Mar 5 2020
714 lecturas

Ciencia y Tecnología

Ciberespionaje: La gran amenaza global a la defensa nacional

Cuando se hace referencia a la nueva era tecnológica y sus consecuencias ya sean en cuestiones de Ciberseguridad o Ciberdefensa, un tema ineludible a tratar como prioritario por lo que su implicancia para los Estados es el Ciberespionaje.

Sin duda, es una de las grandes problemáticas que se padecen en la actualidad y que, lejos de irse disipando va «in crescendo», por ende es menester estudiar a fondo dicha cuestión, a los efectos de brindar soluciones aplicables, pero por sobre todo con capacidad inmediata de actualización ante los diversos ciberataques que mutan a un ritmo vertiginoso en nuestro día a día.ciberespionaje_tic.jpg

En la última década, numerosos estudios e investigaciones han caracterizado al Ciberespacio como un dominio de naturaleza militar. En esta línea, la conveniencia de desarrollar capacidades militares de Ciberdefensa por parte de los Estados ha pasado a ocupar cada vez más espacios en los debates sobre la Defensa Nacional y el diseño de las fuerzas militares.

Sin embargo, a diferencia de los tradicionales escenarios de batallas –la tierra, el mar, el aire y el espacio–, este nuevo dominio militar no es físico, sino virtual. Esta caracterización abre un abanico de interrogantes desde el punto de vista de la defensa nacional: pensar el ciberespacio como un entorno con sus propios medios y reglas, con la particularidad de no poseer locación física específica e implica un cuestionamiento a la utilidad de las categorías tradicionales con las que abordamos la guerra real.

En relación con este punto, algunos autores entienden que la revolución informática causará cambios en cómo las sociedades pueden entrar en conflicto y en la forma en que sus fuerzas armadas librarán las guerras. Sin embargo, a la hora de precisar los alcances de estos ajustes y los efectos físicos que podrían derivarse de la utilización del ciberespacio con fines militares, los acuerdos se diluyen.

Así, las preguntas más recurrentes entre los analistas refieren, por ejemplo, a si es posible que una guerra se desarrolle fuera de ambientes físicos, a la conveniencia de analizar el ciberespacio como un escenario militar y a la capacidad de los Estados de proteger militarmente este ámbito.

Para una mayor comprensión de lo mencionado «ut-supra», se hace necesario e imprescindible, enunciar el significado más certero y preciso sobre el Ciberespionaje.

Así entendida esta introducción, se desprende que el Ciberespionaje o Espionaje Cibernético, es el acto o práctica de obtener secretos sin el permiso del poseedor de la información, esto implica sin dudas un delito o Ciberdelito, sin importar la naturaleza de la información.

Es decir personal, sensible, clasificada de individuos, competidores, rivales, grupos, gobiernos y enemigos para ventaja personal, económica, política o militar, usando diversos métodos en la internet, redes o computadoras individuales, técnicas de cracking y software maliciosos incluyendo Troyanos y Spyware.

Puede ser totalmente perpetrado en línea desde computadoras de escritorio de profesionales ubicados en países muy lejanos o puede implicar la infiltración en el hogar por espías convencionales entrenados en computación o, en otros casos, puede ser la obra criminal de un hacker malicioso amateur o de programadores de software.

El Ciberespionaje típicamente supone tales usos de acceso a los secretos y archivos clasificados o el control de ordenadores individuales o redes enteras para una estrategia avanzada y para psicológica, política y física, para subversión de actividades y sabotaje. ​Resultado de imagen para ciberespionaje militar

Tales operaciones, como el espionaje cibernético, normalmente son ilegales en el país de la víctima mientras que son apoyadas totalmente al más alto nivel de gobierno en el país del atacante. La situación ética igualmente depende del punto de vista de uno mismo, particularmente de la opinión de los gobiernos involucrados.

