Jun 29 2007
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Economía

Chile, conflicto de idiomas. – LA POBLACIÓN INVISIBILIZADA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

En 1999, en un encuentro de epew –cuentos mapuche– en la escuela Ralco, de la hoy comuna del Bío –Bío, VIII Región, Lázaro Paine, alumno de sexto básico, deleitó al público asistente al encuentro, con Wenumapu Ngillatun. Su cuento en chedungun era tan expresivo, que niños, profesores y asistentes, rieron y aplaudieron la audacia del “zorro que se iba al cielo”:

Pürarki wenu ti ngürü. Puwlu wechun küparki ti longko, tati longko küpalu trawuparkeyew, dungulparkeyu, fey tukulngingu rama mu. Kom imerkingu: kankan, ilokorü, ngülliw, chavitumerkingu, pulkutumerkingu, wedalewingu. Ngillatun mülerki küme fütrakepüra, ngürü dakeldomoy. Küpa wuñotulay. Fey tati jote entumerki chemal trutruka, fey tati ngüru chemal longkomew. Tati jote mekekawki trutrukatun, tati ngürü adkawlekerki purun mu. Fey tati ngürü aflu trawun tripaturkelay purun mu, pelu fütrake pura. Fey tati jote, amutuyu peñi pikeyu, fey tati ngürü pirkelay, amulay, feymu rülafkawi, lesufawluwi, pelu fütrakepüra

(Extracto del cuento Wenumapu Ngillatun).

Su texto fue contado en un perfecto chedungun, por lo que ganó el concurso. Niños como él hay mucho en el sector, ellos descubren el mundo cultural, social, geográfico en Chedungun, una lengua viva, no sólo de uso cotidiano, sino también para crear y generar nuevos textos y nuevos usos.

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Hay hablantes que logran niveles avanzados de desarrollo de la lengua, alcanzando discursos poéticos, literarios y estilos refinados, en sus cuentos y canciones. Esto se pudo constatar en un trabajo de recopilación de relatos orales, publicados en dos libros, Bio-Bio Wingkul Pewenche Epew y Pewenche Kimün, relatos sobre sabiduría pewenche, realizado durante el Proyecto Pewenche Ad.

Lo cierto es que los pewenche mantienen la memoria viva, así también lo reflejan los relatos recopilados por el lingüista de la Universidad Chile, Gilberto Sánchez (1989, 1996 y 2003) , y por los registrados ya en 1895, por Rodolfo Lenz en Lecturas araucanas; es sorprendente apreciar como historias de un siglo atrás siguen viva en la memoria de los niños, es el cazo de los cuentos El zorro y el león y El ngillatun en el cielo.

La vitalidad del chedungun también podría cambiar la historia del desplazamiento del mapudungun al existir un Programa de Desarrollo Lingüístico que acompañara la enseñanza de la lengua en la escuela y en la sociedad. Y por que no pensarlo, de esta zona podrían salir los futuros cultores de la lengua mapuche, no sólo profesores sino escritores, periodistas, lingüistas, etc; Pero la invisibilización del bilingüismo por la castellanización, es más fuerte, y el Castellano se impone como única lengua para acceder a los aprendizajes.

La sabiduría de los niños expresada en chedungun, contrasta con los malos resultados arrojados por la prueba SIMCE 2007 (sistema nacional de evaluación de la calidad educativa) del Ministerio de Educación. La prueba aplicada en el 2006 a los cuartos básicos del país y los segundos medios, muestra que en la comuna de Alto Bío-Bío los niños alcanzaron 209 puntos en lenguaje (el promedio nacional 253, el regional 254), y 176 en matemática (el promedio nacional es 248 puntos y el regional 247). Estos alumnos se encuentran en la categoría inicial de desempeño académico, conforme a la clasificación del MINEDUC, y están entre 40% del total nacional que no alcanza los niveles intermedio ni avanzado.

La diferencia se explica al considerar que estos son niños pewenche, que en su mayoría tienen el chedungun como lengua materna, pero este dato no es un indicador válido para la prueba. Los niños también están incluidos en la variable socioeconómica del nivel bajo, por el índice de vulnerabilidad social y el bajo nivel educacional de sus padres.

Los resultados presentados indican que las niñas y niños pewenche llegan a cuatro básico sin saber leer, ni comprender lo que leen y escriben en castellano; al manifestar poca competencia lingüística en esta lengua difícilmente pueden resolver los problemas matemáticos que contiene la prueba, pues no tienen lectura comprensiva, ni entienden lo que se les exige responder. Esto también explica el todavía más bajo logro en matemáticas.

