Jun 12 2018
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CulturaSociedad

Dossier| III Conferencia Regional de Educación Superior contra la mercantilización

La educación superior, un bien público social universal

Resultado de imagen para cres2018 sesionesArturo Sánchez Jiménez-La Jornada|
Con un llamado para que los Estados latinoamericanos actúen en contra de la mercantilización de la educación y en favor de la ampliación de la oferta universitaria, concluyó la III Conferencia Regional de Educación Superior (CRES 2018), que se celebró en Córdoba, Argentina, al conmemorarse el centenario de la Reforma Universitaria.

Durante la clausura del encuentro –transmitida vía Youtube– en el que participaron más de 500 rectores de universidades de América Latina y El Caribe, así como 10 mil académicos e investigadores, se leyó la declaración final de la CRES, que fue una reunión preparatoria para la Conferencia Mundial de Educación Superior que se llevará a cabo en París, en 2019.

En ella se refrendaron los acuerdos alcanzados en las reuniones anteriores –la de 1996, en La Habana, Cuba, y la de 2008, en Cartagena de Indias, Colombia– y se reafirmó el postulado de que “la educación superior es un bien público social, un derecho humano y universal y un deber de los Estados”, de acuerdo con el texto leído por el rector de la Universidad Nacional de Córdoba, Hugo Juri, el director del Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe, Pedro Henríquez Guajardo, y el coordinador general de la CRES, Francisco Tamarit.

Se reivindicó la autonomía que permite a la universidad ejercer un papel crítico y propositivo frente a la sociedad, “sin que existan límites impuestos por los gobiernos en turno, creencias religiosas, el mercado o intereses particulares”.

La mercantilización de la educación superior ha cercenado e incluso impedido el ejercicio efectivo del derecho social a la educación, de acuerdo con la declaración. “Es fundamental revertir esta tendencia e instamos a los Estados de América Latina y El Caribe a establecer rigurosos sistemas de regulación de la educación superior y de otros niveles del sistema educativo.”

Formación incluyente

Frente a las presiones por hacer de la educación superior una actividad lucrativa, es imprescindible que los Estados asuman el compromiso irrenunciable de regular a las instituciones públicas y privadas para hacer “efectivo el acceso universal, la permanencia y titulación de la educación superior, atendiendo a una formación de calidad, con inclusión, diversidad y pertinencia local y regional”, según la CRES.

Los rectores instaron a los Estados “a promover una vigorosa política de ampliación de la oferta educativa superior, la revisión en profundidad de los procedimientos de acceso al sistema, la generación de política de acción afirmativa con base en género, etnia, clase y capacidades diferentes para lograr el acceso universal, la permanencia y la titulación”.

Declaración y Plan de Acción

El resultado y las conclusiones del trabajo realizado durante esta III Conferencia Regional se expresan en la “Declaración y Plan de Acción sobre la Educación Superior en América Latina y el Caribe”, que traza el rumbo que debería tomar la enseñanza superior para los próximos 10 años, y se inscribe en la perspectiva del desarrollo humano sostenible y el compromiso con sociedades más justas e igualitarias.

Lla presentación del documento final de la Cres 2018 estuvo a cargo del rector de la Universidad Nacional de Córdoba, Hugo Juri, el coordinador general del evento, el ex rector de la misma casa de altos estudios Francisco Tamarit, y el titular del Iesalc-Unesco, Pedro Henríquez Guajardo.

Juri leyó el Preámbulo de dicha Declaración, así como del Plan de Acción 2018-2028, cuyo cumplimiento es responsabilidad de los gobiernos y de las instituciones de educación superior.

En tanto, Guajardo y Tamarit leyeron los resúmenes de los siete ejes temáticos trabajados durante el encuentro (La Educación Superior, internacionalización e integración regional de América Latina y el Caribe; La Educación Superior como parte del sistema educativo en América Latina y el Caribe; Educación Superior, diversidad cultural e interculturalidad en América Latina; El rol de la Educación Superior de cara a los desafíos sociales de América Latina y el Caribe; La investigación científica y tecnológica y la innovación como motor del desarrollo humano, social y económico para América Latina y el Caribe; El papel estratégico de la Educación Superior en el desarrollo sostenible de América Latina y el Caribe; y A cien años de la Reforma Universitaria de Córdoba. Hacia un nuevo Manifiesto de la Educación Superior Latinoamericana).

Bien estratégico

La Declaración ratifica y subraya el postulado de que la educación superior constituye un bien público social y un derecho humano universal, y remarca la responsabilidad que tienen los Estados en garantizar el cumplimiento de ese derecho a todos los ciudadanos. “Esos principios –señala el texto- se fundan en la convicción de que el acceso, uso y democratización del conocimiento es un bien social, colectivo y estratégico esencial para garantizar los derechos humanos básicos”.

Dirigida a los hombres y las mujeres de América, reafirma “el compromiso de la región con un mundo más justo, equitativo, igualitario y sustentable”, ante “los vertiginosos cambios que se producen en la región y el mundo en crisis”.

Asimismo, refrenda los acuerdos alcanzados en las declaraciones de la reunión de La Habana, Cuba (1996); la Conferencia Mundial de Educación Superior de Paris, Francia (1998); y de la Cres celebrada en Cartagena de Indias, Colombia (2008), y se pronuncia “a favor de la ciencia desde humanismo y la tecnología con justicia, por el bien común, y los derechos para todas y todos”.

