Ago 7 2015
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Pol铆tica

Deshojando el c贸nclave de la Nueva Mayor铆a chilena

La celebraci贸n, el 3 de agosto, del anunciado c贸nclave de la Nueva Mayor铆a ha sido la ratificaci贸n y consolidaci贸n de las pautas program谩ticas lanzadas por el gobierno el 11 de julio. Aquellos anuncios que la presidenta Michelle Bachelet acot贸 bajo la expresi贸n 鈥渞ealismo sin renuncias鈥, requer铆an de las instancias partidarias, las cuales tuvieron m谩s de tres semanas para su evaluaci贸n, asimilaci贸n y certificaci贸n. Finalmente, como era de esperar, la Nueva Mayor铆a ha terminado por refrendarlos. El realismo sin renuncias, o las reformas reajustadas bajo los criterios de Hacienda, han marcado el inicio de la segunda etapa del gobierno.
M谩s que una modificaci贸n del programa inicial es una contracci贸n y una recuperaci贸n de las pol铆ticas de los acuerdos. El gobierno, tras haber tocado y estirado los bordes del modelo neoliberal durante los primeros meses del a帽o pasado, hizo un pacto t谩cito con el empresariado y sus representantes tanto en la Alianza como al interior de la Nueva Mayor铆a, y vuelve a un manejo pol铆tico practicado durante m谩s de dos d茅cadas. Como gran excusa p煤blica muestra la desaceleraci贸n econ贸mica, la merma de ingresos fiscales y la necesidad de mantener los equilibrios macroecon贸micos. Un discurso similar al de todos los gobiernos de la Concertaci贸n que permite operar al interior de los m谩rgenes establecidos por el consensuado modelo econ贸mico.
Los acuerdos program谩ticos logrados en el recinto de San Miguel son una conocida expresi贸n de los consensos de la transici贸n y se inscriben en lo que es la mera pr谩xis pol铆tica, cuyos escasos contenidos s贸lo apuntan a la gobernanza y extensi贸n futura del poder. Por un lado, el gobierno y la Nueva Mayor铆a logran la reducci贸n de las tensiones con el empresariado y la derecha al acotar el alcance de las reformas y modificar la reforma tributaria. En el reverso, se mantienen algunos aspectos del programa, contra铆dos, fragmentados y aplazados con la intenci贸n de aplacar el clamor social y darle continuidad a una Nueva Mayor铆a post Bachelet y para administrar una crisis en la inmediatez y generar, a la vez, un ambiente de cambios y reformas, unas graduales y otras superficiales, de cara al mediano plazo. Gradualidad y parcelaci贸n en la gratuidad para la educaci贸n superior; superficialidad en la reforma laboral y en la salud. Ambig眉edad persistente en el discurso presidencial del proceso constituyente. Esta es, en palabras de Bachelet, la 鈥渉oja de ruta鈥 de lo que queda de su gobierno.
Bajo este andamiaje hay, sin embargo, un terreno pantanoso que ya ha pasado la cuenta. Pese a ello, el gobierno y su coalici贸n persisten. Porque en escasos meses, el gobierno y la Nueva Mayor铆a se vinieron abajo perdiendo gran parte de su apoyo y credibilidad. Un deterioro progresivo destap贸 no s贸lo el peor esc谩ndalo de la postdictadura sino sac贸 a la luz un modelo pol铆tico y econ贸mico basado en la compraventa de parlamentarios y gobernantes no s贸lo por las grandes empresas, sino por conspicuos ex funcionarios de la dictadura. Una realidad que deja a un pa铆s at贸nito y en las 煤ltimas semanas suma nuevos antecedentes. A la corrupci贸n pol铆tica se agrega la corrupci贸n moral.ch bachelet y nueva mayoria
La reapertura del caso de Carmen Gloria Quintana y Rodrigo Rojas Denegri es otro nudo de la transici贸n que transparenta los acuerdos entre esos gobiernos y las fuerzas de la dictadura. La 鈥渏usticia en la medida de lo posible鈥 inaugurada por Patricio Aylwin, posiblemente el lastre m谩s innoble de la Concertaci贸n, se suma como otro peso inmovilizador de la Nueva Mayor铆a. A la corrupci贸n y al vaciamiento pol铆tico se agrega la justicia adaptada a la pol铆tica de los consensos. Pactos de silencio, ocultamiento de la verdad y procesos cerrados ponen a la justicia y al actual gobierno en un cauce regresivo. Tal como la corrupci贸n pol铆tica y empresarial ha destrozado el mito del 茅xito de las d茅cadas pasadas, la parcelada, reducida y especialmente sesgada justicia en los casos de cr铆menes de lesa humanidad, expresada con elocuencia en el episodio de los dos j贸venes quemados con gasolina por una patrulla militar en 1986, ha vuelto a abrir la dolorosa duda sobre la capacidad de nuestra sociedad de ejercer justicia.
