Dic 23 2016
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Política

Dilma Rousseff: Brasil tiene una democracia suspendida

La depuesta presidenta brasile√Īa denuncia que los nuevos golpistas, en vez de destruir la democracia, ‚Äúla corroen por dentro‚ÄĚ y acusa a la derecha olig√°rquica de su pa√≠s, y en especial a los grandes grupos medi√°ticos, por el golpe virtual que la desplaz√≥ del gobierno. ‚ÄúCuando el neoliberalismo se despliega genera desigualdad‚ÄĚ, se√Īal√≥ en Buenos Aires, donde afirm√≥ que los ‚Äúestados de excepci√≥n‚ÄĚ parasitan el √°rbol de la democracia y lo corroen.Ademp+√°s, hizo un an√°lisis sobre el papel de los Estados Unidos.

Su mirada luce pl√°cida, carente de rencor, incluso cuando asegura: ‚ÄúSeguir√© dando pelea‚ÄĚ. Sentada en el despacho de Nicol√°s Trotta, el rector de la Universidad Metropolitana para la Educaci√≥n y el Trabajo, durante 40 minutos Dilma Rousseff se concentr√≥ en las preguntas, formuladas en espa√Īol, y volvi√≥ a concentrarse al momento de responder, en portugu√©s, con un registro que pareci√≥ buscar en todo momento el tono did√°ctico. Su mirada luce pl√°cida, carente de rencor, incluso cuando asegura: ‚ÄúSeguir√© dando pelea‚ÄĚ. Sentada en el despacho de Nicol√°s Trotta, el rector de la Universidad Metropolitana para la Educaci√≥n y el Trabajo, durante 40 minutos Dilma Rousseff se concentr√≥ en las preguntas, formuladas en espa√Īol, y volvi√≥ a concentrarse al momento de responder, en portugu√©s, con un registro que pareci√≥ buscar en todo momento el tono did√°ctico.

El 31 de diciembre la presidenta electa en 2014 por 54 millones de personas cumplirá cuatro meses desde que fue arrojada fuera del Palacio de Planalto (la Casa Rosada de Brasilia) por un juicio político ilegal, tal cual lo demostró con pruebas su presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos con el patrocinio del jurista argentino Damián Loreti.

Los conservadores brasile√Īos que est√°n dentro y fuera del gobierno de Michel Temer, el vice de Dilma que fue parte del complot, avanzan con leyes de precarizaci√≥n laboral y l√≠mites de gasto fiscal. Los Estados cada vez dan m√°s v√≠a libre a sus polic√≠as bravas para la represi√≥n callejera y la violencia institucional. Y una parte de la Justicia sigue persiguiendo el gran objetivo de criminalizar a Luiz¬†¬†¬† In√°cio Lula da Silva e impedir que sea candidato en las presidenciales de octubre de 2018, para las que figura en los sondeos como n√ļmero uno en la primera vuelta.

Antes de que empiece la entrevista Dilma se para y echa una mirada a los libros. Ensayos pol√≠ticos, historia, econom√≠a. Se detiene en El Capital y observa la edici√≥n. ‚ÄúAh, es la del Fondo de Cultura Econ√≥mica, la misma que us√°bamos en Brasil…‚ÄĚ Luego de asumir como presidenta lament√≥ en una entrevista con P√°ginaI12 y otros medios argentinos que ya le ser√≠a muy dif√≠cil satisfacer su hobby de recorrer las librer√≠as de Palermo Viejo. Ahora no tiene la Presidencia. Pero usa su tiempo en la pelea.

‚ÄďPresidenta… Es presidenta su cargo, ¬Ņno?
‚ÄďPresidenta.

‚ÄďMuy bien. Presidenta, ‚Äúdemocracia‚ÄĚ es un sustantivo clave.
‚ÄďEfectivamente.

