May 19 2020
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AmbienteSociedad

Covid-19 y el clima: Una pandemia no esconde la otra

El planeta sigue transpirando. Las temperaturas globales se disparan, a pesar del leve respiro que, parad贸jicamente, le da el Covid-19 con su corolario de contracci贸n econ贸mica y reducci贸n del transporte. Los pr贸ximos e imprevistos desastres naturales seguir谩n tocando a la puerta de la Tierra, aunque el coronavirus buscar谩 desplazarlos del primer plano medi谩tico.

Las emisiones de gases de efecto invernadero, como el C02, responsables principales del deterioro clim谩tico, se redujeron dr谩sticamente durante la actual crisis. Por ejemplo, en China, principal emisor del mundo, se estima que las mismas bajaron en torno de un 25 %.

芦Suspiro禄 en sala de emergencia

Sin embargo, descenso moment谩neo no implica soluci贸n estrat茅gica. Y hacia all铆 apunta Greenpeace, cuando afirma en su estudio de abril del a帽o en curso que 鈥減ese a la reducci贸n de las emisiones en algunos sectores como el transporte y el el茅ctrico, la concentraci贸n de CO2 en la atm贸sfera no baja, sino que sigue aumentando. Consecuentemente la crisis sanitaria no est谩 contribuyendo a paliar la otra gran crisis que enfrenta el mundo: el cambio clim谩tico鈥 (1)

La ONG internacional sistematiza algunas estimaciones sobre la reducci贸n transitoria a ra铆z de la crisis. Y afirma que Alemania podr铆a emitir entre 50 y 120 millones de toneladas menos de CO2 este a帽o por la enorme bajada en la demanda de electricidad. En la ciudad de Nueva York se estima una ca铆da del 5-10% de las emisiones de CO2 y una ca铆da s贸lida en el metano.

Carbon Brief, referencia en el tema, sostiene que esa reducci贸n podr铆a ser de un 5% con respecto a 2019 (2). Y sostiene que dicho descenso va a ser el m谩s importante de la historia, desde que se realizan inventarios. Ser谩 m谩s significativo que las ca铆das de CO2 registradas, en orden descendente, durante la recesi贸n del 1991-1992; la crisis energ茅tica del 1980-81; la Gripe Espa帽ola de 1918-1919; y la crisis financiera del 2008-2009.

La Agencia Internacional de la Energ铆a (AIE) constata que la demanda de petr贸leo de este a帽o ha ca铆do por primera vez desde 2009. Una reducci贸n de cerca de 90.000 barriles de petr贸leo/d铆a respecto a 2019, debido a la profunda contracci贸n del consumo en China y a las suspensiones en los viajes y el comercio mundiales. Los datos m谩s recientes indican que la demanda de petr贸leo se desplom贸 un 25%. Para visualizarlo con una imagen, esa ca铆da ser铆a como si toda Norteam茅rica (EU, Canad谩 y M茅xico) dejasen de consumir ese combustible de golpe.

Cada vez peor

Los 煤ltimos cinco a帽os, seg煤n el balance de diferentes organizaciones internacionales especializadas, han sido dram谩ticos para el clima. A pesar de los gritos crecientes de nuevos actores sociales que ganaron asidua y activamente las calles, las cifras son categ贸ricas.

Desde los a帽os 80 cada d茅cada ha sido m谩s c谩lida que la anterior. La concentraci贸n del CO2, en el 煤ltimo quinquenio result贸 un 18% mayor que en el anterior. El a帽o pasado se registraron los valores m谩s elevados en cuanto a contenido calor铆fico en los 700 metros superiores de los oc茅anos, amenazando significativamente la vida marina y los ecosistemas.

Las olas de calor golpearon entre 2015-2019 a todos los continentes sin distinci贸n. Y fueron una de las causas principales de los incendios forestales sin precedentes, no solo en la selva amaz贸nica, sino en Australia, Am茅rica del Norte y Europa.

En cuanto a la repercusi贸n directa en la especie humana, cerca de un tercio de la poblaci贸n mundial vive en zonas con temperaturas potencialmente mortales, al menos 20 d铆as por a帽o, debido a las enfermedades propias de ese clima excesivo. La sequ铆a multiplic贸 la inseguridad alimentaria en numerosas regiones del globo, en particular en 脕frica, en tanto los ciclones tropicales repetidos produjeron p茅rdidas incalculables.

Las lluvias intensas y desbocadas, facilitan la aparici贸n de brotes epid茅micos. All铆 donde el c贸lera es ya end茅mico, 1.300 millones de personas corren el riesgo de contraer la enfermedad.

Cincuenta a帽os de 芦poco o nada禄

Hace exactamente medio siglo, se 鈥渃elebr贸鈥 por primera vez el D铆a de la Tierra. Entonces, los expertos comenzaron a alertar sobre las consecuencias irreparables para la humanidad producto del calentamiento global.

