Jul 27 2016
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Opini贸n

驴C贸mo llegamos a este caos?

Una maldici贸n china dice 鈥淥jal谩 que le toquen tiempos interesantes鈥, ya que demasiados acontecimientos perturbar铆an el elemento esencial de la armon铆a, base del pante贸n chino. Y estos son, por cierto, tiempos interesantes, en que se acumulan acontecimientos dram谩ticos, desde terrorismo a golpes de Estado y desde desastres clim谩ticos pasando por el declive de instituciones hasta agitaci贸n social. Ser铆a importante, aunque dif铆cil, repasar brevemente c贸mo llegamos a esta situaci贸n de 鈥渇alta de armon铆a鈥.

Comencemos por algo conocido. Tras la Segunda Guerra Mundial, hubo consenso en la necesidad de evitar que se repitiera el horror vivido entre 1939 y 1945. La Organizaci贸n de las Naciones Unidas (ONU) fue el foro que reuni贸 a casi todos los pa铆ses, y la consiguiente Guerra Fr铆a propici贸 la creaci贸n de una asociaci贸n de j贸venes estados reci茅n independizados, los Pa铆ses No Alineados, devenidos en una zona de contenci贸n entre Oriente y Occidente.

La brecha entre el Norte y el Sur Global se convirti贸 en el asunto m谩s importante de las relaciones internacionales. Tan as铆 que en 1973, la Asamblea General de la ONU adopt贸 de forma un谩nime una resoluci贸n sobre el Nuevo Orden Econ贸mico Internacional (NOEI). El mundo acord贸 un plan de acci贸n para reducir las desigualdades, impulsar el crecimiento global y hacer de la cooperaci贸n y el derecho internacional la base de un mundo en armon铆a y en paz.caos2

Tras la adopci贸n del NOEI, la comunidad internacional comenz贸 a trabajar en ese sentido y tras la reuni贸n preparatoria de Par铆s, en 1979, se organiz贸 una cumbre con los jefes de Estado y de gobierno m谩s influyentes en el balneario mexicano de Canc煤n, en 1981, para adoptar un plan de acci贸n global.

Entre los 22 jefes de Estado y de gobierno presentes, estaban el presidente estadounidense Ronald Reagan (1981-1989), elegido pocas semanas antes, quien se encontr贸 con la primera ministra brit谩nica Margaret Thatcher (1979-1990), y ambos mandatarios procedieron a anular el NOEI y la idea de cooperaci贸n internacional. Los pa铆ses dise帽ar铆an pol铆ticas seg煤n sus intereses nacionales y no se inclinar铆an ante ning煤n principio abstracto.

La ONU comenz贸 su declive como 谩mbito para fomentar la gobernanza. El lugar para la toma de decisiones pas贸 al Grupo de los Siete (G7) pa铆ses m谩s poderosos, hasta entonces un 贸rgano t茅cnico, y otras organizaciones dedicadas a defender los intereses nacionales de las naciones m谩s fuertes.

Adem谩s, otros tres acontecimientos ayudaron a Reagan y a Thatcher a cambiar el rumbo de la historia.

El primero, fue la creaci贸n del Consenso de Washington, en 1989, por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, que impusieron la pol铆tica seg煤n la cual el mercado era el 煤nico motor de las sociedades y los estados pasaron a ser un obst谩culo y deb铆an achicarse lo m谩s posible. Reagan incluso evalu贸 la eliminaci贸n del Ministerio de Educaci贸n.

El impacto del Consenso de Washington en el llamado Tercer Mundo fue muy doloroso. Los ajustes estructurales redujeron dr谩sticamente el fr谩gil sistema p煤blico.

El segundo, fue la ca铆da del Muro de Berl铆n, tambi茅n en 1989, que trajo aparejado el fin de las ideolog铆as y la obligada adopci贸n de la globalizaci贸n neoliberal, que result贸 ser una ideolog铆a todav铆a mucho m谩s estricta.