‚ÄďDespu√©s del golpe, ¬ŅBrasil sigue siendo una democracia?
‚ÄďEsta es una discusi√≥n que nos involucra a todos los que atravesamos ese per√≠odo de impeachment sin que el Congreso haya probado que hubo de mi parte un crimen de responsabilidad. Tratamos de entender la diferencia entre ese golpe parlamentario y un golpe militar. Hasta construimos una met√°fora. Imaginemos que la democracia es un √°rbol y que el √°rbol incluye instituciones y derechos. El golpe militar destruye el √°rbol, con todos sus derechos fundamentales.

‚Äď¬ŅY en el caso del golpe parlamentario?
‚ÄďA mi criterio los golpes que caracterizaron en los √ļltimos tiempos a Am√©rica latina, y m√°s el golpe contra Fernando Lugo en Paraguay que el golpe de Honduras de 2009, revelan que el √°rbol no es destruido. Pero s√≠ resulta infectado con par√°sitos en todas sus instituciones. As√≠ se forma aquello que algunos estudiosos llaman ‚Äúestado de excepci√≥n‚ÄĚ. No es un ‚Äúestado de excepci√≥n‚ÄĚ dentro de la democracia. Son medidas de excepci√≥n que corroen la democracia. Que la suspenden. Brasil tiene una democracia suspendida.

‚Äď¬ŅPor ejemplo?
‚ÄďObviamente el m√°ximo ejemplo es haber votado la aprobaci√≥n del impeachment (juicio pol√≠tico) sin haber probado la existencia de un crimen de responsabilidad. Pero no es el √ļnico. Por ejemplo, la declaraci√≥n del investigador encargado de Lula en el Ministerio P√ļblico cuando dijo que no ten√≠a pruebas aunque s√≠ convicciones. Esa concepci√≥n hiere una concepci√≥n fundamental de la justicia en este per√≠odo que dimos en llamar democr√°tico. Otro tema: tribunal regional federal de la cuarta regi√≥n.

‚ÄďEl del juez Sergio Moro. ¬ŅQu√© hizo?
‚ÄďAl tratar una cuesti√≥n ligada al Lava Jato afirm√≥: ‚ÄúPuesto que el Lava Jato es un proceso excepcional, trataremos las cuestiones relativas al Lava Jato con la excepcionalidad que le corresponde‚ÄĚ. O sea con la suspensi√≥n de la ley y de la Constituci√≥n. Uno puede concluir que existe un status de suspensi√≥n democr√°tica.

‚Äď¬ŅEn qu√© se verifica esa suspensi√≥n?
‚ÄďHay que investigar el gran motivo para que sucedan tanto la suspensi√≥n como las medidas excepcionales. Tengo una explicaci√≥n. Cada vez que el neoliberalismo se despliega genera desigualdad. Entiendo por neoliberalismo la financierizaci√≥n, la desregulaci√≥n, la desreglamentaci√≥n, el hecho de que los m√°s ricos no paguen impuestos, la flexibilizaci√≥n de las relaciones de trabajo y la reducci√≥n del Estado nacional a un Estado m√≠nimo.

La generaci√≥n de desigualdad es com√ļn a todos los pa√≠ses, pero el contraste es muy fuerte en las naciones latinoamericanas que expandimos la inclusi√≥n. Y es dif√≠cil gestionar esa de- sigualdad. Las medidas para imponerla son privatizar, reducir los gastos en salud y educaci√≥n, quitar derechos laborales. Esas medidas son extremadamente violentas. No se adecuan a las aspiraciones del pueblo. Entonces hay una contradicci√≥n entre el crecimiento de la desigualdad y la expansi√≥n de los derechos democr√°ticos. Esa contradicci√≥n es la que, en mi opini√≥n, genera la reimplantaci√≥n del neoliberalismo y la suspensi√≥n democr√°tica. El padre del neoliberalismo, Milton Friedman, dec√≠a que las crisis hab√≠a que aprovecharlas para tornar lo que antes era pol√≠ticamente imposible en pol√≠ticamente inevitable. Hoy considero que el n√ļcleo articulador de todo el debate en Am√©rica Latina, de todos los problemas, es la cuesti√≥n democr√°tica.