Expresa firmemente el valor y los fines de la educación: “La educación, la ciencia, la tecnología y las artes deben ser un medio para la libertad y la igualdad, garantizándolas sin distinción social, género, etnia, religión o edad. La educación no es una mercancía. Por ello, instamos a los Estados nacionales a no suscribir tratados bilaterales o multilaterales de libre comercio que impliquen concebir la educación como un servicio lucrativo, o alienten formas de mercantilización en cualquier nivel del sistema educativo”.

El documento también destaca que las universidades deben comprometerse activamente con la transformación social, económica y tecnológica de los países de la región.

El texto de la Declaración fue dado a conocer durante la ceremonia de clausura de la tercera edición de la Cres, que tuvo lugar el 14 de junio en las instalaciones del Orfeo Superdomo, en la ciudad de Córdoba.

La totalidad del material producido, condensado en 20 libros, diversos documentos y declaraciones, será publicado en cuatro volúmenes en los próximos meses, y estará disponible en el repositorio digital de la UNC y en sitio web de la Cres 2018.

Dicha Declaración fija la posición regional y marca la futura participación de los países latinoamericanos y del Caribe en la “Conferencia Mundial de Educación Superior”, que se prevé tendrá lugar en 2019 en la sede de la Unesco, París (Francia).

 

LEER DECLARACIÓN FINAL

cres18 declaracion final

Plan de Acción 2018-2028 | Principales metas

-Impulsar la expansión de la cobertura en la educación superior en pregrado, grado y posgrado, con calidad asociada a la pertinencia local y regional, inclusión social y diversidad.
-Promover la articulación de los sistemas de aseguramiento de la calidad a nivel regional superando las barreras que imponen los esquemas nacionales.Fomentar la innovación educativa y la investigación pedagógica para favorecer la transformación de los sistemas educativos en todos los niveles.
-Empoderar e impulsar la participación de la mujer en todos los ámbitos de la vida universitaria.
-Potenciar la participación de los estudiantes en las instituciones y garantizar la defensa permanente de sus derechos.
-Construir una agenda regional de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva para la superación de las brechas existentes en estos ámbitos, en vistas a un desarrollo sustentable en la región.
-Reivindicar la necesaria transformación de las funciones sustantivas de las instituciones de educación superior desde la responsabilidad social con la más plena vigencia de la formación humanista e integral de las personas.
-Asumir una abierta y clara oposición a la mercantilización de la educación, reafirmando la responsabilidad de los Estados en la regulación de la misma.
Vale señalar que este plan de acción está sujeto a ajustes y sugerencias de la comunidad que compone la Cres.
10 mil personas de más de 30 países
La III Conferencia Regional de Educación Superior se realizó en Córdoba del 11 al 14 de junio, y tiene como antecedentes a la primera Conferencia Regional de Educación Superior que se desarrolló en 1996 en La Habana (Cuba), y a la II Conferencia Regional desarrollada en 2008 en Cartagena de Indias (Colombia).
Se celebró en el marco del centenario de la Reforma Universitaria que tuvo lugar en Córdoba en 1918, y convocó a una multitud de personas de toda Latinoamérica y El Caribe interesadas en el estado actual y la perspectiva a futuro de la educación superior en la región.
Durante cuatro días, 10 mil personas de más de 30 países se reunieron en esta ciudad para integrar  distintas instancias de debate participativo, con modalidades diversas (simposios, mesas de trabajo y conferencias) sobre el estado actual de la educación superior, sus fortalezas y debilidades, su historia y evolución, así como sobre las mejoras y logros que se desean alcanzar en la próxima década.
El sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos, el científico argentino Gabriel Rabinovich, y la antropóloga peruana Ruth Shady fueron algunos de los conferencistas destacados del evento.
La tercera edición fue organizada por la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), el Instituto Internacional de la Unesco para la Educación Superior de América Latina y el Caribe (Iesalc), el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) del Ministerio de Educación y Deportes de Argentina. Contó con el apoyo especial del Consejo de Rectores de Universidades Privadas de Argentina (CRUP), así como de numerosas instituciones, asociaciones y redes académicas del ámbito de la educación superior en América Latina y el Caribe.

Francisco Tamarit, coordinador general :“Si no comenzamos un proceso de articulación del sistema de educación superior, vamos a quedar postergados”

Javier Toilcachier-Pressenza|

Francisco Tamarit, coordinador general CRES2018: “Si no comenzamos un proceso de articulación del sistema de educación superior, vamos a quedar postergados”

El Dr. Francisco Tamarit, coordinador general de la III Conferencia Regional de Educación Superior, que tiene lugar en Córdoba en el marco del Centenario de la Reforma Universitaria, nos brindó algunos conceptos sobre el transcurso del evento y las posibles conclusiones que dejará.

Francisco Tamarit es doctor en Física y ex rector de la Universidad Nacional de Córdoba.

-¿Se están cumpliendo las expectativas de los organizadores respecto a esta Conferencia regional?

– Sí, se están cumpliendo, hay una participación masiva en cada actividad. Hay actividades que han requerido abrir tres salones en paralelo, son aquellas en las que se van discutiendo los ejes temáticos de la Conferencia. Has visto que en este momento hay muchas actividades en simultáneo, todos los salones están llenos.

Mañana vamos a culminar, vamos a dejar un mensaje para las sociedades, para las instituciones y para la UNESCO también. La idea es que América Latina fije una posición sobre el valor que tiene la educación superior en la región.

-Con respecto a eso, ¿cuáles serán, cree Ud., las principales conclusiones de esta CRES2018 de cara a los próximos diez años en la Educación Superior?

