Nov 25 2018
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Ambiente

Derechos campesinos, Tren Maya y consultas sin derechos

En septiembre de 2018 el Consejo de Derechos Humanos de la Organizaci√≥n de las Naciones Unidas (ONU) en Ginebra tom√≥ la decisi√≥n hist√≥rica de aprobar la Declaraci√≥n sobre Derechos de los Campesinos y Otras Personas que Trabajan en las Zonas Rurales, propuesta iniciada hace 17 a√Īos por V√≠a Campesina.

Se establecen por primera vez en la legislación internacional un conjunto de derechos de campesinos y trabajadores rurales (incluyendo pastores, migrantes y trabajadores rurales sin tierra), como a la no discriminación, a la alimentación sana, al acceso a la tierra, a conservar sus tierras y territorios, a no exponerse a agrotóxicos en sus trabajo y a obtener créditos agrícolas, educación, información y otros.Resultado de imagen para derechos campesinos

Establece además el derecho internacional de esos actores a ser consultados y a dar o negar el consentimiento libre, previo e informado antes de que se tomen decisiones no sólo sobre proyectos, sino también sobre leyes y programas que los afectarán.

La declaración fue aprobada el 20 de noviembre de 2018 en Nueva York por una amplia mayoría del comité de Naciones Unidas sobre el tema y remitida para su aprobación por la Asamblea General de la ONU en diciembre, la cual, sin duda, la adoptará, debido a la amplia mayoría de países que se manifestaron en favor.

En la misma reuni√≥n de la ONU en Nueva York se aprob√≥ tambi√©n otro documento que ampl√≠a la definici√≥n y proceso de ¬ęconsentimiento previo, libre e informado¬Ľ de los pueblos ind√≠genas, estableciendo que para obtener tal consentimiento los estados deben ¬ęconsultar y cooperar de buena fe¬Ľ con los pueblos ind√≠genas, mediante las formas de representaci√≥n propias de los pueblos, en un proceso justo para decidir si otorgan o no su consentimiento antes de que proyectos y leyes que afectar√°n sus territorios y recursos comiencen y antes de que se efect√ļen.

Resultado de imagen para derechos campesinosEn este punto sobre consulta y consentimiento el texto de ambas resoluciones, tanto la relativa a derechos campesinos como a derechos indígenas, es prácticamente igual. Las dos afirman y aumentan en contenido y actores las obligaciones de los estados a obtener el consentimiento previo, libre e informado de indígenas y campesinos, estableciendo para ello consultas que deben ser programadas y dirigidas en conjunto con las autoridades designadas por los propios pueblos y organizaciones comunitarias y campesinas. En ese sentido, afirman y van más allá de las obligaciones establecidas en el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo.

Las dos resoluciones representan un enérgico llamado de atención a los gobiernos que no respetan esos derechos, sea por políticas propias y programas o al permitir que emprendimientos empresariales, sean mineros, urbanos, carreteros, agrícolas, de siembra de transgénicos u otros, avancen atropellando los derechos y territorios de pueblos indígenas y comunidades campesinas.

M√©xico tiene muchos ejemplos de proyectos inconsultos en tierras ind√≠genas y campesinas; otros, con una Resultado de imagen para tren mayapantomima de consulta, como sucedi√≥ con los pueblos de la pen√≠nsula de Yucat√°n en el caso de la siembra de soya transg√©nica y las acciones c√≥mplices con las trasnacionales transg√©nicas de Sol Ortiz, de Cibiogem; y otros, donde se realiza consulta, los pueblos no dan su consentimiento y los proyectos contin√ļan igual, como el caso del pueblo yaqui con el acueducto Independencia. En todos los casos, criminalizando adem√°s a comunidades y pueblos que reclaman sus leg√≠timos derechos.

En este contexto, la segunda consulta de AMLO, que incluye entre las preguntas a un p√ļblico general la realizaci√≥n del corredor comercial del Istmo de Tehuantepec, el Tren Maya y una refiner√≠a en Tabasco, as√≠ como programas que afectan el campo y territorios ind√≠genas y campesinos, es un atropello a los derechos de los pueblos que ser√°n directamente afectados. Es una negaci√≥n flagrante de la ¬ęconsulta y cooperaci√≥n previas y de buena fe¬Ľ, y no respeta las organizaciones y formas de los pueblos. Sin importar cual sea el resultado de esta segunda consulta, no es una consulta a los pueblos ind√≠genas ni campesinos, ni representa su consentimiento. Es absurdo que el gobierno anuncie que los trabajos para el Tren Maya comenzar√°n en diciembre, cuando ni se han tomado m√≠nimos pasos para la consulta a la que tienen derecho los pueblos ind√≠genas y campesinos.

Adicionalmente, la presentaci√≥n de propuestas de ley, tales como la de desarrollo agrario y la de protecci√≥n de derechos colectivos de propiedad intelectual sobre conocimientos tradicionales presentadas por el senador Ricardo Monreal, de Morena, adem√°s de sus graves implicaciones, como facilitar la privatizaci√≥n de territorios, ejidos y conocimientos (ver art√≠culos de Ana de Ita, Carlos Gonz√°lez y Magda G√≥mez, La Jornada, https://tinyurl.com/y8uh9ku9), tambi√©n deben ser precedida de consultas ‚Äďen los tiempos y formas de los pueblos‚Äď antes de llevarlas a proceso legislativo.

Al respecto, la ¬ęinvitaci√≥n al Congreso Nacional Ind√≠gena y personas interesadas¬Ľ para enriquecer la propuesta de ley que hace en prensa el senador Monreal, c√≥modamente sentado en su despacho, invierte y pervierte los t√©rminos que establece la ONU para las consultas, no s√≥lo de megaproyectos, sino tambi√©n de leyes como √©sta, que afectan directamente a los pueblos.

* Investigadora del Grupo ETC

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