Ene 23 2013
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Política

CELAC en el nuevo escenario mundial

La idea original de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe√Īos (CELAC), consisti√≥ en formar ‚Äúuna integraci√≥n sin tutelajes desde el Norte.‚ÄĚ La nueva alianza nace como una respuesta a la p√©rdida de legitimidad del multilateralismo regional de la OEA y el reducido liderazgo de la ONU a nivel global para desarrollar un nuevo orden mundial.

La idea central consisti√≥ en salir de las imposiciones del llamado ‚ÄúConsenso de Washington‚ÄĚ. El tema de la hegemon√≠a de las potencias, especialmente EEUU, por controlar los organismos internacionales era el fantasma que recorri√≥ la anterior cumbre llevada a cabo en Venezuela a fines de 2011. El presidente de Uruguay, Jos√© Mujica se√Īal√≥ en ese primer evento que ¬ęla palabra autodeterminaci√≥n desapareci√≥ del lenguaje de las canciller√≠as del mundo rico‚ÄĚ.

La cumbre de 2013 re√ļne a los jefes de estado o sus representantes de 60 pa√≠ses en Santiago de Chile los d√≠as 26 al 28 de enero. Esta CELAC 2013 (fundada en 2010), tiene la novedad de la participaci√≥n de la Uni√≥n Europea y congregar√°, se calcula, a m√°s de 40, de los 60 jefes de Estado de ambas regiones.

Desde la √ļltima cumbre en 2011, el clima internacional es sustancialmente m√°s complejo. Esta reuni√≥n se llevar√° a cabo en medio de un panorama mundial beligerante y un alza alarmante en el n√ļmero de conflictos armados. Varios pa√≠ses de la Comunidad Europea est√°n directamente involucrados en estos conflictos. Uno de ellos es el de Siria y la regi√≥n del Levante, que representan directamente una amenaza a la paz mundial. Lo que ocurre en Mali y en cierta medida lo de Argelia, es una advertencia cuando hay una disputa f√©rrea por los recursos naturales. En los conflictos de estos tres pa√≠ses, Francia est√° cumpliendo un rol protag√≥nico y decisivo.

La reuni√≥n cubre una agenda deliberadamente as√©ptica pol√≠ticamente y est√° bien encapsulada en problemas bi-regionales enfocados en la arquitectura financiera y algunas iniciativas sobre desarrollo y pobreza. La paz, el orden mundial, los equilibrios de poder no entran directamente en el debate aunque deber√≠an estar en la cabeza de m√°s de alg√ļn jefe de estado o asesor. La preocupaci√≥n por formar una nueva arquitectura financiera desdibuja el concepto de nuevo orden mundial, porque la hegemon√≠a de las potencias y la disparidad de poder√≠o parecen inasibles.

CELAC ha entrado en la hibridación y fragmentación cada vez más ascendente de formar asociaciones de países bajo un tipo de multilateralismo menos estructurado y que aparenta una dinámica más resolutiva para llenar vacíos de los órganos multilaterales más consagrados.

En la √ļltima d√©cada, el comercio entre CELAC y la UE se expandi√≥ a un promedio anual de 13%, representando 276.000 millones de d√≥lares en 2011. La inversi√≥n Extranjera Directa (IED) de la UE en la CELAC, en 2011 lleg√≥ a 613.000 millones de d√≥lares, la mitad de la IED en la regi√≥n. CELAC a su vez invierte 117.000 millones de d√≥lares en Europa, que es un 53% de la inversi√≥n de CELAC en el mundo. Todo este ejercicio se supone impacta en 600 millones de habitantes de los 33 pa√≠ses de Am√©rica Latina y el Caribe y en 500 millones de los 27 pa√≠ses europeos.

Hay un exitismo que encandila. El folleto oficial dice ‚Äú‚Ķen ambos continentes se ha avanzado de manera considerable en el desarrollo econ√≥mico sobre la base de la libertad, m√ļltiples tratados de libre comercio y una expansi√≥n comercial sin precedentes en la historia‚Ķlas instituciones de la libertad dan paso, como corresponde, a una mayor prosperidad de los pueblos.‚ÄĚ

La gran dimensión demográfica contiene el gran problema de la gran cantidad de países y la diversidad que representan. Es casi un tercio del mundo y abordar la complejidad de integrar las dos zonas se ve como la extravagancia que apabulló la mínima cuota de realismo. Es otro indicador del estado de situación del sistema de relaciones internacionales

La gobernabilidad de la globalización es cada vez más fragmentada y no se augura un sistema integrado. Por el contrario, la diversidad de órganos internacionales y asociaciones interestatales prolifera y los mecanismos de contención y negociación de los conflictos internacionales operan sobre una difusa plataforma de acuerdos globales. El orden político de la globalización se desreguló, para dar paso el poder del internacionalismo de las transnacionales.

La globalización ha debilitado la institucionalidad estatal y ha fomentado una dinámica de negociación mercantilista reflejada en el sistema de relaciones internacionales. Este enfoque ha hecho cada vez más difícil el compromiso social. La capacidad de las naciones para formular sus políticas de estado se ha limitado por el peso específico del capital transnacional y su orden corporativo. La institucionalidad global para rectificar el fenómeno, que es el multilateralismo, se ha debilitado. Los nuevos foros mundiales que surgen para resolver temas globales, el G20 por ejemplo, no parecen ofrecer una ruta para la democratización de las relaciones interestatales.

La cumbre de CELAC podría sacar la voz e invocar un acuerdo amplio sobre la paz mundial apuntando a la no injerencia en los asuntos internos de un estado, a un orden mundial con equilibrios, a respetar los principios de la Carta de Naciones Unidas y no dejar la solución de los conflictos, al arbitrio de las potencias con aspiraciones de supremacía.

*Publicado en ARGENPRESS.info

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