Nov 27 2013
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Pol铆tica

Chile: El circo binominal

Los medios de comunicaci贸n s贸lo sirven para la consolidaci贸n del statu quo . Esta afirmaci贸n, que podr铆a hasta parecer caprichosa, est谩 reforzada por m谩s de veinte a帽os de una transici贸n pol铆tica que cristaliz贸 durante los primeros a帽os de la d茅cada de los 90, y que ha vuelto a manifestarse en estas elecciones.

Un proceso reforzado por la solidificaci贸n de una institucionalidad en que se fusion贸 la pol铆tica, el mercado y los medios de comunicaci贸n prensados en un solo poder, el econ贸mico. Los medios de comunicaci贸n, la gran mayor铆a voceros de este poder, est谩n para apuntalar esas instituciones.
Si en estas elecciones han surgido algunos cambios en la estructura representativa, 茅stos no han sido impulsados por los medios de comunicaci贸n, sino por otros canales, como el reagrupamiento de organizaciones sociales o la informaci贸n cr铆tica que circula por la prensa alternativa digital y las redes sociales. Los medios tradicionales se hallan muy c贸modos amplificando las disputas al interior del binominal para hacerlas pasar por un verdadero debate pol铆tico. Es lo que se ha llamado el circo binominal, un espect谩culo de buen rating que tiene por finalidad reforzar el orden de las cosas.

Durante m谩s de veinte a帽os las elecciones se han convertido en una rutina que expresa letargo e inmovilidad. La apat铆a pol铆tica, efecto de la falta de representaci贸n por la estrecha jaula del sistema binominal, no se revierte con una franja electoral o con una transmisi贸n continua el d铆a de las elecciones. No es posible alterar el desinter茅s en la pol铆tica al convertirla en un nuevo espect谩culo de masas de fin de semana, como si se tratara de la Telet贸n o de un partido de la Selecci贸n. La alta abstenci贸n electoral, estimada en un 50 por ciento de los potenciales electores, confirma el abismo entre la pol铆tica real, expresada durante los 煤ltimos a帽os en las calles, y la escasa participaci贸n en el evento electoral.

Esta apat铆a est谩 mejor expresada -y de manera permanente- en los escasos contenidos pol铆ticos de la televisi贸n, que algunos an谩lisis estiman en apenas un cinco por ciento del espacio total de los informativos. Pero no se trata solo de una oferta arbitraria de los canales. Es la consecuencia de la falta de inter茅s de la poblaci贸n en la pol铆tica, medida a trav茅s de otros sondeos que le dan al Parlamento niveles m铆nimos de aprobaci贸n, as铆 como alt铆simos de rechazo.

En este sentido, los medios de comunicaci贸n expresan en los informativos la percepci贸n ciudadana de la pol铆tica mediante la casi ausencia de pol铆tica, una mirada que muestra cr铆tica y rechazo, que ha puesto de cabeza los discursos pol铆ticos. Nunca en la historia de las recientes elecciones se hab铆an presentado tantas candidaturas de las cuales por lo menos la mitad declararon la necesidad de una reformulaci贸n completa de la institucionalidad. Esta realidad es la gran ausente en los medios. La cobertura electoral, levantada y amplificada durante casi 24 horas, es una se帽al que vuelve a reforzar el sistema binominal, convirtiendo las elecciones en un espect谩culo de masas cuyo comienzo y final est谩 ya determinado. Es el gran momento para la pol铆tica, pero acotada por un sistema cuyo deterioro terminal qued贸 nuevamente expresado en las recientes elecciones. Tras m谩s de veinte a帽os de transici贸n, con un clima social que se ha tomado las calles de forma peri贸dica, con sondeos de opini贸n que reflejan el profundo malestar de la ciudadan铆a con la clase pol铆tica y las normativas vigentes, los resultados electorales no difieren de aquellos de los primeros a帽os noventa. La estructura f茅rrea de la maquinaria pol铆tica sigue entregando grandes dividendos a sus administradores.

El papel de los medios de comunicaci贸n del duopolio y aquellos gestionados por grandes corporaciones ha quedado otra vez expresado a cabalidad. Queda demostrado su poder como agentes que canalizan los discursos dominantes a la vez que borran y distorsionan aquellos que les son inc贸modos.

Es complejo el escenario que se abre tras estas elecciones, que pese a la evidente crisis institucional vuelven a legitimar un sistema repudiado por la ciudadan铆a. Y en esta certificaci贸n, los medios han tenido un papel muy activo al celebrar al circo binominal.

Las transformaciones que el pa铆s demanda no vendr谩n desde las desprestigiadas instituciones pol铆ticas, las cuales vuelven a fortalecerse tras estos eventos electorales. Aquellos cambios que forman parte de las banderas de numerosas organizaciones sociales, tendr谩n que empujarse desde movilizaciones, protestas y huelgas, una tarea dif铆cil pero necesaria que tiene como uno de sus principales objetivos la desinstalaci贸n de la institucionalidad pol铆tica como paso incial para el desmontaje del modelo de mercado.

*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 794, 22 de noviembre, 2013

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    1 Coment谩rio

    Comentarios

    1. Antonio Casalduero Recuero
      3 diciembre 2013 22:19

      El mejor remedio pol铆tico ser谩 comenzar por el medio m谩s masivo, o sea, la TV. Es necesario una campa帽a empecinada para llamar a la gente a votar, para comprender la importancia de la pol铆tica.