Mar 31 2015
1854 lecturas

Política

Doble moral en la falsa lucha contra las drogas

No hay que perseguir tanto a los consumidores y tan poquito o menos a los traficantes, ha dicho Obama a instancias de la declaración de la marihuana recreativa en dos estados de su país. Eso no es nuevo y Obama ha comparado inclusive la marihuana con el alcohol o una dosis de cocaína con algunos aguardientes y vodkas en el cuerpo humano.

Se la fumó de joven. Obama dice a sus hijas que no es buena idea consumirla. En el fondo, se está cayendo la idea del siglo pasado en cuanto a que Estados Unidos y su pueblo están siendo víctimas de una guerra química y que la llamada guerra contra las drogas, además de ser fallida como lo he dicho en otras ocasiones, es una guerra que solo alimenta la corrupción en países en donde se supone los gringos han metido millones de millones de dólares para combatirlas y esconde a los verdaderos beneficiarios, los banqueros.

Pasa por los medios de comunicación ahora mismo la noticia de la legalización de las drogas aquí y allá, sin detenerse a pensar en donde han quedado los miles de dólares y de euros del tráfico, donde si no, en el lavado de dinero y en los grandes bancos y corporaciones del sistema financiero internacional. Es como reflexionar en el interés de los banqueros por la utilidad que resultaba de la venta del caucho, el anís, el alcohol, el petróleo, y algunas veces por el producto de la venta de café y joyas preciosas como los diamantes africanos y las esmeraldas andinas. Dónde sino, en el lavado de dinero y en los bancos y el sistema financiero internacional.

Hay opositores claros a la legalizaci√≥n de las drogas. Estos banqueros que, c√≠nicos como son, advierten a la poblaci√≥n que es mejor la lucha contra las drogas fuera de sus pa√≠ses (EE UU y Europa) que mirar como dice el presidente Obama mucho m√°s al poder de los traficantes, que socaba las esferas m√°s altas de las sociedades y la pol√≠tica de pa√≠ses productores como Colombia y Per√ļ. Es all√≠ justamente en sus b√≥vedas donde se consigna en promedio el 70 por ciento del producto del tr√°fico de drogas. (Sobra decir que tambi√©n se guarda el producto de la venta libre de armas, el tr√°fico de armas y el tr√°fico de personas, entre otros). arg drogadiccion-en-jovenes

Es ese el dinero que financia las campa√Īas de republicanos y dem√≥cratas en los Estados Unidos y cientos de partidos en pa√≠ses europeos. Banqueros que posan de fil√°ntropos apoyando pol√≠ticos y creando fundaciones para evadir impuestos. Adem√°s, para hacer notar que los gritos por la legalizaci√≥n no son de ahora, me apoyo en el texto de los documentos Santa Fe (1), que como saben, est√°n basados en ‚ÄúLas relaciones interamericanas: Escudo de la seguridad del nuevo mundo y espada de la proyecci√≥n del poder global de Estados Unidos ‚Äú. Nada menos.

Se habla del poder global de los gringos en am√©rica latina en especial, como escudo de la seguridad de la regi√≥n. Por eso mismo quiz√°s en Documentos Santa fe IV se lee entre l√≠neas que son muchas las personas, entidades y organizaciones sociales, que no de ahora sino de hace treinta a√Īos, han luchado por la legalizaci√≥n de las drogas. Se ha llegado al punto de promover, repito no de ahora, sino de hace lustros, de promover el ‚ÄúShoot Smart, Shoot Safe‚ÄĚ que dicho en castellano significa, iny√©ctese bien, iny√©ctese con seguridad, entregando en las calles jeringas y folletos de c√≥mo meterse el crack sin mayores riesgos como el sida, por ejemplo.

Pero justamente ahora, en los di√°logos del gobierno Santos con las guerrillas de las Farc, se insistir√° en arreglar el problema que, con o sin lucha contra las drogas, los campos de Colombia est√°n llenos de hoja de coca, de grandes y peque√Īos propietarios de tierra apta para la agricultura y la ganader√≠a. Porque no hay una verdadera pol√≠tica agraria que permita a los negros, ind√≠genas y campesinos, por lo menos a continuar con el cultivo de productos de pan coger.

drogas2Digo por lo menos, porque ellos prefieren sembrar coca, rentable, fácil de mantener, fácil de transportar, con gran demanda en los mercados internacionales, barata, sin costos extras de fungicidas y matamalezas, antes que intentar arar la tierra para la papa, el maíz, el trigo o la cebada. Con la firma de los tratados de libre comercio se ha empobrecido a nuestros campesinos. Ellos son víctimas de los actores armados en protección de cultivos ilícitos.

