Abr 8 2007
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Opinión

Ecuador y el futuro. – LA DERECHA DERROTADA

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

fotoLa presidencia de Correa tiene sus ra√≠ces en un movimiento de masas militante que se ha estado movilizando durante algunos a√Īos, cuestionando los intereses econ√≥micos y pol√≠ticos dominantes en el pa√≠s. El sistema pol√≠tico ecuatoriano, al cual se lo conoce como ¬ępartidocracia¬Ľ, est√° dirigido por los partidos pol√≠ticos facciosos dominados por los oligarcas que mueven los hilos de un Estado corrupto que incluye el Congreso, la Corte Suprema, e incluso la presidencia anterior a la elecci√≥n de Correa.

Michel Camdessus, ex jefe del Fondo Monetario Internacional, coment√≥ alguna vez que Ecuador se caracteriza ¬ępor una relaci√≥n incestuosa entre banqueros, grupos de presi√≥n pol√≠tico-financieros y funcionarios corruptos¬Ľ.

La demanda central del amplio movimiento que llevó a Correa al poder es que una asamblea constituyente elabore un nuevo proyecto de Constitución que deshaga el actual Estado disfuncional, termine el reinado de la partidocracia, refunde el país como una democracia plurinacional y participativa, recupere la soberanía ecuatoriana y convierta al Estado un instrumento para avanzar en políticas sociales y económicas que beneficien a la gente, no a la oligarquía.

Interés nacional, poderes sectoriales

Al asumir el poder, Correa emitió un decreto en el que llamaba a una consulta popular para que la gente vote el 15 de abril sobre si desea o no una asamblea constituyente. El congreso no solo se negó a aceptar la iniciativa del presidente, sino que aprobó su propia ley para la consulta, que estipula que dicha asamblea no tendría el derecho de recortar el mandato de los miembros del congreso ni de otros puestos de elección popular, los cuales expirarían solo con las siguientes elecciones.

Tampoco ser√≠a una asamblea con poder para refundar las instituciones del pa√≠s. Es m√°s, con el prop√≥sito de convertir la elecci√≥n de sus miembros en un virtual circo, el congreso declar√≥ que cualquier persona podr√≠a inscribirse como candidato para la asamblea. No se requerir√≠an de firmas o peticiones, lo que significar√≠a que cientos de personas o m√°s podr√≠an simplemente inscribirse como candidatos para un esca√Īo en la asamblea, con lo cual la votaci√≥n ser√≠a pr√°cticamente imposible de administrar.

Correa respondió, al retomar la legislación del congreso, eliminando las cláusulas onerosas, adaptándolas a su decreto original para la Asamblea Constituyente destinado a la refundación del país, y lo envió al Tribunal Supremo Electoral, que rige las elecciones y procedimientos electorales. No había mucha esperanza, puesto que el Tribunal es visto históricamente como parte de la partidocracia. Los movimientos populares comenzaron a manifestarse frente al tribunal y el congreso, llamando a su clausura, y exigiendo a Correa que simplemente publique un decreto para la Asamblea Constituyente.

René Baez, analista político de la Universidad Católica del Ecuador, dijo:

¬ęPor sorpresa de pr√°cticamente todo el mundo, el repudio popular sacudi√≥ la consciencia del Tribunal Supremo Electoral¬Ľ.

Conducido por su presidente, Jorge Acosta, miembro de un partido tradicional de la derecha, el Tribunal declaró que el Estatuto propuesto por el presidente Correa para refundar las instituciones del país es el que debe ser aprobado o rechazado en la consulta del 15 de abril. Furiosos con esta disposición, 57 de los 100 diputados del Congreso votaron por destituir a Acosta del Tribunal. Al día siguiente, Acosta y el Tribunal respondieron con la destitución de los 57 diputados del Congreso, por sus acciones inconstitucionales.

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La gente salió a las calles para festejar. Respaldado por los manifestantes, Correa ordenó que 1.500 policías rodeen el Congreso para hacer cumplir el decreto del TSE, impidiendo que cualquiera de los 57 representantes depuestos pueda entrar. Estos intentaron llevar a cabo una sesión paralela en un hotel de Quito, pero fracasó, en medio de acciones de manifestantes que les ridiculizaron desde afuera, lanzando pedazos de grasa de cerdo frita a los que entraban y salían.

