Sep 8 2006
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Política

Cuba, NOAL, setiembre. – 116 PARA FRENAR AL IMPERIO

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

Los 116 países no alineados surgieron tras la Conferencia de Bandung en 1955 como un foro de 29 Estados del Hemisferio Sur –de Asia y África– recién independizados de los imperios coloniales europeos, empeñados en exhibir su equidistancia de los dos grandes bloques mundiales enfrentados entonces en la llamada guerra fría. 

Hoy ya no existe el campo soviético, pero EEUU impone un proyecto imperial planetario mediante guerras e invasiones. Frente a esta nueva realidad, el Movimiento de Países No Alineados conserva plena vigencia como bloque de países… no alineados con el imperio. El bloque agrupa a dos tercios de la humanidad pobre que vive en el Sur del planeta y cobija a 850 millones de habitantes con hambre.

Los No Alineados representan un obstáculo para los designios imperiales de George W. Bush y sus secuaces, como el británico Tony Blair, a quien su partido Laborista le está cobrando su descarada sumisión al plan imperial estadounidense.

 

Unos 80 jefes de estado ya confirmaron su presencia en la XIV Cumbre de La Habana. El encuentro comenzará el 11 de septiembre con reuniones de cancilleres y enviados especiales, en tanto los presidentes y jefes de estado se reunirán del 14 al 16 de ese mes.

Chile, “aliado” de facto

En las reuniones de coordinación –efectuadas en el ámbito de Naciones Unidas en Nueva York– el equipo chileno que conduce el embajador Heraldo Muñoz respaldó la imposición de enmiendas no consensuadas al texto del proyecto de declaración final. El Movimiento utiliza la infraestructura de la ONU, a la vez que preconiza el fortalecimiento de la organización mundial y la democratización del Consejo de Seguridad.

 

fotoChile siempre apoya los designios de EEUU en el seno de los No Alineados. Se incorporó al Movimiento en 1973 pero ratificó su adhesión recién en 1990, cuando Augusto Pinochet le entregó la “presidencia” a la Concertación de Partidos por la Democracia. Nunca un presidente chileno asistió a cumbre alguna de los No Alineados y Michelle Bachelet mantendrá esa tradición. Tampoco viajará al canciller Alejandro Foxley, sino a Paulina Veloso, ministra de la Secretaría General de la Presidencia, y al vice ministro Alberto van Klaveren, funcionario de carrera de la cancillería.

La participación de Veloso como “representante especial” podría entenderse como una buena señal, a juicio de ciertos observadores de la política exterior que ven en Foxley a un colaborador incondicional de la política exterior de Bush y su secretaria de Estado, Condoleezza Rice. Veloso se reunirá en La Habana con la delegación de Venezuela, durante este encuentro, que será escenario de múltiples reuniones bilaterales, tal como ocurre en otras “cumbres” y en la Asamblea General de la ONU, que sesionará entre el 12 y el 21 de septiembre.

 

Si Foxley impone a Bachelet (ambos, arriba der.) su criterio de votar con EEUU por Guatemala, invocando un inexistente consenso y adversando la aspiración de Venezuela al sillón vacante del Consejo de Seguridad, la diplomacia chilena le dará de nuevo la espalda a sus vecinos y a los países políticamente más influyentes de América Latina, que a la vez son los más independientes de EEUU; pero también se alejará de un fingido interés por el bloque MERCOSUR y traicionará el respaldo otorgado a José Miguel Insulza en la Secretaría General de la OEA, cuya designación tampoco fue del gusto del imperio, que entonces pso sus fichas detrás del candidato de México.

En la región latinoamericana y del Caribe existen 24 países integrantes de los No Alineados. Según la prensa internacional, los más altos representantes imperiales del comercio y la diplomacia han visitado, entre otros, a Paraguay, Argentina, Colombia, Brasil, Perú y Uruguay para lograr que sus gobiernos no participen en la reunión o –si asisten– lo hagan al más bajo nivel. También les pidieron que formulen propuestas conflictivas pero de interés para Wáshington y una vez presentes en Cuba otorguen la mayor atención posible a los requerimientos de la “disidencia interna”.

Thomas Shannon, secretario asistente para Asuntos Interamericanos; Everett Eissentat, Representante Comercial para las Américas; y Mary Sullivan, Directora para el Cono Sur y Brasil, han desplegado una intensa actividad ante los gobiernos de la región desde el 31 de julio, de acuerdo a informes de Reuters, DPA, Total News, Folha de Sao Paulo, El Comercio de Lima y La República de Montevideo.

Las presiones de la Casa Blanca

 La historia demuestra que EEUU boicotea cualquier esfuerzo del Sur por constituirse en un bloque geopolítico potencialmente capaz de oponerse a sus designios imperiales. En vísperas de la VI Cumbre de los No Alineados, en 1979, EEUU inventó una crisis para entorpecer la realización del encuentro utilizando la presencia en Cuba de una veintena de aviones soviéticos Mig 23.

