Ago 18 2005
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Política

Candidato mapuche a La Moneda

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

En Panguipulli, o Tierra de Leones, un grupo de mapuches se arremolina alrededor de Auc√°n Huilcam√°n, l√≠der del Consejo de Todas las Tierras. Han llegado de los alrededores del lago para marchar junto a √©l y darle su apoyo y sus firmas para conseguir que sea candidato a la Presidencia de Chile. Es el inicio de una campa√Īa sin precedentes en el pa√≠s, que pretende hacer o√≠r la voz de los pueblos originarios. Para eso se necesitan 40 mil firmas, refrendadas ante notario, antes del 10 de septiembre.

Al grito de ‚Äú¬°Tierra, cultura, justicia y libertad!‚ÄĚ y ‚Äú¬°Tierra robada ser√° recuperada!‚ÄĚ, el grupo recorre las calles de la peque√Īa ciudad, mientras los esquivan las camionetas de los agricultores de la zona. Do√Īa Juana Llonc√≥n, de Tililhue, cree que Auc√°n puede frenar la postergaci√≥n at√°vica de su pueblo. ‚ÄúNo tenemos tierras y aqu√≠ hay fundos abandonados. Tenemos que abrir los ojos y dejar de darles el voto a los partidos de siempre a cambio de una empanada‚ÄĚ.

Auc√°n Huilcam√°n cumple con todos los requisitos para ser Presidente. Acaba de cumplir 40 a√Īos y este a√Īo ha recuperado sus derechos pol√≠ticos, que le fueron suspendidos en 1992 por la Ley de Seguridad Interior del Estado por reclamar tierras para su pueblo. Viene llegando de Bolivia, donde su amigo desde hace m√°s de una d√©cada, el l√≠der ind√≠gena Evo Morales, ya ha sido proclamado candidato a Presidente.

Subido en un banco de la plaza de Panguipulli, se dirige a su gente en dos idiomas, mapudungun y castellano. ‚ÄúTenemos que inscribirnos. Tenemos que impedir la negaci√≥n del pueblo mapuche y recuperar nuestra dignidad y nuestras tierras‚ÄĚ.

Pero inscribirse no es tan sencillo. ‚ÄúHay que hacerlo en una notar√≠a y cobran mil pesos por firma. Eso quiere decir que necesitamos 40 millones que no tenemos. Mil pesos es mucha plata para los mapuches, que somos los m√°s pobres del pa√≠s. Esta es una exigencia excluyente y discriminatoria‚ÄĚ. Pero Auc√°n es un hombre acostumbrado a la adversidad y no se rinde f√°cilmente. Su discurso es radical. Exige una nueva Constituci√≥n y autogobierno para los pueblos originarios en un pa√≠s al que define como ‚Äúracista y clasista‚ÄĚ.

El movimiento que encabeza se llama Red Ind√≠gena y Popular, y pretende adem√°s llevar al Congreso a ocho diputados. El primero de ellos ya es oficial. Se trata del aymara Angel Bola√Īos, en Arica. ‚ÄúQueremos representar a todos los pueblos originarios. Aymaras, quechuas, atacame√Īos, rapa nui y los casi un mill√≥n de mapuches, de los cuales un 40 por ciento vive en Santiago. Ellos son los mapuches urbanos, casi exiliados de su tierra a causa del despojo‚ÄĚ.

FICHA DEL CANDIDATO

El discurso de Auc√°n se ha ido elaborando desde muy ni√Īo. Naci√≥ en Lumaco, provincia de Malleco. Es hijo de Jos√© Luis, lonko de Collinque, y de Claudina, fallecida hace menos de un a√Īo. ‚ÄúYo caminaba 16 kil√≥metros para ir al colegio. Y todav√≠a me asombro de c√≥mo pude aprender a leer y escribir‚ÄĚ. Termin√≥ su colegio y estudi√≥ Derecho en Temuco. ‚ÄúPero s√≥lo tres a√Īos, porque fui procesado y encarcelado‚ÄĚ.