‚Äď¬ŅPor qu√©?
‚ÄďPorque el √ļnico camino que tenemos es defender la democracia a fondo e impedir que ocurra el proceso de restricci√≥n de instituciones y de derechos.

‚ÄďHay un problema con Friedman. Aplic√≥ su teor√≠a a un pa√≠s: Chile.
‚ÄďExactamente.

‚ÄďCon el dictador Augusto Pinochet.
‚ÄďClaro, en ese momento √©l escribe sobre Chile. Ya ven√≠a teorizando sobre las crisis econ√≥micas como gran oportunidad y aplica esa teor√≠a al Chile del golpe. Hay un texto de la ensayista Naomi Klein sobre las crisis. Seg√ļn ella las crisis son oportunidades excepcionales. Por supuesto Naomi Klein lo sostiene con un sentido estrictamente contrario al de Friedman. Miren, ganamos cuatro elecciones seguidas.

‚ÄďSi uno cuenta que hubo ballottage en 2002, 2006, 2010 y 2014 y que tanto Lula como usted ganaron las dos vueltas, ser√≠an ocho victorias.
‚ÄďEs as√≠. Derrotamos en cuatro oportunidades y en ocho votaciones ese programa neoliberal. ¬ŅY qu√© pas√≥ la √ļltima vez? Hicimos pol√≠tica antic√≠clica sistem√°ticamente. Ahora la criminalizan. Est√° prohibido hacerla. Como si fuera un delito. Al d√≠a siguiente del segundo turno de 2014 los derrotados del Partido de la Socialdemocracia Brasile√Īa del candidato A√©cio Neves, que son los defensores del plan neoliberal, pidieron recuento de votos. Auditor√≠a de las urnas electr√≥nicas. No encontraron nada raro. Fueron a la Justicia electoral con el reclamo de que yo no asumiera. Ya en abril de 2015…

‚ÄďUsted hab√≠a asumido el 1¬į de enero su segundo mandato. O sea cuatro meses despu√©s de la asunci√≥n.
‚ÄďS√≠. En ese momento, bien temprano para un per√≠odo de gobierno de cuatro a√Īos, A√©cio Neves propuso el juicio pol√≠tico contra m√≠. Hay un proceso muy complejo a tener en cuenta. Cuando salimos de la dictadura, pocos a√Īos despu√©s realizamos un proceso constituyente que emergi√≥ del movimiento democr√°tico ‚Äú¬°Directas ya!‚ÄĚ En ese proceso surgi√≥ un centro democr√°tico que fue muy importante. Permiti√≥ estabilidad pol√≠tica para que hubiera una Constituci√≥n muy interesante desde el punto de vista de los derechos que garantizaba. Una Constituci√≥n, dicho sea de paso, que algunos hoy quieren minimizar. Ese centro democr√°tico ten√≠a el liderazgo de Ulysses Guimaraes. Guimaraes dec√≠a algo en broma pero no tanto. En todo caso era una broma premonitoria: ‚ÄúSi a usted le parece que la composici√≥n del Congreso es mala, espere la pr√≥xima composici√≥n‚ÄĚ. ¬ŅPor qu√©? Porque efectivamente hubo un deterioro del centro democr√°tico. Durante un tiempo tuvo componentes progresistas y ahora, ya en el per√≠odo del presidente Lula, el centro democr√°tico se fue haciendo extremadamente neoliberal en econom√≠a y fundamentalista conservador en cuestiones civilizatorias.

‚ÄďDe valores.
‚ÄďS√≠, de valores y temas relacionados con mujeres, gays, LGBT, e incluso en lo vinculado con los movimientos negros y los √≠nd√≠genas. Ese proceso encuentra eco en el deterioro del sistema pol√≠tico brasile√Īo. El sistema tiene una caracter√≠stica muy perversa. En Brasil se habla de diputados y senadores fisiol√≥gicos.