 

Brasil rechazó esta vez una solicitud de EEUU para que “presione por una apertura política en Cuba” durante la Cumbre, formulada justo cuando se conoció la enfermedad de Fidel Castro (abajo, izq.), quque por otra parte probablemente presidirá el encuentro de presidentes y jefes de estado del 14 al 16 de setiembre. La Oficina de Intereses de EEUU también boicotea la reunión entre las representaciones diplomáticas acreditadas en La Habana, utilizando el nuevo lenguaje edulcorado adoptado últimamente por Bush ante la proximidad de las elecciones legislativas de su país, cuyos resultados se perfilan desfavorables.

 
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Las críticas domésticas a la política imperial de Bush recrudecen incluso entre figuras estadounidenses reconocidamente conservadoras. Por ejemplo Madeleine Albright, Secretaria de Estado de Bill Clinton, dijo: “El recelo hacia EEUU aumentó en forma constante en Europa en los últimos 10 años, mientras el sentimiento anti-EEUU domina en el mundo árabe. La credibilidad de EEUU se está hundiendo”.

 

Zbigniew Brzezinski, sucesor de Henry Kissinger en el Consejo de Seguridad Nacional bajo el gobierno de James Carter y uno de los forjadores de la Conferencia Trilateral de Tokio que en los años setentas teorizó sobre el actual ordenamiento mundial, señaló: “La política externa de EEUU generó una fuerte hostilidad, en particular contra su Presidente. En América se desarrolla un resentimiento contrario a EEUU y a su gobierno”.  

EEUU se opone a todo lo que sea de interés para los Países No Alineados. Se negó a firmar la declaración de la ONU que propuso un impuesto a la venta de armas para combatir el hambre, propuesta por Brasil y suscrita por 113 países, la mayoría del Sur. Tampoco acató la resolución contra el bloqueo a Cuba renovada durante 13 años consecutivos y aprobada la última vez por 185 de los 192 estados miembros de la organización. Asimismo, estimula las políticas belicistasde agresión contra El Líbano, Palestina, Siria, Irán y otros países miembros de los No Alineados.

 

Pequeña historia

 

Los 29 países recién independizados del colonialismo europeo que se reunieron en Bandung hace más de medio siglo intentaron protegerse de un mundo bipolar que los dejaba fuera y sólo los consideraba escenario bélico del tipo guerra de Corea. Hoy Fidel Castro es el único sobreviviente de los fundadores de Bandung, que reunió a líderes que ingresaron a la historia con la estatura del indio Jawaharlal Nehru, el egipcio Gamal Abdel Nasser, el premier chino Chou En Lai y el vietnamita Ho Chi Minh, entre muchos otros dirigentes de África, Asia, Oriente Medio y América Latina.

 

La Conferencia de Bandung elaboró 10 principios para cimentar un nuevo orden internacional, entre otros:

– Respeto por la integridad territorial y soberanía
–No-agresión
– No intervención en los asuntos internos de otras naciones
– Igualdad y beneficio mutuo y coexistencia pacífica.

Además rechazó los pactos militares de Varsovia y de la Organización Tratado Atlántico Norte (OTAN), respectivamente encabezados por la URSS y EEUU, exigió el fin de la camarera armamentista de las dos superpotencias y abogó por un desarme nuclear general y completo.

 

La conducción de Josip Broz, Tito (abajo izq.), fortaleció la alianza de 29 países. El líder que en la antigua Yugoslavia logró unificar a serbios, croatas, bosnios, montenegrinos y otras nacionalidades convirtió formalmente a la Conferencia de Bandung en Movimiento de Países No Alineados, en Belgrado en 1961, que de inmediato adquirió una importante presencia mundial frente a los bloques antagónicos encabezados por EEUU y la Unión Soviética.

 

fotoEl Movimiento casi no tiene burocracia ni demasiadas instancias orgánicas. Rotativamente, cada país miembro puede ser cabeza y sede del Movimiento por tres años, después de ser anfitrión de una “Cumbre”, situación que esta vez le corresponderá a Cuba.

Propuestas cubanas

 

Fidel Castro, o quien lo represente en la reunión, planteará no a la guerra, el desarme y una democratización a escala mundial. Propondrá también el predominio de la solidaridad internacional en la apertura de nuevo camino hacia el multilateralismo, en oposición al esquema unipolar que EEUU impone por chantaje y la fuerza de las armas. La clave para alcanzar esos objetivos es el fortalecimiento del Movimiento, a fin de que influya efectivamente en la paz, la seguridad y el desarrollo.