-Las conclusiones van a ser un conjunto de recomendaciones que hará el plenario a las instituciones, a los gobiernos, a las sociedades sobre la necesidad de que las universidades y las instituciones se involucren profundamente en el debate sobre las problemáticas que tiene América Latina. América Latina tiene problemas tan grandes y tan graves que es imposible imaginar que las universidades no se ocupen de esos problemas.

Tenemos el capital humano, tenemos una tradición de producción de conocimiento milenaria, tenemos que aprender a vivir en multiculturalidad, respetándonos y tenemos que volcar todos nuestros esfuerzos a nuestra gente, lo cual involucra por un lado seguir formando recursos, pero también seguir investigando, seguir innovando. Porque América Latina ya no puede esperar más. Las deudas, el atraso, la marginación son tales, que si nosotros no comenzamos un proceso de articulación del sistema de educación superior, vamos a quedar muy postergados en los procesos de generación de prosperidad y riqueza en el mundo.

 Con fuerte tono latinoamericanista comenzó la III CRES

Con una nutrida asistencia se realizó el acto inaugural de la III Conferencia Regional de Educación Superior en la ciudad argentina de Córdoba, cuna de la Reforma Universitaria de 1918. Los discursos de apertura, más allá del obligado decoro formal y del necesario acento académico, estuvieron marcados por un fuerte tono político y doctrinario.

Muy celebradas fueron las palabras del coordinador general del evento, el Dr. Francisco Tamarit – ex rector de la Universidad Nacional de Córdoba – quien defendió la educación superior como derecho humano universal y a la obligación del Estado de garantizarla.

Allí donde la pobreza dificulta el acceso a la Universidad, hay que eliminar la pobreza, no la Universidad, señaló al finalizar su intervención.

De ese esfuerzo colectivo por la ampliación del conocimiento sin límites ni discriminación alguna se hizo eco el Director General del Instituto Internacional de la Unesco para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (UNESCO-IESALC) y anteriormente Decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Universidad Central de Chile Pedro Henríquez Guajardo.

Su saludo inicial en distintas lenguas originarias fue incontestable señal del tenor de fuerte interculturalidad que se quiere imprimir a la Conferencia.

También habló la Subdirectora General de Educación de la UNESCO Stefania Giannini, subrayando el compromiso universal de la organización con una educación para todos, reflejado en el objetivo 4 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible acordados en Naciones Unidas en la agenda 2030.

El clima subió de tono político al tomar la palabra el actual intendente de Córdoba, Javier Mestre, quien recibió una fuerte silbatina desde las tribunas – sin duda por su alineamiento con el gobierno nacional y su gestión ciudadana, que sin embargo, se preocupó por destacar.

La tensión llegó al punto máximo al tomar la palabra el titular de Educación de la Nación, Alejandro Finocchiaro. Un abucheo de la mayor parte de la asistencia local junto al coreo de consignas contra el gobierno de Mauricio Macri Blanco, prácticamente impidió que diera su discurso. La rechifla se volvió estruendo cuando el ministro habló de “diálogo sincero”. Allí interrumpió por unos momentos su alocución para tildar después de “fascistas que gritan desde la oscuridad” a los estudiantes y docentes opositores.

A pesar de ello, comentó lo que será la propuesta del gobierno en la conferencia referida a una mayor internacionalización del sistema universitario.

El rector actual de la UNC Hugo Juri llamó a sostener “las banderas del 18” – en referencia al año de la Reforma Universitaria- , resaltó los distintos momentos en los que el mercantilismo las puso en riesgo y algo  más equidistante –quizás debido a su filiación política oficialista – colocó su discurso en el plano de la defensa de la educación superior gratuita y de una autonomía universitaria plena. Destacable fue su convocatoria a salir de la zona de confort y – en línea con lo manifestado por Guajardo Henríquez, a construir una universidad pluricultural.

El desafío de la interculturalidad

El inicio del segmento cultural fue una polifonía de sonidos ancestrales rescatados por la Orquesta de Instrumentos Autóctonos y Nuevas Tecnologías de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, Argentina. Una performance mística que transmitió la certeza de una espiritualidad y una raíz regional vivas, tomando posición desde la estética y el arte universitario.

La vivaz percusión de Vivi Pozzebón con el Tamboreras Ensamble y la canción de Charo Bogarín – descendiente de guaraníes – completaron con sutileza musical el mensaje que se ha querido dar en la inauguración de la conferencia y que seguramente marcará a fuego debates posteriores. La Educación Superior para todos, será pluri- e intercultural o no será.

El sello antineoliberal

El profesor Boaventura de Sousa Santos dio una verdadera clase magistral, apropiada para la asamblea magisterial y estudiantil reunida, no apta para corazones a la derecha del pecho.

Caracterizó tres motivos por los cuales la universidad es hoy blanco de ataques del neoliberalismo: Por constituir reducto de pensamiento crítico, por tanto de resistencia; por analizar pasado y futuro, contrariando a un neoliberalismo que pretende un “eterno presente”. Por último, por ser siempre las universidades un proyecto nacional y desde ahí proyectarse internacionalmente, proyecto social de solidaridad en base al bien común que no conviene a una internacionalización de franquicias,

Aún defendiendo la necesidad de evaluar y ser evaluados, atacó la concepción de rankings de Universidades, poniendo de manifiesto cómo cuantificar calidades es prerrequisito para colocar al conocimiento en el rubro “mercancía”. Dichas mediciones dejan afuera la mayor parte de lo que constituye el mundo y la vivencia universitaria, los afectos, las relaciones intergeneracionales, las fiestas y varios etcéteras, convirtiéndose en inútiles a la hora de contabilizar las múltiples potencialidades del ámbito.