En respuesta a los reportes de espionaje cibernético por parte de China contra Estados Unidos, Amitai Etzioni del Instituto para el Estudio de la Policía Comunitaria ha sugerido que estas dos potencias deberían aceptar una política de aseguramiento mutuo con respecto al Ciberespacio.

Esto supondría permitir a ambos estados el tomar las medidas que ellos crean necesarias para su propia defensa mientras que simultáneamente acuerdan el abstenerse de asumir, tomar pasos ofensivos o colaborar con el espionaje cibernético; esto también implicaría el investigar estos acuerdos.

En septiembre de 2015, los Estados Unidos y China acordaron no permitir a las partes en sus naciones el espionaje cibernético de unos a otros para obtener ganancias comerciales, pero no prohíben el espionaje gubernamental.

Resultado de imagen para ciberespionaje militarSin ir más lejos, los casos respecto al ciberespionaje a nivel global en la actualidad se cuentan por decenas de miles entre las naciones más potentes del mundo con permanentes acusaciones cruzadas, especialmente las denuncias efectuadas por el gobierno de EU contra China, Rusia, Irán y Corea del Norte, también la Comunidad Europea acusa a estos países de ciberespionaje, perpetrado por grupos de hackers.

España se ha pronunciado fuertemente en torno a esta problemática cuando denunció que el Ciberespionaje constituye la mayor amenaza para la Seguridad Nacional de España, tal y como ha alertado en numerosas ocasiones el Centro Criptológico Nacional (CCN), dependiente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

Los Ciberataques más graves que han sacudido en este país en los últimos meses provienen de China, Corea del Norte, Irán y Rusia, según informa este viernes el diario ‘El País’ tras consultar a expertos del CCN. Se trata de una ‘guerra silenciosa’ que se ha cebado principalmente con organizaciones y corporaciones estatales de importancia estratégica en España.

Empresas aeronáuticas, bufetes, bancos y organismos públicos han sufrido 36 ataques en total, por parte de varios grupos de hackers identificados como APT29 y Snake (Rusia), APT39 y APT33 (Irán), Emissary Panda (China) y Cobalt Gang (Corea del Norte), todos ellos se cree que están patrocinados por sus respectivos Estados.

Así también la Inteligencia de República Islámica de Irán afirmó a mediados del año pasado que había desmantelado una red de ciberespionaje de la CIA. La noticia en cuestión reza: “Hace algún tiempo, una de las redes más sofisticadas de la CIA, que estaba involucrada en el espionaje cibernético.Resultado de imagen para ciberespionaje iran

Y era parte importante de la capacidad operacional de la CIA en los países-objetivos para EU, fue descubierta y atacada por la inteligencia», dijo Shamkhani citado por la televisión estatal. Agregó que Irán compartió la información necesaria sobre lo ocurrido con otros países socios donde operaba la red de la CIA.

Ahora bien, en torno a lo que ocurre en Argentina y cotejando con lo enunciado precedentemente, es preciso comenzar y analizar dicha problemática, repensando en cuestiones básicas, clásicas y elementales para encarar esta temática con un diagnóstico actual acertado.

Hay que tener presente que la Defensa Nacional es una de las funciones básicas del Estado, cuyo propósito es proteger a la población, preservar el territorio nacional y resguardar la capacidad del Estado para el ejercicio de su soberanía, frente a amenazas externas, contra estos elementos fundamentales del país, a través de su instrumento militar: las Fuerzas Armadas, que serán empleadas ante agresiones de origen externo perpetradas por fuerzas armadas pertenecientes a otros Estados, ya sea en forma disuasiva o efectiva, con el objeto de poner coto a las mencionadas agresiones.

La Defensa debería ser considerada un bien público en un sentido integral de su concepción. Pero, ¿qué ocurre o cómo actuamos ante los nuevos desafíos que se nos presentan en la Era de la Revolución Tecnológica? Es que el concepto de Defensa (tradicional) que estudiamos y analizamos a través del devenir de los tiempos ¿deberíamos re-pensarlo ante estos nuevos prototipos que ya se encuentran entre nosotros?