Puesto que se requiere de un quórum de 51 miembros para que funcione el congreso, los miembros depuestos esperaban provocar una crisis institucional. Pero debido a una particularidad de la ley ecuatoriana, cada diputado es elegido junto con un legislador substituto del mismo partido. El gobierno de Correa aclaró que aceptaría cualquiera de los substitutos que aceptara los actos del Tribunal Electoral. Veinte substitutos rompieron casi inmediatamente con sus partidos, y el Congreso obtuvo el quórum necesario para funcionar.

¬ęEsto es un golpe significativo a la derecha y la oligarqu√≠a¬Ľ, dice Rene B√°ez. ¬ęLa ‘partidocracia’ ha sido desarticulada en la esfera pol√≠tica.¬Ľ

El presidente Correa proclam√≥: ¬ęLos 57 diputados que intentaron sembrar caos en el pa√≠s… ahora se los han sancionado y destituido. El congreso continuar√° funcionando¬Ľ .

Mientras que los planes para la Asamblea Constituyente de refundaci√≥n del pa√≠s avanzan, el mismo d√≠a que declar√≥ la victoria, Correa se√Īal√≥ que tiene la intenci√≥n de aprovecharse de sus poderes y de un congreso m√°s complaciente, para imponer controles a la banca privada del pa√≠s, entre otros puntos.

En medio de la crisis pol√≠tica, los bancos difundieron rumores de una ¬ęcrisis de liquidez¬Ľ; dec√≠an que estaban cortos de fondos y que podr√≠a ser necesario cerrar sus puertas. Correa declar√≥: ¬ęel problema es exactamente el contrario: Los bancos tienen suficientes fondos y reservas, est√°n rompiendo los records hist√≥ricos con sus beneficios, beneficios exagerados basados en altas tasas de inter√©s; √©stos estar√°n regulados y controlados¬Ľ .

Correa est√° conformando una Comisi√≥n Especial para investigar los excesos y la corrupci√≥n de la banca a partir de 1998. ¬ęSeamos claros ¬Ľ dijo, ¬ęlos bancos nunca m√°s van a estar en posici√≥n de quebrar el Estado¬Ľ.


Cartografía política

Con la victoria de Correa y del movimiento popular, se está consolidando en Suramérica un eje izquierdista de naciones, que comprende a Venezuela, Bolivia y Ecuador, que apunta a cambios sociales y económicos profundos en sus países, a la vez que cuestiona el dominio histórico de Estados Unidos en la región.

Correa ya ha anunciado que va a cerrar la base militar m√°s grande de los EEUU en la costa suramericana, en Manta. Tambi√©n contin√ļa con la cesaci√≥n del contrato de Occidental Petroleum, la corporaci√≥n petrolera m√°s grande en el pa√≠s, cuyos campos concesionados son administrados por la empresa estatal Petroecuador. √Čsta, a su vez, est√° firmando varios acuerdos de cooperaci√≥n e inversiones conjuntas con PDVSA, la empresa estatal venezolana.

Simult√°neamente, los movimientos populares siguen adelante con sus planes para que la Asamblea Constituyente conforme un proceso democr√°tico y participativo. En una Carta Abierta a la Sociedad Ecuatoriana, muchos l√≠deres de las organizaciones populares del pa√≠s, declararon que ¬ęla asamblea constituyente, como proceso organizativo del pueblo ecuatoriano debe incluir la realizaci√≥n de talleres, seminarios, discusiones en las bases de la sociedad y confluir en preconstituyentes por sectores ‚Äďmujeres, pueblos indios, afroecuatorianos, trabajadores, profesores, estudiantes y los comerciantes informales (…)

¬ęNunca como antes ha sido tan cierta la tesis de que son los pueblos lo que hacen la historia. Vivimos hoy los comienzos de la formaci√≥n del poder popular, del poder constituyente. El impulso que viene de las profundidades y las entra√Īas del Ecuador es potente, tumultuoso¬Ľ.

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* Director del Center for the Study of the Americas en Berkeley, California.

En inglés, el artículo se encuentra aquí. Hemos seguido en lo principal la traducción al castellano de ALAI, agencia latinoamericana de información (http://alainet.org).

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