Dic 20 2015
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Cultura

De un tiempo a esta parte

Cuando la Luna se desprendi贸 de la Tierra, el d铆a duraba cinco horas. Es un poco tarde para enterarse de eso, pero nadie me lo hab铆a dicho. Gracias a La duraci贸n de los d铆as, espl茅ndido ensayo del bi贸logo molecular Alberto Kornblihtt, ahora s茅 que las mareas provocadas por la gravedad entre la Tierra y su sat茅lite alentaron el movimiento de rotaci贸n, lo cual produjo el progresivo distanciamiento de ambos cuerpos. En 200 millones de a帽os, el d铆a durar谩 25 horas. Si la especie a煤n existe, dispondr谩 de una hora adicional para hacer la declaraci贸n de impuestos. El tiempo falta para lo peor.

Kornblihtt publica su texto en Duraci贸n, caja de cuadernos concebida como una c谩psula del tiempo por los editores de la revista argentina Otra Parte. En su calendario c贸smico, el bi贸logo escribe: 鈥淣adie cuenta que la vida se origin贸 cuando los d铆as duraban nueve horas. Todos dicen que la vida se origin贸 hace 3.800 millones de a帽os, s贸lo unos 700 millones de a帽os despu茅s de la formaci贸n del sistema solar y de su Tierra. Nadie sabe si la vida se origin贸 porque el d铆a ten铆a nueve horas o eso no tuvo nada que ver鈥. 驴Necesitaban las bacterias nueve horas de sol para existir? La pregunta es tan sugerente que acaso s贸lo pueda responderse desde la ciencia ficci贸n.
En aquel mundo de seres invisibles el paisaje era gris. Con un d铆a de 13 horas (hace, 2.500 millones de a帽os), se produjo el Gran Evento de Oxidaci贸n y surgieron las piedras de colores. Fue necesario un d铆a de 16 horas para que una c茅lula bacteriana se convirtiera en mitocondria con un n煤cleo capaz de alojar al ADN.

Hace 540 millones de a帽os, el d铆a duraba 21 horas. Entonces surgieron los invertebrados y luego los peces. Los reptiles aparecieron en un d铆a de 22 horas, hace 320 millones de a帽os. El reloj de Kornblihtt se vuelve m谩s preciso a medida que se acerca a nosotros: 鈥淗ace 150 millones de a帽os, con d铆as de 23 horas y seis minutos, se desarrollaron las aves y las plantas鈥. En un d铆a de 23 horas y media, 脕frica y Am茅rica del Sur se separaron, formando el oc茅ano Atl谩ntico. Esa 茅poca era se帽oreada por dinosaurios que seguir铆an entre nosotros de no ser por lo que sucedi贸 en un d铆a de 23 horas y 36 minutos: un asteroide de diez kil贸metros de di谩metro impact贸 la pen铆nsula de Yucat谩n; su polvareda oscureci贸 el cielo, provocando 鈥渓a extinci贸n de muchos grupos de plantas y animales, incluidos los m谩s medi谩ticos: los dinosaurios鈥. En consecuencia, los mam铆feros ocuparon esos nichos ecol贸gicos.albert k y cristina

Cuando el d铆a era 36 segundos m谩s corto que el de hoy, surgi贸 el tatarabuelo del chimpanc茅 y del ser humano. En fecha c贸smica reciente, hace 200.000 a帽os, apareci贸 el inquilino que se quedar铆a con la casa de los dinosaurios. En la actual Etiop铆a abri贸 los ojos una especie suficientemente caprichosa para averiguar, 200.000 a帽os despu茅s, que su camino comenz贸 cuando el d铆a duraba un segundo y medio menos que el nuestro.

Escribo estas l铆neas en la agon铆a de 2015. Mis prop贸sitos de a帽o nuevo comienzan por cumplir los del a帽o anterior. Vivimos rezagados.

Abruma y reconforta saber que el tiempo es relativo. En t茅rminos de su relaci贸n con la Luna, la Tierra es el extra帽o sitio de la aceleraci贸n donde en un segundo y medio se construy贸 la Muralla China, millones de personas fueron asesinadas y alguien, de modo inagotable, fue Shakespeare. 鈥淒etente, instante, eres tan hermoso鈥, escribi贸 Goethe. Si no podemos atesorar el d铆a entero, atesoremos el tiempo que nos mide: el segundo y medio de la especie.

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