Oct 7 2012
1447 lecturas

Política

Chomsky/ Temas que Romney y Obama evitan

Ahora que el espect√°culo cuatrienal de la elecci√≥n presidencial est√° alcanzando la c√ļspide, es √ļtil preguntar c√≥mo las campa√Īas pol√≠ticas est√°n abordando los temas m√°s cruciales que enfrentamos. La respuesta es sencilla: mal, o para nada. En tal caso, surgen algunas preguntas importantes: ¬Ņpor qu√©, y qu√© podemos hacer al respecto? Estos son dos temas de abrumadora importancia, porque el destino de las especies est√° en juego: desastre ambiental y guerra nuclear.

El primero aparece regularmente en las primeras planas. El 19 de septiembre, por ejemplo, Justin Gillis report√≥ en The New York Times que el derretimiento del hielo del mar √Ārtico hab√≠a terminado para este a√Īo, ¬ępero no antes de demoler el r√©cord anterior, y hacer sonar nuevas alarmas sobre el r√°pido ritmo del cambio en la regi√≥n¬Ľ.

El derretimiento es mucho más veloz de lo que habían previsto sofisticados modelos computacionales y el más reciente informe de la ONU sobre el calentamiento global. Los nuevos datos indican que el hielo de verano podría haber desaparecido para 2020, con graves consecuencias. Estimaciones previas consideraban la desaparición del hielo de verano para 2050.

¬ęPero los gobiernos no han respondido al cambio con alguna urgencia mayor para limitar las emisiones de gases de invernadero¬Ľ, escribe Gillis. ¬ęPor el contrario, su respuesta principal ha sido planear la explotaci√≥n de los minerales recientemente accesibles en el √Ārtico, incluida la perforaci√≥n para extraer m√°s petr√≥leo¬Ľ; es decir, acelerar la cat√°strofe.

Esta reacci√≥n demuestra una extraordinaria disposici√≥n a sacrificar las vidas de nuestros hijos y nietos a cambio de una ganancia a corto plazo. O, quiz√°, una igualmente notable disposici√≥n a cerrar los ojos para no ver el inminente peligro. Eso no es todo. Un nuevo estudio del Monitor de la Vulnerabilidad Clim√°tica ha encontrado que ¬ęel cambio clim√°tico causado por el calentamiento global est√° desacelerando la producci√≥n econ√≥mica mundial en 1.6 por ciento al a√Īo y conducir√° a una duplicaci√≥n de los costos en las pr√≥ximas dos d√©cadas¬Ľ. El estudio fue ampliamente reportado en todas partes, pero a los estadunidenses se les ahorr√≥ la inquietante noticia.

Las plataformas dem√≥crata y republicana oficiales sobre los asuntos clim√°ticos son revisadas en la edici√≥n del 14 de septiembre de la revista Science. En un raro caso de bipartidismo, ambos partidos demandan que empeoremos el problema. En 2008, ambas plataformas partidistas hab√≠an dedicado cierta atenci√≥n a la forma en que el gobierno deber√≠a abordar el cambio clim√°tico. Hoy, el tema casi ha desaparecido de la plataforma republicana; la cual, sin embargo, demanda que el Congreso ¬ęemprenda r√°pida acci√≥n¬Ľ para evitar que la Agencia de Protecci√≥n Ambiental (EPA, por sus siglas en ingl√©s), establecida por el ex presidente republicano Richard Nixon en d√≠as m√°s sensatos, regule los gases de invernadero. Y debemos abrir el refugio √°rtico de Alaska a la perforaci√≥n para ¬ęaprovechar todos nuestros recursos estadunidenses concedidos por Dios¬Ľ. No podemos desobedecer al Se√Īor, despu√©s de todo.

La plataforma tambi√©n declara que ¬ędebemos restablecer la integridad cient√≠fica a nuestras instituciones p√ļblicas de investigaci√≥n y retirar los incentivos pol√≠ticos a la investigaci√≥n financiada p√ļblicamente¬Ľ; palabras en c√≥digo para la ciencia clim√°tica.

El candidato republicano, Mitt Romney, en busca de escapar del estigma de lo que entend√≠a hace a√Īos sobre el cambio clim√°tico, ha declarado que no hay consenso cient√≠fico, as√≠ que deber√≠amos apoyar m√°s debate e investigaci√≥n; pero no la acci√≥n, excepto para agravar m√°s los problemas.

Los dem√≥cratas mencionan en su plataforma que existe un problema, y recomiendan que deber√≠amos trabajar ¬ęhacia un acuerdo para establecer l√≠mites a las emisiones al un√≠sono con otras potencias emergentes¬Ľ. Pero eso es todo.