No tener un t√≠tulo universitario no le ha impedido ser invitado a las Naciones Unidas, la OEA y universidades europeas y norteamericanas, como respetado experto en derechos ind√≠genas. ‚ÄúHe viajado por todo el mundo. Conozco Z√ļrich, Nueva York o Washington casi tanto como Temuco.‚ÄĚ

El respeto con que cuenta en los organismos internacionales contrasta con la desconfianza que genera en Chile. ¬ŅDe d√≥nde saca el dinero para viajar? ¬ŅQui√©nes financian su causa? ¬ŅRepresenta de verdad al pueblo mapuche? Auc√°n sonr√≠e socarr√≥n:

‚ÄúEsas son campa√Īas t√≠picas de la negaci√≥n de nuestro pueblo. A m√≠ me invitan los organismos internacionales, desde Nueva Zelanda hasta Guatemala. Esos mismos ataques los ha sufrido mi amigo Evo Morales, al que acusan de estar financiado por Castro o Ch√°vez. Y nadie cuestiona que las transnacionales, los gobiernos, los partidos pol√≠ticos de distintos pa√≠ses se agrupen y se apoyen‚ÄĚ.

EL ‚ÄúCASO‚ÄĚ MICROSOFT
Y LA LEY EN CONTRA

Nuestra conversaci√≥n se interrumpe varias veces con llamadas de France Presse y una agencia mexicana para preguntarle por el conflicto que lo enfrenta nada menos que con Bill Gates, el todopoderoso due√Īo de Microsoft, a prop√≥sito de la escritura del mapudungun que se propagar√° por el ciberespacio. ‚ÄúEsta es una forma de pirater√≠a, de usurpaci√≥n de nuestra creaci√≥n colectiva, o sea nuestra lengua, que siempre ha sido oral, a la que quieren imponernos una forma escrita sin habernos consultado‚ÄĚ.

Para defender la forma escrita que ellos consideran correcta, el alfabeto que fijó Anselmo Ragileo, está dispuesto a apelar a todos los tribunales internacionales.

Mucho más dura ha sido la batalla en los tribunales chilenos, donde los mapuche se han sentado en los banquillos, acusados de terrorismo por atentados incendiarios contra predios forestales y agrícolas. Hace unas semanas fueron absueltos por segunda vez seis de ellos, miembros de la Coordinadora Arauco Malleco.

Los juicios tuvieron como observadores a representantes de Human Rights Watch, la Defensor√≠a Internacional de los Derechos de los Pueblos, la Asociaci√≥n Americana de Juristas y el Relator Especial de las Naciones Unidas, Rodolfo Stavenhagen, quien escribi√≥ desde Ginebra una carta al Presidente Lagos recomendando ‚Äúque se tomen medidas para evitar la criminalizaci√≥n de las leg√≠timas actividades de protesta o demandas sociales del pueblo mapuche‚ÄĚ.

En Chile fue el propio obispo de la Regi√≥n de la Araucan√≠a, Manuel Camilo Vial, quien advirti√≥ que ‚Äúlos imputados han sido calificados de terroristas y delincuentes con un desprecio a su dignidad de personas que sorprende. Debemos dejar de lado nuestras intolerancias que esconden una suerte de racismo y clasismo ya a√Īejos‚ÄĚ.

Tompkins Y Matte. La recuperaci√≥n de las tierras es una de las batallas fundamentales del movimiento ind√≠gena en Chile. ‚ÄúChile y Uruguay son los √ļnicos pa√≠ses que no reconocen los derechos de los pueblos originarios a su tierra. Y el sur de nuestro pa√≠s ha sido entregado a las compa√Ī√≠as forestales y particulares. Douglas Tomp-kins, por ejemplo, es due√Īo de casi las mismas hect√°reas que todo el pueblo mapuche. Y la Forestal Mininco, cuyo socio mayoritario es el se√Īor (Eliodoro) Matte, es due√Īa de 540 mil hect√°reas, el doble de lo que tenemos. Yo he negociado en Suiza la recuperaci√≥n de tierras para nuestro pueblo con la empresa Terranova. Y lo hemos conseguido.
‚ÄúEl Estado tiene que abrirse a negociar con nosotros y reconocer nuestros derechos. Porque nosotros ya est√°bamos aqu√≠ cuando decidieron repartirse nuestras tierras‚ÄĚ.

