Dic 29 2004
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Política

Chile: el ”ráting” presidencial y las ”señales” políticas

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

fotoEn la actualidad lo primero que piensa un político es conseguir el mejor asesor de imagen y un experto comunicacional que lo convierta en personaje atrayente para los medios y para la opinión pública. De ello es particularmente elocuente el ejemplo del presidente chileno Ricardo Lagos, quien ha aprovechado su investidura para potenciar su supuesto talante de estadista.

En vez de apostar a un juicio público por el desempeño político del mandatario, sus consejeros han apostado por la estrategia del marketing para alcanzar el reconocimiento ciudadano y evitar, así, las críticas a una gestión que se aleja plenamente de su programa original, basado en una mayor justicia social. A Joaquín Lavín se le cuestiona por su patética penetración mediática, pero, a decir verdad, no ha estado sino a la altura del “trabajo de imagen” del presidente Lagos.

Según la última encuesta Ipsos, un 73,2% de los entrevistados apoya la gestión del jefe de Estado, pero ¿cuántos de ellos conocen realmente las implicancias y resultados de las políticas aplicada en su gobierno? Sin duda muy pocos. El respaldo simplemente radica en esa mitología del estadista que le gusta resaltar al oficialismo, la que se ha construido sobre el artificio del marketing comercial. Como ya sabemos, la eficacia de estos métodos se explica por la siempre débil e influenciable condición humana. Esto ya lo saben hace mucho tiempo psicólogos sociales y expertos en ventas y posicionamiento de marcas.

Hace justamente casi un año, cuando el conflicto con Bolivia por su demanda marítima inquietaba a los estrategas publicitarios de La Moneda, Lagos apareció en short verde en una playa de Chañaral, para demostrar que su política de descontaminación de esas aguas era exitosa. Sin embargo el mediático chapuzón del Presidente -tan cínico como las virtudes de un Marlboro o de un “Llame ya”- escondía una falacia: las medidas han sido un completo fracaso.

En realidad, la institucionalidad ambiental de Chile no existe, carece de una estructura, no es eficaz y Lagos no ha cumplido ni en medida menor sus compromisos de campaña en materia ambiental, las que, obviamente, se encargó de difundir masivamente a través de los medios, utilizando maquiavélicamente a muchos activistas que habían dejado su vida en esa luchas y que ingenuamente creyeron en la calidad del “vino embotellado tres medallas presidente Lagos”. No obstante, cuando se le ve junto a su esposa navegando en el nuevo parque marino Punta Morro, resalta mediáticamente como un estadista conciente de los problemas ambientales.

El apoyo popular, inmediatamente después del baño en las sucias aguas de Chañaral, aumentó. Tanto como creció cuando Lagos se mostró a mediados de año partidario de implementar un sistema de cobro a las mineras para elevar su escaso aporte al país. El pseudo proyecto de “royalty” fue rechazado en el Parlamento y quedó en la opinión pública la impresión de que el Presidente se la jugaba por la iniciativa. Sin embargo pocos saben que la propuesta era insustancial, puesto que no reportaría más de 100 millones de dólares al Fisco y que, para mayor fundamento de quienes criticamos la razón cínica de Lagos, exigía quórum calificado para su aprobación. Así, el proyecto nacía muerto, dado que el Gobierno no tiene esa mayoría en el Parlamento.

¿No es acaso una calculada estrategia de posicionamiento de marca el que Lagos jugara tenis con don Francisco en la Teletón1, junto a las dos medallas de oro del tenis chileno? Hay muchos inocentes que creyeron en la jovialidad presidencial, en su disponibilidad y en su deseo de ayudar a los niños de la Teletón, así como en que tenía buen tenis (buena volea, dijeron algunos medios). Y cuando dio a conocer el resultado del trabajo de la comisión Valech y sus gestos denotaban el dolor que le provocaba relatar lo leído en dicho informe ¿alguien puede creer en la coherencia de sus sentimientos cuando por máxima reparación ofrece una pensión de 112 mil pesos2 y se muestra más ocupado en restaurar la imagen del Ejercito que de los torturados? Y las últimas intervenciones del Consejo de Defensa del Estado, que avalan la aplicación de la Ley de Amnistía y benefician a los represores ¿Nada nos dicen acerca de la profundidad real de la congoja presidencial?

Es la construcción de una imagen, a veces sensible, a veces, potente. Como cuando sus asesores difundieron que el jefe de Estado negó una cena a Bush por las imposiciones en las medidas de seguridad. Se presentó a Lagos como un hombre resuelto frente a Estados Unidos, cuando en la práctica la subordinación es total. Esta actitud servil quedó graficada en la firma del Tratado de Libre Comercio y en las declaraciones del embajador estadounidense, que reconoce a Chile como el país más amigo de Washington.

En reiteradas oportunidades llama a sorpresa la popularidad de Lagos. Pero cuando no hay discusión pública y la crítica no se escucha, los asesores de imagen hacen su agosto. A esto también ha contribuido el monopolio ideológico de los medios de comunicación que están felices con Lagos y la Concertación3, puesto que ésta, siendo supuestamente progresista, no sólo le ha hecho el juego a la derecha, sino también se ha metido en su cama, ha aplicado sus políticas y ha engrosado sus utilidades.

Los especialistas en posicionamiento de marcas que hoy se dedican a la política, saben que es exactamente lo mismo vender automóviles, celulares o lencería que subir la popularidad presidencial. No hay más ciencia que ésta. Eso lo sabe Lagos, lo saben sus asesores de marca, lo sabemos algunos otros, pero no lo sabe el pueblo chileno. Lamentable para Chile, mas no para Lagos.

Notas de la Redacción.

1 Animador de programas de entretenimiento en la television, habitualmente producidos en Miami (EEUU); conduce todos los años en Chile la Teletón, megaproducción cuyo objeto es recaudar fondos para la atención de niños enfermos y sin recursos. El reparto de los fondos conseguidos por Teleton ha sido cuestionado por diferentes sectores sociales.

2 Equivalentes a unos US$ 210 o 185 euros mensuales. En Chile el kilo de pan cuesta en promedio US$ 1.10; 62 centavos de dólar estadounidense el boleto de transporte en la movilización colectiva urbana; un almuerzo popular ligero no menos de 2,50 dólares.

3 Coalición -o cohabitacion- de los partidos de centro derecha Demócrata-cristiano, Socialista, Por la Democracia y Radical; en el gobierno desde los acuerdos sellados en 1989/90 con la dictadura.

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* Economista. Presidente de Corporación Representa (www.corporacionrepresenta.cl).

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