Finalizó su charla ofreciendo los conceptos de pluriversidad y subversidad que pueden constituirse en elementos para la radical defensa del conocimiento libre y la universidad de todos en la lucha contra la triple opresión del capitalismo, el colonialismo y el patriarcado (o heteropatriarcado).

Esta no fue una inauguración formal ni ajena al momento de retrocesos y crisis que vive el mundo y la región. El espíritu libertario de 1918 encarna cien años más tarde el espíritu y la vigencia de un desafío que en estos días de intercambio tomará forma en el mismo lugar de la primera Reforma: proyectar la Universidad latinoamericana a un futuro inclusivo, fraterno y con conocimiento de y para todos.


Voces críticas: El Banco Mundial pone en peligro la educación pública

Voces críticas a la CRES2018: El Banco Mundial pone en peligro la educación pública

Javier Tolcachier-Pressenza|

En Córdoba, Argentina, se realiza la Tercera Conferencia Regional de Educación Superior, conocida como CRES 2018 que coincide con el Centenario de la Reforma Universitaria de 1918. Reúne a rectores, docentes y estudiantes de toda Latinoamérica, con el fin de delinear las próximas tendencias en materia educativa tanto para Argentina como para el resto de la Región. Esta conferencia es preparatoria a un congreso que se realizará a nivel mundial en París en el año 2019.

Sin embargo, hay voces críticas a este evento. Javier Tolcachier de la Agencia Pressenza y del Foro de Comunicación para la Integración de NuestrAmérica dialogó con Macarena Ubal de la Asamblea Interfacultades de la Universidad Nacional de Córdoba.

La educación como variable de ajuste, razones de la movilización

Las asambleas que se han autoconvocado y organizado en la Universidad Nacional de Córdoba se posicionan en contra de esta Conferencia porque consideran que detrás está el Banco Mundial. En Argentina ya se vivieron las consecuencias de las políticas asesoradas por el Fondo Monetario Internacional y lo que significó en la década de los noventa para el país.

Para Macarena, como integrante de esta movilización, estas políticas desean apuntar el modelo educativo al servicio de las grandes empresas, del mercado, donde la educación es una variable más de ajuste, que se traduce en recorte de presupuestos, redireccionamiento de los recursos, lo que a su vez implica acabar con el conocimiento crítico, especialmente en las áreas de sociales y humanidades. Básicamente – reitera- es abrir las puertas de las universidades públicas de par en par a las empresas a través de convenios, el arancelamiento  y recortes de grados para pasarlo a postgrados pagos.

Rechazo al recorte de incumbencias

A partir de una resolución del Ministerio de Educación, la 1274, se afecta a 37 carreras de grado en universidades públicas, donde se recorta o limita el alcance que tienen los títulos, es decir una devaluación. Por ejemplo, si antes se podían ejercer 20 alcances diferentes a partir de los títulos, actualmente hay facultades que se limitan a 5 incumbencias, eso implica recortar planes de estudio, con menos contenidos en las carreras, justificado en la caracterización de que actualmente las licenciaturas de 5 años son muy rígidas para el mercado. Se promueve la falsa idea que el mercado necesita personal menos calificado, y por ende, mano de obra más barata, entonces quien quiera especializarse tiene que pagar dentro de la universidad pública para formarse.

Riesgo para la educación pública, laica y gratuita. Amenaza para la autonomía universitaria

Para Macarena urge la defensa de la educación pública, sobre todo en el marco del centenario que impulsó la autonomía universitaria y enfrentó el conservadurismo dentro de launiversidad pública. Señala que entendiendo el contexto nacional ahora se ajusta la salud, previsional y el ámbito laboral,  la educación no escapa a una política de ajuste con la que América Latina ha sido saqueada y puesta al servicio de los organismos de crédito. Como estudiantes estamos llamados a la tarea histórica de retomar las banderas de la reforma y defender la educación que está en peligro.

El audio de la entrevista:


El diálogo de saberes es una necesidad desde los pueblos indígenas

María Cianci-ALER|

Unos 5000 integrantes de la comunidad académica, docentes, investigadores, estudiantes, sindicatos, representantes institucionales y no gubernamentales que se reúnen para “discutir criterios, formular propuestas y líneas de acción que consoliden la educación superior como un bien social, derecho humano y universal con responsabilidad de los Estados.”

 

Mario Fuentes Terán, rector de la Universidad quechua Casimiro Huanca (Unibol), en Resultado de imagen para mario fuentes teranrepresentación de la Red de universidades indígenas interculturales (RUIICAY), señaló “Para nosotros como universidades indígenas estar presentes en esta conferencia es una oportunidad en el marco de diálogo de saberes con otras universidades. También los pueblos indígenas tenemos ciencia, tecnología, la lengua, la forma de ver, sabemos que Abya Yala se caracteriza porque somos pueblos espirituales y estamos con nuestras expectativas de intercambio y de plantear nuestras necesidades y potencialidades como pueblos indígenas.

Para el rector Mario frente al desafío de la brecha tecnológica presente en el norte y sur indicó: “Los pueblos indígenas siempre hemos estado presentes antes de la llegada de la invasión de Europa, estamos visibilizados con las tecnologías, especialmente Bolivia lanza un modelo educativo socio-comunitario productivo, y así esta brecha debe irse cerrando. Nosotros como pueblos indígenas tenemos la ciencia y la medicina desde nuestros pueblos y nos hace falta el diálogo de saberes desde estos dos enfoques geopolíticamente divididos entre el norte y el sur.”


