Ene 26 2012
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Econom铆aPol铆tica

David Brooks* / El precio de la democracia en Estados Unidos

Bienvenidos al pa铆s de聽鈥渦n d贸lar, un voto鈥, como afirma una de las pancartas de los que protestan contra la聽鈥渃ompra de la democracia鈥 por las empresas y de los m谩s ricos. Al arrancar el a帽o electoral en Estados Unidos hay un olor verde muy particular: aqu铆 el 芦proceso democr谩tico禄 (del uno por ciento del uno po ciento)聽apesta a dinero.

 

Una muestra reciente de este aroma: el debate hace un par de d铆as en CNN entre precandidatos republicanos fue patrocinado por American Petroleum Institute, la asociaci贸n de las empresas petroleras estadunidenses; Barack Obama anunci贸 que aceptar谩 la nominaci贸n de su partido en un estadio que lleva el nombre del Bank of America; el precandidato Mitt Romney tiene millones de su fortuna en un para铆so fiscal para evadir contribuir al tesoro p煤blico de su pa铆s; un fallo de la Suprema Corte ha desatado lo que un analista llam贸聽鈥渦n tsunami de dinero privado en el proceso electoral鈥.

 

Se pronostica que 茅sta ser谩 la elecci贸n m谩s cara en la historia de la humanidad, tal vez superior a los mil millones de d贸lares. Pero esta ronda聽鈥渄emocr谩tica鈥 tiene algo nuevo que expl铆citamente comprueba que las elecciones aqu铆 se tratan m谩s de d贸lares que de votos.

 

Hace justo dos a帽os, la Suprema Corte de Estados Unidos emiti贸 un fallo en el caso聽Citizens United聽en el cual otorg贸 a empresas y a ricos el derecho a invertir montos ilimitados para influir en el proceso electoral, al determinar que las empresas son聽鈥減ersonas鈥澛爕 por lo tanto gozan del derecho individual a la聽鈥渓ibre expresi贸n鈥. Aunque se mantienen l铆mites estrictos sobre cu谩nto se puede donar a las campa帽as de candidatos individuales, no hay l铆mite sobre gastos para promover o atacar a otros aspirantes, siempre y cuando no se haga en coordinaci贸n con una campa帽a especifica.

 

Los efectos de este fallo se vieron de inmediato en las elecciones legislativas y estatales de 2010, cuando al amparo de ese fallo de la Suprema Corte aparecieron nuevas entidades legales llamadas supercomit茅s de acci贸n pol铆tica (S煤per PAC), por donde se canalizan esos fondos sin l铆mite, sobre todo en publicidad pol铆tica.
Seg煤n la Fundaci贸n Sunlight, los S煤per PAC gastaron un total de 455 millones de d贸lares, de los cuales nunca se ha divulgado el origen de 126 millones, porque el Congreso no ha promovido una ley que obligue a reportar el origen de este tipo de contribuciones a los S煤per PAC.

 

En el ciclo electoral presidencial de 2012 se espera que estos montos sean mucho mayores. Los S煤per PAC ya han gastado hasta la fecha casi 30 millones de d贸lares (la elecci贸n es en noviembre).

 

El Sunlight, centro de investigaciones no partidista dedicado a dar seguimiento a este asunto, realiz贸 una investigaci贸n de qui茅nes son los principales donantes de los procesos electorales federales a trav茅s de sus aportaciones a campa帽as, partidos, PAC y otros grupos. En 2010 descubrieron que poco menos de 27.000 individuos, un grupo muy reducido, contribuyeron cada uno con 10 mil d贸lares como m铆nimo, para un total de 774 millones de d贸lares.聽鈥淐uando se trata de pol铆tica, 茅stos son el uno por ciento del uno por ciento鈥, afirma Sunlight.

 

鈥淐reo que lo que uno ve en el sistema de financiamiento pol铆tico es el acceso desigual y sin precedente de los ricos e influyentes a los que toman las decisiones en el gobierno. Son los que hacen las grandes contribuciones a las campa帽as鈥 Ellos determinan qui茅n se postula para los puestos y qui茅n gana, qu茅 hace el Congreso鈥, afirma Ellen Miller, de la Fundaci贸n Sunlight, en entrevista con Bill Moyers en su programa聽Moyers & Company.

 

Los ejecutivos e inversionistas que conforman este 鈥渦no por ciento del uno por ciento鈥澛爀n el financiamiento de la pol铆tica est谩n ligados con un n煤mero reducido de empresas. En 2010, de las 10 principales compa帽铆as, seis eran del sector financiero, encabezadas por ejecutivos de Goldman Sachs, seguidos por otros de Citigroup. Otras empresas cuyos聽鈥渆mpleados鈥澛爁orman parte de este grupo de donantes son Microsoft, RJ Reynolds Tobacco, American International Group y Bear Stearns.

 

Esta聽鈥渃ompra鈥澛燿el proceso pol铆tico por medio de recursos para cabildear, contribuir a campa帽as y las guerras de propaganda pol铆tica en los grandes medios por empresas, ejecutivos, abogados y cabilderos de los sectores m谩s ricos de este pa铆s siempre ha existido, pero se ha vuelto a煤n m谩s marcada y hasta expl铆cita en las 煤ltimas d茅cadas, y con el fallo de la Suprema Corte en 2010 ahora llega a niveles obscenos. Hasta el ex director de la oficina del presupuesto federal de Ronald Reagan, David Stockman, alerta que hoy d铆a en Estados Unidos聽鈥渘o tenemos ni capitalismo ni democracia. Tenemos un capitalismo clientelista鈥.

 

La poblaci贸n repudia todo esto. Varias encuestas han registrado que la mayor铆a de ciudadanos opina que el gobierno federal no representa sus intereses ni comparte sus preocupaciones, y que hay demasiado dinero privado en las elecciones. Hay protestas por todo el pa铆s sobre este asunto, las cuales se han multiplicado durante los 煤ltimos meses mediante el movimiento Ocupa Wall Street, que repudia lo que llama聽鈥渆l secuestro de la democracia por el uno por ciento鈥, y en sus manifestaciones se burla de un sistema con pancartas como聽鈥渘o tengo con qu茅 contratar a un cabildero, s贸lo tengo esta pancarta鈥.

 

Es cierto que nada de esto es nuevo

 

鈥淭enemos el mejor Congreso que el dinero puede comprar鈥, afirm贸 el humorista Will Rogers hace m谩s de 70 a帽os. El m煤sico Frank Zappa afirm贸 hace un par de d茅cadas que 鈥渓a pol铆tica es la rama de entretenimiento de la industria鈥. El c贸mico George Carlin tal vez resumi贸 todo al afirmar que 鈥渓os due帽os de este pa铆s conocen la verdad: se llama聽el sue帽o americano聽porque uno tiene que estar dormido para cre茅rselo鈥.

 

Pero quiz谩s esta vez, por ser ahora tan extremo y obsceno, habr谩 un despertar; mientras tanto, por ahora hay una pausa en esta democracia mientras se ofrece otro mensaje m谩s de sus patrocinadores empresariales. Como afirma el dicho b谩sico para todo periodista, detective y cualquiera que desea descubrir los misterios del poder:聽follow the money.

Periodista.
En http://progreso-semanal.com 鈥攓ue cita como fuente al peri贸dico mexicano La Jornada.

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