Es más que sabido que sin inversión no hay tecnología y sin tecnología, no hay desarrollo y sin desarrollo, no hay defensa. El derecho de vivir libremente conlleva la responsabilidad de defender esa libertad frente a cualquier ataque. Solo quienes pueden ver esto se dan cuenta de que falta algo.

Resultado de imagen para afi argentinaArgentina sin dudas es aun débil en torno a la prevención tecnológica; es más, no existe coordinación con los programas de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), y ello implica un gran desafío para las nuevas autoridades a cargo del Ministerio de Defensa, quienes deben tratar, en lo inmediato, de entender cómo se enfrentan, desde un sistema tecnológico, a Estados hostiles y grupos terroristas, especialmente consultando con socios comerciales, no dando un buen indicio de resultados positivos, puesto que esta amenaza mundial, no conoce amigos.

Se cuentan por trillones de dólares y euros los gastos presupuestarios que se realizan anualmente en pro de los sistemas de defensa ante los llamados Cyber Attack, y son muy pocos los países que llevan la delantera respecto a la lucha contra este flagelo, entre ellos, mencionamos a EU, Rusia, China, Israel, Irán y Alemania.

Por ello es menester apostar a una inversión más que considerable en materia de Ciber Defensa Nacional, para la lucha contra el Ciberataque, siempre desde una planificación seria de Inteligencia, además de un soporte técnico y logístico, siendo todas estas operaciones realmente complejas y que demandan personal híper profesionalizado, donde hay las nuevas municiones se llaman bytes y las muertes pueden ser masivas y sin estridencias.

Por eso, ante este panorama totalmente desalentador y de índole catastrófico, la Resultado de imagen para ciberataqueseguridad virtual se coloca a la cabeza de las prioridades de nuestro país en materia de Seguridad y Defensa.

Si bien hoy día el escenario de Ciberdefensa en nuestro país, pasa por dos ámbitos naturales: uno, la Ciberseguridad (con participación del Ministerio de Seguridad, en conjunto con las fuerzas a su mando que están afectadas al Ciberterrorismo y Cibercrimen) y dos: la Ciberdefensa (bajo la órbita del Ministerio de Defensa y Fuerzas Armadas en un trabajo conjunto).

Por lo mencionado «ut-supra» considero, a modo de aporte, que es urgente que las nuevas autoridades en cuestión, que llevan adelante esta transformación en materia de defensa, estudien a fondo, con la debida importancia que ello amerita desde una óptica Geoestratégica.

Porque sin esta óptica, no se puede tener control de la Territorialidad Virtual, donde el Ciberespacio no es una entidad neutra, ahistórica y supraestatal que avanza sobre los Estados, obligando a éstos a una Geopolítica que abarque la totalidad del escenario, incluyendo no solo la web sino todo el espacio de la Red, sobre todo la internet profunda. Por eso, este análisis de Seguridad debe realizarse desde la óptica de la Geopolítica, no desde la infraestructura y el software.

Así entendido, el desafío actual de los Estados, y por ende del nuestro, es incorporar un nuevo ejército: el Ciberejército, encargado de la Ciberdefensa, con sus propias estructuras orgánicas y sus propias armas: los subordenadores capaces de defender las Ciberfronteras y de esta manera estar preparados para llevar a cabo la guerra digital de internet, en resguardo de nuestra Soberanía.

Resultado de imagen para ciberataqueTodo lo analizado en torno a lo esbozado más arriba, no se describe a modo de posibles Ciberataques y/o Ciberespionajes, ya que nuestro país ya ha sufrido estas modalidades durante el gobierno nacional anterior cuando hackearon las páginas del Ejército argentino, luego las de Gendarmería Nacional y de la Policía Federal, hasta tal punto que también fue flanco de ello la ex–ministro de seguridad en su cuenta privada, quedando en evidencias las terribles vulnerabilidades en que se halla inmerso nuestro país.