Carlos De Feo (gremio de docentes  argentinos): “No vamos a permitir que siga el ajuste a las universidades”

El mismo día que comenzaba la conferencia a la que asisten exponentes académicos de América Latina y el Caribe, los gremios docentes del país, junto a organizaciones políticas y estudiantiles, realizaron una marcha para denunciar el desfinanciamiento a la educación pública por parte del gobierno de Mauricio Macri.  “En defensa de la universidad pública, democrática y popular” fue el nombre de la movilización que organizó la Federación Nacional de Docentes Universitarios, Conadu. Carlos de Feo es arqueólogo, investigador del Conicet y Secretario General de Conadu, plantea las principales demandas de la comunidad universitaria local.

-¿Cuáles son las razones para realizar esta marcha en el día del comienzo de la CRES?

-Estamos en la ciudad de Córdoba, en las puertas de la Ciudad Universitaria, haciendo una marcha que es numerosa y muy importante. El domingo pasado hicimos un encuentro latinoamericano de educación superior convocado por Conadu y distintas organizaciones estudiantiles donde participaron más de mil personas y contó con la palabra de Boaventura De Sousa Santos, Pablo Gentile, Eduardo Rinesi, y una cantidad de autoridades universitarias que demostró la firmeza de la decisión de la comunidad educativa de enfrentar los recortes de la alianza Cambiemos. Éstos han producido una caída del 20% del presupuesto en educación superior.

Me parece que con esta respuesta queda claro que no solamente vamos a pelear por la paritaria docente, porque desde ya no vamos a aceptar el 15% de aumento de sueldos que nos ofrecen. Queremos un acuerdo digno, un acuerdo justo, pero no vamos a permitir continuar con el ajuste a las universidades porque lo que este gobierno quiere es una universidad elitista, una universidad para ricos, que sirva solamente a los intereses del mercado. Nosotros no vamos a acordar eso, para nosotros la universidad es un derecho, no solamente que todos los jóvenes puedan estudiar en ella, sino también que el conjunto de la población pueda gozar del conocimiento que allí se genera.

-¿Qué lugar cree que tienen las universidades públicas en este encuentro regional a cien años de la reforma?

-Las universidades tienen, en parte en Argentina y en América Latina también, un papel muy importante porque es en las universidades públicas donde no solamente se genera el pensamiento crítico sino que también se trabaja por mayores derechos. Hasta las universidades privadas también están hoy aquí. En Argentina tenemos un 80% de estudiantes en las públicas, en otros países es al revés. Es decir, las privadas tienen un papel muy importante pero que tiene que ver con un negocio, con la mercantilización que es la utilización del conocimiento en beneficio de un mercado y no lo que nosotros queremos. Por eso me parece que la participación de las universidades públicas y, sobre todo las argentinas que hemos defendido largamente este derecho, es central hoy en esta CRES.

-¿Cómo ves la reconfiguración de la política regional en torno a la educación pública?

Esa es una de las cuestiones fundamentales, por eso el encuentro latinoamericano, porque tanto la política educativa como la económica, y el desarrollo industrial, siempre se definen regionalmente. Y eso lo vimos en los primeros diez años del siglo XIX cuando los gobiernos nacionales, populares, democráticos concluyeron en lo que después fue el Unasur, con Lula, Chávez, Néstor y Cristina, Evo Morales, todos ellos, fueron configurando una política distinta. Estos gobiernos permitieron un crecimiento de la educación pública, más universidades públicas para sectores muy vulnerables en Argentina, pero también más universidades federales en Brasil, y también en otros gobiernos. Hoy, al haber cambiado el signo político regional hay una política claramente opuesta.

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Pero también es cierto que a los pueblos y su solidaridad lo vemos acá. El reclamo por la libertad de Lula da Silva se escucha y se ve acá, en distintas marchas en Argentina, como otras demandas de distintas países. Las organizaciones populares han demostrado su compromiso con ello. Esto también nos da aliento y nos hace esperar que podamos superar estos gobiernos neoliberales. Creo que en la Argentina tenemos un fuerte compromiso, los universitarios no estamos exentos de participar junto al conjunto de las fuerzas populares, los trabajadores y el pueblo, en alumbrar una alternativa que nos permita en el 2019 recuperar políticas que tengan un compromiso y no precisamente con el Fondo Monetario Internacional como se demostró. Me parece que lo mismo está sucediendo en otros países, la decisión de luchar y estar junto a las organizaciones populares la universidad lo hace. Es central para ir poniéndole un freno.



René Ramírez: “No vamos a salir del neodependentismo cognitivo si no generamos conocimiento”

Cres2018, René Ramírez: “No vamos a salir del neodependentismo cognitivo en el que vivimos si no generamos conocimiento”

René Ramírez Gallegos es investigador y docente en la Universidad Andina Simón Bolivar y FLACSO-Ecuador. Fue Secretario de Educación Superior Ciencia y Tecnología e Innovación de Ecuador, desde 2011 a 2017.

-¿Cuáles son tus expectativas respecto a esta Conferencia Regional?

-Las expectativas son muy altas. Como región, como universitarios, como académicos, como sociedades tenemos que decidir y discutir hacia dónde queremos que vayan nuestros pueblos y obviamente en ese marco definir hacia dónde queremos que vaya la universidad.

Claramente sociedades de mercado se han apalancado muchas veces en universidades de mercado con marcos en los cuales universidades públicas, sobre todo, han buscado resistir a esa embestida de la mercantilización de la educación superior.