‚ÄďEn la Argentina ser√≠an calificados de ‚Äúoportunistas‚ÄĚ o ‚Äútr√°nsfugas‚ÄĚ.
‚ÄďAlgunos piensan que la fisiolog√≠a es una caracter√≠stica personal. Se equivocan. La fisiolog√≠a es un rasgo de este sistema pol√≠tico. Brasil no tiene cl√°usula de barrera, es decir un m√≠nimo para ser electo. Entonces puede llegar a haber 25 partidos en una de las c√°maras. Hoy no s√© si son 33 o 36, porque cambia todos los d√≠as, pero s√© que hay una cola esperando para crear nuevos partidos. Eso permiti√≥ una gran expansi√≥n por la b√ļsqueda del acceso al fondo partidario. No es el √ļnico asunto monetizado. Hay otro. Todos los partidos tienen espacios cedidos en la televisi√≥n. Cada dos a√Īos hay elecciones y tambi√©n cada dos a√Īos un partido puede vender sus segundos o minutos de televisi√≥n. No est√° establecido as√≠ pero no es ilegal.

‚ÄďSe hace.
‚ÄďY determina que la negociaci√≥n entre partidos se realice tambi√©n teniendo en cuenta esa monetizaci√≥n. Entonces yo les pregunto lo siguiente: ¬Ņes posible que 25 partidos tengan un programa para Brasil? Puede ser que lo tengan tres, cuatro, cinco. Digamos ocho. Entre ocho y 25 hay 17 partidos de diferencia. ¬ŅQu√© hacen esos 17 partidos? No tienen ninguna chance de poner un presidente por elecciones pero s√≠ pueden negociar cargos, negociar una enmienda en una ley y negociar lo que sea. O sea que eso es intr√≠nseco al sistema pol√≠tico brasile√Īo. Fernando Henrique Cardoso dec√≠a antes que Brasil necesitaba de tres partidos para formar una mayor√≠a simple y cuatro para mayor√≠a absoluta en el Congreso. Lula precisaba seis para la simple y ocho para la absoluta en su primer mandato, el que comenz√≥ en 2003. En el segundo mandato ya necesitaba ocho para la mayor√≠a simple y 12 para la absoluta. Yo llegu√© a necesitar para obtener la mayor√≠a simple los votos de entre 12 y 20 partidos para la mayor√≠a absoluta. La fragmentaci√≥n destruye la vida pol√≠tica e instala negociaciones espurias. No es viable la visi√≥n moralista de que se trata de un problema de personas. Es una cuesti√≥n sist√©mica. Es el sistema el que engendra ese problema. Creo que el tronco de la democracia brasile√Īa tambi√©n est√° siendo corro√≠do por este tipo de funcionamiento par√°sito.

‚Äď¬ŅC√≥mo se resuelve?
‚ÄďHay que acabar con la posibilidad de los pactos por arriba. Que es, por otra parte, una caracter√≠stica central de Brasil.

‚ÄďHist√≥rica, ¬Ņno es cierto?
‚ÄďLa independencia se produjo gracias a un pacto por arriba. Salimos de la esclavitud por un pacto hecho arriba. Pasamos a la Rep√ļblica debido a un pacto por arriba. A pesar del inmenso movimiento social de los √ļltimos a√Īos de la dictadura y del reclamo de las elecciones directas, tambi√©n un pacto por arriba marc√≥ el fin de la dictadura. Incluida la Ley de Amnist√≠a que perdon√≥ a los torturadores. Pero no hay m√°s espacio pol√≠tico para un pacto por arriba.

‚Äď¬ŅCu√°l ser√≠a la alternativa?
‚ÄďElecciones directas ya mismo para elegir Presidente de la Rep√ļblica. Con una nueva Constituyente para solucionar el sistema pol√≠tico. Si alguien quiere hacer reformas que las haga en ese contexto en lugar de cambiar, como est√° haciendo este gobierno, la Constituci√≥n por 20 a√Īos. Eso, y no otra cosa, es el significado de reducir los gastos en salud y educaci√≥n, en ciencia y tecnolog√≠a y en pol√≠ticas sociales. El √ļnico gasto contemplado ser√° pagar intereses.

