Sep 10 2017
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Política

Caso Maldonado: el gobierno de Macri, asustado, cambia estrategia

 
En momentos que el gobierno se imaginaba avanzar en la preparación de una victoria rotunda en las próximas elecciones, una nube muy negra le oscurece el panorama. A la euforia le siguió la preocupación. Hasta ahora no sabe de qué modo zafar de este huracán que ya está produciendo desastres en territorios que imaginaba tranquilos. El tema es Santiago Maldonado. Si este caso permanece en las tinieblas que hoy lo envuelven, el gobierno puede estar avanzando hacia un  traspié de consecuencias inesperadas.
Algunos n√ļmeros de la econom√≠a, de esos que no se notan en el bolsillo de los m√°s humildes pero que pueden ser explotados propagand√≠sticamente, le sonr√≠en a un gobierno que, por ahora, puede disimular los riesgos de un endeudamiento insostenible. Esos datos indican que la econom√≠a ha crecido (al amparo de obras p√ļblicas y campo), que los n√ļmeros globales del empleo pararon de caer (por el empleo p√ļblico y la construcci√≥n), que la inflaci√≥n dej√≥ de crecer con el ritmo que lo ven√≠a haciendo (aunque eso no sea as√≠ en los productos alimenticios). Todo estaba llevando a que el gobierno imaginara colocar en la agenda electoral, con vistas a las elecciones de octubre, el tema econ√≥mico que hab√≠a evitado en las PASO de agosto.
Est√° claro que no iba a hablar de las cuestiones sociales, pero s√≠ de una mejora en algunos indicadores. Eso le quitaba fuerza a una de las banderas de la oposici√≥n y pod√≠a volcar a su favor votos dudosos. En el medio sucede la desaparici√≥n de Maldonado. El tema empieza a crecer y el silencio, desorientaci√≥n, complicidad, encubrimiento del gobierno empieza a tomar vuelo en la opini√≥n p√ļblica nacional e internacional. La semana pasada decenas y decenas de miles de argentinos se movilizaron en todo el pa√≠s reclamando por la aparici√≥n con vida de Santiago Maldonado.
A eso se le debe agregar que el gobierno tuvo que aceptar que aquella hip√≥tesis de pudiera haber sido herido por un puestero debi√≥ ser desechada. Por si fuera poco, los testigos mapuches deciden hablar ratificando las denuncias en el sentido que fue llevado por la Gendarmer√≠a. Se agrega a estos detalles, que ya est√°n en la justicia, un informe an√≥nimo -con sellos de la Polic√≠a Federal- en la misma l√≠nea de lo se√Īalado por los mapuches. Ese texto pone sobre el escenario dos cuestiones que aparecen desde diversos rincones. Una, que la Polic√≠a Federal busca recuperar territorios perdidos a manos de Gendarmer√≠a y que aprovechar√≠a estos hechos para hacerlo. Dos, circula una inquietante informaci√≥n en el sentido que un gendarme de apellido M√©ndez estar√≠a en crisis y dispuesto a hablar por lo cual se lo habr√≠a separado de su familia y de todo contacto con el exterior para evitar que ventile cosas que sabe. La Polic√≠a Federal desminti√≥ su autor√≠a de dicho texto.
Para completar este panorama poco propicio al gobierno, circulan informaciones sobre el efecto negativo de este hecho sobre el √°nimo electoral de los votantes. Ante este c√ļmulo de elementos el gobierno decidi√≥ revisar lo que estaba haciendo. Hizo bajar el perfil de la ministra Patricia Bullrich, que ven√≠a actuando como vocera de la Gendarmer√≠a, m√°s que del gobierno. Activ√≥ a otros funcionarios para que viajen al lugar de los hechos. Intentan, por ahora sin √©xito, acercar al gobierno a miembros de la familia del desaparecido.
Ya el gobierno ha tomado nota que este tema lo est√° perjudicando, ante la opini√≥n p√ļblica. Sabe que tiene poco margen y que si el hecho no tiene alg√ļn razonable y l√≥gico nivel de esclarecimiento lo puede pagar en las urnas.
 
