Jun 6 2005
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Opinión

Crisisis constitucionales en Suramérica y Europa

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

fotoLa Unión Europea ha visto morir su carta magna; los 25 gobernantes de la región se reunirán el 16 de junio para ver que aspectos de ésta logran rescatar. Se ha golpeado duramente el proyecto de crear un supra-estado bajo una misma cancillería y economía de libre mercado.

La izquierda, quien lideró la campaña por el No francés, querrá sacar provecho de su victoria para internacionalizar un ‘rechazo al neo-liberalismo’. La derecha nacionalista, que predominó en el No holandés, buscará reducir la inmigración y alejar la posibilidad que Turquía entre a la UE.

El masivo No franco-holandés es otra muestra del creciente desgaste de varios gobiernos europeos. En Alemania Schröder adelantó las elecciones generales –que podría perder ante la demo-cristiana Merkel–. En Francia Chirac despidió al premier Raffarin. En Italia Berlusconi ha fracasado y su principal socio (la Liga) pide abandonar al euro (–o que implicaría otra crisis mayor en la UE–.

La UE podría fragmentarse en dos niveles. El eje franco-alemán podría a su proceso de conjunción basado en aumentar la ‘protección social’, exigir mayor autonomía ante EEUU y fuerzas militares conjuntas. El Reino Unido quiere una UE más laxa, basada en el ‘liberalismo anglo-sajón’ y con diplomacias nacionales cercanas a las de Wáshington.

AMÉRICA LATINA

En América Latina el traspié de la constitución europea produce reacciones mixtas. Para algunos es un mal precedente para la integración sudamericana o afecta la generacion de un contrapeso ante la Casa Blanca. Para otros demostrará que es mejor ir hacia tratados de libre comercio con EEUU. Los movimientos sociales ‘anti-globalizantes’ (desde Bolivia a México) ven al No como una victoria en su objetivo de ir hacia una unión regional más ‘social’ y ‘autónoma’.

La crisis boliviana tiene repercusiones internacionales. Si Bolivia se inclina hacia una nueva constitución que desmantele el modelo de ‘libre mercado’ impuesto hace 20 años, otorgue autodeterminación a los pueblos originarios y nacionalice el gas, entonces se da otro precedente para que en Sudamérica se vayan esparciendo políticas anti-imperialistas que muchos pensaban que habían quedado sepultadas tras el fin de la guerra fría.

De otro lado, una posible fragmentación boliviana generaría la primera división de una república suramericana en un siglo, agudas pugnas entre Chile, Perú, Argentina, Brasil y otros vecinos y se sentarán precedentes para Ecuador y otros países.

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