Nov 18 2018
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Pol铆tica

Demasiadas tensiones cruzadas en el G-20, con el marco de una ciudad sitiada

 

Todos esperan que el estadounidense Donald Trump, el chino Xi Jinping, el ruso Vladimir Putin, el turco Recep Tayyip Erdogan, el saudita Mohammed bin Salman, la brit谩nica Theresa May y la alemana Angela Merkel sean los protagonistas de los cara a cara m谩s esperados de la Cumbre del G-20 que organiza Argentina a fin de mes.

Y lo que se supone que es una reuni贸n entre los jefes de los 20 pa铆ses supuestamente m谩s poderosos del planeta para solucionar los problemas del mundo, seguramente se reduzca a encuentros bilaterales y declaraciones individuales. Esta vez, los ejes 鈥損ropuestos por Argentina- son trabajo del futuro, conectividad global y seguridad alimentaria.

Mientras los temas m谩s acuciantes son la guerra comercial, el multilateralismo, el cambio clim谩tico, la crisis de las migraciones, la crisis del capitalismo, la carrera armamentista, la educaci贸n, son temas que dif铆cilmente se aborden en la Cumbre. El anterior gobierno argentino intent贸 lograr reformas en la arquitectura financiera global, pero no lo logr贸. Y el giro ideol贸gico a la derecha trunc贸 las expectativas de cambio en el sistema financiero, ideado para favorecer a una minor铆a cada vez m谩s acaudalada (menos del 1% de la poblaci贸n mundial).聽

El G-20 es solo un foro no vinculante de pol铆ticas donde l铆deres y sus 鈥済rupos de afinidad鈥 de negocios, g茅nero, trabajo, ciencias, 聽think tanks, sugieren acciones a seguir. Y nada m谩s. Es m谩s di谩logo que acci贸n, insuficiente si lo que se buscara fueran cambios. Los pa铆ses que lo integran son Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canad谩, China, Corea del Sur, Estados Unidos, Francia, Gran Breta帽a, India, Indonesia, Italia, Jap贸n, M茅xico, Rusia, Sud谩frica y Turqu铆a, m谩s la Uni贸n Europea como bloque.

Espa帽a es siempre invitada. Y cada anfitri贸n anual elige a otros invitados. Argentina lo hizo con Chile y Holanda. Tambi茅n suelen participar entes regionales como la Uni贸n Africana, las naciones del Sudeste Asi谩tico o las caribe帽as del Caricom.

Los miembros activos del G-20 suman 85% 聽del PIB mundial, 80% de las inversiones globales, 75% del comercio y 66% de la poblaci贸n. O sea, que los otros casi 180 pa铆ses se reparten el resto. En este cuadro cuantitativo, Occidente, minoritario en lo demogr谩fico, tambi茅n lo va siendo en lo econ贸mico, mientras crecen los pa铆ses orientales, que reclaman su espacio en las decisiones globales.

Desde la asunci贸n de Trump, la teor铆a que ve la guerra como inevitable, ha vuelto a prevalecer ante la destrucci贸n que siembra el capitalismo, y se suman incidentes 鈥損or ahora aislados- tanto en el Mar del Sur de la China y Rusia -los 鈥渆nemigos estrat茅gicos鈥 de EU-, mientras la injerencia de Washington y la desestabilizaci贸n de gobierno se hace evidente en Latinoam茅rica y el Caribe.

Mauricio Macri, el anfitri贸n de la Cumbre, vive el peor momento de su gobierno, en medio de una enorme crisis social, econ贸mica y pol铆tica, consecuencia de sus pol铆ticas neoliberales y la aplicaci贸n de las medidas de ajuste dictadas por el Fondo Monetario Internacional. Y, adem谩s, 聽tiene que asegurarse que no ocurra ning煤n acontecimiento negativo de envergadura.

En funci贸n de eso una buen parte de la ciudad se va cerrando a toda circulaci贸n que no tenga que ver con ese evento. La propia ministra de Seguridad Patricia Bullrich ha hecho la in茅dita propuesta que los habitantes de la ciudad abandonen la ciudad y fue declarado como d铆a no laborable la jornada clave.

