Ago 14 2013
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Cultura

Chile: Consumo y seducci贸n

En las sociedades occidentales se han ensayado muchos diagn贸sticos psico-sociales que merecen nuestra atenci贸n. Se trata, por cierto, de determinar un cierto 鈥渃ar谩cter social鈥 (Riesman), es decir, un perfil sociogen茅tico, un modo de ser inducido por un orden social y un 鈥渆thos鈥, en un momento hist贸rico.

Destaquemos, entre los cl谩sicos a Erich Fromm y su 鈥淧isocoan谩lisis de la sociedad contempor谩nea鈥, durante la d茅cada de los cincuenta y, desde luego, Gilles Lipovetsky durante los ochenta con un libro cuyo t铆tulo es ya elocuente 鈥淟a era del vac铆o鈥.

La pregunta sobre un cierto 鈥渃ar谩cter social鈥 en la sociedad chilena de hoy parece pertinente, en un momento de malestar y efervescencia. No podemos negar que desde hace ya casi cuatro d茅cadas nuestro pa铆s ha vivido bajo la impronta de una 鈥渟ociedad de consumidores鈥, rostro cotidiano del llamado tardo capitalismo global de cu帽o neoliberal. Este dise帽o social y cultural ha construido un 鈥渃ar谩cter social鈥 en buena parte de la poblaci贸n, cuesti贸n que no podemos soslayar en la hora presente.

Digamos, por de pronto, que el capitalismo de consumo desplaza la cl谩sica noci贸n marxista de 鈥渇etiche鈥 por aquella de 鈥渇antasmagor铆a鈥澛 En el capitalismo contempor谩neo, muchas de las contradicciones se juegan m谩s en los escaparates que en las f谩bricas. El capital se ha transformado en imagen y lenguaje, esto es, el capital habita la subjetividad de las masas, travestidas en ilusorios individuos, consumidores. Es m谩s, la l贸gica del capital, hoy por hoy, acumula tiempo, el tiempo-vida de cada uno de nosotros.

En este sentido, el conservadurismo pol铆tico de la derecha chilena no es sino el voraz apetito de perpetuar una ficci贸n hegem贸nica, capitalizando el tiempo hist贸rico a favor de su dominaci贸n. Aclaremos, la derecha conservadora desea postergar 鈥 acaso indefinidamente 鈥撀 el cambio. Hasta el presente, ha logrado mantenerse en una posici贸n de privilegio por cuarenta a帽os, utilizando para ello el expediente militar o la democracia como mera performance estad铆stica y fasto medi谩tico ,o bien, la seducci贸n del consumo.

En el Chile de hoy, ni siquiera los discursos contestatarios pueden eximirse de una dimensi贸n de queja de consumidores. Esto es as铆 porque el 鈥渃ar谩cter social鈥 de tipo f谩ustico, propio de la modernidad, ha sido sustituido por un perfil de tipo 鈥渘arcisista鈥 que enaltece el individualismo por sobre cualquier forma de comunitarismo, cualquier imperativo afincado en el 鈥渄eber鈥 por una af谩n de 鈥減lacer鈥澛 individualizado. En pocas palabras, cualquier forma de 鈥渃onvicci贸n鈥澛 por cualquier forma de 鈥渟educci贸n鈥 La sociedad chilena vive hoy lo que se ha dado en llamar el 鈥渃apitalismo libidinal鈥, una forma social y cultural que responde, en lo esencial, a las pulsiones del deseo. Desde una perspectiva psico social, estamos ante el desplazamiento desde el s铆ndrome neur贸tico hacia los trastornos narcisistas de personalidad.

La interrogante que se instala en una sociedad tal es si acaso se puede conjugar el deseo con el cambio social. Es claro que en la sociedad chilena actual hay un alto grado de frustraci贸n. La cuesti贸n es que si tal malestar respecto de la desigualdad social, expresada en el grado diferenciado de acceso al consumo, posee un contenido de politicidad capaz de transformar el actual estado de cosas. La emergencia de movimientos sociales en los 煤ltimos a帽os, todav铆a en estado larvario, parece responder afirmativamente a la pregunta sobre su potencial transformador en el porvenir.
chile consumismo1

Digamos, para terminar, que una sociedad que se afirma en el deseo y la desigualdad no puede sino desembocar en una profunda frustraci贸n de masas que ve negada la promesa del consumo suntuario. Esto nos lleva a la inversi贸n de la tesis can贸nica en cuanto que una sociedad en que las 鈥渃ondiciones objetivas鈥 hacen imposible un vuelco de la situaci贸n, pero las 鈥渃ondiciones subjetivas鈥 reclaman su realizaci贸n; s贸lo podr铆a desembocar en una 鈥渞evuelta鈥, propio de las sociedades enfermas鈥β como la sociedad chilena de hoy. Un malestar de la ciudadan铆a que no encuentra un cauce pol铆tico, conduce tarde o temprano, ineluctablemente, a una indignaci贸n ciudadana anhelante que busca expresarse a trav茅s de la mera 鈥渞ebeli贸n ciudadana鈥, como ya ha ocurrido en distintas partes del mundo.

*Investigador y docente de la Escuela Latinoamericana de Postgrados. ELAP. Universidad ARCIS

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