La globalizaci贸n neoliberal se caracteriz贸 por el predominio del mercado, que liber贸 a las empresas 鈥渓ibres鈥 o privadas de toda obligaci贸n con el Estado; la reducci贸n del gasto p煤blico en servicios sociales, la que destruy贸 las redes de protecci贸n social; la desregulaci贸n, la disminuci贸n de toda regulaci贸n estatal que pudiera reducir las ganancias, y la privatizaci贸n, la venta de las empresas estatales, de bienes y servicios a inversores privados.

Adem谩s, implic贸 la eliminaci贸n del concepto de 鈥渂ien p煤blico鈥 o 鈥渃omunitario鈥 y lo reemplaz贸 por la 鈥渞esponsabilidad individual鈥, obligando a las personas m谩s pobres a buscar soluciones por su cuenta para su falta de atenci贸n m茅dica, de sistemas de educaci贸n y de seguridad social y luego culp谩ndolas de su fracaso, consider谩ndolas 鈥渇lojas鈥.

El tercero, fue la eliminaci贸n progresiva de las normas que reg铆an al sector financiero, iniciada por Reagan y terminada por Bill Clinton (1993-2001) en 1999, en el marco de la cual los bancos de dep贸sitos pudieron utilizar el dinero de sus clientes para la especulaci贸n.

Entonces, las finanzas, consideradas el lubricante de la econom铆a, siguieron su propio camino, embarc谩ndose en operaciones muy riesgosas y sin relaci贸n con la econom铆a real. Actualmente, por cada d贸lar de bienes y servicios producidos, se generan 40 d贸lares en transacciones financieras.

globalizacion1Ya nadie defiende el Consenso de Washington ni la globalizaci贸n neoliberal. Qued贸 claro que si bien desde el punto de vista macro, la globalizaci贸n aument贸 el comercio e impuls贸 el crecimiento financiero y global, a escala micro, result贸 un desastre.

Los defensores de la globalizaci贸n neoliberal sosten铆an que el crecimiento le llegar铆a a todo el mundo. En cambio, se concentr贸 cada vez m谩s en un n煤mero creciente de manos. En 2010, 388 personas concentraban la riqueza de 3.600 millones de personas. En 2014, ese n煤mero se redujo a 80 personas, y en 2015, a 62.

Tan as铆 que ahora, el FMI y el Banco Mundial piden que se refuerce al Estado como regulador indispensable. Pero desde la ca铆da del Muro de Berl铆n, Europa perdi贸 18 millones de personas de la clase media, y Estados Unidos, 24 millones. Adem谩s, ahora hay 1.830 multimillonarios con un capital neto de 6,4 billones de d贸lares. En Gran Breta帽a se pronostica que en 2025 la desigualdad ser谩 la misma que en 1850, en plena 茅poca victoriana y cuando nac铆a el capitalismo.

El nuevo mundo creado por Reagan se bas贸 en la codicia. Algunos historiados sostienen que la codicia y el miedo son los dos motores de la historia, y los valores y las prioridades cambian en una sociedad codiciosa.

Volviendo a nuestros d铆as, tenemos un nuevo grupo de jinetes del Apocalipsis, los da帽os de los pasados 20 a帽os (1981-2001) se agravan en los siguientes 20 a帽os (2001-2020), los que todav铆a no transcurrieron.

El primer jinete, fue el colapso del sistema bancario en 2008 en Estados Unidos por especulaciones absurdas con los cr茅ditos hipotecarios. La crisis se expandi贸 a Europa en 2009, a ra铆z de la ca铆da del valor de los t铆tulos inmobiliarios, como los griegos. Recordemos que para salvar al sistema financiero, los pa铆ses destinaron cerca de cuatro billones de d贸lares, una cifra enorme si se tiene en cuenta que los bancos siguen teniendo unos 800.000 millones de d贸lares en activos t贸xicos.