El diagn贸stico de entonces no era errado. Seg煤n datos de la Organizaci贸n Meteorol贸gica Mundial, la concentraci贸n de CO2 es actualmente un 26% mayor que hace 50 a帽os. La temperatura aument贸 en igual per铆odo 0,86 掳C y ya supera holgadamente en 1,1 掳C la de la era preindustrial. Y la tendencia sigue en ascenso. La misma agencia de la ONU calcula saltos significativos hasta 2024, en particular en las regiones de altas latitudes y zonas terrestres, siendo m谩s lento en los oc茅anos, en particular el Atl谩ntico Norte y el Austral. (3)

Desaf铆os monumentales

En tanto la pandemia produjo un cimbronazo mundial sin precedentes desde la 2da Guerra Mundial, pero con impacto a corto y mediano plazo, la lucha contra el calentamiento apuesta a la estrategia misma de sobrevivencia de la humanidad.

鈥淪e debe actuar con decisi贸n para proteger el planeta tanto del coronavirus como de la amenaza existencial del cambio clim谩tico鈥, declar贸 recientemente Petteri Talas, director de la Organizaci贸n Meteorol贸gica Mundial. 聽Agregando que 鈥渄ebemos aplanar la curva tanto de la pandemia como del cambio clim谩tico鈥 Tenemos que actuar juntos en inter茅s de la salud y la prosperidad de la humanidad, no solo durante las pr贸ximas semanas y meses, sino pensando en muchas generaciones futuras鈥.

Si se quiere controlar la pandemia clim谩tica, se deber铆a asegurar 鈥搇o que parece ya casi imposible- una disminuci贸n de las emisiones globales de carbono de 7,6% para fines del a帽o en curso. Y mantener ese porcentaje de reducci贸n anual durante la pr贸xima d茅cada para mantener el calentamiento global por debajo del 1,5掳C a fines del siglo, seg煤n las previsiones del Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

Visi贸n compartida, al menos ret贸ricamente, por el Secretario General de las Naciones Unidas. En su mensaje por el D铆a Internacional de la Madre Tierra, el pasado 22 de abril, Antonio Guterres insisti贸 en que 鈥渓as perturbaciones del clima se est谩n acercando a un punto de no retorno鈥. Y defini贸 seis principios para que la recuperaci贸n econ贸mica y financiera postcrisis se impulse en el marco de una nueva conciencia de protecci贸n del medioambiente.

鈥淟a recuperaci贸n debe ir acompa帽ada de la creaci贸n de nuevos trabajos y empresas mediante una transici贸n limpia y ecol贸gica鈥 la artiller铆a fiscal debe impulsar el paso de la econom铆a gris a la verde y aumentar la resiliencia de las sociedades y las personas鈥 (4).

Greenpeace, por su parte, en el estudio de abril, considera que, 鈥渁unque las reducciones puntuales en las emisiones no van a paliar la crisis clim谩tica, s铆 deber铆an servir para iniciar los cambios profundos y necesarios para reducir las emisiones a cero鈥. Sostiene que este punto de inflexi贸n puede y debe ser un motor de la recuperaci贸n econ贸mica y la base de la prosperidad a largo plazo.

Y llama a que los Gobiernos abandonen las subvenciones a los combustibles f贸siles al mismo tiempo que el apoyo de las inversiones p煤blicas se destinen a actividades productivas que garanticen la sostenibilidad del planeta.

Recuperar la calle

La pandemia y las restricciones de movilizaci贸n y concentraci贸n humana frenaron en seco, por algunas semanas, la protesta ciudadana a nivel planetario. La misma estaba en ascenso en muchos pa铆ses cuando se desat贸 el Covid-19. Esa cuarentena de calle golpe贸 particularmente a las movilizaciones juveniles en defensa del clima, principales protagonistas sociales durante todo 2019, en todo caso en Europa. Y hoy, una de las *v铆ctimas* indirectas de la pandemia. En huelga por el clima

Las organizaciones nucleadas en torno la Huelga Clim谩tica, que marcaron la din谩mica social en Suiza en los 煤ltimos dos a帽os, se vieron obligadas a renunciar, por ejemplo, a la gran jornada de acci贸n que hab铆a sido originalmente convocada para el pasado viernes 15 de mayo. Que hab铆a logrado consensuar las fuerzas juveniles medioambientales y las principales organizaciones sindicales. Y que se propon铆a crear un hecho pol铆tico de la dimensi贸n de la Huelga de Mujeres, del 14 de junio del 2019, cuando se movilizaron en todo el pa铆s medio mill贸n de participantes.

Cuando la lenta reapertura comienza a transitar en buena parte del planeta, la pregunta de fondo es doble. 驴Lograr谩 imponerse una nueva racionalidad productiva que sea ecol贸gicamente sustentable? Y, adicionalmente, 驴conseguir谩n las organizaciones sociales -especialmente juveniles- a favor del clima recuperar la energ铆a de un a帽o antes o sufrir谩n el impacto del lockdown impuesto por los gobiernos para evitar la propagaci贸n de la pandemia?

Notas

1) https://es.greenpeace.org/es/noticias/la-concentracion-de-co2-sigue-creciendo-a-pesar-de-la-crisis-sanitaria-causada-por-el-covid-19/

2) https://www.carbonbrief.org/analysis-coronavirus-set-to-cause-largest-ever-annual-fall-in-co2-emissions

3) https://public.wmo.int/es/media/comunicados-de-prensa/el-d%C3%ADa-de-la-tierra-hace-hincapi%C3%A9-en-la-acci%C3%B3n-clim%C3%A1tica

4) https://www.un.org/es/observances/earth-day/message

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