Ago 15 2014
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Cultura

Dos disparos, herencia del otrora Nuevo Cine Argentino

D√©cimo de los diecisiete largometrajes que se disputan el Leopardo de Oro a ser proyectado ‚Äď y √ļltimo de los tres filmes latinoamericanos en esta selecci√≥n- , Dos disparos,¬† significa la continuidad misma de Mart√≠n Rejtman, uno de los padres fundadores del Nuevo Cine Argentino en los a√Īos 90.

Es su cuarta presencia  desde 1992 en este festival. Sus largometrajes anteriores Rapado (1992); Silvia Prieto (1999) y Los Guantes Mágicos (2003) compitieron en tres distintas ediciones por la presea mayor. En 2007, llegó de a mano de su documental Copacabana.

Del drama a la comedia

El director y literato argentino reivindica con cierta emoci√≥n¬† esa relaci√≥n hist√≥rica de m√°s de veinte a√Īos que lo unen a este festival.

Una fidelidad que se expresa en que¬† la primera presentaci√≥n mundial de su √ļltimo largometraje sea justamente en Locarno. Exhibici√≥n¬† que abre la carrera de un film que en tanto co-producci√≥n argentina, chilena, alemana y holandesa tiene asegurada ya una amplia distribuci√≥n en los pr√≥ximos meses. En salas comerciales de varios pa√≠ses europeos as√≠ como en diversos festivales internacionales. Y¬† en Argentina misma, donde su estreno est√° previsto para el pr√≥ximo 9 de octubre.

¬ŅUna comedia con un componente dram√°tico o un drama con condimentos humor√≠sticos? Dos disparos en un poco todo eso, seg√ļn lo explica el realizador en entrevista con este corresponsal.
‚ÄúComenc√© con lo dram√°tico para avanzar en lo humor√≠stico. No pienso mucho en el g√©nero de lo que escribo ni de mis guiones.¬† Tanto en el cine como en la literatura hago lo que me place‚ÄĚ, explica Rejtman. Privarse de ese gusto¬† ser√≠a privarse de la esencia misma de su trabajo, subraya.

Para el realizador argentino, el intento fallido de matarse del joven Mariano, de apenas 16 a√Īos, implica un ‚Äúarranque crudo, que corresponde a una historia real‚ÄĚ, de un gui√≥n que luego se abre ‚Äď tal como un √°rbol que crea cada d√≠a ramas nuevas-, en variadas escenas paralelas de la vida de sus familiares y sus mundos extendidos.

Mariano no muere. Pero está convencido que una de las dos balas permanece en su cuerpo, provocando una particular secuela: producirle una falsa  doble nota cuando toca la flauta en su cuarteto de viento.

Una pel√≠cula donde no aparecen significativas expresiones de amor. ‚ÄúAunque tampoco aparece la muerte‚ÄĚ replica Rejtman, reivindicando ese ir y venir entre drama y humor que marcan el ritmo de su m√°s reciente producci√≥n.

La cortes√≠a,¬† ‚Äúaburre y hace perder tiempo‚ÄĚ

Rompiendo con la fama de un pueblo comunicativo, abierto, Dos Disparos presenta constantes di√°logos un tanto cortantes, por momentos √°speros, y sin cortes√≠a adicional. ¬ŅEl intento de mostrar la ruptura de un paradigma simp√°tico de sociedad?, preguntamos.

‚ÄúNo busqu√© mostrar frialdad ni incomunicaci√≥n. Tampoco me propuse hacer un retrato de mi pa√≠s, la Argentina. La ausencia de los saludos habituales entre los protagonistas se debe simplemente a una econom√≠a de tiempo‚ÄĚ, subraya. ‚ÄúMe aburren los saludos‚ÄĚ y evitarlos permiti√≥ ganar en ritmo, insiste.
Y es justamente el ritmo, y el sonido de las palabras ‚Äď con la m√ļsica de fondo limitada al cuarteto donde toca el protagonista-, un elemento esencial de esta ficci√≥n.

Tal como lo subraya Susana Pamp√≠n,¬† una de las actrices estelares del elenco ‚Äď en el papel de madre de Mariano. ‚ÄúEs un gui√≥n con una gran rigurosidad de texto. Las palabras tienen m√ļsica. Y el gran desaf√≠o para m√≠ y para todos los que actuamos en este film es tratar de entender esa musicalidad y expresarla‚ÄĚ.arg martin lejtman

Pamp√≠n, que ya particip√≥ en otras dos pel√≠culas de Rejtman, expresa su intenso agrado por lo que su director escribe; sus personajes neur√≥ticos; el humor elegante.¬†¬†¬†¬† ‚ÄúA pesar de mi origen como actriz de teatro, cuando act√ļo con Mart√≠n debo ser menos expansiva, adecuarme a la sonoridad de las palabras y la musicalidad de los di√°logos, lo que constituye un desaf√≠o fascinante‚ÄĚ, concluye.

El otrora Nuevo Cine Argentino

Martin Rejtman fue uno de los precursores de esa corriente o movimiento que naci√≥ a inicios de los a√Īos noventa a la que se denomin√≥ Nuevo Cine Argentino.

Se trat√≥ de j√≥venes realizadores independientes, entre los que estaban Pablo Trapero, Lucrecia Martel, Lisandro Alonso, Bruno Stagnaro, entre otros. Sus obras explotaron en festivales internacionales renovando la cinematograf√≠a comprometida de los primeros a√Īos posteriores a la dictadura, promovida por reconocidos realizadores como Pino Solanas, Luis Puenzo, Adolfo Aristarain, Mar√≠a Luisa Bemberg, entre otros.

¬ŅCine despolitizado como contraposici√≥n al arte comprometido en Argentina de los ochenta? En esa √©poca de los a√Īos 80 hab√≠a dos visiones, se√Īala Rejtman.¬† Los que entend√≠an que la pel√≠cula deb√≠a vehicular una visi√≥n pol√≠tica. Y aquellos que acentuaban m√°s el concepto del cine como arte.

‚ÄúPienso que el Nuevo Cine Argentino liber√≥ ese camino previo con otro concepto de libertad. M√°s libertad de creaci√≥n, lo que para m√≠ implica tambi√©n una forma de m√°s libertad para concebir la pol√≠tica‚ÄĚ.

Rejtman no acepta que aquella corriente del Nuevo Cine, haya muerto, como lo sentencian diversos cr√≠ticos y medios. ‚ÄúTodos los realizadores de entonces seguimos produciendo; estamos vivos‚ÄĚ y vienen detr√°s otros tantos j√≥venes que producen obras importantes, sentencia.

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