La interpretación también se sustenta en los datos obtenidos de un taller de atención a problemas de aprendizaje realizado a profesores de la zona, en el marco del proyecto Pewenche Ad (1999). Los niños, en lenguaje (castellano), a juicio de sus profesores presentan problemas de expresión oral y escrita, dificultades para entender lo que leen, falta de conocimiento léxico, problemas para reconocer letras y palabras, inseguridad para leer y escribir, mezcla de registros y alternancia de código lingüístico con ambos idiomas, cambios sintácticos y semánticos del castellano a partir del chedungun.

En matemáticas los profesores señalaron que la mayoría de los niños no reconocen los números ni sus significados, y manifiestan baja habilidad para el cálculo mental.

Otro antecedente que ayuda a comprender la situación lo proporciona un estudio exploratorio sobre los usos del chedungun de los niños de primero a cuarto año básico y de sus padres respectivos; este se aplicó en las escuelas de Callaqui, Cauñicu, Malla-Mala, Butalelbun, Quepuca Ralco y Ralco Lepoy, titulado Diagnostico sociocultural lingüístico de las sscuelas del Alto Bío-Bío –año 1999, Martínez y Loncon, (1999)–.

Se entrevistó al azar, un total de 36 alumnos de un universo aproximado de 420 niños, con sus respectivos padres, un total de 38. Al comparar los datos proporcionados por los padres y por sus hijos, se observa una diferencia entre las lenguas que se utilizan. El 50% de los niños declara hablar chedungun y castellano en la casa, 19.4 % sólo castellano y el 30,5% sólo chedungun; por su parte los padres, el 84,21% declara hablar ambas lenguas en el hogar, en tanto que la opción solo castellano alcanza a 7.9%, lo mismo que la opción sólo chedungun 7.9%.

Así también el 38.9% de los niños declara hablar chedungun y castellano con la gente de la comunidad, el 30.5 % sólo castellano y el 30.5% sólo chedungun. Mientras que el 55.3% de los padres dice hablar chedungun y castellano con sus vecinos.

Consultados a los padres sobre el idioma que hablan con sus hijos el 71.1% declara hablar chedungun y castellano, mientras que la opción sólo castellano alcanzó al 21.1% y sólo chedungun 7.8 5 %. Sobre la actitud frente a las lenguas, consultados los niños, si “es bueno hablar castellano y chedungun”, el 91,4 por ciento señala afirmativamente. Por otra parte, cuando se les consulta si “¿les gustaría leer y escribir en chedungun?” la respuesta es casi unánime en niños y apoderados. Sobre el 91 por ciento responde que “si” en ambos casos.

El estudio concluyó señalando que las hipótesis sobre usos de los idiomas en estas comunidades escolares no pueden plantearse por oposición de idiomas, sino por el grado de presencia de ambas lenguas en el habla diaria; el uso de los idiomas no es exclusivo en los niños ni en sus padres, ni para el chedungun, ni para el castellano. En la pregunta “¿qué idiomas hablas en tu casa?”, como en “¿qué idiomas hablas en la comunidad?” los puntos modales se expresan siempre en la alternativa “chedungun y castellano”, dispersándose en forma equitativa el resto de las preferencias.

Al parecer hay una mayor presencia de castellano en los niños que en los apoderados, pero no alcanza a constituir un valor significativo. De hecho, el señalar que “se habla castellano” tienen que entenderse en el marco de las limitaciones lingüísticas presentes en el sector; decir que “se habla castellano” no dice nada sobre la profundidad con que se maneja este idioma, sólo expresa que, en la concepción de los niños pewenche, ellos manejan un cierto nivel de bilingüismo. Muy instrumental por cierto. No cabe duda que la encuesta citada entrega datos interesantes, necesarios de analizar y cotejar con otras fuentes similares, pero que aún no existen.

El MINEDUC para resolver los problemas de aprendizaje en los niños del Bío-Bío necesitará conocer el diagnóstico de la situación bilingüe y con estos datos proceder a atender a los problemas de lenguaje y resolver el conflicto lingüístico chedungun-castellano. Hoy, a pesar de que las escuelas del sector han accedido a los diferentes programas de mejoramiento educativo implementado con la Reforma Educativa, la atención al bilingüismo es una tarea pendiente.

