Ene 31 2008
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Opinión

Colombia. – COSAS DEL URIBISMO ENLOQUECIDO

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

En ese sentido “Paracol” publicó un artículo titulado Hay preocupación en EEUU por carrera armamentística de gobierno venezolano, donde citan al jefe del Estado Mayor conjunto de las fuerzas militares del imperio, almirante Michael G. Mullen, pasando por alto, premeditadamente, que el santanderista ejército de la oligarquía colombiana es uno de los mas grandes y mejor armados del mundo, que tiene a su servicio toda la tecnología imperial en la zona y que en el país deambulan como Pedro por su casa mercenarios israelíes, ingleses, holandeses y tropas imperiales.

Hablan ya de armas venezolanas para la guerrilla, de oficinas de esta en varios países tales como Nicaragua, de viajes de guerrilleros con pasaporte venezolano, sembrando una histeria que tiene como fin recabar apoyo al narcopresidente Alvaro Uribe Vélez.

El “honorable” senador Gustavo Petro, a quien el ministro de Guerra Juan Manuel Santos, luego de su llamado “debate a la Farc-política”, le dijo bienvenido al Uribismo, tal vez estrenando militancia en ese grupo mafioso señaló que la “oposición debería unirse al gobierno para protestar contra las Farc –y por ende contra el gobierno de Venezuela, agrego yo.

Augusto Posada Sánchez, representante uribista en la cámara por el departamento de Antioquia anunció que demandara a la senadora Piedad Córdoba por traición a la patria ya que según él sus actuaciones no fueron en defensa de los intereses nacionales. Hay que aclarar que sus intereses nacionales son los de los mafiosos y no los del pueblo colombiano.

Alguien tenía que colocarle el cascabel al gato y ese alguien ha sido el presidente de Venezuela, conciente de que la paz en Colombia es una premisa indispensable para el avance del proceso bolivariano de Venezuela, para el proceso ecuatoriano, boliviano y nicaragüense.

Mientras al sur del país tiembla el pueblo ante la erupción del volcán Galeras, en Bogotá tiembla la rancia oligarquía ante la propuesta de reconocer la existencia del conflicto para así buscarle una solución. Tiemblan ya que para ellos es más productivo mantener la guerra indefinida ya que esta les produce grandes dividendos.

Los colombianos debemos expresar nuestro más profundo agradecimiento al presidente Hugo Chávez y al pueblo venezolano, por tener la valentía de enfrentar este doloroso conflicto que todos conocían, pero que se negaban a reconocer para no desatar la ira del imperio y sus mafiosos del Palacio de Nariño.

Ahora al pronunciamiento del presidente Chávez deberían unirse hombres como el presidente Daniel Ortega, quien por 1999 durante la inauguración de diálogos en el Caguán, dijo que las Farc, en la práctica tenían el reconocimiento de beligerancia.

La propuesta del presidente Chávez ha estremecido a la oligarquía colombiana y al imperio que hoy se emplean a fondo para evitar que tome forma la propuesta, así como para desprestigiar a Chávez.

Así, los medios de comunicación al servicio de la guerra y los periodistas al servicio de estos, ambientan la polarización que se viene dando en el país. Un país donde el simple hecho de tener unos cuantos libros del Che Guevara, son causa para estar varios meses en prisión y donde el estado a través de sus bandas de asesinos tratan de intimidar a todo aquel que piense diferente.

Ante la decidida posición de la ex-senadora Consuelo González de Perdomo, en favor del canje de prisioneros, la han tomado contra ésta dejándola en el ostracismo. Consuelo González de Perdomo dijo categóricamente en una entrevista a Caracol Radio, al otro día de su liberación, el día viernes 11 de enero de 2008 alrededor de las 12 del día, que el 31 de diciembre cuando pensaban que iban a ser liberadas fueron bombardeados por el ejército, debiendo correr para salvar sus vidas, desmintiendo a Uribe y su “alto mando” militar que repitieron hasta la saciedad que no había operativos militares en la zona.

