n para posibilitar la perforaci贸n sin consentimiento y generosos sobornos a gente local (10, 11). Estas nuevas reservas no solucionan nada. No terminan nuestra hambre de recursos; la exacerban.

La trayectoria del crecimiento compuesto muestra que la erosi贸n del planeta acaba solo de comenzar. A medida que el volumen de la econom铆a global se expande, todo sitio que contenga algo concentrado, poco usual, precioso, ser谩 buscado y explotado, sus recursos extra铆dos y dispersados, las diversas y diferenciadas maravillas del mundo reducidas al mismo rastrojo gris.crisis

consumismoAlguna gente trata de resolver la imposible ecuaci贸n con el mito de la desmaterializaci贸n: la afirmaci贸n de que a medida que los procesos se hacen m谩s eficientes y los artefactos son miniaturizados, usamos, en suma, menos materiales. No hay se帽ales de que esto est茅 sucediendo. La producci贸n de mineral de hierro ha aumentado 180% en diez a帽os (12). El organismo comercial Forest Industries nos dice que 鈥渆l consumo global de papel se encuentra a un nivel alto r茅cord y seguir谩 aumentando鈥. (13) Si, en la era digital, no reducimos siquiera nuestro consumo de papel, 驴qu茅 esperanza existe para otros productos de consumo?

Consideremos las vidas de los s煤per ricos, que fijan el ritmo del consumo global. 驴Est谩n reduciendo el tama帽o de sus yates? 驴Sus casas? 驴Sus obras de arte? 驴Su compra de maderas finas, de peces raros, de piedras raras? Los que cuentan con los medios necesarios compran casas cada vez m谩s grandes para almacenar la creciente acumulaci贸n de cosas que no vivir谩n lo suficiente para usar. Por acumulaci贸n inadvertida, se usa cada vez m谩s superficie del planeta para extraer, fabricar, y almacenar cosas que no necesitamos. Tal vez no sea sorprendente que hayan vuelto a aparecer fantas铆as sobre la colonizaci贸n del espacio 鈥 que nos dicen que podemos exportar nuestros problemas en lugar de resolverlos (14).

Como se帽ala el fil贸sofo Michael Rowan, las inevitabilidades del crecimiento compuesto significan que si la tasa de crecimiento predicha el a帽o pasado para 2014 (3,1%) se mantiene, incluso si fu茅semos a reducir milagrosamente el consumo de materias primas en un 90% retardamos lo inevitable en solo 75 a帽os (15). La eficiencia no resuelve nada mientras el crecimiento contin煤a.

El fracaso inescapable de una sociedad basada en el crecimiento y en su destrucci贸n de los sistemas vivos de la Tierra son los hechos apabullantes de nuestra existencia. Como resultado casi no son mencionados en ninguna parte. Constituyen el gran tab煤 del Siglo XXI, los temas garantizados para enajenar a amigos y vecinos. Vivimos como si estuvi茅semos atrapados dentro de un suplemento dominical: obsesionados por la fama, la moda y los tres elementos b谩sicos aburridos de la conversaci贸n de clase media: recetas, innovaciones y centros tur铆sticos. Cualquier cosa que no sea el t贸pico que demanda nuestra atenci贸n.

Declaraciones de lo exageradamente obvio, los resultados de una aritm茅tica b谩sica, son tratados como distracciones ex贸ticas e imperdonables, mientras la proposici贸n imposible seg煤n la cual vivimos es considerada como tan sana y normal y poco interesante que no vale la pena mencionarla. Es como se mide la profundidad de este problema: seg煤n nuestra incapacidad de llegar a discutirla.

Referencias:
1. http://www.theoildrum.com/node/7853
2. Grantham expres贸 este volumen como 1057 metros c煤bicos. En su trabajo We Need To Talk About Growth, Michael Rowan lo tradujo como 2.500 trillones (1018) de sistemas solares. (http://persuademe.com.au/need-talk-growth-need-sums-well/). Esta fuente menciona el volumen del sistema solar (si es considerado como una esfera) como
39.629.013.196.241,7 kil贸metros c煤bicos, lo que es aproximadamente 40 x 1021 metros c煤bicos. Multiplicados por 2.500 trillones (1018), esto da 1041 metros c煤bicos. Por lo tanto, a menos que tenga la cifra equivocada para el volumen del sistema solar o haya confundido mis unidades, lo que es eminentemente posible, la traducci贸n de Michael Rowan parece estar subestimada. Sin embargo, me basar茅 en su cifra, ya que no tengo mucha confianza en la m铆a. Agradecer铆a cualquier mejora, comentario o correcci贸n.
3. EA Wrigley, 2010. Energy and the English Industrial Revolution. Cambridge University Press.
4. http://www.theguardian.com/environment/2014/may/12/western-antarctic-ice鈥
5. http://www.theguardian.com/environment/2014/may/23/ecuador-amazon-yasuni鈥
6. http://www.entornointeligente.com/articulo/2559574/ECUADOR-Gobierno-conc鈥
7. http://www.theguardian.com/world/2013/aug/16/ecuador-approves-yasuni-ama鈥
8. http://www.wwf.org.uk/how_you_can_help/virunga/
9. http://www.theguardian.com/environment/2014/may/23/fracking-report-billi鈥
10. http://www.telegraph.co.uk/earth/energy/fracking/10598473/Fracking-could鈥
11. http://www.theguardian.com/environment/2014/may/23/fracking-report-billi鈥
12. Philippe Sibaud, 2012. Opening Pandora鈥檚 Box: The New Wave of Land Grabbing by the Extractive Industries and the Devastating Impact on Earth. The Gaia Foundation. http://www.gaiafoundation.org/opening-pandoras-box
13. http://www.forestindustries.fi/industry/paper_cardboard_converted/paper_鈥
14. https://www.globalonenessproject.org/library/articles/space-race-over
15. Michael Rowan, 2014. We Need To Talk About Growth (And we need to do the sums as well.) http://persuademe.com.au/need-talk-growth-need-sums-well/

*Autor de The Age of Consent: a manifesto for a new world order y Captive State: the corporate takeover of Britain. Escribe una columna semanal para el peri贸dico brit谩nico The Guardian.

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