Otra de las demandas de Auc√°n es decretar una amnist√≠a para los mapuches presos por reclamar tierras en Traigu√©n, Angol, Victoria y Collipulli, entre otras comunas, y que puedan salir de la clandestinidad los 12 dirigentes que se encuentran declarados rebeldes y con √≥rdenes de detenci√≥n. ‚ÄúY despu√©s de dos sentencias absolutorias, la fiscal√≠a quiere apelar. ¬°Es una estrategia sucia que ya no tienen c√≥mo justificar!‚ÄĚ, dice, enojado.

Vuelve a sonre√≠r cuando recuerda c√≥mo lo presentan en la televisi√≥n, con im√°genes de los enfrentamientos m√°s duros con los carabineros. Pero m√°s se r√≠e cuando observa la foto de Joaqu√≠n Lav√≠n vestido de aymara lanzando al aire hojas de coca. ‚ÄúYo quisiera preguntarle al se√Īor Lav√≠n qu√© quiso decir con eso. Si es que quiere legalizar la coca, defender que los aymaras chilenos puedan cultivarla o consumirla, cosa que est√° prohibida en nuestro pa√≠s‚ÄĚ.

Mientras recorre la modesta sede del Consejo de Todas las Tierras en Temuco, recuerda que están a punto de perderla por unas deudas que tiene la propiedad. Y no para de trabajar. Se dispone a viajar a San José de la Mariquina, a Valdivia, a Osorno, para juntar las firmas en menos de un mes. Luego llegará la hora de Santiago, donde pretende conquistar apoyos con su ardiente discurso y apelando a la identidad indígena.

No s√≥lo pedir√° el voto de los ind√≠genas, sino que tambi√©n busca el apoyo de los excluidos de los discursos pol√≠ticos, los pobres, la clase media. ‚ÄúMi candidatura quiere representar una nueva diversidad, m√°s tolerancia, m√°s apertura de los esquemas pol√≠ticos estrechos que no dan cabida a todos‚ÄĚ.

Y tiene metas para el bicentenario: ‚ÄúQueremos llegar a esa fecha con una nueva Constituci√≥n, que reconozca que hay m√°s idiomas que el castellano, adem√°s del derecho al autogobierno y que se reduzca al tres por ciento el presupuesto que las Fuerzas Armadas obtienen del cobre (actualmente es el 10%). Esos recursos los queremos para la educaci√≥n p√ļblica y la salud. Tambi√©n buscamos elecci√≥n popular de intendentes y gobernadores‚ÄĚ.

CHILE, LA CHILENIDAD,
LA INDIFERENCIA

.

Esa es una de las obsesiones de los periodistas cuando lo entrevistan. Y √©l recuerda cuando en una reuni√≥n con varios ministros le hicieron esa pregunta, y el respondi√≥ sonriendo: ‚ÄúSer chileno es un accidente, casi una casualidad, que tiene una historia de 200 a√Īos. Y nosotros llevamos aqu√≠ miles de a√Īos‚ÄĚ.

Orgulloso de su identidad, se inspira en Lautaro (‚Äúque supo aprender de los colonizadores‚ÄĚ), Pelantaro (‚Äúque lleg√≥ a acuerdos sobre las tierras del sur en el siglo XVII‚ÄĚ) y Quilap√°n (‚Äúel guerrero del siglo XIX‚ÄĚ). Pero sobre todo dice que se inspira en la mujer mapuche, ‚Äúque es la que ha conservado lo m√°s profundo y espiritual de nuestra identidad‚ÄĚ.