Con estas medidas aspiran que la zona quede totalmente liberada en funci贸n de dicha actividad y que las movilizaciones previstas en repudio de la reuni贸n no tengan v铆nculos con la vida cotidiana, queden aisladas y con un disminuido apoyo social, fuera de los sectores militantes. Todo ello facilitar谩 la tarea represiva, si ella fuera necesaria.

En los 煤ltimos d铆as, el gobierno argentino dispar贸 una serie de allanamientos, detenciones y protocolos de 鈥渟eguridad鈥 de espectacularidad televisiva, enfocados especialmente sobre el activismo anarquista y antifascista, pero que evidencian una voluntad pol铆tica de crear un clima de alarma y vigilancia extrema 聽sobre la poblaci贸n en general y el conjunto de las organizaciones del campo popular en particular.

Si hace poco los 鈥渆nemigos internos鈥 elegidos eran los mapuches, ahora son los 谩cratas e islamitas. En diciembre de 2017, el Ministerio de Seguridad se帽al贸 conexiones entre mapuches, anarquistas e incluso miembros de la resistencia del Kurdist谩n, en un intento de configurar un 鈥渆nemigo interno鈥 para justificar su persecuci贸n. La prensa se presta a convertir algunas manifestaciones aisladas como parte de un plan desestabilizador, calificando v铆nculos solidarios como 鈥渃omplicidades delictivas鈥.

Queda claro que el escenario que busca el gobierno argentino es el de la 鈥渘ecesidad鈥 de una avanzada en el nivel de legitimizaci贸n del control social, cuyas repercusiones y derivaciones van mucho m谩s all谩 de esta Cumbre, lo cual interpela al conjunto de las organizaciones del campo popular.

Demasiadas tensiones cruzadas

Si el G-20 naci贸 como un mecanismo para resolver crisis, ha fallado hasta ahora. Y esta reuni贸n en una Buenos Aires sitiada amenaza con ser una de las m谩s calientes despu茅s del fracaso de la cumbre de Hamburgo, donde hizo su aparici贸n Donald Trump para tirar por la borda el Acuerdo de Par铆s para reducir las emisiones de carbono y enfrentar el cambio clim谩tico.Resultado de imagen para trump vs merkel

El G-20 naci贸 en 1999 como un foro para intentar resolver la crisis asi谩tica, aunque s贸lo reun铆a a los ministros de finanzas y Presidentes de Bancos Centrales. Luego de la crisis capitalista de 2008, son los presidentes que se re煤nen para resolver otras crisis que ellos mismos siguen聽 provocando.

Dos corrientes dentro del capitalismo se encontrar谩n en Buenos Aires: los proteccionistas y los partidarios del multilateralismo. Por un lado, Trump y por el otro la escuder铆a de la Uni贸n Europea comandada por la canciller alemana 脛ngela Merkel (quiz谩 su 煤ltima cumbre) y su escudero Emmanuel Macron, que tratan de mostrar la contracara del proteccionismo estadounidense y mostrar posiciones aut贸nomas.

La tensi贸n fue subiendo desde la guerra comercial declarada por Trump. UE y EU firmaron una especie de tregua comercial meses atr谩s pero el di谩logo no frenar谩 el discurso a favor del multilateralismo que se ha convertido en bandera europea.

El repliegue qued贸 evidenciado con la salida de EU del Acuerdo de Asociaci贸n Transpac铆fica (TPP); el avance en un futuro acuerdo comercial entre EU y Reino Unido, tras el encuentro entre Trump y May; las divergencias pol铆ticas en relaci贸n a la contribuci贸n de los Estados en la OTAN y las amenazas sobre el incremento de aranceles en importaciones a varios pa铆ses, entre ellos M茅xico y Brasil.