Los acuciosos periodistas colombianos, dejaron pasar el detalle de que el presidente y su alto mando militar le mintieran al país y al mundo. En la trascripción de la entrevista nunca apareció dicha referencia y la grabación que Caracol deja al público fue cortada.

En el sitio Podcast de la W Radio, donde se podían bajar los sonidos, los enlaces extrañamente no funcionaron y luego ésta desapareció en medio de entrevista a figurones uribistas.

En los últimos días se han dedicado a fomentar los odios haciendo recordar los no muy lejanos días de la “violencia” donde los “pájaros”, los paramilitares de la época, cuando no existía guerrilla, se dedicaban, a nombre de los conservadores a asesinar liberales, creando una situación donde por el color del trapo, azul o rojo se asesinaban colombianos.

Nos quieren regresar, aunque no hemos estado muy lejos, a los días cuando contaban nuestros padres, que “el agua se calentaba a balazos” o cuando “las puertas se atrancaban con los muertos” o de los “trenes llenos de muertos para arrojarlos al mar”.

Allí esta el caso de la senadora Piedad Córdoba, que fue agredida por parte de un grupo de personas en el Aeropuerto El Dorado de la ciudad de Bogotá, cuando se disponía a viajar a Caracas, sin que las fuerzas policiales del régimen hicieran algo para evitarlo y, lo peor de todo, la agresión fue justificada por Carlos Holguín Sardi, el hombre del Cartel de Cali en el gobierno de Uribe, cuando dijo “Es evidente que cuando una persona se expresa contra el país, como lo hizo la senadora Piedad Córdoba, pues naturalmente alguien reacciona”.

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Este hecho, es el resultado de la campaña de descrédito que, contra todos los que no sean uribistas vienen adelantando los grandes medios de desinformación con el auspicio del gobierno fascista, así como del ambiente de histeria guerrerista que contra el gobierno de Venezuela estos vienen adelantando.

La intolerancia va llegando tan lejos que los narcoparamiliatares, que según Uribe se acabaron en el país, amenazaron al profesor Moncayo, padre de uno de los militares retenidos por las Farc, por el hecho de luchar por la liberación de su hijo, amenaza cuya gravedad, tanto la autocensura como la complicidad de los periodistas ha escondido.

En la ciudad de Bogota aparecieron grandes vallas publicitarias, cuyo costo es de varios millones de pesos, que en letras negras sobre fondo blanco tenían la frase “Chávez, cállate!'” Los grandes medios de desinformación, manipulando la realidad trataron de presentar el hecho como actos espontáneos del pueblo que los paga con su empobrecido bolsillo.

La conmoción ha llegado a tal extremo que a Colombia fue enviado de urgencia el jefe del Estado Mayor conjunto de las fuerzas militares del imperio, almirante Michael G. Mullen, el zar antidrogas de Estados Unidos, John Walters y la secretaria de Estado imperial, Condoleezza Rice, para mostrar su respaldo a Uribe y así tratar de calmar a la santanderista oligarquía y mostrarle los dientes al gobierno bolivariano contra el que están preparando toda su artillería.

En su corta estadía, Rice resaltó varias veces la importancia de la oligarquía colombiana como un aliado estratégico de la política que tiene el presidente George W. Bush para el hemisferio. No olvidemos que el Plan Colombia, esta diseñado contra la guerrilla colombiana y contra el proceso bolivariano al cual los Estados Unidos considera un gran peligro y que desde Colombia trataran de sabotear los procesos como el de Nicaragua, Ecuador y Bolivia.

No hay que dejar pasar por alto la solicitud de varios almirantes superiores de la marina de guerra imperial que recomendaron la reactivación de la cuarta flota, que funcionaría en aguas de América Latina y del Caribe, entre las razones por la situación colombiana, la beligerancia de Venezuela, y la edad de Fidel Castro.

