Oct 28 2019
979 lecturas

Opini贸nPol铆tica

Chile: Un parto de los montes o Asamblea Constituyente

鈥淪i queremos que todo siga como est谩, es necesario que todo cambie鈥. (Giuseppe Tomasi di Lampedusa)

El tradicional gatopardismo de la casta pol铆tica chilena reaparece descarada en la crisis que tiene en vilo al sistema de dominaci贸n. Cuando la institucionalidad, cuyo cimiento es la criatura que el terrorismo de estado implant贸 en 1980, se encuentra al borde del desplome, las elites pol铆ticas y empresariales tratan que la conmoci贸n solo consiga parir un rat贸n.

El empresariado nacional y extranjero progenitor del modelo, llega a extremos penosos de autoflagelaci贸n. S贸lo les falta hacer voto de pobreza para salvar las fortunas y privilegios que ven en peligro. Pronto 鈥搒i es que ya no comenz贸- se iniciar谩 la fuga de capitales y el p谩nico financiero. El banco norteamericano JP Morgan 鈥渞ecomienda vender acciones chilenas ante los disturbios鈥 (El Mercurio dixit).

Los parlamentarios a su vez prometen rebajar sus millonarias dietas y pitutos. Pero hace a帽os que escabullen ese bulto. Desde el llamado 鈥渞etorno a la democracia鈥 (1990) se han presentado numerosos proyectos para rebajar las dietas parlamentarias. La iniciativa original fue del diputado don Andr茅s Aylwin Az贸car hace casi 30 a帽os. El proyecto de aquel valiente defensor de los derechos humanos y de la 茅tica pol铆tica, yace en un archivo del Congreso junto con otras amarillentas iniciativas parecidas.

A su vez el gobierno, estupefacto ante las enormes manifestaciones autoconvocadas, las m谩s grandes en nuestra historia, intenta descomprimir la presi贸n con paliativos que hacen caso omiso de la profundidad de la crisis. El presidente anuncia un nuevo gabinete ministerial mientras en las calles exigen su propia renuncia.

La 鈥渄iablura鈥 del gobierno 鈥揳poyada por sectores de oposici贸n que carecen de toda influencia en la protesta social-, pretende evadir la soluci贸n real de la crisis. Esta ya no admite otra salida que no sea la Asamblea Constituyente. Ser铆a la soluci贸n democr谩tica y pac铆fica del conflicto que chocar al pueblo con a帽ejas y corrompidas estructuras que estrangulan la democracia. Al servicio de elites de insaciable apetito de riqueza y poder, la institucionalidad genera una odiosa discriminaci贸n que impide la cohesi贸n social necesaria para que una naci贸n encare su futuro.

Chile no solo es uno de los pa铆ses con mayor desigualdad del mundo. Tambi茅n es un pa铆s muy debilitado en su unidad nacional. La confianza en las instituciones y la cooperaci贸n entre sectores sociales para forjar un destino com煤n, han desaparecido liquidados por el modelo econ贸mico. Las capacidades potenciales de millones de hombres y mujeres se frustran en plena adolescencia.

La percepci贸n del ning煤n valor social que les atribuye el modelo, empuja a miles de j贸venes a refugiarse en la droga que hace estragos en la sociedad chilena y que alimenta una delincuencia masiva. La segregaci贸n social que impone el modelo no permite acometer en forma colectiva objetivos superiores de bien com煤n, como la construcci贸n de una patria m谩s humana y justa.

Encarar esta crisis estructural con el cambio de gabinete y un ofert贸n de promesas, es tan ilusorio como regar el desierto de Atacama con una cucharita de t茅.

La crisis no permite la pirotecnia pol铆tica. Hay que extirpar un tumor canceroso que es la Constituci贸n que ampara la desigualdad y la injusticia.

La insurrecci贸n desarmada, pac铆fica y espont谩nea que estamos viviendo, exige saltar el torniquete de las trabas Resultado de imagen para chile constituyentelegales que dificultan dar ese paso. Hay que llamar con urgencia a un plebiscito que confirme la voluntad popular de convocar a una Asamblea Constituyente y acto seguido materializar esa convocatoria. Chile ha tenido diez Constituciones en su historia pero nunca una Asamblea Constituyente.

No cabe revalidar el proyecto del anterior gobierno que dejaba en manos del Congreso elaborar la nueva Constituci贸n. Ya no valen esas piller铆as. El Congreso es la m谩s desprestigiada de las instituciones y ser铆a intolerable confiarle la redacci贸n de la nueva Constituci贸n.

Nuestra primera Asamblea Nacional Constituyente tiene que ce帽irse a normas democr谩ticas: diputados elegidos por el pueblo que redacten el proyecto constitucional que ser谩 sometido al veredicto de un refer茅ndum.

Chile necesita este ejercicio democr谩tico para recuperar confianza en sus propias capacidades de conducir el pa铆s. Asimismo, la nueva Constituci贸n debe consultar mecanismos que impidan los abusos de la clase pol铆tica. La revocaci贸n en plebiscito de las autoridades de elecci贸n popular y la capacidad de los ciudadanos para iniciar proyectos de ley, robustecer铆an una democracia de derechos econ贸micos, sociales y culturales como la que necesita Chile.

El pa铆s quiere cambios de verdad y los est谩 exigiendo en forma pac铆fica. Es un ejemplo de civismo que las elites deber铆an respetar y acatar.

Fuente: https://www.puntofinalblog.cl/blog/un-parto-de-los-montes-o-asamblea-constituyente. Ilustraci贸n An铆bal Ortizpozo

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A帽adir comentario