Mientras, los bancos tuvieron que pagar 220.000 millones de d贸lares en multas por actividades ilegales, pero ning煤n gerente fue condenado. Europa no volvi贸 a la situaci贸n anterior a la crisis. Adem谩s, numerosos puestos de trabajo desaparecieron por la deslocalizaci贸n de la producci贸n a lugares m谩s baratos y aumentaron los empleos de bajos salarios, adem谩s de los precarios.

Seg煤n la Organizaci贸n para la Cooperaci贸n y el Desarrollo Econ贸micos (OCDE), un trabajador gana actualmente en t茅rminos reales 16 por ciento menos que antes de la crisis, lo que afect贸 principalmente a los sectores m谩s j贸venes, con 10,5 por ciento de empleo promedio en Europa. Sin embargo, el 煤nico est铆mulo al crecimiento es para el sector bancario, al que el Banco Central Europeo vuelca 80.000 millones de d贸lares al mes. Ese monto habr铆a resuelto f谩cilmente la falta de empleo juvenil.

Los economistas hablan ahora de una 鈥淣ueva Econom铆a鈥, en la que el desempleo es estructural. De 1959 a 1973, el crecimiento mundial se ubic贸 por encima de cinco por ciento al a帽o, el que se redujo a tres por ciento en 1973, cuando la crisis del petr贸leo, que marc贸 un cambio. Y desde 2007 no logramos llegar a uno por ciento.globalizacion

Adem谩s, hay que agregar el desempleo creciente propiciado por el desarrollo tecnol贸gico. Las f谩bricas necesitan una proporci贸n menor de trabajadores. La Cuarta Revoluci贸n Industrial, que implica la producci贸n robotizada y que ahora representa 12 por ciento del total se elevar谩 a 40 por ciento en 2025.

Algunos economistas, como el estadounidense Larry Summers, una voz oficial del sistema, dicen que estamos en un per铆odo de estancamiento que durar谩 varios a帽os. El temor por el futuro se volvi贸 una realidad, avivado por el terrorismo y el desempleo y por el sue帽o de muchas personas que creen que es posible volver a un pasado mejor.

De eso se aprovechan, figuras populistas, desde el estadounidense Donald Trump a la francesa Marine Le Pen. Una de las consecuencias de la crisis es que en varios pa铆ses europeos aparecieron partidos populistas, con plataformas nacionalistas y xen贸fobas, 47 la 煤ltima vez que se cont贸. Muchos de ellos ya est谩n en el gobierno o integran coaliciones gobernantes, como en Eslovaquia, Hungr铆a y Polonia, y habr谩 que prestar atenci贸n a las pr贸ximas elecciones de Austria.

El segundo jinete del Apocalipsis es el resultado de las intervenciones armadas de Estados Unidos en Iraq, y luego de Europa en Libia y Siria, con un papel particular del ex presidente franc茅s Nicolas Sarkozy (2007-2012).

Eso derivo en que a partir de 2012, Europa comenzara a recibir una inmigraci贸n masiva y para la cual no estaba preparada. De repente, a la gente le dio miedo la ola humana que se ven铆a y su impacto en el mercado laboral, la cultura, la regi贸n, etc茅tera, convirti茅ndose en un elemento importante del miedo.

Y luego el tercer jinete, fue la creaci贸n del Estado Isl谩mico (EI) en Siria en 2013, uno de los regalos de la invasi贸n de Iraq, encabezada por Estados Unidos. No nos olvidemos de la crisis global, que comenz贸 en 2008, y desde entonces el populismo y el nacionalismo comenzaron a crecer.

El espectacular impacto del EI en los medios y la radicalizaci贸n de muchos j贸venes europeos de origen 谩rabe, por lo general marginados, acentu贸 el temor y fue un regalo para el populismo, ahora capaz de utilizar la xenofobia para movilizar a ciudadanas y ciudadanos inseguros y descontentos.