Joaquim Levy

‚ÄďUsted mencion√≥ antes el 2015, el a√Īo de comienzo de su segundo mandato, para contar el pedido de Neves de iniciarle un juicio pol√≠tico. En ese segundo mandato sucedi√≥ otra cosa: usted design√≥ a Joaquim Levy ministro de Hacienda. Haga por favor pol√≠tica retrospectiva. ¬ŅVolver√≠a a nombrarlo?
‚ÄďEl punto no es Joaquim Levy. ¬ŅQu√© imagin√°bamos nosotros en ese momento? Lo que hab√≠amos hecho antes, en 2003: un ajuste corto. Con m√°s de 350 mil millones de d√≥lares de reservas la chance de una crisis estaba descartada. Nadie es capaz de atacar a un pa√≠s que tiene esa retaguardia. Ten√≠amos un problema, porque los Estados Unidos hab√≠an cambiado el valor del d√≥lar, luego subir√≠an las tasas de inter√©s y habr√≠a mayores problemas, crecimiento inflacionario incluido. La crisis ser√≠a grande. Por eso planeamos hacer un ajuste de un a√Īo como los ajustes fuertes y cortos de 2003 y 2005, y tambi√©n, con otra situaci√≥n internacional, a comienzos del 2011. A partir de ah√≠ volver√≠amos a crecer, siempre sin perder el nivel alcanzado.

Por sus características, Joaquim tenía poca capacidad de articulación política, poco espacio. Pero recomiendo no menospreciar la crisis política de Brasil. No la menosprecien, por favor. Nadie invierte en un país en el que cuatro meses después de la asunción del presidente el candidato que había salido segundo propone el juicio político. Joseph Stiglitz siempre dice que el nivel de crisis económica era previsible. Lo que no estaba previsto era el nivel de crisis política. Levy hizo un ajustecito, no un ajustazo. Una de las grandes diferencias entre nuestra política y la de Temer es que nosotros propusimos aumentar algunos impuestos. En Brasil, y supongo que sucede lo mismo en la Argentina, es delito prohibido decir que un ajuste puede sustentarse en un aumento del ahorro a través de impuestos.

El gran problema nuestro es que propusimos un aumento del CPMF, el impuesto que grava las transacciones financieras. Si gravo 0,03 sobre mil reales es una cosa. Si gravo ese porcentaje sobre cien mil reales es otra cosa distinta. Y m√°s distinto a√ļn ser√° el n√ļmero final si lo hago sobre cien millones de reales. Progresividad pura. El problema es que castigaba la evasi√≥n fiscal, porque el CPMF grava cualquier transacci√≥n financiera. Entonces la Receita Federal, que es el √≥rgano que controla los impuestos en Brasil…

La Receita Federal tiene un nivel informativo perfecto de qu√© operaciones se est√°n realizando en esas transacciones. Y obviamente la √ļnica forma de hacer transacciones con dinero negro es por fuera del sistema bancario. Solo se puede realizar montando operaciones de lavado de tal nivel que ni siquiera el tr√°fico de drogas en el mundo logr√≥ hacerlo a la perfecci√≥n. Por eso tiene horror al CPMF. Junto con Estonia, Brasil no tributa sobre los dividendos. Por todo esto no creo que el milagro de la reducci√≥n del gasto produzca por s√≠ solo la salida de la crisis. Sirve en un momento pero es in√ļtil si no crece el ahorro. No existe esa historia que nos venden en Am√©rica latina del milagro del recorte fiscal.