¬†El peronismo ¬ęorejea¬Ľ el 2019
 
Todavía faltan 42 días para las próximas elecciones pero ya circulan ideas y encuentros que sobrevuelan el tema del futuro peronista. A menos que se produzca un cataclismo electoral (atendiendo a lo planteado en el punto anterior) los resultados generales, de acuerdo a las PASO, son previsibles. Solo falta develar el dato sobre el resultado bonaerense. Saber si Cristina ganará o si el macrismo revertirá el resultado reciente. Por lo demás el oficialismo demostró un vigor no esperado y renovando un buen resultado nacional está, al día de hoy, en apropiadas condiciones para abordar el 2019.
Es por eso que, en el peronismo, crece la conciencia que solo unidos pueden tener posibilidades de confrontar con eficacia con el gobierno.
En la direcci√≥n se√Īalada hubo, esta semana, una ‚Äúpuesta en escena‚ÄĚ que se corresponde con la hist√≥rica vocaci√≥n de poder del peronismo. Celebrando los 30 a√Īos de la victoria del legendario Antonio Cafiero, como gobernador de Buenos Aires, se realiz√≥ un acto unitario en el cementerio de San Isidro. Fue promovido por intendentes peronistas que responden al massismo y al Frente para la Victoria, adem√°s de figuras prominentes de La C√°mpora y del Partido Justicialista.
La s√≠ntesis de ese convite lo dio el intendente massista de Tigre quien plante√≥ la¬†‚Äúnecesidad de reconstrucci√≥n de un peronismo unido que consiga superar errores recientes que derivaron en el triunfo de Cambiemos‚ÄĚ.¬†Lo escuchaban atentos, entre un c√ļmulo de intendentes y dirigentes, el cristinista Oscar Parrilli y la suegra de Sergio Massa, adem√°s de Ver√≥nica Magario, la Intendenta de La Matanza y de Fernando Espinoza, presidente del Partido Justicialista bonaerense.
Nada garantiza que este sue√Īo unitario llegue a destino. Hay un problema, por cierto nada menor, que debe ser superado. Se trata, ni m√°s ni menos, que el rol de la ex Presidenta. Muy dif√≠cilmente los gobernadores de C√≥rdoba y Salta, Juan Schiaretti y Juan Manuel Urtubey acepten el liderazgo de alguien al que consideran que ‚Äúya fue‚ÄĚ. Tampoco es f√°cil que la ‚ÄúSe√Īora‚ÄĚ tolere un candidato presidencial que no sea ella, su hijo o un miembro de su entorno. Claro est√° que no es descartable que puedan surgir figuras que hagan de puente y sirvan a la unidad de estos sectores enfrentados. Mientras tanto el oficialismo sue√Īa con que una derrota de Cristina en las pr√≥ximas elecciones bonaerenses la deje fuera de carrera para la jefatura del peronismo y de una candidatura presidencial. Imaginan que ello la dejar√≠a reducida a una fuerza minoritaria que deber√≠a moverse por fuera del peronismo.
 
 El fondo conurbano y reclamo de gobernadores
 
La Casa de San Juan recibi√≥ a mandatarios de 21 jurisdicciones, 18 gobernadores y 3 vice. Estuvieron ausentes: Mario Das Neves (por prescripci√≥n m√©dica) de Chubut, tampoco comparecieron autoridades de la Provincia de Buenos Aires y la Capital Federal. Los dem√°s, todos presentes. Hab√≠a peronistas, representantes de fuerzas locales y tambi√©n oficialistas. ¬ŅEl motivo? Oponerse al pedido de la gobernadora de Buenos Aires, Mar√≠a Eugenia Vidal, ante la Suprema Corte para que declare la inconstitucionalidad del monto fijo que se le reconoce a Buenos Aires, destinado a solventar el Fondo Conurbano.
Dicho Fondo fue aprobado en 1992 y estaba constituido por el 10% de los ingresos nacionales por el Impuesto a las Ganancias, hoy ser√≠an unos 53 mil millones anuales. En 1996 se lo fij√≥ -con un tope- en 650 millones de pesos, dicho tope -hasta la fecha- no fue modificado, representado hoy el 0,5% de Ganancias. Seg√ļn lo decidido en 1996, la diferencia entre lo recaudado y el tope para Buenos Aires, ser√≠a repartida entre las provincias, seg√ļn la al√≠cuota existente. La gobernadora bonaerense solicita que se declare inconstitucional ese tope y se vuelva al monto original (10% de Ganancias) o que la Provincia de Buenos Aires no sea excluida de las compensaciones que, por ese concepto, reciben las dem√°s provincias. Los acuerdos arribados fueron le√≠dos por el gobernador de C√≥rdoba, Juan Schiaretti, quien ocupara la cabecera de esa mesa.
La voz cantante de las autoridades provinciales que -esta vez- fue expresada por el salte√Īo Urtubey, el santafesino Miguel Lifschitz y la fueguina Rosana Bertone, solicita a la Suprema Corte que antes de resolver escuche la voz de las provincias. Adem√°s, consideran que el Parlamento es la sede natural de ese debate. Los gobernadores reconocen la justicia del reclamo bonaerense pero no acuerdan que esos recursos salgan de un recorte a sus propios recursos. Demandan que salgan de los fondos asignados al gobierno central.¬†
Esta cuesti√≥n forma parte de un problema de larga data: la relaci√≥n financiera entre Naci√≥n y provincias. La Reforma Constitucional de 1994 pretendi√≥ resolverlo dejando en manos del Parlamento tal soluci√≥n, la que deber√≠a producirse antes de finalizar el a√Īo 1996 y ser refrendada por las provincias. Nada de ello ocurri√≥. Ya han transcurrido 21 a√Īos y no hubo debate, ni ley, ni acuerdo. Mientras tanto la situaci√≥n reconoce como tendencias: Una, que la proporci√≥n de recursos destinados directamente a las provincias tiende a descender y dos, que los diferentes ejecutivos nacionales utilizan esos mayores recursos para disciplinar pol√≠ticamente a los diferentes gobiernos provinciales.
Este debate tambi√©n tiene que ver con la evoluci√≥n del gasto p√ļblico y el mayor deterioro que se observa en las econom√≠as de provincias y municipios. Seg√ļn datos de Hacienda el gasto p√ļblico creci√≥ (entre 2005 al 2015) un 62% (pasando del 29 al 47% del PBI). Dentro de ese global, los gastos nacionales crecieron un 85,7% (del 14 al 26%); los provinciales aumentaron un 29,4% (del 12 al 17%) y los municipales se incrementaron en un 33,3% (del 3 al 4%).
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