Jun 15 2013
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Política

Edward Snowden y el programa de espionaje inconstitucional de Estados Unidos

Edward Snowden admiti√≥ p√ļblicamente esta semana ser el responsable de lo que podr√≠a ser la filtraci√≥n m√°s importante de documentos secretos del gobierno en la historia de Estados Unidos. El ex funcionario de la CIA y analista de la empresa privada de consultor√≠a de inteligencia Booz Allen Hamilton habl√≥ en Hong Kong con Glenn Greenwald, del peri√≥dico The Guardian, con la cineasta independiente Laura Poitras y con Barton Gellman, del Washington Post.

Snowden les proporcionó pruebas fehacientes de que el gobierno de Estados Unidos, principalmente a través de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA, por sus siglas en inglés), está llevando a cabo un amplio programa de vigilancia y espionaje a nivel mundial y, lo que es quizá más controvertido, de prácticamente todos los ciudadanos estadounidenses, por fuera de las atribuciones constitucionales.

La condena mundial a Snowden ha sido implacable y no se hizo esperar. Jeffrey Toobin, especialista en asuntos jur√≠dicos, r√°pidamente public√≥ en su blog que Snowden es ‚Äúun gran narcisista que deber√≠a estar preso‚ÄĚ. Los columnistas del New York Times se sumaron. Thomas Friedman escribi√≥: ‚ÄúNo creo que Edward Snowden, el responsable de haber filtrado todo este material secreto, sea un informante heroico‚ÄĚ. Su compa√Īero David Brooks realiz√≥ un psicoan√°lisis especultativo de Snowden, al opinar: ‚ÄúA pesar de que, obviamente, es muy inteligente, no le fue muy bien en la secundaria ni en la Universidad‚ÄĚ, escribi√≥ Brooks.

La trayectoria educativa de Snowden llam√≥ especialmente la atenci√≥n de los pol√≠ticos. En una reciente audiencia del Comit√© de Asignaciones del Senado, varios senadores, entre ellos el senador progresista del Partido Dem√≥crata Dick Durbin, de Illinois, interrogaron en un tono extremadamente amable al Director de la NSA, el General Keith Alexander, y a otros funcionarios. Los senadores se hicieron eco de la incredulidad planteada por Brooks en cuanto a que alguien que ni siquiera termin√≥ formalmente la escuela secundaria pudiera enga√Īar a todo el aparato de inteligencia de Estados Unidos. El general Alexander confes√≥: ‚ÄúEn el ambiente de la inform√°tica, en el ambiente cibern√©tico, los tipos como √©l tienen tremenda capacidad para manejar las redes. Ese era su trabajo en gran medida. Administraba los sistemas inform√°ticos dentro de esas redes desde 2009 o 2010. Ten√≠a grandes capacidades en esa √°rea, pero no serv√≠a para otras cosas. Tenemos que analizar los diferentes procesos, la vigilancia de esos procesos y determinar en qu√© fallaron‚ÄĚ.

El legendario informante Daniel Ellsberg respondi√≥ a las cr√≠ticas contra Snowden: ‚ÄúEn mi opini√≥n, no ha habido en la historia de Estados Unidos una filtraci√≥n tan importante como la publicaci√≥n de Edward Snowden del material de la NSA, ni siquiera mi filtraci√≥n de los documentos del Pent√°gono hace 40 a√Īos. La filtraci√≥n de Snowden nos da la posibilidad de recuperar una parte fundamental de lo que ha significado un ‚Äėgolpe del Poder Ejecutivo‚Äô contra la Constituci√≥n de Estados Unidos‚ÄĚ, escribi√≥ Ellsberg.

La hist√≥rica filtraci√≥n de Snowden revel√≥ lo que √©l denomina una ‚Äúarquitectura de la opresi√≥n‚ÄĚ: una serie de programas de vigilancia ultrasecretos que van m√°s all√° de lo que ha sido conocido p√ļblicamente hasta la fecha. El primer documento revelado fue una orden del Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera de Estados Unidos que solicitaba a una secci√≥n de la empresa de telefon√≠a Verizon que entregara ‚Äútodos los registros detallados de las llamadas telef√≥nicas‚ÄĚ de sus clientes realizadas desde Estados Unidos hacia el extranjero y de las llamadas dentro de Estados Unidos, incluso las llamadas locales.