‚Äď¬ŅC√≥mo ser√≠a ese milagro?
‚ÄďAlgo que lleva a mayor recesi√≥n y a mayor desempleo. Por eso las crisis son conflictos distributivos en el capitalismo en cualquier pa√≠s del mundo. ¬ŅCu√°l es el problema? Mi gobierno nunca acept√≥ ni aceptar√≠a arbitrar el conflicto distributivo a favor de las ganancias financieras. F√≠jense cu√°l fue una de las primeras medidas de Temer: una enmienda constitucional que permite arbitrar el conflicto distributivo en favor del pago de intereses de la deuda p√ļblica. ¬ŅContra qui√©n? Justamente, contra el conjunto de la poblaci√≥n. Contra los gastos en salud y educaci√≥n. Contra los gastos de asistencia social. Contra la ciencia y la tecnolog√≠a. Prohibieron que el gasto primario crezca en los pr√≥ximos 20 a√Īos. ¬°Veinte a√Īos! ¬°Cinco presidentes! O sea que ahora impedir√°n que un pa√≠s como el nuestro, con una poblaci√≥n todav√≠a fuera de la universidad, con gente enferma, pueda hacerse cargo de las necesidades sociales.

‚Äď¬ŅCu√°l ser√≠a la proyecci√≥n para los pr√≥ximos 20 a√Īos?
‚ÄďEs dif√≠cil saberlo exactamente. Pero ve√°moslo de otro modo. Si la misma enmienda constitucional hubiese empezado a regir 10 a√Īos atr√°s, hoy el gasto en educaci√≥n ser√≠a apenas un tercio de lo que es. El gasto en salud ser√≠a el 65 por ciento del actual. El salario m√≠nimo estar√≠a en la mitad.

‚ÄďEso en 10 a√Īos.
‚ÄďImag√≠nense cu√°nto bajar√≠an todas esas cifras en 20 a√Īos… Es absolutamente imposible practicar un ajuste tras otro como √ļnica estrategia frente a la crisis, y menos todav√≠a cuando se trata de un ajustazo. Hay que aumentar la recaudaci√≥n. El tema es c√≥mo. Los empresarios brasile√Īos, en privado, tienen perfecta noci√≥n de lo que estoy diciendo. Pero est√°n pagando el pato con teor√≠as copiadas de un holand√©s. En la Avenida Paulista de San Pablo los empresarios dec√≠an, despu√©s de largar a la calle un pato amarillo: ‚ÄúYo no quiero pagar el pato‚ÄĚ. Muy l√ļcido de su parte. Solo que los grandes medios de Brasil convencieron a la poblaci√≥n, incluidos los empresarios de que defendieran intereses que iban contra ellos mismos, contra la propia poblaci√≥n. La p√©rdida de poder por parte del pueblo, porque me botaron y me arrojaron fuera de la Presidencia, se complement√≥ inmediatamente con esa p√©rdida de derechos, la enmienda constitucional de la que les hablaba reci√©n. Tambi√©n van a cambiar el r√©gimen previsional y van a exigir 49 a√Īos de trabajo para poder cobrar la jubilaci√≥n. Mientras tanto, avanzan en legislaciones laborales pesadas. Ellos piensan que la poblaci√≥n se resignar√° a que sus expectativas no sean satisfechas por el gobierno. Cuando eso sucede, cuando la pol√≠tica se convierte en algo irrelevante, la derecha empieza a aplicar sus pol√≠ticas. Aparecen los salvadores de la patria. La pol√≠tica irrelevante lleva a la democracia irrelevante.

‚Äď¬ŅSe propone alguna candidatura?
‚ÄďDe eso no hablo.

‚ÄďPresidenta, ¬Ņusted cree que los Estados Unidos pudieron haber participado en el golpe?
‚ÄďLa oligarqu√≠a brasile√Īa tiene toda la capacidad y la tradici√≥n como para hacer un golpe. Conoce las pr√°cticas antidemocr√°ticas perfectamente. Pero una parte del golpe fue la utilizaci√≥n de una investigaci√≥n sobre corrupci√≥n para alcanzar a enemigos pol√≠ticos seleccionados previamente. Es probable que parte de esas informaciones hayan sido compartidas por √≥rganos de los Estados Unidos y √≥rganos de Brasil. Y no s√© si esa informaci√≥n no fue compartida tambi√©n aqu√≠, en la Argentina, o en otros sitios. La oligarqu√≠a brasile√Īa es muy competente en materia golpista y tambi√©n puede haber recibido una manito. Intentar√≠an hacer un golpe por su cuenta. En este caso me parece que no se verifica aquel an√°lisis que se hac√≠a antes seg√ļn el cual el centro era la conspiraci√≥n de los Estados Unidos.