Durante estos d铆as que han vuelto a conmover al pa铆s, el Instituto Nacional de Derechos Humanos, que dirige la abogada Lorena Fries, ha propuesto desclasificar los datos sobre los agentes y criminales de la dictadura que aparecen en el Informe Valech, los cuales se mantienen en secreto por 50 a帽os. La propuesta, avalada por la Comisi贸n de Derechos Humanos de la C谩mara de Diputados, no ha tenido ni tendr谩 el mismo apoyo del gobierno. Muy por el contrario. El a帽o pasado el gobierno de Bachelet defendi贸 ante la Comisi贸n Interamericana de Derechos Humanos la condici贸n secreta del Informe Valech. Las ataduras, el lastre de la Nueva Mayor铆a con la Concertaci贸n est谩 compuesto por los consensos pol铆ticos, econ贸micos y los pactos de silencio en derechos humanos. La continuidad entre Concertaci贸n y Nueva Mayor铆a ha quedado una vez m谩s en evidencia.
Pese a la indignaci贸n p煤blica que surge ante la falta de voluntad pol铆tica para buscar justicia en el caso de los dos j贸venes quemados vivos, el gobierno, igual que sus antecesores, permanece inm贸vil y en silencio. Viene incluso a la memoria que el derechista Sebasti谩n Pi帽era cerr贸 el Penal Cordillera en 2013, a 40 a帽os del golpe de Estado. En cambio, Bachelet, pese al creciente clamor por el cierre de Punta Peuco expresado en sondeos de opini贸n que apoyan abrumadoramente esta idea, deja pasar la oportunidad y se ampara, lo mismo que en econom铆a, en la seguridad de los consensos.
Y est谩 otra vez el desprecio a la ciudadan铆a y sus organizaciones sociales. Ante un fuerte aumento de las movilizaciones por demandas pol铆ticas y econ贸micas, el gobierno ha respondido con creciente violencia. A los estudiantes heridos se sum贸 el mes pasado la muerte del trabajador del cobre Nelson Quichillao por una bala disparada por carabineros.
El quiebre del pacto de silencio por un conscripto es un equivalente agravado del conocimiento, hace unos meses, del financiamiento de las campa帽as pol铆ticas a trav茅s de boletas ideol贸gicamente falsas. En ambos casos, queda en evidencia una construcci贸n basada en la mentira y en los acuerdos de una elite para el mantenimiento del poder pol铆tico y econ贸mico. Aquellos pactos acordados en los albores de la transici贸n por ministros como Enrique Correa han sido la base de una estructura torcida que ya, por su peso y dimensi贸n, no soporta reparaciones. La Nueva Mayor铆a, que ha construido su proyecto sobre esa misma estructura, est谩 condenada a compartir el mismo destino de la Concertaci贸n. La hoja de ruta inaugurada el 3 de agosto es un camino regresivo, una vuelta al pragmatismo, a la prioridad en la gobernanza, a la mantenci贸n del poder. Un discurso que busca equilibrios propios por sobre contenidos reales.
Pero son equilibrios precarios, pensados y dise帽ados para el futuro de la coalici贸n que vuelven a separarse de la ciudadan铆a y sus posibles electores. La presidenta habl贸 de un segundo tiempo que tiene las caracter铆sticas del repliegue, del crep煤sculo. Porque los anuncios de Bachelet en San Miguel se elevaban unas pocas horas despu茅s que Adimark sentenciara un aumento hist贸rico en su desaprobaci贸n. Con casi 80 por ciento de rechazo ciudadano y un escaso 26 por ciento de apoyo, que para el gobierno es de un 21 por ciento, la presidenta ha optado por aceptar la derrota y la entrega, llevada progresivamente a cabo desde el cambio de gabinete en mayo. Porque la designaci贸n de Jorge Burgos en Interior, de Rodrigo Vald茅s en Hacienda y de Nicol谩s Eyzaguirre en la Segpres, expresan con claridad que el peso pol铆tico del gobierno ha vuelto al tradicional eje de d茅cadas pasadas, que alterna neoliberalismo en lo econ贸mico y conservadurismo en lo pol铆tico. Desde hace meses que los verdaderos anuncios, desde pol铆ticos, como los referidos al mecanismo del proceso constituyente, a econ贸micos, se hacen desde este equipo.
El c贸nclave ha acordado retirar gran parte de las promesas electorales y dejar en suspenso, a modo de suced谩neo, reformas matizadas sobre las cuales pueda mantener un discurso de acci贸n pol铆tica. Para la ciudadan铆a, y para sus electores, una nueva etapa del mayor y posiblemente m谩s largo proceso de traici贸n pol铆tica.
*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 834, 7 de agosto, 2015

