Jul 9 2007
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Economía

Chile. – EN BUSCA DE UNA MORAL

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Y esa sensaci√≥n se transforma en realidad demasiado a menudo, cuando l√≠deres de opini√≥n asoman en la arena lanzando sus diatribas o mensajes inspiradores ‚Äďnadie parece conocer la diferencia‚Äď acerca de variados temas. El objetivo que persiguen es invariablemente el poder.

En estos d√≠as le ha correspondido aparecer a Sebasti√°n Pi√Īera, candidato presidencial de facto de la derecha. Result√≥ ‚Äútocado‚ÄĚ en su faceta de empresario. Fue condenado por la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) a pagar una multa de m√°s de $360 millones (unos US$ 680.000). Su falta, realizar una compra de acciones de Lan Chile, empresa de la cual es propietario y director, un d√≠a antes de que se conociera el ejercicio del segundo semestre 2004. √Čl contaba con informaci√≥n privilegiada.

Desde el comienzo, Pi√Īera y su defensa intentaron levantar una cortina de dudas sobre el actuar imparcial de la SVS. Se dijo que hab√≠a persecuci√≥n pol√≠tica y que lo que se pretend√≠a era desacreditar al empresario. Los mismos argumentos fueron esgrimidos una vez que se conoci√≥ el fallo. Pero, cosa curiosa, de inmediato Pi√Īera anunci√≥ que no apelar√≠a y que, pese a lo injusta de la sanci√≥n, la pagar√≠a.

Nadie duda de la cuant√≠a de la fortuna de Pi√Īera, pero su actitud no est√° determinada ni por su desapego al dinero, ni por un inter√©s filantr√≥pico de ayudar con las arcas fiscales. El objetivo es claramente pol√≠tico. De haber apelado a la justicia, el juicio habr√≠a durado lo suficiente como para estar pendiente cuando se realice la pr√≥xima elecci√≥n presidencial, a fines de 2009.

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O sea, el empresario hizo una movida precisamente en el campo en que denunci√≥ jugaba la SVS. Al pagar, quedaba con las manos m√°s libres para maniobras pol√≠ticas. Y, sobre todo, confiaba en que, de aqu√≠ a dos a√Īos, nadie recordar√° v√≠vidamente la multa que le impusieron. Adem√°s, √©l podr√° hacer alguna jugada espectacular. Es posible que anuncie que ha dejado sus negocios en manos de operadores extranjeros. Con ese fin habr√≠a viajado recientemente a los Estados Unidos. Es una jugada espectacular… de espect√°culo. M√°s digna de la far√°ndula que de la pol√≠tica. ¬ŅA alguien le importa la diferencia?

El caso de Pi√Īera es uno m√°s de esta enredada urdiembre en que ha transformado el poder a la econom√≠a y la pol√≠tica. Sin duda, √©l tiene una connotaci√≥n especial por ser empresario, situaci√≥n que es explotada en su contra hasta por integrantes de la propia Alianza que deber√≠a levantar nuevamente su candidatura. Pero est√° lejos de ser el √ļnico.

En situaciones similares, desde la perspectiva moral, se encuentran otros personajes que, habiendo ejercido cargos en el gobierno, aparecen luego integrando directorios de empresas en √°reas relacionadas.

Frente a tales situaciones, la dirigencia pol√≠tica se limita a hacer declaraciones altisonantes. Frases que m√°s parecen dichas ¬ępara el bronce¬Ľ que para mostrar un rumbo moral por el que deber√≠a encaminarse la pol√≠tica. Y este es un tema no menor. Es evidente que nos encontramos en un momento en que los antiguos valores est√°n mutando. La religi√≥n ha dejado de ejercer el papel preponderante que jugaba en el campo moral.

Hoy, como sostiene Luc Ferry, la religión se bate en retirada, pero aumenta la religiosidad. En otros términos, la moral laica que pueda imponerse tendrá una concepción que mirará hacia la trascendencia, aunque ello parezca una contradicción. Pero mientras surgen los nuevos valores, la política será tierra de nadie en términos valóricos. Y lo peor, desde todos los sectores se seguirán esgrimiendo argumentos seudo morales y condenas éticas para justificar cualquier maniobra que les asegure una cuota mayor de poder.

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Es evidente que vamos hacia una concepci√≥n moral distinta a la que ha debido someterse la Humanidad en las √ļltimas centurias. Tal vez m√°s libertaria y, al mismo tiempo, m√°s comprometida. Pero antes de llegar a ella seremos testigos de trapacer√≠as variadas y de la m√°s diversa envergadura.

Lo peligroso es que mientras vivimos esta especie de inflexión civilizatoria, quienes están llamados a ejercer liderazgo, no cumplen tal función. Algunos, especialmente líderes morales, porque son incapaces de ponerse a la altura de la realidad. Y otros, dirigentes políticos en su mayoría, porque están más preocupados de su bienestar que de cumplir con la misión que la sociedad les encomendó.

Mientras no se supere este dilema. Veremos a muchos Pi√Īera denunciando maniobras pol√≠ticas y haciendo las propias. Y a otros muchos dirigentes pol√≠ticos oficialistas y opositores utilizando su misi√≥n para el lucro personal.

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* Periodista.
wtapiav@vtr.net.

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