La burgues√≠a y la oligarqu√≠a, entre ellos los due√Īos de los grandes medios, que son cinco familias solamente, algunos grupos financieros y empresarios, el PSDB, muchos l√≠deres del PMDB, son suficientemente capaces. El golpe tiene un componente interno significativo en Brasil. Hay sectores que quieren bananizar el pa√≠s aunque no sea un pa√≠s bananero. Ahora, ¬Ņalg√ļn √≥rgano de otro pa√≠s comparti√≥ informaciones con instituciones brasile√Īas? No hay que descartarlo. No olviden que yo fui objeto, juntamente con la Petrobr√°s, de una intercepci√≥n de comunicaciones. Nunca se supo qu√© quer√≠an los √≥rganos de seguridad de los Estados Unidos que lo hicieron. Tampoco sabemos qu√© obtuvieron. No puedo responder con informaci√≥n, aunque por supuesto puedo hacer un an√°lisis: quiz√°s la oligarqu√≠a brasile√Īa no ten√≠a toda la informaci√≥n necesaria aqu√≠ dentro y obtuvo una parte afuera.

En la UMET

Dilma Rousseff, al recibir la doctorado honoris causa en la Universidad Metropolitana para la Educaci√≥n y el Trabajo (UMET), en Buenos Aires, se√Īal√≥:

-‚ÄúConstruir una sociedad con menos desigualdades no es s√≥lo garantizar el acceso a la riqueza. No se trata solamente de comprarse un auto, sino de lograr sociedades integradas. La educaci√≥n es la forma superior de la integraci√≥n; tambi√©n lo que nos permite poseer un discurso, y esto es una de las armas pol√≠ticas m√°s fuertes que podemos tener.‚ÄĚ

-‚ÄúEst√° en curso un proceso de corrosi√≥n de la democracia. Vemos c√≥mo se profundizan las desigualdades con procesos de ajuste que tienen como objetivo reducir los derechos conquistados, cortar el consumo y la inversi√≥n p√ļblica. Si estos palazos se dan a la base misma de la poblaci√≥n, la pol√≠tica se vuelve irrelevante; tipos de los m√°s raros asumen como siendo una alternativa. Cuando la pol√≠tica se torna irrelevante, la democracia se torna irrelevante, y peligra. Pol√≠tica y democracia van juntas, son parte del mismo proceso‚ÄĚ,-

-‚ÄúVen√≠amos de un programa de fuerte reducci√≥n de la pobreza. 36 millones de brasile√Īos dejaron de ser pobres y 40 millones se sumaron a la clase media. Le dimos, adem√°s un destino a nuestro pueblo, el de no vivir m√°s en la subordinaci√≥n. Perdimos el complejo de perro callejero, y esto fue muy importante porque nos permiti√≥ pararnos ante el mundo y construir una visi√≥n regional del desarrollo.‚ÄĚ

– ‚ÄúNosotros tuvimos que defender¬† a la universidad p√ļblica con u√Īas y dientes. En el interior del Brasil profundo las personas no ten√≠an acceso a la educaci√≥n p√ļblica. Nosotros dimos dos pasos importantes, expandimos la universidad y al mismo tiempo aumentamos el n√ļmero de estudiantes de la ense√Īanza b√°sica. El neoliberalismo hab√≠a instalado una falsa dicotom√≠a entre tener m√°s educaci√≥n infantil o m√°s educaci√≥n superior. Planteaban que hab√≠a elegir entre tener m√°s de una o de la otra, lo que es una falsedad.‚ÄĚ

-‚ÄúEstoy muy preocupada de ver la situaci√≥n de Milagro Sala, presa pol√≠tica (…) es un absurdo su arresto porque el derecho a la libre manifestaci√≥n es parte de la democracia‚ÄĚ.

*Publicado en P√°gina 12

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