Merkel apoy贸 a principios de mes el proyecto del presidente franc茅s de crear un ej茅rcito europeo, sin la participaci贸n de EU, mientras parece encaminado el acuerdo final para la salida del Reino Unido de la Uni贸n Europea. Tenemos que trabajar por una visi贸n para crear un aut茅ntico ej茅rcito com煤n europeo, complemento para la Organizaci贸n del Tratado del Atl谩ntico Norte (OTAN), indic贸 Merkel, quien se帽al贸 que ello demostrar铆a al mundo que nunca m谩s volver谩 a haber una guerra entre pa铆ses europeos. La propuesta no gust贸 a los eurodiputados de extrema derecha.

Seg煤n los analistas, el mensaje fue en defensa de la industria europea de armamentos. Merkel dijo que la UE deber铆a desarrollar una pol铆tica com煤n de exportaci贸n de armamento. 鈥淟o que no me gustar铆a es que los pa铆ses europeos aumentaran su presupuesto en defensa para comprar armas a Estados Unidos o a otros pa铆ses鈥, se帽al贸 Macron.

Ya Trump se explay贸 sobre esta idea y renov贸 sus ataques con una nueva andanada de tuits contra Macron, a quien ridiculiz贸 por tener un bajo 铆ndice de popularidad (26%), y resalt贸 la elevada tasa de desempleo en Francia (10%). Adem谩s, volvi贸 a acusar a los aliados europeos de no pagar lo que les corresponde para mantener a la OTAN. El gobierno galo se neg贸 a comentar los tuits, que consider贸 que estaban dirigidos al mercado interno (al p煤blico) estadounidense.

Imagen relacionadaPareciera que tambi茅n la propuesta Macron-Merkel ten铆a su destino en el imaginario de聽 los ciudadanos de sus pa铆ses en particular (ambos muestran una ca铆da notable en su credibilidad e imagen) y a los europeos en general. No est谩 claro c贸mo podr铆a formarse ese ej茅rcito. Para Macron podr铆a comenzar a gestarse con una tropa de un n煤mero reducido de pa铆ses que interviniera en crisis, por ejemplo en el continente africano, para ampliarse posteriormente. Merkel, en cambio, plantea crear la tropa de intervenci贸n fuera del marco de la UE, para incluir a los brit谩nicos, que saldr谩n del bloque en 2019.

Si en Hamburgo el clima fue caliente, la tensi贸n fue subiendo desde all铆 gracias a la guerra comercial declarada por Trump, en especial contra China, donde se juegan m谩s all谩 de la supremac铆a en el comercio mundial, miles de millones de d贸lares en aranceles. Se anunci贸 una reuni贸n bilateral entre los presidentes Trump y Xi Jinping, no confirmada, y tambi茅n encuentros 鈥搈谩s all谩 de los protocolares- entre el mandatario estadounidense y el ruso Vladimir Putin.

China busca, adem谩s, tejer alianzas con aliados hist贸ricos de EU, por ejemplo con Jap贸n, cuyo primer ministro Abe (tambi茅n participante de la Cumbre) visit贸 en octubre a Xi, y con Gran Breta帽a, primer pa铆s europeo que ingres贸 al Banco Asi谩tico de Inversiones y Infraestructuras impulsado por China y atado a la Nueva Ruta de la Seda, pese a la advertencia de Washington: Eurasia renace, mientras el peso de EU en lo econ贸mico, tecnol贸gico y militar, merma en t茅rminos relativos. Y nadie conf铆a en la imprevisibilidad de Trump.

La prensa pro-oficialista argentina habla de un posible acuerdo鈥揳rmisticio, pero Trump, luego de la semiderrota electoral en su pa铆s,聽 redujo su estancia en Buenos Aires y la agenda no deja demasiados espacios. Quiz谩 deje algunos tuits de despedida.

Resultado de imagen para trump en chinaUn a帽o atr谩s Trump lleg贸 a China en el marco de una gira asi谩tica, en una visita que no arroj贸 m谩s resultados que vistosas fotograf铆as ya que el estadounidense no logr贸 las concesiones chinas que buscaba y de regreso a los EU comenz贸 a agudizar su proteccionismo y a estudiar los aranceles al acero y al aluminio a varios pa铆ses, desatando el p谩nico mundial.

