Abr 4 2019
681 lecturas

Opini贸nPol铆tica

Derechos Humanos y acto de contrici贸n

 

 

Ojal谩 todos los estados del mundo hicieran un acto de contrici贸n por los agravios inferidos a otros pueblos y a sus propias poblaciones. Si se revisa la historia universal, es posible que ninguno de los pa铆ses actuales est茅 libre de culpa al respecto, cuando en realidad las guerras y el af谩n colonialista no ha cesado de manifestarse en todos los continentes. Pero tambi茅n con el expansionismo y las cruentas invasiones, existen instituciones que cometieron horribles desprop贸sitos bajo pretexto de propagar su fe, como es el caso de la Iglesia Cat贸lica, la que actu贸 de consuno con Espa帽a, Portugal y otros estados para apoderarse de nuestro Continente y ense帽orearse en 茅ste por m谩s de tres siglos.

Andr茅s Manuel L贸pez Obrador, el Presidente de mayor arraigo popular de Am茅rica Latina, acaba de sorprender al mundo con su interpelaci贸n a Espa帽a y a El Vaticano a objeto de que estos estados pidan perd贸n por las graves violaciones de los Derechos Humanos consumados con la conquista de nuestros territorios, donde f谩cilmente la mitad de la poblaci贸n aborigen fue eliminada, al tiempo que los conquistadores empezaron a vaciar nuestros yacimientos de oro, plata y otros recursos. Faena en que los europeos necesitaron, incluso, traer mano de obra esclava de 脕frica para acometer sus cr铆menes y despojos.

L贸pez Obrador solo les exige a Espa帽a y a la Iglesia Cat贸lica que pidan perd贸n por sus severas transgresiones. No les ha pedido ning煤n acto de reparaci贸n, como ocurr铆a exig铆rseles hasta hace poco a los pa铆ses que derrotados en las guerras. Nada m谩s que algo como el perd贸n que ofreci贸 Alemania a los jud铆os y al estado de Israel despu茅s del holocausto, por ejemplo, en la promesa expresa o t谩cita de no volver a incurrir nunca m谩s en actos tan deleznables como el racismo, el genocidio y otras formas de violar la dignidad humana. O realizar tan solo un gesto como el de Presidente Patricio Aylwin en nombre del estado chileno a los que fueron las v铆ctimas del pinochetismo y la dictadura c铆vico militar. Aunque prometiera hacer verdad y justicia solo 鈥渆n la medida de lo posible鈥.

Sin embargo, esta exigencia del mandatario mexicano ha ca铆do p茅simo a las autoridades espa帽olas y ha servido para que diversos personajes de nuestra regi贸n intenten ridiculizar a L贸pez Obrador por el largo tiempo transcurrido desde la Conquista de Am茅rica, como por las propias faltas cometidas por su estado en contra de los aztecas y otras decenas de pueblos aut贸ctonos. Entre ellos, el escritor Mario Vargas Llosa, que tom贸 la nacionalidad espa帽ola, seguramente frustrado por la derrota electoral que le propinaron los ciudadanos peruanos en su intento de alcanzar la Presidencia del pa铆s heredero del imperio inc谩sico sometido por Espa帽a.

Si bien ya resultar铆a iluso exigir reparaci贸n por los desprop贸sitos de los colonizadores, pensamos que es bueno para la salud y conciencia de la humanidad que la historia no se nuble y que los pa铆ses se preocupen de mantener en la memoria colectiva los episodios m谩s ingratos de nuestras respectivas trayectorias. De all铆 la importancia de que se conserven los campos de concentraci贸n y exterminio como testimonio de lo acontecido; que se erijan museos y se escriba sin cesar para advertirle a las nuevas generaciones lo sucedido en ese pasado que no alcanzaron a conocer. Cuando aqu铆 mismo, en el Cono Sur de Am茅rica Latina, algunos se empe帽an en borrar con el codo los horrores que escribieron con sus manos criminales, y ya tenemos al menos dos generaciones nuevas que han sabido de la dictaduras militares solo de o铆do. Por lo que la impunidad ha ido consolid谩ndose paulatinamente gracias a la ignorancia sobre lo acontecido.

