Jun 25 2019
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PolíticaSociedad

Campesinos e indígenas paraguayos ocupan las calles en espera de respuestas del gobierno

 Campesinos e indígenas paraguayos permanecerán en las calles de Asunción hasta hallar respuesta del gobierno a sus graves problemas, anunció la Coordinadora Nacional Intersectorial (CNI) que moviliza a miles de sus integrantes desde hace una semana sin encontrar hasta el momento una respuesta clara del presidente Mario Abdo Benítez.

La Coordinadora viene movilizando a miles de sus integrantes por las calles de la capital desde hace una semana y los dirigentes se entrevistaron con el presidente del Congreso, Silvio Ovelar y parlamentarios para insistir en su agenda que incluye la recuperación de las tierras para la reforma agraria, la reestructuración de las deudas y la reactivación económica de la producción familiar campesina.

Los campesinos reclaman 40 millones de dólares para enfrentar las deudas del sector y generar una reactivación de la agricultura familiar campesina en favor de 40 mil campesinos e indígenas, pero desde el gobierno ofrecen apenas 10 millones para un plan similar. Pero simultáneamente lanzan un «salvataje» de 250 millones de dólares para 300 grandes productores, con el fin de salvar la campaña sojera 2019-20 y la refinanciación parcial de deudas del sector agropecuario empresarial, de hasta 500.000 dólares

La mandioca y el almidón

Mientras, cerca de 170 productores de Yhú, San Joaquín y Vaquería, Departamento de Caaguazú, reclamaron un reajuste en el precio de la mandioca. El bajo precio de la mandioca (yuca) a causa del desmoronamiento de la cotización internacional del almidón genera un caos a los productores paraguayos. Con cierres intermitentes en la ruta 13, en la zona de Vaquería, exigen respuestas del gobierno y el cumplimiento del acuerdo con el ministro de Agricultura y Ganadería, Denis Lichi.

Varias industrias de almidón tuvieron que cerrar sus actividades o trabajar a media máquina, debido a la difícil situación que no permite el acopio de la materia prima.

La coordinadora denunció que como parte importante de la sociedad paraguaya, los campesinos e indígenas viven una realidad donde las personas pasan hambre, marginación, sacrificio, preocupación y sufrimiento.

«Venimos soportando una ofensiva feroz de parte de gobiernos antipopulares, que, lejos de impulsar una política para combatir la pobreza, vienen profundizando el endeudamiento público, la corrupción, la privatización y entrega de las empresas del estado, los bienes y servicios, así como los recursos naturales, como mayor desempleo, flexibilización laboral, precarización de las condiciones de trabajo, mendicidad infantil, campesinos sin tierra, pobres y endeudados, indígenas expulsados de sus hábitats, familias sin techo, lo cual lleva al aumento de la pobreza y la extrema pobreza al pueblo trabajador», añadió.

Denunció asimismo que el gobierno de Mario Abdo Benítez es el responsable de no buscar la solución a los problemas de la tierra, las deudas de los agricultores dedicadas a la agricultura familiar campesina, la reactivación económica productiva, la administración de la justicia vinculada a los problemas sociales del campo, la atención a las iniciativas legislativas del sector rural orientada a la agricultura familiar campesina, cambios en la política hacia los pueblos indígenas, así como a los diferentes pueblos despojados de sus territorios y a garantizar el respeto a los derechos laborales de los trabajadores.

Los campesinos están llenos de deudas y ante una profunda crisis en el campo, el Gobierno no asume su responsabilidad histórica, pese a que rubricaron un acuerdo, que hasta ahora es letra muerta. El modelo del agronegocio instalado en el campo, causa pobreza y desigualdad, e impacta negativamente en la agricultura familiar campesina, que no recibe apoyo del gobierno. Hasta ahora no avanza el punto de solución a la deuda campesina, así como otros puntos del acuerdo, añade la Coordinadora.

Estas situaciones, señala, generan una enorme desmoralización de la población campesina e indígena y de la ciudadanía en general por la corrupción generalizada en todos los niveles del estado, hecho que nos sitúa como uno de los países más corruptos del mundo según Transparencia Internacional. El crecimiento de las desigualdades en Paraguay viene generando mucha violencia hacia el sector campesino, indígena y poblaciones de la periferia urbana, caracterizada por su estado de vulnerabilidad que necesita de una urgente atención estatal.

La CNI está integrada por la Organización Nacional de Cañicultores Agropecuarios (ONCA), Movimiento Agrario y Popular (MAP), Mesa Coordinadora Nacional de Organizaciones Campesinas (MCNOC), Coordinadora de Trabajadores Campesinos y Urbanos (CTCU), Coordinadora Departamental de Agricultores de Concepción (C.D.A.C.), Coordinadora Departamental de Igualdad de Oportunidades de San Pedro (C.D.I.O.S.P.), Coordinadora San Pedro se Levanta , la Coordinadora Regional de Canindeyú y la Comunidad Indígenas de Takuara’i.

 

* Periodista y politólogo paraguayo, asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE, www.estrategia.la)

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