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    Comentarios

    1. LAUTARO ROJO MILLAPAN
      14 agosto 2015 10:26

      Los conclaves, realizados por la presidenta Bachelet, convocando a la NUEVA MAYORIA DE LA CONCERTACION, son simplemente voladores de luces, con los cuales no hace otra cosa que emborrachar la perd铆z, con frases tan incoherentes como 芦realismo sin renuncias禄, un termino creado por ella y que solamente lo entiende ella. Porque la opini贸n p煤blica no esta ni ah铆 con expresiones que no le dicen nada.

      Lo peor es decir algo que en la practica se hacen cosas que no se entienden, porque la opini贸n p煤blica, se da cuenta que no se hace nada que pueda beneficiar a las clases m谩s vulnerables y se toman medidas, que solo sirven para dar palos de ciego, con una econom铆a desastrosa, que cada d铆a va desvalorizando m谩s y m谩s la moneda chilena. Y por las mismas se toman medidas que solo sirven para encarecer el costo de vida. con el alza de los alimentos, gasolina, pasajes y un cuanto hay para joder m谩s al pobre que se desenvualve en una vida miserable. Ya la presidenta no habla de eliminar la desigualdad imperante en Chile.Eso pas贸 al olvido.

      Hoy lo que esta de moda en Chile es el descubrimiento de la gran corrupci贸n que viene azotando al `pa铆s,los robos y coimas de senadores y diputados, robos al Estado por un solo bandido llamado Julio Pone Lerou,yerno de Augusto Pinochet, que se ha adue帽ado del Estado de chileno, comprando la conciencia de funcionarios p煤blicos. Ahora ya tambi茅n aparecen militares envueltos en defalcos al Estado otros que se van descubriendo como criminales y asesinos, que cometieron horrendos cr铆menes bajo la dictadura de Pinochet. Algunos generales han determinado suicidarse para no enfrentar la justicia. Aunque la justicia es bien poco lo que hace por aplicar la ley a los Longueira, Novoa,Lerous,Penaillo y otros que se me escapan como Ena Von Baer e Ivan Moreira.

      En suma Bachelet sigue en un callej贸n sin salida y terminara su periodo, sin haber logrado hacer absolutamente nada en beneficio del pueblo chileno. Mas a煤n cuando la naturaleza la sigue golpeando, dejando mas personas damnificadas y sin casas. Peor cuando a dejado el gobierno en manos de la derecha con Burgos y Valdez a la cabeza, que no est谩n ni ah铆 con un cambio de la Constituci贸n o una Asamblea Constituyente,verdaderos verdugos de la economia chilena y de una pol铆tica entregada al imperialismo salvaje.