En 1999 los 46 profesores de las diferentes escuelas (la mayoría no mapuche, 4 de ellos mapudungun hablantes), habían recibido algunos cursos de mejoramiento educativo y también habían sido actualizados en materias de EIB, muchos de ellos cuentan con la sensibilidad suficiente para atender a niños de otra realidad cultural a la suya, y algunos fácilmente podrían aprender chedungun si se los propusieran; pero esto no es suficiente, para el desarrollo del bilingüismo coordinado; se requiere metodología de enseñanza adecuada para cada lengua y hacer del chedungun una lengua de uso académico, además ser objeto de estudio, y para estos propósitos es mejor contar con profesores hablantes nativos del idioma capacitados académicamente.

Por otro lado, el esfuerzo del MINEDUC por el mejoramiento educativo, también se reflejan en la creación del Liceo Técnico Profesional intercultural bilingüe de Ralco, que atiende a un total aproximado de 150 alumnos pewenche, éste además cuenta con un internado, y en iniciativas como la del Programa Orígenes, que mediante convenio con los sostenedores y directores de escuela, dirigentes y el MINEDUC ha dispuesto de recursos para nueve escuelas; con ello se espera que los establecimientos cuenten con tecnología de punta (computadoras portátiles, “data show”, telón, filmadora digital, cámara fotográfica, reproductor de video y DVD y televisión educativa digital); recursos par la elaboración de textos bilingües, etc.).

Ver www.origenes.cl/diarionota107.htm

Todos los esfuerzos son necesarios, pero estos no tendrán mayor impacto si la escuela no se acompaña de un programa de atención al bilingüismo chedungun-español, un programa de desarrollo lingüístico del chedungun que incorpore el uso académico de la lengua pewenche, nuevos usos y funciones, el desarrollo escrito, la creación literaria; y de un currículo que recoja los conocimientos y valores de los pewenche, en su lengua, considerando que la pobreza económica no significa pobreza cultural y que la resistencia pewenche se manifiesta en la práctica de su cultura ancestral.

Con estos tres componentes se puede disponer del uso de la tecnología en la revitalización lingüística, que generaría impactos significativos por ser medios de alto estatus social. Al no existir estos programas, las acciones que se realizan no superan cuando mucho la alfabetización en la lengua materna, y la aplicación de la castellanización indirecta, que ha conducido y conduce al desplazamiento de la lengua materna con el pasar de los años.

Para explicar los bajos resultados del SIMCE, 2007, será necesario que el MINEDUC, asuma:

a) que hay niños bilingües, hablantes de lenguas originarias en diferentes zonas del país, y que el bilingüismo no fue considerado como otra variable en la prueba;

b) que el sistema educativo castellaniza, porque el MINEDUC no cuenta con un programa de desarrollo de las lenguas originarias, a medida que avanza la escolarización de la población, disminuyen las lenguas originarias; y

c) que el sistema educativo castellaniza mal; los niños bilingües en la escuela no desarrollan las cuatro habilidades del lenguaje ni en la lengua materna, ni en el castellano.

Lo último se refleja en los bajos resultados del SIMCE 2007 alcanzados por los segundos medios de la misma comuna, en lenguaje lograron 194 puntos (promedio nacional 254. y regional 252), y en matemáticas 168 puntos (el promedio nacional 252, y el regional 249). Los niños con los rendimientos académicos presentados no lograrán el puntaje exigido por la PSU para ingresar a la universidad, prueba que al igual que SIMCE evalúa los logros de los objetivos y contenidos mínimos obligatorios de toda la enseñaza, concluida la enseñanza media.

Los resultados SIMCE en otras comunas con presencia de pueblos originarios tampoco son halagadores, aunque sería interesante que los profesores mapuche analizaran los resultados en sus escuelas al calor del bilingüismo presente en sus niños y socializaran sus datos. La IX región que concentra el porcentaje de población mapuche más alto del país (33,58%, Ceso 2002), alcanzó 250 puntos en lenguaje y 237 en matemáticas (datos promedios), estando por debajo de ésta, la primera y segunda regiones; donde también se concentran entre otros los pueblos aymara y quechua, respectivamente.

Finalmente, lo que aquí se comenta forma parte del conflicto lingüístico existente en las escuelas con presencia de niños hablantes de lenguas originarias, marcado por la hegemonía del castellano, y el desplazamiento de las lenguas indígenas. Éste, además de violar los derechos lingüístico de los niños y comunidades indígenas, conduce a la pérdida de las lenguas más débiles, retraso en el aprendizaje de los niños, baja de la autoestima; problemas que se deberán resolver para que los niños mapuche y de otros pueblos originarios accedan a una educación de calidad y mayor equidad.

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* Lingüista mapuche.

En el periódico mapuche Azkintuwe.

www.azkintuwe.org.

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