Nosotros estamos planteando que no vamos a salir de este neodependentismo cognitivo en el que vivimos si no generamos conocimiento, es decir, si no hacemos un cambio en la matriz epistémica de nuestros países y de nuestras universidades. En ese sentido, como eje, uno de los temas fundamentales que estamos planteando es que los conocimientos sean reconocidos como derecho humano universal y derecho colectivo de los pueblos, como bien públicos, sociales y comunes para la soberanía de Latinoamérica y para el Buen Vivir de todos los latinoamericanos y caribeños.

-¿En qué medida incide verdaderamente la innovación o la inversión en educación hacia el desarrollo tecnológico en la liberación, en la emancipación de los pueblos de la América Latina?

-Es un motor de esa transformación. Claramente nosotros nos independizamos en términos políticos, pero en este momento de tránsito del capitalismo industrial a un capitalismo cognitivo existe una neodependencia y esa neodependencia está basada justamente en el conocimiento, las tecnologías y en las innovaciones. Si es que nuestros países en este caso no invierten en ciencia y tecnología, no generan conocimiento, no producen ideas, no son creativos para buscar aquellos puntos que permitan superar la crisis de civilización que vivimos en esta época, difícilmente podremos ser un continente emancipado y emancipatorio. Entonces, creemos nosotros que justamente tenemos que dar ese salto cualitativo y la universidad sin lugar a dudas juega un rol fundamental de entorno.


Ricardo Cuenca (IEP, Perú): “La educación es un asunto político”

CRES2018, Ricardo Cuenca (IEP, Perú): “La educación es un asunto político”
Javier Tolcachier- Pressenza|

En el marco de la III Conferencia Regional de Educación Superior, que se lleva a cabo en la Universidad Nacional de Córdoba, entrevistamos al Dr. Ricardo Cuenca, director general e investigador principal del Instituto de Estudios Peruanos (IEP) y profesor principal del departamento de educación de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH).

– ¿Cuales son tus expectativas respecto a la presente III Conferencia Regional de Educación Superior 2018?

– Primero que todos nos demos un gran abrazo luego de cien años de Reforma y en segundo lugar pensar en algunas nuevas formas para que la Universidad Latinoamericana pueda enfrentar el contexto actual, enfrentar las presiones que vienen de afuera, sobre todo del Norte, para tratar de imponernos un modelo de universidad. En tercer lugar encontrarnos con los amigos para formular nuevas preguntas a investigar.

– Hablando de presiones, hay una gran presión pública – manipulada o no – respecto a la “calidad educativa” en general, a la que no escapa por supuesto la Educación Superior. Esta presión es acompañada por formatos de estandarización evaluativa impulsados por los países llamados centrales (OCDE). ¿Es posible ponderar realidades diversas con índices únicos – en general dominados por la lógica de mercado? ¿Qué parámetros guía deberían utilizarse en tu opinión?

-Esto es un gran tema porque la calidad educativa es un campo de disputa. Más que una definición en sí, es una decisión que toman los Estados y las sociedades para determinar aquello que está bien o no respecto del servicio educativo o del propio proceso educativo. Digo esto, porque recuerdo ahora esta idea de Scott respecto de la legibilidad de la sociedad. Los Estados necesitan tener claro el mapeo de la sociedad y por eso, términos como calidad utilitarista de la educación o estandarización de proceso les va muy bien porque a partir de ello va a poder controlar el asunto. Si salgo fuera del estándar, si salgo fuera de esa definición de calidad, lo que hago a la larga es tensionar el modelo y eso no se quiere.

Partiendo de eso, estoy absolutamente convencido de que esto es apenas una forma de encontrar calidad educativa que no es ni más ni menos que una forma hegemónica en este momento, pensada no sólo sobre la base de un contexto neoliberal sino sobre la necesidad de tener bien mapeada la sociedad.

Por supuesto que hay alternativas distintas, cuando la calidad educativa se acerca a las realidades y a los contextos y se le incluye este ingrediente “maldito” para algunos que es la cultura, el asunto se vuelve mucho más complejo. Lo que deberíamos pensar es cómo relevamos otros elementos de calidad por fuera de esos estándares, de esos indicadores y rankings que ofrezcan también información y que, independientemente que sean medibles o no, den una idea de cómo está yendo el sistema universitario.

– Hablemos de conocimiento. ¿Por qué se habla tanto en la actualidad de que vivimos en la Sociedad del Conocimiento? ¿No ha sido siempre así, desde tiempos remotos, cuál es la diferencia?

– Es una diferencia interesante pero perversa. Primero, que el conocimiento ahora se ha vuelto parte de una mercancía transable y es por eso que se habla de sociedad del conocimiento”. Es decir el conocimiento ha entrado al mercado como si fuese un bien o un servicio que lo que hace es “viajar” entre países, sociedades y grupos para venderse. Tanto es así que ahora se habla del capitalismo académico como este proceso en el que se busca mayor productividad de los profesores universitarios y en general de la capacidad instalada para poder vender un conjunto de servicios que hagan más dinámico el mercado del conocimiento. Entonces, no es que no haya sido siempre así, es que ahora tiene una connotación distinta desde mi punto de vista. Segundo, por supuesto que hay conocimientos que no son transables, pero lo que pasa es que son menos valorados por esta hegemonía del mercado dentro del mundo educativo.

– ¿Hay un conocimiento universal o el conocimiento es culturalmente relativo? ¿Es posible identificar, al menos a título de ejemplo, aportes culturales latinoamericanos a la Educación Superior fuera de los modelos impuestos desde Europa o los Estados Unidos?

