Jun 20 2019
561 lecturas

OpiniónPolítica

De Tony Blair a Matte Frederiksen

En el √ļltimo a√Īo, los socialdem√≥cratas, que han ido desapareciendo poco a poco desde la crisis de 2008, protagonizan un discreto retorno. Est√°n en el poder en Espa√Īa, Portugal, Suecia, Finlandia y, m√°s recientemente, en Dinamarca. Pero las estad√≠sticas son desalentadoras.¬†Las elecciones europeas dieron a los miembros del grupo socialista un 20% de los votos contra el 25% de 2014, en una evidente erosi√≥n del 34% alcanzado en 1989 y 1994.

El √ļltimo √©xito en Dinamarca fue de 25,9% de los votos, inferior a 2015. En Finlandia, obtuvieron 17,7%, solo dos d√©cimas m√°s que el Alt Right.¬†¬†¬†Y en Suecia, Stefan Lofven logr√≥ ganar su mandato con el voto m√°s bajo en d√©cadas.¬†En los grandes pa√≠ses, como Reino Unido, Alemania, Francia e Italia, se est√°n volviendo irrelevantes.¬†Lo interesante es que los votos perdidos no fueron a favor de la izquierda m√°s radical.¬†Los dos grupos europeos que se unen a Syriza, Podemos, Francia Insoumise, la alemana Linke, obtuvieron solo un 5%, por debajo del 7% de 2014. Mientras, los votos se fueron b√°sicamente para la Alt Right.¬†¬† Resultado de imagen para France Insoumise

Ahora los socialdem√≥cratas tienen apoyo popular solo en Espa√Īa (Psoe, 33%) y Portugal (PS, 33,4%). Desde la cuna escandinava de los socialdem√≥cratas, el cambio se produjo en la Pen√≠nsula Ib√©rica. Hoy Portugal es lo que fue Suecia hace veinte a√Īos: un modelo de valores c√≠vicos, tolerancia e inclusi√≥n.

El debate se centra ahora en el modelo dan√©s. Matte¬†¬†viene con un enfoque muy radical contra los inmigrantes, pr√°cticamente id√©ntico a la visi√≥n de Alt Right: deportaci√≥n de inmigrantes a una isla desierta (a la australiana); confiscaci√≥n de joyas y otros objetos de valor que traen consigo, as√≠ como la prohibici√≥n del uso de burka y niqab en espacios p√ļblicos. Este fue justo el programa de Alt Right. En 2015, casi 60.000 migrantes llegaron a Dinamarca, pero solo 21.000 obtuvieron asilo. En 2017, la cifra descendi√≥ a solo la¬†¬†cuarta parte de las solicitudes. Al mismo tiempo, Matte promet√≠a aumentar el bienestar, los subsidios para los segmentos m√°s pobres de la poblaci√≥n, los incentivos para los j√≥venes (ella quiere dejar de fumar: ha prometido aumentar radicalmente el costo de los cigarrillos).

Resultado de imagen para De Tony Blair a Matte FrederiksenEl modelo dan√©s se basa en un hecho simple.¬†Hoy los europeos est√°n gobernados por el miedo.¬†¬†¬†Miedo al futuro, a la llegada de la Inteligencia Artificial y a los robots que podr√≠an hacer desaparecer el¬†¬†10% de los trabajos actuales: solo la automatizaci√≥n de los autom√≥viles dejar√≠a sin empleo a casi dos millones de taxistas, conductores de autobuses y de camiones (algo que nunca har√°n los inmigrantes).¬†La llamada Nueva Econom√≠a declara abiertamente que la mano de obra es un peque√Īo componente del producto industrial.

El exceso de trabajadores disponibles ha puesto punto final a los tiempos de los puestos de trabajo fijo. Por supuesto, esta realidad contradice el hecho de que la población europea enfrenta un pronunciado declive. De acuerdo con la  Organización del Trabajo Internacional,  Europa necesitará al menos 10 millones más de personas para seguir siendo competitiva en 2030. Cuando los sentimientos y no las ideas se convierten en la base de la política, y las decisiones se toman desde el instinto y no con el cerebro, entramos en la mitología y nos alejamos de la realidad.

La gran mayor√≠a de los trabajadores italianos vota ahora por Salvini, el l√≠der de la Liga. Salvini ha hecho del miedo el tema central de su permanente campa√Īa electoral. Como Ministro del Interior pas√≥ solo 17 d√≠as en su oficina ministerial y todos los dem√°s en campa√Īas electorales. Ha convertido a los inmigrantes en la principal amenaza para la seguridad de los italianos.¬†¬†Realiza manifestaciones masivas, besa el rosario o la Biblia y asegura que Italia es una esclava de la Uni√≥n Europea. Ha introducido nuevas leyes de seguridad que facilitan la posesi√≥n de un arma e impulsa una campa√Īa abierta contra el Papa y sus llamados a la solidaridad y la inclusi√≥n.

Sugiere que el Papa Francisco podr√≠a acoger a todos los refugiados en el Vaticano y se ha aliado con el ala conservadora de la Iglesia para pedirle al Papa Benedicto su regreso.¬†As√≠, ha duplicado sus votos y est√° en camino de convertirse en el pr√≥ximo Primer Ministro de Italia.¬†Ahora est√° desafiando a la Uni√≥n Europea con la declaraci√≥n de que no aceptar√° el l√≠mite de d√©ficit del 3%, alegando que act√ļa en nombre de los italianos y que los italianos van primero que los eur√≥cratas.¬†Esa es una batalla que va a perder.¬†Los jefes de gobierno europeos, no la Comisi√≥n, son los que establecen el l√≠mite del d√©ficit.¬†Y sus compa√Īeros soberanistas, como Kurz de Austria, Orb√°n de Hungr√≠a o Kaciencky de Polonia, no har√°n ni un solo sacrificio para permitir a Italia incrementar su d√©ficit.

Italia es un buen ejemplo para entender c√≥mo la realidad ahora no es importante y no es la base para la pol√≠tica. El economista internacional Tito Boeri, director saliente del Instituto Nacional de Seguridad Social (INPS, una instituci√≥n muy respetada) acaba de publicar su art√≠culo ¬ęLos gerentes del miedo¬Ľ. Los italianos ahora est√°n convencidos de que hay un inmigrante por cada cuatro italianos: la realidad es que hay uno cada doce. Las encuestan muestran que los italianos (y esto es v√°lido para todos los europeos) est√°n convencidos de que enfrentan cuatro problemas con los inmigrantes: 1) les quitar√°n sus puestos de trabajo; 2) tendr√°n que financiar de su bolsillo el bienestar de aquellos que no trabajan; 3) hacen las ciudades menos seguras; 4) traen consigo enfermedades contagiosas.

Bueno, dice Boeri, casi el 10% de los inmigrantes han creado empresas. Cada inmigrante que es empresario contrata a 8 trabajadores y el empleo de los inmigrantes est√° altamente concentrado en actividades que los italianos han abandonado. Ellos proporcionan el 90% del trabajo que se realiza en los campos de arroz, 85% en la industria de prendas de coser y 75% en la recolecci√≥n de frutas y hortalizas. Los salarios en estos sectores no han aumentado en los √ļltimos 20 a√Īos. Eran bajos¬† y siguen siendo bajos.

Resultado de imagen para alt right sueciaPero la raz√≥n m√°s importante (que tambi√©n lo es para toda Europa) es que ahora cada cuatro italianos uno tienen m√°s de 65 a√Īos. Mientras, uno de cada 50 inmigrantes tiene m√°s de 65 a√Īos. ¬ŅC√≥mo sobrevivir√≠a el sistema de pensiones sin los inmigrantes?¬†¬†Sin embargo, los italianos de m√°s de 65 a√Īos son ahora los que votan por Alt Right. En Italia hay 2 pensionados por cada 3 trabajadores y esta relaci√≥n desequilibrada¬†¬†seguir√° creciendo.¬†Para mantener el sistema actual, el 83% de un salario se destina al sistema de pensiones. ¬ŅCu√°nto le costar√° en el futuro a las pocas personas trabajadoras mantener a quienes se han jubilado?¬†¬†¬†En estos momentos, 150.000 j√≥venes, los m√°s cualificados, abandonan Italia cada a√Īo‚Ķ

Veamos qué pasa con el crimen. Las estadísticas muestran que, al mismo tiempo que los inmigrantes han aumentado, el crimen ha estado disminuyendo. Y tenemos estadísticas sobre enfermedades contagiosas de la Organización Mundial de la Salud: Turquía, el país que ha recibido en poco tiempo más inmigrantes (más de cuatro millones) no tiene datos para demostrar un aumento de las enfermedades contagiosas. Alemania, la nación que recibió más inmigrantes en un período más corto de tiempo en Europa, tampoco muestra ni un solo incremento en el campo de las enfermedades contagiosas.

Para los historiadores, El miedo y la codicia son motores impulsores del cambio.¬†¬ŅCu√°ndo empieza el miedo?¬†Con la crisis econ√≥mica de 2008, resultado de una finanza irresponsable, el √ļnico sector global del mundo sin control. La crisis dej√≥ claro el fracaso de la globalizaci√≥n. En lugar de impulsar todos los barcos como sus propagandistas proclamaban, optaron por unos pocos botes y los enriquecieron a un punto sin precedentes: ahora 80 individuos acumulan la misma riqueza que¬† 2,3 billones de personas. La codicia antecede al miedo. Tras la ca√≠da del Muro de Berl√≠n, el mundo entr√≥ en una org√≠a de lo privado sobre lo p√ļblico.

El Estado era considerado el enemigo del desarrollo. Todos los costos sociales se redujeron, en particular los de la salud y la educaci√≥n, por considerarse no productivos. Bolsonaro en Brasil sigue haciendo lo mismo: ha recortado el presupuesto de las universidades y ha anunciado que quiere ¬ędesalentar¬Ľ la filosof√≠a y la sociolog√≠a, en favor de los ¬ęestudios pr√°cticos¬Ľ, como los negocios, la ingenier√≠a y la medicina. La ganancia pas√≥ a considerarse una virtud esencial.¬†¬†¬†Se permiti√≥ a las empresas buscar el m√°ximo beneficio, relocaliz√°ndose en pa√≠ses m√°s baratos, desplazando a las fuentes locales de trabajo, reduciendo salarios y marginando a los sindicatos. La globalizaci√≥n, en su trayectoria neoliberal, fue considerada imparable.¬†¬†¬†¬ęNo hay alternativa¬Ľ TINA, dijo la famosa Margaret Tatcher, considerada la sirena del neoliberalismo junto a Ronald Reagan.

La marea fue tan fuerte que se llam√≥ ¬ęla pens√®e unique¬Ľ (el pensamiento √ļnico). Al principio, la izquierda no ten√≠a una respuesta. Pero en 2003 el primer ministro brit√°nico, Tony Blair, present√≥ una propuesta alternativa.¬†¬†¬†Como la globalizaci√≥n es imparable, avancemos y tratemos de domesticarla: la Tercera V√≠a. En esencia, se trat√≥ de una aceptaci√≥n de la globalizaci√≥n. El resultado fue que la socialdemocracia apenas se adapt√≥ y que los perdedores de la globalizaci√≥n dejaron de sentirse defendidos por la izquierda. La globalizaci√≥n hizo movible todo lo que era remunerable (finanzas, comercio, transporte) y dej√≥ al estado solo la responsabilidad de lo inalterable: educaci√≥n, salud, pensiones y todos los gastos sociales.

Este proceso se acompa√Ī√≥ de una reducci√≥n considerable de los ingresos nacionales ya que la globalizaci√≥n pudo (y todav√≠a puede) ocultar las ganancias del sistema fiscal nacional: se estima que 80 billones de d√≥lares se encuentran en para√≠sos fiscales, una de las principales razones de la disminuci√≥n de los ingresos nacionales. Hab√≠a mucho menos dinero para distribuir. La deuda p√ļblica comenz√≥ a acumularse.