La niebla y el roc√≠o de Temuco se han ido evaporando con el sol de la ma√Īana del s√°bado que deja el cielo transparente y azul. La ciudad se despereza y en el mercado los primeros puestos que se abren son los que ofrecen ponchos, trutrucas, trapelacuchas, kultrunes y avellanas. La verdad es que nadie se atrever√≠a a negar la potente identidad ind√≠gena que aqu√≠ lo impregna todo. Y Auc√°n prepara su meg√°fono y anuncia la creaci√≥n de la web wallmapuche.cl. Porque lo moderno no est√° re√Īido con lo aut√©ntico.

Lo peor, la indiferencia. Es lo que piensa el flamante Defensor Regional de la Araucan√≠a, Jos√© Mart√≠nez R√≠os. ‚ÄúEl conflicto mapuche existe. Y es un problema profundo, por la pobreza de los mapuches, postergados por la sociedad y a los que no se les permite participar con su cultura‚ÄĚ.

Mart√≠nez R√≠os fue abogado de mapuches en diversas causas, hasta el primero de agosto, cuando asumi√≥ el cargo de Defensor. Su √ļltima actuaci√≥n como abogado concluy√≥ con la absoluci√≥n de los acusados. ‚ÄúEn los √ļltimos a√Īos, la Ley Antiterrorista se ha aplicado solo en la IX Regi√≥n‚ÄĚ, se√Īala Mart√≠nez. Esta severa ley implica penas que multiplican por dos las condenas y actualmente mantiene en prisi√≥n a varios mapuches con condenas de 10 a√Īos y un d√≠a. Por el contrario, las denuncias de agresiones a mapuches, que tambi√©n existen, han sido todas sobrese√≠das.

‚ÄúEs un pueblo fuertemente estigmatizado y cuando ocurren hechos violentos son inmediatamente atribuidos a los mapuche‚ÄĚ, dice Mart√≠nez R√≠os. ‚ÄúPero en el caso de los ataques a la propiedad de (Jorge) Luchsinger, o los incendios en Malleco, esto no ha sido probado‚ÄĚ. Mart√≠nez R√≠os reconoce que legislaci√≥n actual no es suficiente para satisfacer los reclamos de los mapuche respecto de la recuperaci√≥n de tierras y la ‚Äúinterculturalidad‚ÄĚ.

‚ÄúExisten cauces legales para sus demandas, pero no son suficientes. Y actualmente se est√° estudiando posibilidades de leyes, la Ley de Pueblos Originarios, por ejemplo, que permitan solucionar estos problemas, que en definitiva son un problema de toda la sociedad. Porque el pueblo mapuche es un sector muy importante que convive con nosotros, pero no hay un esfuerzo por respetar su identidad‚ÄĚ, dice.

Uno de los indicios de que existe una cierta sensibilidad al respecto es la creaci√≥n, en 2001, de la Defensor√≠a Penal Mapuche en la Regi√≥n de la Araucan√≠a. ‚ÄúA trav√©s de ella podemos hacer frente a algunas de las realidades objetivas del pueblo mapuche, como, por ejemplo, el idioma‚ÄĚ. Y es que, aunque cueste creerlo, aqu√≠ todav√≠a hay personas que no comprenden del todo el castellano y en la zona ya existen funcionarios con conocimientos de mapudung√ļn para ayudarles en sus tr√°mites judiciales. No s√≥lo se trata de tener int√©rpretes, sino tambi√©n criterios en casos de lindes e il√≠citos que para su cultura pueden no ser causa de delitos‚ÄĚ.

‚ÄúEllos aman su tierra. Y nosotros les hemos destruido la vida‚ÄĚ, dice Ariel Burgos Saavedra, presidente de la Fundaci√≥n Instituto Ind√≠gena, ligada a la Iglesia Cat√≥lica. Este mes, la instituci√≥n dar√° a conocer el resultado de una encuesta sobre discriminaci√≥n. El resultado es desalentador. ‚ÄúFlojos‚ÄĚ, ‚Äúsucios‚ÄĚ, ‚Äúborrachos‚ÄĚ, ‚Äúmentirosos‚ÄĚ son algunas de las percepciones que se tienen sobre los mapuche. Y los ind√≠genas consideran que los blancos son ‚Äúabusadores‚ÄĚ, ‚Äúprepotentes‚ÄĚ, ‚Äúracistas‚ÄĚ.