Una cosa ha quedado muy en claro en esta hecatombe que sacude a los terroristas de estado y que los ha obligado a mover todas sus fichas: el carácter de prisioneros de guerra de los retenidos por las Farc-EP.

Los retenidos son prisioneros políticos ya que hacen parte de una de las dos fuerzas enfrentadas. Si vemos los casos de los dos prisioneros que se le escaparon a las Farc, Fernando Araujo (31 de diciembre de 2006) y sub intendente John Frank Pinchao, el policía que se fugo de un campamento de las FARC en mayo del 2007 y la liberada Clara Rojas, ellos se pusieron inmediatamente al servicio del gobierno que no movió un dedo por su liberación.

Fernando Araujo, como Ministro de Relaciones Exteriores, esta de nuevo al servicio del régimen y desde allí clama por más guerra, desdiciendo las suplicas que enviaba desde el cautiverio pidiendo el canje de prisioneros.

El Sub intendente John Frank Pinchao, integrado de nuevo a la policía, es trasteado de un lado para otro, para, con sus explicaciones acomodadas al servicio del régimen, dar apoyo al régimen fascista, que no hizo nada por sacarlo en libertad después de nueve años como prisionero de las Farc-EP. Como un trapo, Pinchao fue utilizado por el gobierno de Uribe como testigo contra el comandante Simón Trinidad, pero su testimonio fue desechado por el juez debido al cúmulo de mentiras mal contadas.

Fue utilizado también por Uribe, en el caso del niño Enmanuel, poniendo Uribe en boca de Pinchao, aseveraciones que este no había hecho, pero que debido a su servilismo ante el régimen aceptó en silencio.

Clara Rojas, la candidata vicepresidencia del Ingrid Betancourt, algunas horas después de liberada por las Farc-Ep, se colocó de inmediato al servicio del gobernante mafioso. Por su afinidad con el sistema no asistió al programa Alo Presidente del presidente Chávez ni a la entrevista, en exclusiva mundial, dada a TeleSur luego de su liberación.

Clara Rojas aceptó sin meditar, la invitación a participar en el tal Congreso Internacional sobre Víctimas del Terrorismo, organizado por la Asociación de Víctimas del Terrorismo de España, organización que no es más que un entramado del Partido Popular, PP, de José María Aznar, para la movilización social y política contra el grupo vasco independentista Euskadi Ta Askatuta, ETA.

Clara Rojas, dirigente del Partido Verde Oxígeno, fundado por Ingrid Betancourt, llegó al colmo del servilismo, cuando dejó a su madre doña Clara Rodríguez, dando el discurso central en el Congreso promovido por la derecha franquista española, mientras ella se fue al palacio de la Moncloa, con Alvaro Uribe Vélez y José Luis Rodríguez Zapatero; dándole con su presencia, respaldo a la política guerrerista y de no al canje de Alvaro Uribe Vélez.

Esa es la explicación de porque las Farc-EP, tiene como prisioneros a las distinguidas personalidades, porque son representantes del régimen y apenas los liberen –tal como Fernando Araujo, John Pinchao y Clara Rojas– volverán a sus andanzas a favor de la oligarquía colombiana y de los guerreristas que por estos días atizan el odio contra la guerrilla, contra el presidente Chávez y todo el que no comparta su proyecto de muerte.

La propuesta del presidente Chávez de reconocer beligerancia a la guerrilla para por este medio buscar una solución al conflicto colombiano es un golpe definitivo al propósito de la implementación de un Estado mafioso, proceso que comenzó con el acuerdo para “refundar el país”, que llevó a Uribe a la presidencia, cosa que ha causado la ira del imperio y sus vasallos santanderistas que desesperadamente buscan atizar la guerra.

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* Director de Radio Café Stereo.

Un despacho de ARGENPRESS, agencia de noticias independiente de la Argentina,
www.argenpress.info.

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