Nov 19 2015
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Pol铆tica

Chile: Voto + movilizaci贸n

Las elecciones pueden llegar a ser la perforaci贸n por donde el pueblo cansado entre a expulsar a los poderosos de sus poltronas desde donde han hecho sus millones a costa del desprecio y el abuso.

De hecho no hay otra opci贸n. Apostar al derrumbe del modelo por una hipot茅tica protesta infinita es no conocer los recursos del sistema para su autodefensa. Y de una rendici贸n incondicional no se vislumbran rasgos. Menos de un suicidio colectivo de prepotentes, poderosos y millonarios. La 煤nica fisura disponible es el voto, as铆 sea que por decenios lo hayamos considerado una lacra de la burgues铆a, una opci贸n de reformistas o un basti贸n socialdem贸crata.

Pero no. El voto puede llegar a ser un arma letal si es multitudinario y viene acompa帽ado por las m谩s d铆scolas, rebeldes y decisivas movilizaciones.

La mejor expresi贸n que puede tener la movilizaci贸n de la gente aburrida es mediante la irrupci贸n de millones de votantes con un prop贸sito muy claro: desembarcar de sus poltronas a la turba de maleantes que han profitado de los beneficios del Estado y de la necesidad de la gente, que han hipotecado el bienestar de las mujeres y ni帽os del pueblo y se han robado las riquezas nacionales del mar, el aire, la tierra y el subsuelo.ch bachelet voto

Algunos han entendido esta realidad y la han asociado mec谩nicamente a la constituci贸n de partidos. Pero no s贸lo por la mala experiencia de m谩s de un cuarto de siglo de sucesiva derrotas electorales con baj铆simo apoyo demuestran que ese camino no sirve. S煤mese el hecho de que un partido, otro m谩s, en vez de ampliar horizontes, alianzas estrat茅gicas y t谩cticas, necesariamente encapsula, limita, encierra y condiciona, tal como lo ha demostrado la aparici贸n/desaparici贸n/aparici贸n de tantos otros como los que hoy hacen su intento.

A menos, claro est谩, que despu茅s de ver que por aqu铆 no pasa nada, ese partido acepte las condiciones del sistema y se sume a la Nueva Mayor铆a. Ese mecanismo expr茅s ya ha demostrado su eficacia.

La Izquierda deber铆a explorar la opci贸n de transformar la energ铆a del movimiento social en energ铆a pol铆tica. El movimiento estudiantil no ha sido capaz de hacer del techo al que lleg贸 luego de las estruendosas marchas, el piso del siguiente paso. Ha ca铆do una y otra vez en la trampa del trabajo prelegislativo, que no ha sido otra cosa que el freno recurrente del sistema para bajar la movilizaci贸n y luego, ha insistido en la otra trampa: el Congreso Nacional, hasta donde llegan como romeros a la espera de que sus santidades tengan a bien hacer leyes que incorporen sus exigencias. Bajo el escudo y la bandera nacional, ese lugar deber铆a estar presidido por la sentencia del Dante: 鈥淎bandonad toda esperanza, aquellos que entr茅is aqu铆鈥. 驴Es que el movimiento social no puede disputar espacios de la pol铆tica al sistema?

Postulamos la irrupci贸n de un movimiento que asuma el desaf铆o monumental de enfrentar al sistema en su propio terreno, con sus propias leyes y con sus propias herramientas. Los cambios de fondo solo los har谩 el pueblo provisto de la suficiente fuerza y poder como para impulsarlos, sostenerlos y defenderlos. Con la experiencia acumulada en casi medio siglo de luchas, es posible levantar un movimiento que con apego a candidaturas de formato independientes y/o afirmadas en las organizaciones sociales, incluso en partidos legales existentes que quieran plegarse, se levante una oleada popular de tal envergadura que no s贸lo lo haga tambalear sino que simplemente lo expulse del poder pol铆tico. O por lo menos, que se ganen porciones importantes de poder formal.

Un movimiento liderado por estudiantes, trabajadores y pobladores organizados y no cooptados, extendido en todo Chile, e integrado por todos los movimientos que asuman elegir por votaciones populares a sus mejores candidatos a lo que sea, en donde la gente y sus organizaciones respalden a sus mejores dirigentes o representantes que luego sean elegidos en verdaderas primarias o consultas populares en el convencimiento de la necesidad de deshacerse de la mafia que ha gobernado el pa铆s por mucho m谩s de un cuarto de siglo, ser铆a otra cosa.

Este pa铆s ha llegado a un l铆mite tal, que la sola exigencia de honradez y decencia en los pol铆ticos se transforma en una acci贸n insurgente.

 

*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 841, 20 de noviembre, 2015

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