Mar 7 2006
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Ambiente

CHILE: UNA HERENCIA AMBIENTAL NEFASTA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Cuando ya se prepara todo para que asuma la nueva Presidenta de la Rep煤blica, es necesario advertir uno de los mayores desaf铆os que Michelle Bachelet deber谩 cumplir de acuerdo con sus promesas de campa帽a: mejorar la situaci贸n ambiental de Chile.

Seg煤n un ranking internacional en esta materia elaborado por un equipo de expertos de las universidades de Yale y Virginia con la colaboraci贸n del Foro Econ贸mico de Davos y la Comisi贸n Europea, nuestro pa铆s ocupa el lugar 26, detr谩s de Costa Rica y Colombia en Am茅rica Latina.

Estos resultados ponen optimistas a las autoridades pol铆ticas que han sostenido una estrategia de desarrollo econ贸mico que atenta contra la conservaci贸n de nuestros recursos naturales.

Por m谩s que estos indicadores dejen contentos a los administradores de un modelo nefasto para el ambiente, lo cierto es que durante el mandato de Ricardo Lagos Chile experiment贸 una serie de graves conflictos ambientales.

Por ejemplo, producto de la instalaci贸n de una planta de celulosa en Valdivia se acab贸 la vida en el Santuario de la Naturaleza Carlos Andwanter. Ah铆 la empresa Celco, de Anacleto Angelini, contamin贸 las aguas del r铆o Cruces destruyendo el h谩bitat natural de cientos de cisnes de cuello negro.

Otro caso paradigm谩tico del deterioro ambiental lo constituye el estado de conservaci贸n de los recursos marinos. Desde que se aprob贸 la Ley Corta de Pesca en 2002, la biomasa de merluza disminuy贸 en un 80% y de paso termin贸 con el trabajo de miles de pescadores artesanales que se vieron postergados, porque la legislaci贸n privilegi贸 al sector industrial.

Conociendo esta realidad, Bachelet prometi贸 durante su campa帽a presidencial la creaci贸n del ministerio del Medio Ambiente, a la vez que suscribi贸 compromisos que incluso la llevaron a oponerse a Pascua Lama antes de conocerse las resoluciones finales acerca de este devastador proyecto minero. Sin embargo, esto es s贸lo una declaraci贸n de buenas intenciones cuando se constata 鈥揷on la conformaci贸n de su primer gabinete鈥 que la Presidenta electa seguir谩 con las mismas pol铆ticas econ贸micas empleadas hasta ahora por los gobiernos de la Concertaci贸n.

Lagos consolid贸 la apertura irrestricta de la econom铆a y con ello un modelo de acumulaci贸n de riquezas en un reducido sector de la sociedad. El esquema de concentraci贸n econ贸mica chileno, basado en la acelerada conversi贸n de capital natural en capital financiero, explica por qu茅 nuestro es uno de los m谩s desiguales del mundo y tambi茅n el grave deterioro ambiental de Chile.

Los casos Celco, Pascua Lama o el impacto de la salmonicultura son claros ejemplos de la predilecci贸n por las grandes inversiones, atentando contra el resguardo de la naturaleza y de las comunidades locales.

Este modelo desprecia al ciudadano y al entorno natural.

Este esquema es el que reproduce Michelle Bachelet en su programa de gobierno, ya que por m谩s que se esmere en crear instancias de participaci贸n y de debate t茅cnico 鈥揷omo se podr铆a esperar con el ministerio del Medio Ambiente鈥 los intereses econ贸micos priman por sobre cualquier otra consideraci贸n.

Por lo tanto, mejorar la nefasta herencia de Lagos implica un esfuerzo mayor que la creaci贸n de una secretar铆a de Estado o la intenci贸n de reformar la institucionalidad ambiental.

Para saldar la deuda con el medioambiente, se requiere un proceso de transformaci贸n profunda de la actual estrategia de desarrollo, pero lamentablemente Michelle Bachelet carece de la voluntad pol铆tica para llevarlo adelante.

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* Economista. Director de la Fundaci贸n Oc茅ana, Oficina para Am茅rica Latina y Ant谩rtica.

Art铆culo distribuido por ALTERCOM, Agencia de Prensa de Ecuador. Comunicaci贸n para la Libertad.

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