Con China, el listado de importaciones prohibidas crece peri贸dicamente y el gigante chino contraatac贸: se calcula en mil millones de d贸lares los aranceles cruzados impuestos desde entonces.

Pero la guerra comercial viene acompa帽ada por el fracaso (tambi茅n en Buenos Aires) de la cumbre de la Organizaci贸n Mundial de Comercio y por tensiones cruzadas entre la Uni贸n Europea de Emmanuel Macron y 脕ngela Merkel y el Reino Unido de Theresa May que insiste en la salida de su pa铆s del paneuropeismo.

Por el otro lado, el jefe de estado turco Erdogan se las ver谩 con el pr铆ncipe heredero de Arabia Saudita (si es que al final confirma su viaje) con el聽esc谩ndalo聽de Jamal Khashoggi , el periodista opositor descuartizado de por medio. May tambi茅n 聽se topar谩 con Putin despu茅s del esc谩ndalo por el envenenamiento del ex esp铆a ruso Serguei Skripal en Londres.

Turqu铆a, r谩pida de reflejos, mediatiz贸 el asesinato a nivel internacional. Seg煤n sus investigaciones, el periodista fue abordado por unos 15 agentes de inteligencia sauditas que lo asesinaron y descuartizaron pocos minutos despu茅s de que ingresara a la delegaci贸n diplom谩tica. La magnitud del homicidio puso en una inc贸moda situaci贸n a la monarqu铆a que, despu茅s de negar durante d铆as que Khashoggi hubiera sido asesinado, debi贸 admitir que 芦algo禄 hab铆a ocurrido en ese consulado.

EU respald贸 todo lo que pudo a Arabia Saudita, su aliado estrat茅gico en la regi贸n, pero debi贸 soltarle la mano ante el aluvi贸n de condenas internacionales. En el medio, el 12 de octubre, Turqu铆a liber贸 al pastor estadounidense Andrew Brunson, y logr贸 descomprimir su relaci贸n con Washington.

Despu茅s de la pol茅mica cumbre de Helsinki donde el republicano pr谩cticamente inculp贸 a Putin de la intervenci贸n rusa en las elecciones presidenciales, en Buenos Aires quiz谩 se juegue el segundo tiempo despu茅s de que Trump anunciara el abandono del tratado de desarme nuclear firmado en 1987 por Mijail Gorbachov y Ronald Reagan. Trump lo calific贸 de obsoleto, Putin dijo que provocar谩 una carrera armamentista. Y quiz谩 de eso se trata, precisamente.

EU ha impuesto varias tandas de sanciones a funcionarios y empresas asociadas a Rusia por supuestas actividades ilegales en suelo estadounidense 聽y europeo; y por intentos de ciberataques que, seg煤n la Casa Blanca, tienen nexos con el Kremlin. Estas sanciones, tambi茅n podr铆an estar en al agenda del encuentro bilateral.

Khashoggi asisti贸 al ex jefe de inteligencia saudita y trabaj贸 en distintos medios antes de romper con la monarqu铆a, para exilarse en EU. Escrib铆a para el Washington Post. El 2 de octubre a las 13:30 ingres贸 en el consulado saudita en Estambul, pero. nunca sali贸. Lo que vino despu茅s se transform贸 en un tsunami para Riad.

La conservadorImagen relacionadaa May, mientras trata de sobrevivir con su propia crisis de poder, tras la concreci贸n del Brexit como uno de los temas m谩s 谩lgidos de Europa. 聽En la UE se habla de un acuerdo a nivel t茅cnico que a煤n debe ser ratificado a nivel pol铆tico por ambas partes, tras acordar sobre el principal escollo en la negociaci贸n: la frontera entre la Rep煤blica de Irlanda 鈥搈iembro de la UE鈥 y la provincia brit谩nica de Irlanda del Norte, que implica el mantenimiento de todo el Reino Unido en un pacto aduanero con la UE.

No hay garant铆as de que el acuerdo sea aceptado por el gabinete ni por el Parlamento brit谩nico. En el referendo del 23 de junio de 2016, el voto a favor de abandonar la UE fue del 52 por ciento.