-Respondo en dos partes. A la primera pregunta, yo creo que hay ambos. Hay un cierto nivel de conocimiento universal, pero también hay algo propio, culturalmente determinado. A mí siempre me gusta poner el ejemplo de Marta Nussbaum, filósofa de la Universidad de Chicago, que luego de varios años de estudio con las mujeres en las diferentes castas en la India, ella que había trabajado de la mano con Amartya Sen en esta idea de desarrollo de capacidades, termina haciéndose una pregunta que creo es válida: ¿a cuánta heterogeneidad estamos dispuestos a renunciar en nombre del desarrollo? Creo que ahí está la clave del asunto.

América Latina tiene muchísimo que aportar y es por eso que hay que romper con esta hegemonía, por ejemplo, de papers académicos en cierto tipo de revistas y sólo en ingles. El hecho de que estemos acá conmemorando cien años de la Reforma es algo que deberíamos mostrar.

Sólo quiero resaltar un punto que es el que trabajo y el que voy a presentar ahora, que tiene que ver con las promesas de democratización de la universidad. La universidad es un espacio político y no sólo un espacio académico, que lo que buscaba a partir de su propia democratización era contribuir al fortalecimiento de la democracia en la sociedad. Creo que eso es algo muy latinoamericano que a nivel macro bien podría extenderse a los demás países.

PR: Por último, ¿por qué es importante para la educación superior avanzar en los procesos de integración de América Latina y el Caribe?

RC: Porque la educación es un asunto político. No es sólo un hecho técnico o pedagógico. Más aún a nivel de educación superior. Yo creo que la integración de las universidades podría ser un muy buen mecanismo para la integración de los países.

Allí donde yo considero que hay un vínculo político en el mejor y más amplio sentido de la palabra es tener fines comunes a partir de las universidades, independientemente de la cosa técnica. Equivalencia de grados y títulos, movilidad de estudiantes, todo eso vale, pero si tenemos claro que los fines de la universidad son el desarrollo y el fortalecimiento de la democracia, la universidad es un mecanismo de integración de los países y los Estados latinoamericanos.


Luis Aguirre (OCLAE): “Los estudiantes no fuimos tomados en cuenta suficientemente en esta Conferencia”

Luis Aguirre (OCLAE) en la CRES2018: “Los estudiantes no hemos sido tomados en cuenta suficientemente en esta Conferencia”

Con la idea se ampliar las miradas sobre la III Conferencia Regional de Educación Superior, entrevistamos a Luis Aguirre, secretario ejecutivo de la Organización Continental Latinoamericana y Caribeña de Estudiantes (OCLAE).

-¿Cuáles crees tú que van a ser los resultados, los frutos de esta Conferencia, sobre todo desde el punto de vista de los pueblos de América Latina y el Caribe?

– Creemos que uno de los grandes retos históricos que tiene esta conferencia regional es debatir los modelos de Educación Superior. Por un lado, cierto sector de la educación intenta arrinconar a la institución sobre el tema de que la salida de los problemas que tenemos sería la mercantilización; Por otro lado, estamos los que defendemos la Universidad Pública como bien público, garantizado por el Estado y bien social como tal. En ese mundo de disputas los universitarios creemos que el reto que tiene hoy la CRES es declarar a la educación superior como bien público y responsabilidad del Estado  y en eso los estudiantes estamos respaldando al cien por ciento.

Pero además creemos que el desafío que tiene esta conferencia es también, de una u otra manera, hacer al estudiante más protagonista de la misma. Una de las limitaciones que hemos visto es que, lamentablemente los estudiantes no hemos sido tomados en cuenta en su totalidad con respecto a ser más incidentes en todas las resoluciones que emanen de aquí.

Creemos que es uno de los elementos que va a quedar debiendo esta CRES, efectivamente para las generaciones futuras.

-Más allá de la conferencia, hablemos de co-gobierno y participación estudiantil, una de las premisas de aquella Reforma Universitaria de 1918. ¿Cómo evaluarías la actual situación de co-gobierno y la participación de estudiantes en las instancias de gobierno universitario hoy en la América Latina?

-Hay bastantes contrastes en el tema del co-gobierno y la propia participación estudiantil. Mientras que en algunas universidades tenemos garantizado un co-gobierno, en otros países los estudiantes ni siquiera conocen lo que significa co-gobierno. Entonces existen bastantes diferencias entre lo que es Bolivia, Argentina, Ecuador, Perú, y la propia Cuba -que tiene un sistema de educación avanzado en América Latina y el Caribe-.

Entonces, lo que el estudiantado ha planteado a nivel continental es que la bandera que cobija al movimiento estudiantil, que recoge y aglutina a los estudiantes del continente es el Manifiesto Liminar de Córdoba, que nosotros reconocemos como un modelo propio, latinoamericanista de educación superior. Además ahí están impresas, están impregnadas las luchas del movimiento estudiantil. Hemos planteado que co-gobierno debe existir en todas las universidades de América Latina y el Caribe y que debe ser co-gobierno paritario. Esto no va en detrimento de la calidad educacional que los estudiantes tengamos la misma capacidad de decisión en conjunto con las autoridades y que juntos construyamos la universidad que queremos.