Otro caso emblemático en Argentina país y que afectó a parte de los países vecinos fue el Cibersabotaje a la red de tendido eléctrico nacional, que afectó a alrededor de 50.000.000 de personas, aunque muchos hayan querido minimizarlo, incluido el ex–presidente Mauricio Macri y los funcionarios de más bajo rango.

Estos fueron contradichos por la prensa mundial que no descartó que se trataba de un Ciberataque que afectó a la economía del país y dejó nuevamente en evidencia la vulnerabilidad extrema en que nos hallamos inmersos, frente a posibles ataques Cibernéticos de esta magnitud.

Los Ciberataques y Ciberespionajes aún son temas pendientes y muy importantes en la agenda de los Estados, a tal punto que este último tiempo, se han incrementado de manera exponencial entre las grandes potencias.

Por ejemplo, la tregua en la guerra cibernética que habían alcanzado en 2015 el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y su par chino, Xi Jinping, parece estar oficialmente rota y los Ciberataques vinculados a Beijing están nuevamente en alza, de acuerdo al último informe de la compañía de Ciberseguridad CrowdStrike.

Resultado de imagen para Reporte Global de Amenazas 2019El Reporte Global de Amenazas 2019 (2019 Global Threat Report) publicado este miércoles asegura que «nos encontramos en una carrera armamentística por la superioridad en el ciberespacio«. Aunque, a diferencia de lo que ocurre con las armas convencionales, en el ciberespacio «cualquier actor puede convertirse en superpotencia» por los muy bajos costos de capital.

Lo que no podemos pasar por alto, ni mucho menos es el caso emblemático de Wikileaks, la organización mediática que fuera liderada por Julian Assange, que publicó una serie de filtraciones a las que llamaron Vault 7 (Bóveda 7): la revelación de las herramientas de hacking de la CIA en la problemática del Ciberespionaje.

La publicación de documentos confidenciales más extensa en la historia de la organización acaparó la atención de los medios, pues confirmaba una verdad sospechada: el gobierno utilizaba y utiliza técnicas de Ciberespionaje y hackeo con fines de inteligencia.

Wikileaks daba a conocer, además, que la Agencia había perdido (cuando el megacaso salió a la luz) el control de la mayoría de su arsenal de armas cibernéticas, que incluye malware, “días cero”, virus, troyanos, sistemas de control remoto y documentación asociada, y más.

Resultado de imagen para Reporte Global de Amenazas 2019Por último y ante la complejidad de la problemática analizada en este presente artículo, el Ciberespionaje es una amenaza silenciosa más y latente en el tiempo, tan peligrosa que su alcance es inimaginable, el daño que provoca a nivel país puede ser inmenso y para qué decir a nivel mundial. El Ciberespionaje es posible debido a las vulnerabilidades del sistema, a esa brecha de seguridad que siempre existirá.

En el 2019, la Ciberguerra entre países se disparó. Los ataques cibernéticos entre países son y serán la principal amenaza a la Seguridad Nacional. Es momento de actuar en consecuencia y por ende la inversión y personal hiperprofesionalizado, estamos seguros, es el camino correcto a seguir de cara a los nuevos tiempos difíciles que se avecinan.

Fuentes consultadas

Diccionario Latinoamericano de Seguridad y Geopolítica.- Dr. Miguel A. Barrios, Helio Jaguaribe, Andres Rivarola, Rafael Carduch Cervera.- Ed. Biblos (2009)

-Consejo Sudamericano de Defensa: Desafíos Geopoliticos y Perspectivas Continentales.- Dr. Miguel A. Barrios – Ed. Biblos (2011)

-Geopolítica de la Seguridad en América Latina.- Dr. Miguel A. Barrios, Dr. Norberto Emmerich, Dra. Yesenia Torres Curiel – Ed. Biblos (2017)

*Abogado (UCASAL), Juez Administrativo de Faltas Sauce (Corrientes), Especialista Derecho Faltas y Contravencional (UCSF), Investigador y consultor seguridad, miembro Dossier Geopolítico

 

 

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

Añadir comentario