‚ÄúEsas son las primeras respuestas, no racionales, que luego se matizan cuando preguntamos qu√© piensa en concreto cada persona‚ÄĚ. Y destaca la enorme y dolorosa ignorancia en que viven ambos pueblos. ‚ÄúLos estereotipos sobre el pueblo mapuche fueron creados por el Estado chileno para someter y apropiarse de los territorios‚ÄĚ.

Burgos recuerda c√≥mo las primeras organizaciones mapuches que se crearon despu√©s del 73 tuvieron que hacerlo bajo el t√≠tulo de ‚Äúpeque√Īos agricultores y artesanos‚ÄĚ, porque no se reconoc√≠a la existencia del pueblo mapuche tras la derogaci√≥n de las leyes dictadas durante la Unidad Popular. ‚ÄúNo se atrev√≠an a reunirse y s√≥lo lo hac√≠an en las capillas, porque as√≠ se sent√≠an m√°s seguros. Sobre todo porque en tiempos de la dictadura fueron muchos los dirigentes que desaparecieron, otros fueron asesinados y otros tuvieron que irse al exilio‚ÄĚ.

La recuperaci√≥n de la democracia no ha significado un reconocimiento expl√≠cito de los pueblos ind√≠genas. De hecho, Chile y Uruguay son los √ļnicos pa√≠ses de Am√©rica que no han ratificado el Convenio 169 de Naciones Unidas, que reconoce el derecho de los pueblos ind√≠genas a su territorio, su cultura e idioma. Y en los programas de los partidos pol√≠ticos no hay propuestas al respecto.

Sin embargo, a pesar de tanta negaci√≥n, existe una tendencia de recuperaci√≥n de la identidad, dice Burgos. ‚ÄúEspecialmente de los j√≥venes mapuches. Y es notable el fen√≥meno de la participaci√≥n. En las municipales del a√Īo 2000 se presentaron 50 aspirantes a concejales y fueron elegidos dos alcaldes. En el 2004, los aspirantes fueron 150 y ya existen cuatro alcaldes‚ÄĚ.

Internet y celulares han permitido que se comuniquen con todo el mundo y especialmente con los que emigran. ‚ÄúLas nuevas tecnolog√≠as est√°n cambiando muchas mentalidades. Y se mueven. Emigran a Santiago y env√≠an dinero a sus familias. Llegan hasta Copiap√≥ como temporeros y crean lazos con los que est√°n fuera‚ÄĚ, dice Burgos.

A CABALLO A LA CAPITAL

El Consejo de Todas las Tierras junto a las comunidades del Pueblo Mapuche, anunciaron el martes 16 de agosto de 2005, comenzarán oficialmente una movilización nacional para la recolección de las 40.000 firmas para inscribir la candidatura a la presidencia del dirigente Aucán Huilcamán.

Dicha movilizaci√≥n consiste en una cabalgata desde Temuco a Santiago con no menos de 100 personas, lideradas por el candidato a la presidencia. Esta cabalgata tendr√° por objeto recolectar las firmas para inscribir la candidatura. La movilizaci√≥n adem√°s tiene por objeto ¬ędenunciar y luchar en contra de los impedimentos del sistema binominal excluyente y antidemocr√°tico con las organizaciones sociales de los chilenos y de los pueblos ind√≠genas del pa√≠s¬Ľ.

La movilizaci√≥n comenz√≥ a las 11:00 AM en el emblem√°tico cerro √Ďielol, donde se efectu√≥ una ceremonia espiritual de despedida a sus integrantes.

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Periodista del diario La Nación de Santiago de Chile (www.lanacion.cl), donde se publicó este artículo el domingo 14 de agosto de 2005.

(Foto de Pablo Díaz).

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