May 19 2019
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Opini贸nPol铆tica

Cristina Kirchner: De la Feria del Libro a la Vicepesidencia

Cuando el escenario electoral estaba listo, con todos los estudios de opini贸n y encuestas electorales indicando que, a cinco meses de las elecciones generales del 27 de octubre, la expresidenta Cristina Kirchner tiene una imagen positiva 15 puntos por encima de la del presidente Mauricio Macri y 16 sobre la de Sergio Massa y parec铆a caminar hacia un triunfo en primera vuelta鈥 la principal pol铆tica argentina del siglo dio vuelta el tablero.

Este s谩bado, cuando hasta la tapa de un semanario que se opuso y se opone a ella ya hablaba de 鈥渃贸mo ser谩鈥 su futuro Gobierno -as铆, sin potencial- la fundadora de 鈥淯nidad Ciudadana鈥 present贸 sus 鈥渞eflexiones y decisiones鈥 y anunci贸 que Alberto Fern谩ndez ser谩 el candidato presidencial, secundado por ella misma, que cumpli贸 con su decisi贸n de ubicarse 鈥渄onde pueda ser 煤til禄, como hab铆a anunciado cuatro d铆as antes en la reuni贸n de la聽 Comisi贸n de Acci贸n Pol铆tica del Partido Justicialista, aunque no le creyesen.

Hab铆a dado el segundo de los tres pasos hacia su instalaci贸n electoral; el primero 聽fue el jueves 9, cuando consolid贸 su posici贸n en el centro del escenario pol铆tico a trav茅s de la presentaci贸n, en la Sociedad Rural, de su manifiesto escrito, concitando la atenci贸n televisiva de no menos de聽 10 millones de personas en todo el pa铆s y confirmando que el 鈥渇en贸meno editorial鈥 de su 鈥淪inceramente鈥 en realidad constituye un indicador de los corrimientos del humor pol铆tico electoral de la sociedad argentina, tambi茅n detectado por聽 las principales encuestadoras, incluso las que trabajan para la parafernalia de medici贸n y control gubernamental.

En esos laboratorios oficialistas lo que m谩s preocupa desde hace un mes es la evoluci贸n de los conglomerados que 鈥渏am谩s votar铆an鈥 a Macri o a Fern谩ndez de Kirchner: las 煤ltimas dos mediciones indicaron que聽 m谩s del 10% de quienes rechazan a la exmandataria abrieron la posibilidad de redefinir su opci贸n. Es decir, en 鈥渓o m谩s duro del n煤cleo duro鈥 de Cambiemos tambi茅n se siente el desbarranco de su jefe.

Cristina Kirchner eligi贸 la ma帽ana de un s谩bado que deb铆a ser de lluvias y tormentas oto帽ales y que termin贸 siendo de sol y calor veraniegos, para dar el tercero de sus pasos de l贸gica implacable. Baj贸 un escal贸n en la f贸rmula y logr贸 una carambola triple, con dos impactos internos y uno en el centro del dispositivo gubernamental, con repercusiones internacionales.

Alberto Fern谩ndez -uno de los grandes 鈥渁rmadores鈥 del kirchnerismo originario- es un 鈥渘egociador鈥 nato, hasta hace poco tiempo encolumnado detr谩s de Sergio Massa y cr铆tico de muchas de las 鈥渃aracter铆sticas del cristinismo鈥 que hoy le endilgan a su actual mentora quienes tardan en aceptar su liderazgo; de hist贸ricas buenas relaciones con los medios hegem贸nicos locales y contactos s贸lidos con grupos de presi贸n estadounidenses con llegada a la casa Blanca y, sobre todo, al Departamento de Estado. https://elsol-compress-release.s3-accelerate.amazonaws.com/images/large/1555074270294alberto%20fern%C3%A1ndez.jpg

Un perfil semejante le permite a la ex mandataria ampliar las posibilidades de crecimiento de su espacio, potenciado desde el primer momento con el renunciamiento inmediato del exgobernador Felipe Sol谩, un precandidato que aporta desde el arranque sus propuestas sobre la defensa de la econom铆a popular, sobre todo de las mujeres y los hombres que la desarrollan, adem谩s de darle profundidad al voto, m谩s all谩 del cono urbano bonaerense.

En simult谩neo, quienes intentan recrear la misma 鈥渁venida del medio鈥 por la que no logr贸 aglutinar mayor铆as Massa, en apenas 12 minutos y 51 segundos -el tiempo que dura el mensaje de presentaci贸n de la f贸rmula opositora- vieron c贸mo sus acciones se desvalorizaron con m谩s rapidez que el peso argentino frente al d贸lar que Cambiemos dilapida, y fuga.

Si la asistencia inesperada de Cristina a la reuni贸n del PJ nacional le impidi贸 al reelecto gobernador de C贸rdoba Juan Schiaretti disfrutar por m谩s de 48 horas de los beneficios de 鈥渕acho alfa鈥 que le propon铆an algunos gobernadores, un senador sin votos ni tierra y un economista sin animador televisivo, la novedad puso a crujir ya no las posibilidades electorales del llamado 鈥減eronismo federal鈥 sino, incluso, su propia existencia, amenazada por la seguidilla de salutaciones provinciales a la jugada de 鈥渓os Fern谩ndez鈥 que, en cualquier momento puede convertirse en apoyo concreto y, lo m谩s importante, en im谩n para sus pares m谩s remolones, escondidos tras las faldas de las simpat铆as de entre el 8 y el 9% que a煤n mantiene Sergio Massa.

