Nov 9 2020
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Pol铆tica

Cuando la reuni贸n no es un derecho: represi贸n, ajuste y crisis en Uruguay

La noche del primero de noviembre, en la plaza L铆ber Seregni del centro de Montevideo, la polic铆a uruguaya reprimi贸 con balas de goma a un grupo de j贸venes que se encontraba tocando el tambor. El hecho fue documentado por varios transe煤ntes y personas que se encontraban all铆, donde claramente el accionar policial excedi贸 cualquier pretensi贸n de di谩logo en pos de que la gente no se aglomerara.

La excusa fue el contagio de coronavirus, pero simplemente fue un intento fallido m谩s del ministro del Interior Jorge Larra帽aga de hacer una demostraci贸n de fuerza y llevar adelante su pol铆tica de mano dura contra la supuesta delincuencia. Pero en menos de 24 horas se registraron m谩s de 13 operativos de esta 铆ndole en cinco departamentos distintos del pa铆s. Mismo modus operandi, mismo objetivo.聽Incidentes en Plaza Seregni. Foto: Francisco Flores

La artiller铆a de los medios de comunicaci贸n masiva sali贸 raudamente a apoyar el accionar policial, obviando los excesos y culpando a las personas que estaban reunidas al aire libre. La pr谩ctica de estigmatizaci贸n de la juventud y los sectores populares es sistem谩tica.

Cada marcha, concentraci贸n y aglomeraci贸n que convoquen las organizaciones sociales es la raz贸n de todos los contagios de Covid-19 en Uruguay seg煤n los medios de comunicaci贸n. Pero las aglomeraciones en el puente de Punta del Este cada fin de semana, de los turistas brasile帽os en Rivera (donde por meses fue el lugar con m谩s casos de Covid-19) que concurren a los free shops, no son reprimidas.

Tampoco la idea es que haya represi贸n. Hasta el momento no hay toque de queda en Uruguay, no hay ninguna ley que proh铆ba la concentraci贸n de grupos de gente ni aglomeraciones y el gobierno solo ha trabajado en base a las exhortaciones. La cuesti贸n es la arbitrariedad y la falta de criterio del ministro del Interior para estos operativos. Este es uno de los motivos por el que el centroizquierdista Frente Amplio interpelar谩 al ministro Larra帽aga, en los pr贸ximos d铆as.

La Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) inform贸 que recibi贸 鈥渃on preocupaci贸n鈥 las denuncias de organizaciones sociales uruguayas sobre los operativos policiales realizados el fin de semana con el argumento de disolver aglomeraciones en el marco de la pandemia de coronavirus.

En su cuenta de Twitter, la CIDH se refiri贸 espec铆ficamente al operativo de la plaza Seregni, en el que tres agentes de la Polic铆a fueron heridos y hubo m谩s de 12 detenciones. En este sentido, la CIDH llam贸 a Uruguay a 鈥渁doptar un enfoque de derechos humanos鈥 en este tipo de operativos, 鈥済arantizando el derecho de reuni贸n pac铆fica鈥.

Pronta las medidas, prontas las botas.

El eje discursivo cada d铆a se corre un poco m谩s de la derecha a la ultraderecha. La inseguridad -que fue el caballo de batalla de la derecha para acceder al gobierno-, sigue siendo su motor para cerrar su proyecto donde el ajuste econ贸mico deja fuera a muchos sectores de la poblaci贸n.

Lo cierto es que las pol铆ticas del centroizquierdista Frente Amplio en sus quince a帽os de gobierno no fueron muy distintas de lo que hoy en d铆a son las del gobierno de la Coalici贸n Multicolor en materia de seguridad, pero se puede observar es una t贸nica m谩s agresiva y que los votantes de la derecha est谩n deseosos de que se aplique la mano dura y plomo contra los 鈥渄elincuentes鈥.

Igualmente esto no es patrimonio exclusivo de los votantes de la derecha sino que dentro de las filas del Frente Amplio este discurso cal贸 hondo tambi茅n. Claro ejemplo es el plebiscito del a帽o anterior, impulsado justamente por Jorge Larra帽aga, donde se pretend铆a militarizar la polic铆a. Aunque no alcanzaron los votos necesarios, obtuvo un apoyo de m谩s de 45% de los votantes.

El diputado del ultraderechista y militarista Cabildo Abierto, Eduardo Lust plante贸 su disconformidad con el accionar policial ya que no existe una ley que prohiba las reuniones consagradas por la Constituci贸n. Entonces le propuso al presidente Luis Lacalle Pou que aplique las llamadas medidas prontas de seguridad.

Estas son un mecanismo constitucional, una especie de estado de excepci贸n con libertades civiles suspendidas, donde la 煤ltima vez que se aplicaron, en los gobiernos de Jorge Pacheco Areco y Juan Mar铆a Bordaberry (1967-1973), ambos del Partido Colorado, hubo muertos, graves represiones y dem谩s abusos policiales por parte del Estado.

Por ejemplo, Pacheco decret贸 las medidas prontas de seguridad y gobern贸 con ellas 1.117 de los 1.541 d铆as de su mandato. En su gobierno se sucedieron cientos de protestas contra su gesti贸n y en una de ellas sucedieron los asesinatos de Susana Pintos y L铆ber Arce, que marcaron la inauguraci贸n de una escalada represiva que da como saldo negativo los primeros m谩rtires estudiantiles.

Sistema-muerte.

芦El capitalismo ha muerto, y nosotros vivimos dentro de su cad谩ver, buscando a tientas una salida de su putrefacci贸n, en vano鈥, escribe el fil贸sofo y activista Franco 鈥淏ifo鈥 Berardi. Las alternativas al sistema adquirieron la peor cara posible: pastores evang茅licos conservadores, millonarios populistas, negacionistas del cambio clim谩tico, terraplanistas, militares golpistas y m谩s. Marginales pol铆ticos del sistema, hoy se amontonan en un Frankenstein peligroso que solo puede conducirLa versi贸n de dos detenidos sobre lo ocurrido en la Plaza Seregni - Informaci贸n - 03/11/2020 - EL PA脥S Uruguay al abismo.

Los gobiernos progresistas con avances importantes, pero que solo pudieron aminorar la marcha de la topadora capitalista, se rindieron ante los mandatos del neoliberalismo financiero intentado limar los costados grotescos del sistema, intentando colocar un rostro humano, en un ox铆moron que da risa si no fuera que en el medio se siguen postergando a los naides de este sistema.

Pandemia, una de las palabras estrella de este 2020 significa etimol贸gicamente: 鈥渞euni贸n del pueblo鈥. Contradictorio con lo que se ha traducido en nuestras vidas y nos ha aislado con otros. En el trabajo, en el sindicato, en el centro de estudio, en los v铆nculos humanos elementales.

La reuni贸n del pueblo se viene gestando, desde abajo y a fuego lento. Los movimientos sociales son los que est谩n poniendo el cuerpo y el rostro ante el ajuste de la oligarqu铆a local y el lomo ante la represi贸n estatal. La dirigencia y toda la estructura del centroizquierdista Frente Amplio debe ponerse a la altura de las circunstancias ya que una nueva crisis se aproxima en el horizonte y reci茅n se le est谩 corriendo el velo a las consecuencias de la pandemia.

La cr铆tica y la denunciolog铆a se vuelven est茅riles si no se acompa帽an con propuestas.聽El tiempo dir谩…

 

* Licenciado en Psicolog铆a, Universidad de la Rep煤blica, Uruguay. Miembro de la Red Internacional de C谩tedras, Instituciones y Personalidades sobre el estudio de la Deuda P煤blica (RICDP). Analista asociado al Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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