En el instante en que escribo asciende a 58.987.551.309.132 d√≥lares (vaya al reloj de la deuda de The Economist para ver cu√°nto ha crecido). Como resultado, aumentan los servicios de la deuda y se reduce la cantidad disponible para gastos. Nadie habla de esta espada de Damocles que pende sobre la cabeza de los pa√≠ses y sus ciudadanos. No es de extra√Īar que la Uni√≥n Europea introdujera un l√≠mite para los d√©ficits nacionales‚Ķ Italia debe pagar 30 mil millones de euros cada a√Īo por su d√©ficit. La propuesta del gobierno de incrementar el d√©ficit para ganar votos es absolutamente irresponsable‚Ķ

Vale la pena se√Īalar que antes de la crisis de 2008, no hab√≠a partidos de la derecha alternativa en Europa, con la excepci√≥n de Le Pen en Francia. Era solo una cuesti√≥n de tiempo para que en todos los pa√≠ses alguien comenzara a explotar el miedo y el¬† declive de los partidos tradicionales que no ten√≠an respuesta ante la marea de la globalizaci√≥n neoliberal. Los inmigrantes est√°n entonces a la mano para avivar el miedo. Y todas las v√≠ctimas de la globalizaci√≥n se convierten en los nuevos campeones‚Ķ

Ahora, es un lugar com√ļn decir que la derecha y la izquierda ya no existen. De hecho, la lucha es entre los soberanistas, nacionalistas te√Īidos de xenofobia y populismo, contra los globalistas, aquellos que a√ļn creen que la cooperaci√≥n y el comercio internacionales son vitales para el crecimiento y la paz. Este debate sobre el presente ignora que la izquierda es fruto de un proceso hist√≥rico, que data de la primera revoluci√≥n industrial de principios del siglo XIX. Un n√ļmero incalculable de personas ha dado su vida para alcanzar la justicia social, frenar la explotaci√≥n de los trabajadores e introducir los valores de una sociedad moderna y justa en las relaciones internacionales: equidad, democracia participativa y transparente, derechos humanos, paz y desarrollo. Estas son las banderas de la izquierda. Este tesoro hist√≥rico debe vincularse necesariamente a los tiempos actuales.

La dialéctica derecha-izquierda no ha desaparecido. Basta mirar cómo el creciente movimiento ambientalista de nuestros días se ha visto afectado por la división. Desde Trump hasta Bolsonaro, el cambio climático es una operación de izquierda. Y si lees la encíclica del Papa Francisco, Laudato Si, (lamentablemente nadie lo hace) verás que la lucha contra el cambio climático es, ante todo, una cuestión de justicia social y dignidad humana. En ese sentido, los Partidos Verdes están asumiendo parte de las batallas de la izquierda histórica.

Y esto nos lleva a una cuesti√≥n central. ¬ŅLa solidaridad es una parte integral del legado de la izquierda? Porque Matte consigui√≥ su victoria en Dinamarca abandonando la solidaridad y utilizando el nacionalismo y la xenofobia. Por supuesto, est√° ofreciendo a sus votantes daneses la suficiente seguridad de restauraci√≥n de los privilegios para sus ciudadanos.¬†¬†Est√° claro que esta es ahora mismo una f√≥rmula ganadora como lo fue la Tercera V√≠a para Tony Blair en las elecciones brit√°nicas de 1997. Salvo su reverencia a la globalizaci√≥n como lo hizo la Tercera v√≠a. Se inclina ante el nacionalismo, el populismo y la xenofobia, el nuevo Pens√® Unique para tantas personas en el mundo.¬†Ser√≠a sensato observar si tiene un efecto duradero para lo que se llama a s√≠ misma el ala izquierda‚Ķ

*Economista y periodista italo-argentino , experto en comunicación,  activista por la justicia social y climática y defensor de una gobernanza global antineoliberal. Director de relaciones internacionales del Centro Europeo para la Paz y el Desarrollo… Es cofundador de la agencia de noticias Inter Press Service (IPS) y su presidente emérito.

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario