May 17 2014
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Despacito por las piedras

CRISIS DE UCRANIA: UN ERROR DE OCCIDENTE

A Occidente siempre le costó entender a los rusos . Todo parece indicar que eso se está repitiendo en Ucrania, país que tenía más de 45 millones de habitantes, y que se está desmembrando. Su situación se ha constituido en el centro de la vieja disputa entre occidente -hegemonizado por Estados Unidos, junto a la Unión Europea- y las regiones de la Eurasia –a cuya cabeza están China y Rusia.
En los inicios de los 90 la Unión Soviética (URSS) comenzaba su desmembramiento, después de su implosión (1989), cuando China todavía no tenía el protagonismo que está desplegando en estos últimos 25 años. Estados Unidos consideró que el “fin de la historia”, que proclamaban algunos de sus teóricos, significaba que habían quedado como solitarios dueños del mundo. Combinando intervenciones armadas, desmembramientos estatales o “revoluciones de colores” desarrollaron estrategias para cambiar –a su favor- la configuración del territorio mundial. Primero sería en la Europa Oriental y luego seguiría en Medio Oriente. Pasó lo que pasó en Irak, Afganistán, Libia. Pero hoy, en Siria, están anclados y han recibido un “parate” (de Rusia y China) en su intento de reconfigurar el Medio Oriente. La otra gran pelea es la región que sirve de bisagra entre la Europa Occidental y la Oriental. Allí lograron una gran victoria, entre 1991/2001, el territorio de la antigua Yugoeslavia fue dividido en 6 países mayoritariamente cercanos a las políticas occidentales.
El resultado final fue que aquella gigantesca Unión Soviética (URSS), asentada sobre territorios de la Gran Rusia, implosionó derivando en la constitución de varios estados. Ucrania fue, después de la propia Rusia, el principal de ellos.
Pero la historia no terminó allí. China avanza, siendo ya –según muchos datos- la primera economía mundial. Los rusos se han recompuesto y procuran restablecer el control sobre el territorio de aquella Gran Rusia.
Ucrania es, en estos tiempos, el centro de esta disputa mundial. Algo semejante, aunque distinto, a la Guerra Fría (entre países capitalistas y comunistas que se dio al terminar la Segunda Guerra Mundial) está sucediendo.
Occidente, a través de la Unión Europea, trató de lograr la adhesión de los países desprendidos de la Unión Soviética. En Ucrania lo intentaron –año 2004- mediante lo que se dio en llamar la “revolución de colores”. Seducían con la idea que la adhesión a occidente representaba la posibilidad de una mejor vida, fundamentalmente mayores libertades, muy poco de todo esto fue corroborado por la práctica. Rusia, a su vez, también tenía algo para ofrecer. Además de siglos de tradiciones compartidas, tenía el poder del gas, que abastece a la mayor parte de Europa permitiéndole sobrellevar en mejores condiciones el duro frío invernal. Sucesivos gobiernos no lograban estabilizarse hasta que estallaron los últimos conflictos. Desde Occidente quisieron consolidar su predominio. Hubo un forzado cambio de gobierno en el mes de febrero. El objetivo era la incorporación de Ucrania a la Unión Europea. Rusia entendió que era el momento de actuar. Crimea, en el Mar Negro y las regiones vecinas, en su mayoría rusoparlantes, se rebelaron. Primero fue el referéndum en Crimea, el triunfo de los independistas y su gestión para integrarse a Rusia. Le siguió, el domingo pasado, un procedimiento semejante en otras dos regiones. En las papeletas electorales se podía leer –en ruso y ucraniano- “¿Apoya usted el acto de independencia estatal de la República de …….” Las respuestas posibles eran “SI” o “NO”.
En medio de enfrentamientos armados, según las cifras oficiales, participó el 80% de la población y el voto por el SI a la independencia superó el 90%. Estas convocatorias y cifras no son aceptadas por la Unión Europea y los Estados Unidos. Otros estados (provincias) de Ucrania amenazan con seguir el mismo camino. Se estima que estos sectores independistas representan el 48% de la población y el 42% del territorio ucraniano. Tropas del gobierno central, con el apoyo de mercenarios reclutados por agencias de seguridad norteamericanas, tratan de restablecer el control estatal de la vieja Ucrania. Los rebeldes resisten. Los muertos ya se cuentan por decenas y las perspectivas no son alentadoras. El gobierno de Ucrania, cuestionado por rusos y rebeldes independistas, ha convocado a elecciones para elegir nuevas autoridades el 25 de mayo. Estados Unidos advierte a Rusia que no se meta. Rusia dice que no permitirán el ataque a los rusos residentes en esas áreas y pide respeto por las decisiones de esos pueblos. Todas las opciones, incluida la guerra, están en la agenda de los tiempos por venir.

Juan Guahán, Question

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1 Comentário

Comentarios

  1. rosa
    30 mayo 2014 18:28

    los ucranianos piensan que si antes estaban mejor con Rusia que ahora con Europa, mejor volver al vientre materno. Y mejor que lo hagan cuando aun pueden