Ser铆a muy digno que los pa铆ses del viejo Continente tuvieran, aunque fuera tan tard铆amente, un gesto hacia todos los continentes que avasallaron. Mal que mal, los actuales gobernantes europeos ya no tienen responsabilidad respecto de lo obrado por sus antecesores. Por lo mismo que nadie, tampoco, les est谩 exigiendo indemnizaci贸n alguna al respecto, aunque dicho sea de paso muy justo ser铆a que devolvieran, al menos, aquellas piezas de arte que exhiben pomposamente sus museos y que fueran robadas durante sus conquistas mundiales desde Egipto hasta la propia Rapanu铆 o Isla de Pascua.

Por cierto que tambi茅n ser铆a noble que cada uno de nuestros gobiernos se disculpara, tambi茅n, por el rezago provocado a nuestra naciones, por los atropellos que siguieron a la Emancipaci贸n Americana, la inicua explotaci贸n de los trabajadores, la extendida pobreza y la vergonzosa concentraci贸n de la riqueza. Desde M茅xico hasta Chile los horrores se prolongan hasta nuestros d铆as y quienes quieren mofarse de la iniciativa de Manuel L贸pez Obrador, sin duda, quieren evitar que un pa铆s como el nuestro se obligue a pedirle perd贸n a los mapuches por el despojo de sus ancestrales territorios y el ejercicio constante del terrorismo de estado en contra de sus comunidades, organizaciones y valores culturales. Menos desean, todav铆a, que los actuales gobernantes que provocaron y sostuvieron el Golpe Militar de 1973 ( y siguen reprimiendo a la Araucan铆a) tengan que hacer un debido acto de contrici贸n por esos 17 a帽os de p谩nico social que propiciaron.

La disculpa que debieran ofrecer los pa铆ses hegem贸nicos de ayer y de hoy no compromete la honra de los actuales habitantes de esos estados. Se sabe que los delitos cometidos durante tres siglos de colonialismo en Am茅rica son de responsabilidad de quienes vinieron a nuestro continente, se asentaron y tambi茅n aqu铆 multiplicaron su descendencia. Sangre de conquistadores que puede constatarse en nuestros ADN, m谩s que en el de los que siguieron viviendo en los pa铆ses europeos.

Ideas buenas e inconvenientes que se heredaron en nuestras legislaciones y pr谩cticas pol铆ticas con mucho m谩s fuerza que en los pa铆ses que hoy tienen reputaci贸n de dem贸cratas y promotores de los DDHH. Y que nada debieran temer, entonces, al reconocer las iniquidades cometidas por los colonizadores. Toda vez que tambi茅n se reconoce en nuestros pa铆ses el rico legado cultural que heredamos de quienes pretendieron domesticarnos para siempre. Cuanto, asimismo, es justo valorar el testimonio de sacerdotes y obispos en favor de la Emancipaci贸n, la redenci贸n de los oprimidos, la justicia social y la propia promoci贸n y defensa de los Derechos Humanos.

Estamos ciertos que si hoy Estados Unidos se disculpara efectivamente por las bombas y cruentas invasiones en Viet Nam, Jap贸n y tantos otros pa铆ses asi谩ticos, africanos y latinoamericanos, a Donald Trump se le har铆a muy dif铆cil seguir propiciando nuevas masacres contra la libre determinaci贸n de los pueblos y estados independientes. Y, en vez de amurallar sus fronteras se propondr铆a abrir las puertas de su pa铆s a nuevas inmigraciones. As铆 como en el pasado lo hizo con quienes, en definitiva, cimentaron el poder铆o de su pa铆s.

  • Compartir:
X

Env铆e a un amigo

No se guarda ninguna informaci贸n personal


Su nombre (requerido)

Su Email (requerido)

Amigo(requerido)

Mensaje

A帽adir comentario