El presidente Barack Obama ha enfatizado que debemos conseguir 100 a√Īos de independencia energ√©tica aprovechando la t√©cnica de ¬ęfracking¬Ľ o fractura hidr√°ulica y otras tecnolog√≠as; sin preguntarse c√≥mo lucir√≠a el mundo despu√©s de un siglo de tales pr√°cticas.

Así que hay diferencias entre los partidos: sobre cuán entusiastamente los ratones deberían marchar hacia el precipicio.

El segundo tema importante, la guerra nuclear, tambi√©n est√° en las primeras planas todos los d√≠as, pero en una forma que asombrar√≠a a un marciano que observara las extra√Īas actividades en la Tierra.

La amenaza actual est√° de nuevo en Medio Oriente, espec√≠ficamente Ir√°n; es decir, al menos seg√ļn Occidente. En Medio Oriente, Estados Unidos e Israel son considerados amenazas mucho mayores.

A diferencia de Irán, Israel se niega a permitir inspecciones o firmar el Tratado de No Proliferación Nuclear. Tiene cientos de armas nucleares y sistemas de lanzamiento avanzados, y un largo historial de violencia, agresión e ilegalidad, gracias al absoluto apoyo estadunidense. Si Irán está buscando desarrollar armas nucleares, el espionaje estadunidense no lo sabe.

En su informe m√°s reciente, la Agencia Internacional de Energ√≠a At√≥mica dice que no puede demostrar ¬ęla ausencia de material nuclear y actividades no declarados en Ir√°n¬Ľ; una forma indirecta de condenar a Ir√°n, como demanda Estados Unidos, mientras admite que la agencia no puede a√Īadir nada a las conclusiones del espionaje estadunidense.

Por tanto, a Ir√°n debe neg√°rsele el derecho a enriquecer uranio que est√° garantizado por el Tratado de No Proliferaci√≥n Nuclear, y es apoyado por la mayor parte del mundo, incluidos los pa√≠ses no alineados que acaban de reunirse en Teher√°n. La posibilidad de que Ir√°n pudiera desarrollar armas nucleares surge en la campa√Īa electoral. (El hecho de que Israel ya las tenga no.) Dos posiciones se contraponen: ¬ŅEstados Unidos deber√≠a declarar que atacar√° si Ir√°n alcanza la capacidad para desarrollar armas nucleares, las cuales disfrutan docenas de pa√≠ses? ¬ŅO Washington deber√≠a mantener la ¬ęl√≠nea roja¬Ľ m√°s indefinida?

La segunda postura es la de la Casa Blanca; la primera es la demandada por los belicosos israelíes, y la aceptada por el Congreso de Estados Unidos. El Senado votó 90-uno a favor de apoyar la postura israelí.

Lo inexistente en el debate es la forma obvia de mitigar o poner fin a cualquier amenaza que pudiera creerse representa Irán: Establecer una zona libre de armas nucleares en la región. La oportunidad está fácilmente disponible: una conferencia internacional se reunirá en unos meses para buscar este objetivo, apoyado por casi todo el mundo, incluida una mayoría de los israelíes.

El gobierno de Israel, sin embargo, ha anunciado que no participará hasta que haya un acuerdo de paz general en la región, lo cual es inalcanzable en tanto Israel persista en sus actividades ilegales en los territorios palestinos ocupados. Wa-shington mantiene la misma postura, e insiste en que Israel debe ser excluido de cualquier acuerdo regional de ese tipo.

Pudi√©ramos estar avanzando hacia una guerra devastadora, posiblemente incluso nuclear. Existen formas claras de superar esta amenaza, pero no se adoptar√°n a menos que haya un activismo p√ļblico a gran escala que demande que la oportunidad sea aprovechada. Esto, a su vez, es altamente improbable en tanto estos temas sigan fuera de la agenda, no s√≥lo en el circo electoral, sino en los medios y el gran debate nacional.

Las elecciones son operadas por la industria de las relaciones p√ļblicas. Su tarea primaria es la publicidad comercial, que est√° dise√Īada para socavar a los mercados creando consumidores desinformados que tomar√°n decisiones irracionales; totalmente lo opuesto de c√≥mo se supone que funcionan los mercados, pero ciertamente familiar para cualquiera que haya visto la televisi√≥n.

Simplemente es natural que cuando es llamada para operar las elecciones, la industria adopte los mismos procedimientos para beneficio de quienes le pagan, quienes ciertamente no quieren ver ciudadanos informados tomando decisiones racionales.

En cualquier caso, las víctimas, sin embargo, no tienen que obedecer. La pasividad podría ser el rumbo fácil, pero difícilmente es el honorable.

*Profesor em√©rito de ling√ľ√≠stica y filosof√≠a del Instituto Tecnol√≥gico de Massachusetts en Cambridge, Massachusetts

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

A√Īadir comentario