La decadencia de las instituciones europeas llev贸 a muchos pa铆ses, tras el brexit, a pedir una profunda revisi贸n del proyecto europeo. El 2 de octubre, Hungr铆a consultar谩 a su ciudadan铆a: 驴Aceptar铆a una cuota de inmigrantes impuesta por la Uni贸n Europea (UE) contra la voluntad de parlamento h煤ngaro?

NeonazisEse mismo d铆a se repiten las elecciones en Austria por cuestiones de forma, luego de que en las anteriores, la extrema derecha perdiera por 36.000 votos. Le seguir谩n Holanda, Francia y Alemania, con la probabilidad de que crezcan los partidos de extrema derecha. Asimismo, Polonia y Eslovaquia tambi茅n quieren realizar referendos sobre la UE. Es posible que para fines de 2017, las instituciones europeas est茅n profundamente da帽adas.

El verdadero problema es que desde la fallida Cumbre de Canc煤n en 1981, los pa铆ses perdieron la capacidad de pensar juntos. India, Jap贸n, China y muchos otros atraviesan una ola de nacionalismo.

En Canc煤n, todos los participantes, desde el entonces presidente franc茅s Fran莽ois Mitterrand (1981-1995) hasta la primera ministra india Indira Ghandi (1066-1977 y 1980-1984), desde el presidente tanzano Julius Kambarage Nyerere (1964-1985) hasta el primer ministro canadiense Pierre Trudeau (1968-1979), compart铆an ciertos valores de justicia social, solidaridad, respeto por el derecho internacional, as铆 como la convicci贸n de que las sociedades fuertes eran la base de la democracia, excepto, por supuesto, Reagan y Thatcher, la que declar贸: 鈥渘o existe la sociedad, solo hay individuos鈥.

Tambi茅n consideraban a la paz y al desarrollo como paradigmas de buena gobernanza. Todo eso desapareci贸. Los l铆deres pol铆ticos actuales, sin ideolog铆as y subordinados a las finanzas se han volcado principalmente al debate administrativo, sobre asuntos puntuales, sin contexto y donde es dif铆cil distinguir entre la izquierda y la derecha. Claramente, estamos en un per铆odo de codicia y temor.

El tiempo no ayuda.

En 1900, Europa concentraba 24 por ciento de la poblaci贸n mundial. A fines de este siglo, solo cuatro por ciento. Nigeria tendr谩 m谩s habitantes que Estados Unidos, y 脕frica, que ahora tiene 1.000 millones de habitantes, tendr谩 2.000 millones en 2050 y 3.000 millones en 2100. Ser铆a hora de que se discutiera c贸mo hacer frente al mundo que se viene. Se necesitaron 25 a帽os para llegar a un acuerdo sobre cambio clim谩tico, y quiz谩 ya demasiado tarde. En materia de migraciones y empleo, ese tiempo es una eternidad.

Adem谩s, ese debe ser un acuerdo global, no solo una reacci贸n impulsiva de la canciller de Alemania, Angela Merkel, en completa soledad, sin siquiera consultar al actual presidente de Francia, Fran莽ois Hollande. Pero ese tipo de agenda es pol铆ticamente inimaginable. 驴C贸mo discutir algo as铆 con Le Pen, Trump y otros populistas emergentes en el marco del nacionalismo que se propaga por el mundo?

 

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    Comentarios

    1. HERN脕N ORTEGA PARADA
      3 agosto 2016 5:30

      Todas esas luchas provocadas por el Nuevo Imperio s贸lo encubren la industria del acero y de la tecnolog铆a puesta a disposici贸n de la fabricaci贸n de armas. Am茅rica del Norte y los pa铆ses europeos se enriquecen con las armas. Armas por petr贸leo. 驴De d贸nde saca armas el EI? 驴Qui茅n les provey贸 gratuitamente de esos elementos para 芦contener a enemigos del lado Frio? Sube Macri y el pago que hizo fue admitir bases extranjeras en Argentina. Entonces, tengamos claro de d贸nde proviene esta situaci贸n de desastre mundial.

    2. Bernal Herrera
      7 agosto 2016 1:43

      Excelente art铆culo