Abr 25 2014
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OpiniónPolítica

Cuba, el cascabel y el gato

Hace a√Īos los cubanos formularon una m√°xima para describir su relaci√≥n laboral con el Estado: t√ļ (el Estado) haces como que me pagas y yo (el ciudadano) hago como que trabajo.

De esa forma tan sintética y precisa se resume la reciprocidad de los trabajadores con los salarios irrisorios, totalmente insuficientes, que reciben por su condición de obreros, técnicos y profesionales dependientes del principal empleador existente en el país, o sea, el Estado.

Pero, además, la sentencia popular refleja algo más profundo y grave que una cuestión de supervivencia o de defensa.

Sus resultados repercuten en asuntos tan vitales para la econom√≠a nacional como la baja productividad y la ineficiencia laboral, el √©xodo de determinados sectores y del pa√≠s, la baja calidad de la producci√≥n y los servicios y hasta la corrupci√≥n y el ‚Äúdesv√≠o‚ÄĚ de recursos de muchos de los que pueden llevarse algo (tiempo, dinero, materiales) de sus centros de trabajo y mejorar con ello sus condiciones de vida.

Pero, siguiendo con la l√≥gica de las consecuencias del enunciado, habr√≠a incluso que ir un poco m√°s all√°, porque las posiciones atribuidas, en la sentencia mentada, a los empleados y al Estado tambi√©n son el reflejo de una forma de vivir de los primeros y de gobernar del segundo, en las cuales parece haberse impuesto un quiebre de la comunicaci√≥n en uno y otro sentido. Como si jugaran un partido de f√ļtbol con dos pelotas‚Ķ o con ninguna.

Esa ruptura de comunicación, o de falta de códigos de entendimiento, no significa, por supuesto, falta de control.

Por el contrario: el Estado sigue siendo todopoderoso en tanto forma una s√≥lida trinidad con el gobierno y el partido √ļnico y, por ende, tiene en su arbitrio casi todas las decisiones, no solo macro, sino incluso muchas que afectan la vida personal de los individuos, entre ellas su capacidad econ√≥mica de consumo y su nivel de vida.

El Estado decide en Cuba qué actividades pueden realizarse al margen de su tutela y, con una ley tributaria de elevados porcientos de pago, casi hasta lo que pueden ganar quienes no laboran directamente para él, o sea, los trabajadores por cuenta propia.

Además, los precios de todos los productos (incluidos los que no se venden en la red comercial oficial, que toman como referencia los precios oficiales) tienen cotas fijadas por la dirección económica del país a los niveles que ellos deciden o necesitan, que en muchas ocasiones (a veces hasta justificadas por precios internacionales de ciertos productos) están divorciados de la realidad económica del ciudadano.

En ese juego extra√Īo, que se convirti√≥ en alarmante y casi que permanente desde los a√Īos de la crisis profunda de la d√©cada 1990, el nivel de vida de la mayor√≠a de los ciudadanos del pa√≠s ha ca√≠do en picada toda vez que, aun cuando los salarios en ocasiones se han duplicado o triplicado, el costo de la vida se ha multiplicado por 10, 20 y hasta m√°s veces.

Baste como medida de todas las cosas recordar que mientras el salario promedio ronda los 500 pesos, el precio que un trabajador debe pagar por una libra de carne de cerdo ‚Äďen ocasiones la √ļnica prote√≠na animal a la que tiene acceso‚Äď subi√≥ de los 5 pesos del mercado paralelo de los a√Īos 1980 a los 30, 35, 40 en que hoy se cotiza, seg√ļn su calidad. Algo as√≠ como la d√©cima parte de un salario por solo medio kilogramo de carne de cerdo‚Ķcuba obrero

Todo lo que el Estado o los mercados alternativos ofertan a la población viene grabado con esas elevadas tarifas.

Por eso, para la mayor√≠a de la gente que depende de salarios estatales la simple subida de los precios de los productos de aseo se puede convertir en una tragedia mensual, mientras que las cifras fijadas para la venta ‚Äúliberada‚ÄĚ de autom√≥viles son como ver una pel√≠cula de ‚ÄúLa guerra de las galaxias‚ÄĚ, de contra sin subt√≠tulos, en que seres extra√Īos hablan de cosas incomprensibles.

El Estado cubano ha reconocido que los salarios son insuficientes para pagar el costo de la vida. Tambi√©n ha repetido que mientras la productividad y la eficiencia de la econom√≠a dom√©stica no se eleven, es imposible aumentar las cifras salariales para toda la masa de empleados p√ļblicos y obreros.

Pero la realidad de ambos reconocimientos va en carros opuestos en la circunferencia de la estrella del parque de diversiones (que para nada resulta divertido): es imposible que uno alcance al otro, a menos que se cambie mucho la estructura fijada.

Y mientras eso no suceda, mientras no haya la correspondencia y el entendimiento necesarios, continuarán manifestándose la ineficiencia, la baja productividad, la chapucería y la indolencia que se advierte en diversas esferas de la actividad laboral estatal cubana.

Mucha gente seguir√° haciendo como que trabaja sin trabajar, rob√°ndose lo que pueda o emigrando tras el dinero que le puedan pagar otras tareas‚Ķ u otros empleadores, dentro o fuera del pa√≠s. Esa es la √ļnica forma que tiene la gente de ponerle el consabido cascabel al gato incapturable del viejo refr√°n.

*Escritor y periodista cubano, galardonado con el Premio Nacional de Literatura 2012. Sus obras han sido traducidas a m√°s de 15 idiomas y su m√°s reciente novela, ‚ÄúHerejes‚ÄĚ, es una reflexi√≥n sobre la libertad individual.

 

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    2 Coment√°rios - A√Īadir comentario

    Comentarios

    1. pedrin
      29 abril 2014 18:45

      A ver si el distinguido y premiado Padura nos da una peque√Īa, m√≠nima, insignificante visi√≥n por qu√© la Isla lleg√≥ a eso. De lo contrario todos los contrarrevolucionarios tienen raz√≥n. Cu√©ntese bien la verdad para que no acabe en mentira.

    2. Alcides Lafebure
      5 mayo 2014 13:35

      Es se√Īor parece que desconoce, o desea desconocer, la realidad de nuestra Am√©rica Latina. ¬ŅCuantos obreros pueden costearle una carrera universitaria a sus hijos? ¬ŅCuantos hijos puede tener un obrero latinoamericano. para que su hijo tenga educacaci√≥n y alimento adecuado.? Cuanto y en que forma puede gustar de sus vacaciones anuales un obrero latinoamericano? Siendo breve: soy docente, 3 hijos, 2 adoptivos, tuve que trabajar 10 horas diarias … de domingo a domingo para poder tener una familia. en desarrollo humano. Uno de mis hijos de 18 meses fui a besarlo y … me rechaz√≥ llorando; no me reconoci√≥ ¬ŅQue pais de nuestra Am√©rica Latina posee los elementos de cultura, educaci√≥n, deportes, salud … que posee Cuba.?
      Se siente un tufillo fascistoide. Aproveche ya que posee lo que ningun obrero latinoamericano puede acceder – si, puede en Cuba -para ofrecer soluciones al problem√≥n que posee Cuba y … los pa√≠ses latinoamericanos.-¬ŅCuantos hijos puede tener un obrero,digamos prest√°ndole el apoyo para que termine una carrera universitaria?. Ninguno.
      Alcides Lafebure.-