Oct 23 2019
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Despacito por las piedrasOpini贸n

Chile: Festival de demagogia para calmar la rebeli贸n

El miedo al pueblo ha puesto a temblar a la casta dominante. Teme a un pueblo harto de abusos, segregaciones, humillaciones y desigualdad. La indignaci贸n acumulada por a帽os se ha volcado a las calles y no da se帽ales de retornar a la l铆nea de resignaci贸n que era su refugio. Se trata de una insurrecci贸n popular espont谩nea, pac铆fica, sin direcci贸n ni programa, pero que ha incorporado a vastos sectores sociales.

Nunca los chilenos hemos estado m谩s unidos que en estos d铆as de repudio al sistema que interrumpi贸 el desarrollo de la democracia y la justicia social que el pa铆s hab铆a alcanzado hasta 1973. Es un malestar profundo que no solo tiene motivaciones econ贸micas. Si bien el detonador fue la evasi贸n por los estudiantes secundarios de la tarifa del Metro de Santiago, la rebeld铆a del pueblo se extendi贸 a partir del viernes 18 de octubre como una mancha de aceite a una velocidad pasmosa.pinera_chile.jpg

La tarifa del Metro ya es cosa del pasado en esta hist贸rica rebeli贸n social. El gobierno la dej贸 sin efecto el s谩bado 19 mediante una ley que la C谩mara de Diputados 鈥揷osa inusitada- aprob贸 el domingo 20, y el Senado el lunes 21. Rara vez se ha visto tanta diligencia parlamentaria. Pero entretanto la caldera social herv铆a porque la demanda del pueblo es mucho m谩s amplia y variada. Afecta no solo a trabajadores y jubilados.

El martes 22 el presidente de la Rep煤blica se reuni贸 con presidentes de partidos a fin de recoger sugerencias para aplacar la protesta. Esa misma noche anunci贸 una 鈥渁genda social鈥, que es un verdadero 谩rbol de Pascua, un ofert贸n de campa帽a electoral 鈥搃nspirado por el marketing- con ofertas para todos. Muchas requerir谩n mesas de trabajo y leyes que los bomberos de la protesta se han comprometido a despachar con m谩xima urgencia. Para demostrar su renovado esp铆ritu republicano los diputados ofrecieron asimismo rebajar sus dietas (9 millones de pesos mensuales, m谩s vi谩ticos), disminuir su n煤mero de 150 a 120 y limitar su reelecci贸n.

La 鈥渃lase pol铆tica鈥 encontr贸 digno 茅mulo de su demagogia en el gran empresariado, cuya rapacidad ha empujado al pueblo a la desesperaci贸n. Andr贸nico Luksic, el m谩s rico de los ricos (cuya fortuna la revista Forbes calcula en 15.000 millones de d贸lares), anunci贸 que desde el 1 de enero del 2020 ning煤n trabajador de sus empresas ganar谩 menos de 500 mil pesos mensuales (7O0 d贸lares).

Resultado de imagen para ludovico luksicEl salario m铆nimo de 301 mil pesos (400 d贸lares) es lo que gana uno de cada cuatro trabajadores en Chile por jornadas que exceden las 45 horas semanales legales. La prestigiosa Fundaci贸n Sol sostiene que el 70% de la poblaci贸n gana menos de 550 mil pesos. Eso explica el sobre endeudamiento de las familias chilenas. El 70% del ingreso de cada hogar est谩 comprometido por deudas. El consumismo 鈥損rincipal combustible de la econom铆a de mercado y estupefaciente de la conciencia de los trabajadores- ha convertido a los chilenos en esclavos de la tarjeta de cr茅dito para subsistir.

El n煤mero uno de los ricos invit贸 tambi茅n a los otros multimillonarios a que imiten su generoso altruismo. No obstante ning煤n glot贸n de este fest铆n capitalista que ya dura 36 a帽os quiso seguir su ejemplo. Ni Sebasti谩n Pi帽era (cuya fortuna se estima en 2.800 millones de d贸lares), acus贸 recibo del llamado de Luksic.

En medio de este verdadero festival de la demagogia, se levanta una que otra voz sensata en un intento de situar la crisis en su realidad. Es lo que se帽ala el obispo de Concepci贸n, Fernando Chomal铆: 鈥淓n Chile aproximadamente 650 mil j贸venes, entre 18 y 29 a帽os, no estudian ni trabajan; altas tasas de enfermedades mentales y suicidios entre ellos; miles de ancianos solos, abandonados, de los que nadie se preocupa, con tasas de suicidio cada vez mayores鈥 La violencia y la soledad en Chile son una pandemia鈥.

La inhumana realidad de Chile exige un profundo cambio cultural, social y econ贸mico que solo puede acometerse sobre nuevas bases de convivencia que eliminen la segregaci贸n social. Necesitamos una democracia participativa y solidaria en que la remoci贸n de los malos funcionarios sea una facultad del pueblo.

La superaci贸n del conflicto social no consiste en migajas que dejan a salvo la estructura institucional que produjo la crisis. Chile necesita una nueva Constituci贸n Pol铆tica. El camino es un plebiscito que apruebe la convocatoria a Asamblea Constituyente y acto seguido la elecci贸n de los representantes que elaborar谩n el texto constitucional que finalmente ser谩 sometido a veredicto popular.

Chile no puede encaminarse hacia la justicia social agobiado por la carga de una Constituci贸n que ahoga toda posibilidad de soberan铆a popular. Ha llegado la hora de un cambio verdadero. Es lo que reclama el pueblo en las calles.

Manuel Cabieses Donoso, Director de Punto Final

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