Las oficinas importantes del cristinismo permanecen tan herm茅ticas como lo estuvieron los d铆as previos al anuncio, no filtran indicio alguno. Sin embargo, es dif铆cil no pensar que su jefa se ubic贸 en el lugar que lo hizo sin tener no menos de 鈥渕edia palabra鈥 -que no es lo mismo que un compromiso- por parte del titular del Frente Renovador, un partido que, como el PJ, Uni贸n Ciudadana, Proyecto Sur, Partido Comunista, el Partido de la Cultura, la Educaci贸n y el Trabajo o el Partido Solidario, podr铆an formar el 鈥淔rente Patri贸tico鈥 de unidad nacional.

Con este Frente, Cristina aspira a derrotar al macrismo y, sobre todo, a consolidar el gobierno que suceda al actual, con indicadores sociales y econ贸micos que tienen a la mitad de la poblaci贸n argentina contra las cuerdas del hambre, la desocupaci贸n, la miseria, las enfermedades鈥 con el agregado de un endeudamiento externo que, desde ya, compromete el futuro de la econom铆a nacional.

La tercera v铆ctima de la carambola es el propio gobierno de Mauricio Macri, que ya se hab铆a resignado a聽 navegar los 煤ltimos meses de su gesti贸n atado al palo mayor de un balotaje que desde la ma帽ana del s谩bado pinta alejarse con velocidad de rayo. Los reacomodamientos peronistas complican la situaci贸n cr铆tica para una posible reelecci贸n, con los radicales que, en cada provincia hacen los cuernos 鈥渁ntimufa鈥 cada vez que los asocian a Cambiemos y, tarde pero da帽inos, pretenden desempolvar alg煤n dicho de su fundador, Hip贸litio Irigoyen, o alg煤n recuerdo del expresidente Ra煤l Alfons铆n鈥

Y con la poblaci贸n prepar谩ndose para votar, con el bolsillo, con la comprensi贸n de los hechos, con la frustraci贸n de quien sigui贸 la promesa que no se cumpli贸 y -lo peor para la Casa Rosada- sin la responsable de 鈥渢odos los males鈥 al frente de la lista.

Los poderes reales no se mueven por promesas, lo hacen solo por intereses. Un candidato que sea, ante todo, ganador, confiable y respetuoso de los acuerdos que se alcancen, que cuente con el respaldo de distintos sectores econ贸micos y sociales que le ayuden a caminar los dificil铆simos pasos de la transici贸n que se viene, es una apuesta que les interesa; incluso por encima de que Donald Trump mantenga un rato m谩s el apoyo a su amigo o al 鈥渉ijo de su amigo鈥, y haya ordenado al Fondo Monetario Internacional que gire millones para tratar que聽 llegue a diciembre.

Si el 茅xito editorial m谩s espectacular producido por un libro pol铆tico en la Argentina llega a tener un segundo tomo, tal vez la autora decida explicar cu谩les fueron los hechos que la llevaron hacia ese paso al costado. Entre ellos, seguramente, figurar铆a la mencionada necesidad de darle m谩xima sostenibilidad al gobierno que suceda al que ha generado da帽os tan amplios y profundos, sobre todo entre quienes menos tienen; para eso necesita pactar acuerdos con distintos sectores de la producci贸n urbana y rural, incluso con distintos grupos de la econom铆a concentrada, con las fuerzas del trabajo y con los movimientos populares que representan a las v铆ctimas m谩s empobrecidas del modelo econ贸mico de exclusi贸n, con todos los sectores partidarios interesados en la Naci贸n.

Es probable que en esa obra imaginada ser铆a dif铆cil encontrar un cap铆tulo que incluyese el peso que tuvieron las presiones de las grandes corporaciones econ贸micas y los poderes internacionales que ellas imponen, con el gobierno de Estados Unidos a la cabeza y toda la burocracia financiera internacional que les responde.

Falta menos tiempo para que el pueblo decida. La 煤nica virtud de este fin de ciclo de Macri parece ser, justamente, el haber comprendido que no puede bajarse de聽 la f贸rmula presidencial si quiere dejar la Casa Rosada en auto y escoltado por granaderos que le guarden honores como a cualquier presidente. De lo 煤nico que no se聽 salvar铆a es de un estruendoso 鈥淪e van, se van, y nunca volver谩n鈥, el mismo c谩ntico que las juveniles columnas platenses que engrosaban N茅stor y Cristina Kirchner el 25 de mayo de 1973 le dedicaron a los militares que dejaban la Casa Rosada en manos de H茅ctor C谩mpora y el pueblo que lo rodeaba.

 

(* Psic贸logo y periodista. Investigador argentino asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE) (http://estrategia.la).

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