En la otra cara de la moneda, el movimiento estudiantil se está reactivando. Hay una importante reactivación del movimiento estudiantil a nivel continental que está primero peleando por defender sus derechos, pero además está peleando por recuperar algunos derechos que en este transcurso han sido eliminados o reducidos por los gobiernos actuales en todos los países de la región. Nosotros creemos que esa participación – y así lo denunciamos públicamente – está siendo siendo sometida a la criminalización de la protesta social. El caso de México y otros países es complicado. A diario están muriendo estudiantes universitarios por defender la educación pública como bien social y entonces, en ese contraste, hoy más que nunca el reto histórico que tenemos los estudiantes es cobijar el Manifiesto Liminar de Córdoba como bandera general, aglutinar al movimiento estudiantil y defender la propuesta que nosotros tenemos de Educación Superior gratuita, pública, democrática, de calidad y sobre todo y más que nunca, vinculada a los sectores sociales desposeídos de la Patria Grande latinoamericana.

-Hablemos de tensión entre generaciones. Los jóvenes que hoy cursan la educación superior han nacido cuarenta o cincuenta años despúes que muchas de las actuales autoridades universitarias. Por supuesto, hay una brecha de mundos en los objetos y en la subjetividad. ¿Cuál crees tú que es el aporte que pueden brindar las nuevas generaciones a la universidad del futuro?

-Nosotros pensamos que esta nueva generación es mucho más dinámica en lo que tiene que ver con cómo se comunica entre jóvenes, con la sociedad y que el desafío que tenemos está relacionado con recuperar el legado de lucha del movimiento estudiantil y conducirlo al nuevo milenio. Sin duda el principal aporte que debemos dar es ahora conducir el desarrollo de la investigación, ciencia, tecnología, la innovación. Que sea una investigación pertinente. ¿Qué quiere decir esto? Que no sea una investigación que vaya a responder a estándares de calidad o a requisitos de acreditaciones y evaluaciones sino que esté dirigida desde las universidades a nivel continental a resolver los problemas que tienen los sectores sociales populares de la patria. Pero además, creemos que el reto de construir la universidad del futuro representa la construcción de una universidad profundamente democrática. Recuperar una universidad en la cual se pueda opinar frente a los problemas que existen fuera de la universidad. Donde construyamos un estudiante muy crítico, con una visión propositiva, analítica y que fruto de eso la universidad también aporte a la construcción de una nueva sociedad. Eso es lo que buscamos desde la OCLAE, una universidad crítica y que también construya sociedad.


Eva da Porta (CLADE): Construir el mundo desde un lugar más participativo

CRES 2018, Eva da Porta (CLADE): Construir el mundo desde un lugar más participativoEva Da Porta es doctora en comunicación, ejerciendo en la actualidad en el Centro de Estudios Avanzados de la Universidad Nacional de Córdoba. Es también integrante activa de la Campaña Latinoamericana por el Derecho a la Educación (CLADE).

 En esta entrevista, Da Porta plantea serios cuestionamientos a una política educativa que responda a intereses economicistas y neoliberales en detrimento del derecho humano a la educación. 

-¿Qué puede ocurrir en esta Conferencia Regional?

Lo que a mí me gustaría que ocurriera, ojalá así sea, y estimo que así va a hacer por la apertura que tuvimos, es el debate sobre el rol social y político de la universidad en estos contextos neoliberales. Me parece que ése es el centro de la disputa, cuál es el lugar del conocimiento producido en la Universidad y cual es su rol para la trasformación social en un marco de condiciones sociales, económicas y políticas complejas. Ése es el mayor desafío y se espera que allí se jueguen los debates.

-¿Cuáles son los énfasis que pone la CLADE en esta Conferencia?

En la misma línea, todo aquello que comprometa a los Estados, a los gobiernos, a los responsables del sostenimiento del derecho a la educación y la ampliación de esos derechos. Hoy es el núcleo en todos aquellos espacios donde se pueda debatir y lograr el compromiso de quienes tienen las responsabilidades de que el acceso a la educación superior sea un derecho central.

– Seguramente la menor presencia femenina en los espacios de decisión universitarios es una de las explicaciones, pero cuéntanos la otra parte. ¿Por qué hay discriminación contra la mujer? ¿Porqué sigue siendo el patriarcado sigue siendo rector – en sentido cuasi literal – de las universidades latinoamericanas?

Porque la sociedad es patriarcal, y la universidad es parte de la sociedad, no es distinta. Si bien hay unos márgenes de diálogo y de posibilidad de incidir de las mujeres en los espacios de gestión, pero es igual de limitado que en el resto de la sociedad. La otra cara es el trabajo que hacemos las mujeres,  que siempre queda invisibilizado. Somos las que tramamos en red, las que construimos colectivamente. Esas voces hoy tienen mucha necesidad de incidir y obtener esos espacios de decisión también.

-Yendo a tu especialidad, la relación entre lo subjetivo y lo mediático. ¿Son interdependientes?, ¿Condiciona lo mediático efectivamente la subjetividad, la determina?

Nuestras subjetividades están hoy atravesadas por la cultura de los medios, por lo mediático, el tema es ¿qué hacemos con eso?

Un tema central es empezara a re-trabajar el rol de usuario, de receptores y posicionarnos también como productores, emisores, lo cual no es una novedad porque hace años que se viene trabajando en América Latina.

Creo que hoy es más urgente que nunca, para poder asumir un rol crítico respecto de aquello que nos dicen los medios, también es necesario poder tener voz propia. Las dos cuestiones están vinculadas: ser un receptor activo, crítico y un productor de mensajes que pueda decir sus necesidades, nuestras verdades, malestares, demandas, es decir, poder construir el mundo desde un lugar más participativo en términos mediáticos.

 

 

 

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