 

En esta óptica, Cuba planteará que “el multilateralismo es la única vía practicable y realista para la búsqueda de soluciones a los problemas fundamentales en materia de paz y seguridad internacional”. También propondrá rescatar el espíritu original de la carta de la ONU, firmada en San Francisco en 1945, y una reforma integral de la organización de acuerdo con los tiempos actuales, junto con la democratización del Consejo de Seguridad y el apego a los principios del derecho internacional que garantizan la soberanía de las naciones, la integridad territorial, la independencia y la no injerencia en los asuntos internos de otros estados amenazados …por EEUU.

 

Asimismo abogará por el cese de las presiones económicas y políticas unilaterales que impiden el desarrollo de los pueblos, por ejemplo el bloqueo a Cuba. Los derechos económicos, sociales y culturales deben considerarse derechos humanos, en armonía con los derechos civiles y políticos. Para los cubanos, el nuevo Consejo de DDHH no debe convertirse otra vez en un aparato discriminatorio contra los adversarios políticos de EEUU, como fue la anterior Comisión de DDHH.

 

Otro planteamiento cubano será que sólo la unidad y cooperación económica de los países pequeños puede hacer frente a las amenazas de los grandes. La propuesta concuerda con la decisión de la reunión del MERCOSUR en Córdoba en julio de 2006, que acordó neutralizar el bloqueo estadounidense vendiendo a Cuba US$ 380 millones anuales en alimentos. Para la supervivencia de la especie humana y tal como se encuentra el mundo actual, los cubanos piensan que es clave “desarrollar la cooperación económica y un nuevo orden internacional económico, comercial, democrático, justo y equitativo”.

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* Periodista y escritor chileno.

Addenda

Medio siglo no es mucho, no al menos en la vida de los países. Si algo prueba el más de medio siglo trascurrido desde la reunión en Indonesia, es que las aguas bajo los puentes de la historia han bajado turbias.

La guerra fría se publicitó –por ambos bandos, que prometieron, convencieron, chantajearon y compraron gobernantes y formadores de opinión– como una lucha entre “modelos” de democracia, desarrollo económico, equidad comercial, intercambio cultural, respeto a las diferencias, del equilibrio de poderes, etc…

El “socialismo real” perdidoso lame sus heridas desde fines de la década de 1981/90 y redefine sus principios teóricos; el capitalismo mundializado impone su pragmatismo en la imposibilidad de perpetuarse: el planeta que cruje la carrera de su agonía.

Para mejor situar la información de Ernesto Carmona, entonces, nada mejor que remontar estos más de 50 años y llegar hasta la fuente de los no alineados.

fotoBandung, Indonesia, 1955
POR LA PAZ Y LA COOPERACIÓN MUNDIAL

La Conferencia Afroasiática ha prestado seria atención al problema de la paz y de la cooperación mundial. Ha examinado con profunda preocupación el actual estado de tensión internacional con el consiguiente peligro de una guerra atómica mundial.

El problema de la paz está ligado al problema de la seguridad internacional. A este propósito, todos los Estados deben cooperar, sobre todo, a través de las Naciones Unidas en realizar la reducción de las armas atómicas bajo un válido control internacional. De este modo se puede promover la paz internacional y la energía ató mica puede ser usada exclusivamente para fines pacíficos. (…)

Todas las naciones deberían tener el derecho de escoger libremente sus sistemas políticos y económicos y su modo de vida en conformidad con los fines y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

Libre de sospechas y de miedos y animados por la fe y buena voluntad de una hacia otra, las naciones deberían practicar la tolerancia y vivir juntas en paz y de buenos vecinos a desarrollar una cooperación amigable sobre la base de los diez principios siguientes:

1. Respeto por los derechos fundamentales del hombre y para los fines y principios de la Carta de las Naciones Unidas.

2. Respeto para soberanía y la integridad territorial de todas las naciones.

3. Reconocimiento de la igualdad de todas las razas y de todas las naciones, grandes y pequeñas.

4. Abstención de intervenciones o interferencia en los asuntos internos de otros países.

5. Respeto al derecho de toda nación a defenderse por sí sola o en colaboración con otros Estados, en conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.

6. a) Abstención de participar en acuerdos de defensa colectiva con vistas a favorecer los intereses particulares de una de las grandes potencias. b) Abstención por parte de todo país a ejercitar presión sobre otros países.

7. Abstención de actos o de amenaza de agresión y del uso de la fuerza en los cotejos de la integridad territorial o de independencia política de cualquier país.

8. Composición de todas las vertientes internacionales con medios pacíficos, como tratados, conciliaciones, arbitraje o composición judicial, así como también con otros medios pacíficos, según la libre selección de las partes en conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.

9. Promoción del interés y de la cooperación recíproca.

10. Respeto por la justicia y las obligaciones internacionales.

La Conferencia Afroasiática declara su convencimiento de que una cooperación amistosa en conformidad a estos principios y desarrollo de la paz y seguridad internacionales, mientras la cooperación en el campo económico-social y cultural contribuiría a crear una común prosperidad y el bienestar de todos (…)

(Texto tomado del portal Historia siglo XX: www.historiasiglo20.org).

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