Mar 16 2008
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Cultura

Carta abierta. – A LA POETA CARMEN BERENGUER

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Como pluma indomable, adjetivo de Pedro Lemebel al que adhiero, le ruego tome en cuenta un par de argumentos para su discurso en La Moneda. Resulta que la Fundación Neruda, invierte cada centavo del copyright del Nobel chileno en la empresa Cristalerías Chile, propiedad de Ricardo Claro (principal asesor de Pinochet desde el 12 de septiembre de 1973, entre otros horrores) y a título personal, Juan Agustín Figueroa, como abogado y latifundista, aplicó por primera vez –en democracia– la Ley Antiterrorista contra tres mapuches: Patricia Troncoso (mundialmente conocida como “La Chepa”), Pascual Pichún y Aniceto Norín.

El Premio Neruda que usted recibirá poco tiene que ver con Juan Agustín Figueroa, ya que el jurado está convocado por el Ministerio de Cultura de la Concertación. El problema es que la Fundación Neruda da la licencia y patrocinio para utilizar el seudónimo de Neftalí Reyes y, a cambio, cada año, el jurado se reúne en La Chascona y Figueroa saldrá en las fotos junto a usted en la ceremonia de La Moneda; así está diseñado el Premio Neruda, con todo el dolo y alevosía de la tierra. Figueroa sigue siendo parte de la Concertación, fue ministro de Estado de Aylwin –en la cartera de agricultura– y actualmente es el vínculo entre Ricardo Claro y la presidenta Bachelet (basta ver las fotos en la audiencia en Roma con Benedicto XVI, Claro & Bachelet, 2007).

El 11 de agosto de 2005, publiqué el mecanismo de la inversión del copyright en Cristalerías Chile (propiedad de Ricardo Claro); hasta antes de mi investigación, no tenía elementos suficientes para cuestionar a Figueroa, salvo la Ley Antiterrorista contra la comunidad mapuche (pero era en un ámbito privado de latifundista y abogado). Mientras la Fundación Neruda no retire su plata de la empresa del pinochetista Ricardo Claro, seré hostil con Figueroa, mi enojo no es contra usted o el jurado. Acaso contra la Concertación, que le permite todo a Figueroa.

Ya lo he conversado, en México y de manera privada, con mis dos queridísimos amigos: José Emilio Pacheco y Juan Gelman, y en público con decenas de poetas, intelectuales y escritores.

¿Por qué no sigue el notable ejemplo de la poeta cubana Fina García que desairó asistir a la ceremonia del Premio Neruda 2007 en Valparaíso? Incluso cabe la posibilidad del arrepentimiento, en la edición local del Premio Neruda ya sucedió, publiqué en el semanario uruguayo Brecha una extensa entrevista con el poeta mapuche Jaime Huenún; el día que recibió el Premio Neruda 2003, Figueroa encarcelaba a los dos primeros lonkos mapuches bajo Ley Antiterrorista. El mismo día. Y desde el viernes 14 de marzo, en la página de Internet de la Fundación Neruda, usted aparece como su nueva adquisición u orgullo.

Admirada poeta Carmen Berenguer, le solicito una entrevista formal, para hablar de su poesía, de los conventillos del viejo Santiago, de las circunstancias de su formación literaria y si considera prudente, polemizar –con todo respeto– en torno al Premio Neruda 2008.

Con la esperanza de recibir una respuesta de usted, en verdad la felicito. A pesar de que Figueroa, como siempre, se aprovecha de la buena voluntad de poetas como usted, José Emilio Pacheco, Juan Gelman y Carlos Germán Belli (insisto fue una bendición que Fina García dejara plantado a Figueroa & Bachelet en Valparaíso). A pesar de que por un momento, todos olvidaremos lo que sucede en la pinochetista Fundación Neruda. Felicitaciones y por favor, fíjese en una grave injusticia, de la que usted es víctima.

Mario Casasús

Notas

www.fundacionneruda.org

El anuncio fue formulado en la casa-museo La Chascona, sede de la Fundación Pablo Neruda, patrocinadora oficial de este premio que entrega el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, a través del Consejo Nacional del Libro y la Lectura.

En el diario chileno www.lanacion.cl
se puede leer la explicación de Figueroa, que al hablar de la fundación pone un tono de voz como la de un padre “chocho”; el texto es el siguiente:

“Nosotros debemos tener una fuerza sustitutiva de recursos y el negociar nos permite tener un capital suficiente para mantenernos. Hay que entender que las fundaciones mueren por la caja y, producto de la rentabilidad que estaban dando los intereses en Chile, nos hicimos aconsejar por un grupo de especialistas financieros, y ellos nos recomendaron que compráramos bonos en Cristalerías Chile, y se da la casualidad que yo conozco mucho esta sociedad porque soy director y, claro, yo sabía de su solidez”.

Don Agustín, ¿qué cree usted que pensaría Neruda de las inversiones que se han hecho en la empresa de propiedad de Ricardo Claro?

“Neruda nunca tuvo inversiones financieras, pero tenía mucho sentido del dinero, como un empresario. Ahora, nunca hemos hecho inversiones en actividades que podrían ser éticamente reprochables, como en bombas de racimo o seguros de vida de personas que están cercanas a la muerte, que son bien rentables, pero no se puede lucrar con el sentimiento ajeno. Ahora, donde uno invierta, a mí me basta que sea gente honesta y capaz de manejar un negocio”.

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fotoMario Casasús (en la imagen con el escritor Volodia Teiltelboim) es periodista del diario mexicano La Jornada, edición de Cuernavaca, especializado en asuntos culturales. Vinculado por distintas razones con la vida literaria y cultural de Chile y la Argentina, su trabajo significa un importante apoyo para la difusión de esas actividades en México y, en general, América Latina.

Casasús se ha convertido en el principal denunciante de la virtual asociación entre la Fundación Neruda y el empresario Ricardo Claro; algunos de sus textos en relación con esta materia publicados en esta revista son:

Graves irregularidades en la F.N., referido a la publicación de una obra del poeta;

¿Qué ha aportado Ricardo Claro a la cultura?;

Neruda inacabablemente traicionado, revisión crítica de algunos manejos al interior de la F.N.

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