Y con Putin, May tiene una cuenta pendiente: en una trama de espionaje y asesinato Serguei Skripal聽 (fue esp铆a ruso y luego reclutado por el MI6 brit谩nico) y su hija Yulia fueron envenenados con un agente qu铆mico en Salisbury, al sur de Londres. En 2006, las autoridades rusas lo arrestaron y condenaron a 13 a帽os de prisi贸n por la traici贸n, pero cuatro a帽os despu茅s fue entregado al Reino Unido en un canje de agentes. Como en la Guerra Fr铆a.

Reino Unido responsabiliza al Kremlin por el ataque, y expuls贸 a decenas de diplom谩ticos rusos de su territorio y logr贸 que otros 18 pa铆ses del mundo tomaran la misma decisi贸n. Ya en 2006 el ex esp铆a y opositor al gobierno Putin, Alexandre Litvinenko, fue intoxicado con un t茅 con polonio que lo mat贸 tres semanas despu茅s.

Los latinoamericanos

Resultado de imagen para temer macri pe帽a nietoM茅xico, Argentina y Brasil son los tres pa铆ses latinoamericanos que llegan a la cumbre del G-20 este fin de mes. Estos son los retos a los que se enfrentan en este evento.

El presidente de facto brasile帽o Michel Temer 鈥搎uien n ya no representa a nadie- invit贸 a su sucesor Jair Bolsonaro a la Cumbre, oportunidad para que el ultraderechista, que en enero tomar谩 posesi贸n como jefe de Estado de la mayor econom铆a latinoamericana, tenga un estreno diplom谩tico de primera l铆nea, pero tambi茅n enfrentar铆a encuentros inc贸modos tras sus declaraciones.

Por ejemplo la que desconcert贸 a Mauricio Macri cuando dijo que el Mercosur 鈥搎ue hace dos d茅cadas busca un Tratado de Libre Comercio con la UE- 聽no ser谩 la prioridad de su gobierno y anunci贸 que su primer viaje al extranjero ser谩 a Chile y no a Argentina. Tambi茅n irrit贸 al mundo 谩rabe cuando anunci贸 que quer铆a emular a Trump y trasladar la embajada de su pa铆s de Tel Aviv a Jerusal茅n.

Lo que busca Bolsonaro es lograr fotografiarse con Trump, con quien espera tener una relaci贸n especial. Con China el di谩logo ha sido 谩spero: cuestion贸 en campa帽a las cuantiosas inversiones del gigante asi谩tico en Brasil, y a la vez dijo que quiere aumentar el comercio con el pa铆s que compra a Brasil productos por 20.000 millones de d贸lares.

El retorno de la derecha a los gobiernos de Argentina y Brasil signific贸 el fin del fortalecimiento del Mercado Com煤n del Sur (Mercosur), el vaciamiento de la Uni贸n de Naciones Sudamericanas (Unasur) -y su Consejo Sudamericano de Defensa-, la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribe帽os (Celac). Esto marc贸 el final de esa etapa de integraci贸n soberana regional y, a la vez, la destrucci贸n de ambos pa铆ses con econom铆as en expansi贸n: el mejor regalo para Trump y su regreso a la guerra fr铆a.

Al igual que Temer, Enrique Pe帽a Nieto, presidente de M茅xico, est谩 de salida, pero buscar谩 que el nuevo acuerdo comercial (Unscam) con EU y Canad谩, que sustituye al Tratado de Libre Comercio de Am茅rica del Norte (Tlcan), sea firmado al margen de la cumbre del G-20 donde coincidir谩 con Trump y Justin Trudeau, el mandatario de Canad谩. De firmarse en Buenos Aires, Pe帽a Nieto, que entrega el primero de diciembre la presidencia a聽Andr茅s Manuel L贸pez Obrador, estar谩 a tiempo para dejar cerrado el nuevo pacto, la 煤nica justificaci贸n de su presencia.

*Soci贸logo venezolano, Codirector del Observatorio en Comunicaci贸n y Democracia y del聽Centro Latinoamericano de An谩lisis Estrat茅gico (CLAE, www.estrategia.la)

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