Otro de los documentos era una presentaci√≥n de diapositivas que revelaba un programa conocido como ‚ÄúPRISM‚ÄĚ, que supuestamente autoriza a la NSA a tener acceso no autorizado a todos los datos privados almacenados en los servidores de grandes empresas de Internet como Microsoft, AOL, Skype, Google, Apple y Facebook. Esto incluye los correos electr√≥nicos, los chats, las fotograf√≠as y la transferencia de archivos, entre otros.

Snowden tambi√©n hizo p√ļblica la Directiva pol√≠tica presidencial n√ļmero internet intervenida120, un memorando ultrasecreto del Presidente Barack Obama que ordena a las agencias de inteligencia de Estados Unidos a hacer una lista de blancos de ataques cibern√©ticos de Estados Unidos. Finalmente, public√≥ pruebas del programa denominado ‚ÄúBoundless Informant‚ÄĚ (Informante sin fronteras), que crea un mapa que detalla los pa√≠ses de donde provienen los 97.000 millones de registros electr√≥nicos interceptados y recopilados por la NSA en marzo de 2013. Entre los principales blancos del plan de espionaje se encuentran Ir√°n, Pakist√°n, Egipto y Jordania. El mapa filtrado utiliza los colores rojo, amarillo y verde para clasificar a los pa√≠ses seg√ļn el nivel de comunicaciones interceptadas. En marzo del a√Īo pasado, Estados Unidos aparec√≠a en el mapa con color amarillo, lo que significa que la NSA intercept√≥ alrededor de 2.900 millones de comunicaciones dentro del pa√≠s.

La Uni√≥n Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en ingl√©s) entabl√≥ una demanda inmediatamente despu√©s de que se revelaran los programas, alegando que la ‚Äúpr√°ctica es similar a robar la libreta de tel√©fonos de todos los estadounidenses, con anotaciones que detallan con qui√©nes hemos hablado, cu√°ndo, durante cu√°nto tiempo y desde d√≥nde. Esta pr√°ctica le da al gobierno un amplio registro de nuestras asociaciones y movimientos p√ļblicos y le revela una gran cantidad de detalles sobre nuestra vida familiar, pol√≠tica, profesional, religiosa e √≠ntima‚ÄĚ, sostuvo la ACLU.

El abogado de la ACLU, Alex Abdo, afirm√≥: ‚ÄúEn virtud de este programa, las agencias de inteligencia esp√≠an una gran cantidad de informaci√≥n sin precedentes. Est√°n literalmente rastreando cada llamada que se realiza en el pa√≠s y la Constituci√≥n simplemente no permite al gobierno hacer eso. Si el gobierno tiene motivos para pensar que un determinado ciudadano estadounidense es sospechoso de cometer un delito, entonces deber√≠a perseguir a esa persona para que sea investigada o vigilada, pero no deber√≠a vigilar en forma indiscriminada las llamadas de millones de estadounidenses inocentes‚ÄĚ.

En este preciso momento, Edward Snowden est√° oculto. Supuestamente a√ļn est√° en Hong Kong, donde le dijo al peri√≥dico South China Morning Post: ‚ÄúNo estoy aqu√≠ para ocultarme de la justicia, estoy aqu√≠ para denunciar la delincuencia‚ÄĚ. En la entrevista con Greenwald y Poitras, Snowden habl√≥ de sus motivos para realizar las filtraciones: ‚ÄúDesde mi escritorio ten√≠a el poder de escuchar las conversaciones de todo el mundo, desde ustedes o su contador, hasta un juez federal o incluso el Presidente si tuviera su correo electr√≥nico personal. ‚ĶNo nos corresponde a nosotros decidir sobre estas cosas. Es la poblaci√≥n la que debe decidir si estos programas y pol√≠ticas son correctos‚ÄĚ.

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