Ellos son despojados por paramlitares de sus tierras sin piedad. Los que quedan, siembran hoja de coca para subsistir. Afirma el documento que dado que el terrorismo vinculado al tráfico de drogas no ha sido reconocido como uno de los principales factores de muerte de los ciudadanos norteamericanos, en forma de cocaína y heroína, parte de la guerra química contra su país, es no contrarrestar su efecto demoledor en la sociedad de hoy.

Agrega que desafortunadamente los gobernantes que han pasado por la casa blanca, especialmente Clinton, no han identificado a las organizaciones guerrilleras, que ellos llaman narcoterroristas ‚Äúcomo una fuerza que impulsa la verdadera guerra qu√≠mica desatada contra los ciudadanos de los Estados Unidos‚ÄĚ. Jhon Featherly, un exfuncionario de alto nivel de la DEA, sugiere que su pa√≠s sabe qui√©nes son los narcotraficantes: ‚Äúconocemos sus ra√≠ces, d√≥nde viven, d√≥nde cultivan y a quienes corrompen. Sin embargo hacemos poco por detenerlos.

Si EE UU se tomara con seriedad la guerra contra las drogas, dar√≠a los fondos y medios necesarios para librar esa guerra en su fuente, usando m√©todos especiales que el gobierno tiene a su disposici√≥n‚ÄĚ. En Santa fe IV sin precisar que el gran capital financiero es el m√°s beneficiado de la prohibici√≥n de las drogas, como fueron los nacientes bancos y prestamistas en plena lucha contra el alcohol y los licores en 1920, advierte que en cualquier sociedad la corrupci√≥n por medio de las drogas y ‚Äúen √ļltima instancia, el dinero de las drogas, puede sacar ventaja hasta del sistema capitalista y democr√°tico m√°s avanzado. drogas

Esta es una amenaza que Estados Unidos no puede permitirse ignorar‚ÄĚ. En la medida que los gringos no puedan poner a la venta un producto igual o mejor a la coca√≠na en sus mercados y en los mercados del mundo, continuar√°n con la ceguera de plantear otra y otra vez, la fallida guerra contra las drogas. Legalizan la marihuana recreativa, dotan de jeringas a quienes se inyectan hero√≠na, hablan de la marihuana como medicina para el dolor y no saben qu√© hacer para producirla ellos mismos.

Solo as√≠ se acaba el drama que ellos mismos han provocado. Mientras tanto nuestros campesinos, ind√≠genas y negros, esperan que salgan acuerdos que les permita vender sus productos a buen precio en caso de acabarse el negocio de las drogas. Sue√Īan con tener cr√©ditos blandos, asesor√≠a t√©cnica y sobre todo, derecho a la tierra y al trabajo en paz con justicia social. Los banqueros ya se inventar√°n otra lucha, quiz√°s contra los vendedores del colt√°n (2), el litio, el uranio y otros m√°s.

Pasar del mercado del caucho y el petróleo por la marihuana y la cocaína, sin que se mueva un dólar o sin que se mueva un euro, no es posible. Que si es legal o es ilegal, parece el centro del problema. Lo demás debería ser un problema de salud en la tierra del tío Sam, no obstante el crecimiento del consumo en nuestros países.

Notas

(1)Documento que se elabora por parte de especialistas que hablan al o√≠do del presidente de turno en los Estados Unidos. Es el pent√°gono el que ordena y traza esas pol√≠ticas en materia de relaciones interamericanas: Escudo de la seguridad del nuevo mundo y espada de la proyecci√≥n del poder global de Estados Unidos L. Francis Bouchey , Roger W. Fontainte, David C. Jordan, Gordon Summer, Lewis Tambs, Ed. Introducci√≥n por Ronald F. Docsai. El continente americano se encuentra bajo ataque. Am√©rica Latina, la compa√Īera y aliada tradicional de Estados Unidos est√° siendo penetrada.

(2) Es fundamental para el desarrollo de nuevas tecnologías: telefonía móvil, fabricación de ordenadores, videojuegos, armas inteligentes, medicina (implantes), industria aeroespacial, levitación magnética, etcétera.Ver http://elpais.com/diario/2007/09/26/futuro/1190757604_850215.htm

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario