Abr 2 2012
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Pol铆ticaSociedad

EEUU: Afortunados los ricos, que generaron la destrucci贸n

Los ricos est谩n gozando m谩s que nadie de la recuperaci贸n econ贸mica luego de la peor crisis desde la gran depresi贸n; o sea, los mismos que la provocaron son los m谩s beneficiados con el rescate de la destrucci贸n que generaron.

Los m谩s ricos de las m谩s ricos son los que gozan m谩s que todos. Unas 15 mil familias, las que cuentan con ingresos promedio de 23.8 millones de d贸lares, vieron sus ingresos crecer 21.5 por ciento en 2010 (4.2 millones adicionales). Representan el 0.01 por ciento m谩s rico, y concentraron m谩s de un tercio (37 por ciento) del incremento de los ingresos en ese a帽o de recuperaci贸n econ贸mica.

Los integrantes del famoso 1 por ciento tan identificado por el movimiento Ocupa Wall Street recaudaron 93 por ciento del ingreso adicional creado en el pa铆s en 2010 sobre 2009, un total de 228 mil millones de d贸lares. El 1 por ciento que goza de por lo menos 352 mil d贸lares en ingresos anuales y en promedio un mill贸n y pico, tuvo un incremento en su ingreso del 11.6 por ciento (106 mil adicionales).

El 99 por ciento 鈥搊 sea, todos los dem谩s鈥 se qued贸 con s贸lo 7 por ciento del ingreso adicional generado por la recuperaci贸n en 2010; esto es, 80 d贸lares por persona.

Estos c谩lculos, de una investigaci贸n de los economistas franceses Thomas Piketty y Emmanuel Saez, que estudiaron los datos oficiales de tributo hacendario, y resumidos en un art铆culo de Steven Rattner en el New York Times, s贸lo confirman lo que todos sienten a diario: este pa铆s hoy es de, para y por los ricos.

La econom铆a creci贸 3 por ciento en el 煤ltimo trimestre de 2011, report贸 el gobierno la semana pasada, comparado con 1.8 por ciento en el tercer trimestre de 2011. Pero, como sugieren las tendencias de 2010 鈥揺l a帽o m谩s reciente con cifras completas鈥, casi todo el tesoro adicional generado se sigue concentrando en el 1 por ciento m谩s rico.

Robert Reich, ex secretario del Trabajo, profesor e intelectual p煤blico, se帽ala que las recuperaciones econ贸micas recientes han beneficiado cada vez m谩s a los m谩s ricos. El 1 por ciento obtuvo 45 por ciento del crecimiento econ贸mico durante la presidencia de Bill Clinton en los 90, y 65 por ciento durante los tiempos de su sucesor, George W. Bush. Ahora, con Barack Obama, obtiene 93 por ciento del incremento en la generaci贸n de la riqueza nacional.

Reich se帽ala que casi nadie m谩s abajo del 10 por ciento m谩s rico registr贸 una mejora en su ingreso y que, de hecho, la mayor铆a del 90 por ciento de abajo hoy es m谩s pobre. El ingreso ajustado promedio fue de 29 mil 840 d贸lares anuales en 2010, 127 menos que 2009 y casi 5 mil d贸lares menos que en 2000. A la vez, las prestaciones otorgadas por patrones tambi茅n est谩n en declive; menos trabajadores gozan de seguro de salud y planes de jubilaci贸n de sus empresas.

Y por supuesto los ricos son los inversionistas m谩s grandes, y resulta que la bolsa de valores tuvo un incremento de bill贸n y medio s贸lo en el 煤ltimo trimestre de 2011, mientras los del 90 por ciento tienen casi siempre sus casas como el mayor de sus bienes, pero el valor de sus inmuebles se ha desplomado m谩s de un tercio desde 2006.

Peor a煤n: no s贸lo los incrementos en ingresos se han concentrado, sino ha habido un traslado masivo de abajo hacia arriba. Andrew Hacker reporta en la New York Review of Books que, seg煤n sus c谩lculos basados en el censo oficial, desde 1985 el 60 por ciento de la poblaci贸n de abajo ha perdido 4 billones de d贸lares, la mayor铆a de los cuales se han trasladado al 5 por ciento m谩s rico. No es casualidad que Estados Unidos sea en este momento tal vez el pa铆s 芦avanzado禄 m谩s desigual del mundo.

A pesar de todo, los republicanos en el Congreso y sus precandidatos presidenciales favorecen hacer a煤n m谩s marcado este desequilibrio entre el 1 y el 99 por ciento al presentar propuestas para reducir a煤n m谩s los impuestos sobre los m谩s ricos y reducir cada vez m谩s los servicios p煤blicos de salud, educaci贸n y empleo para las grandes mayor铆as. Por su parte, el gobierno de Obama anuncia cada d铆a el gran 茅xito de sus pol铆ticas econ贸micas evidente en la recuperaci贸n, pero, por supuesto, no menciona que benefician casi exclusivamente a los m谩s ricos.

Todo esto en medio de un ciclo electoral donde la econom铆a es el tema que determinar谩 casi todo. Con ello, el gran debate es entre las pol铆ticas econ贸micas que benefician a los m谩s ricos con Obama y las de republicanos que dicen que los ricos se deben beneficiar a煤n m谩s.

La batalla electoral, por cierto, es financiada por los m谩s ricos. El gasto de agrupaciones independientes en las elecciones se ha incrementado m谩s de 108 por ciento en lo que va de este ciclo comparado con los niveles en 2008.

Todos esperan que la inversi贸n de los ricos en esta elecci贸n ser谩 la mayor jam谩s ocurrida (recientemente unos donantes acaudalados se comprometieron a invertir 100 millones para derrotar a Obama). A trav茅s de nuevas entidades conocidas como S煤per PAC, los ricos pueden donar cantidades sin l铆mite para favorecer a un partido o un candidato, siempre que la entidad no 芦coordine禄 sus esfuerzos con una campa帽a electoral. En 2011 los S煤per PAC recaudaron 62 millones; la mitad de este total provino s贸lo de 22 donantes.

Las pol铆ticas que han transformado la econom铆a y a la sociedad en este pa铆s a favor de los m谩s ricos ahora se aplican a la pol铆tica. 芦En el transcurso de las 煤ltimas d茅cadas, el poder del dinero concentrado ha subvertido a las profesiones, destruido a los peque帽os inversionistas, destruido al Estado regulador, corrompido en masa a legisladores y exprimido repetidamente a la econom铆a. Ahora ha venido por nuestra democracia禄, afirma Thomas Frank en un art铆culo en Harper鈥檚, donde detalla c贸mo los ricos ahora son los que seleccionan a los candidatos presidenciales en este pa铆s.

Es cada vez m谩s dif铆cil describir este pa铆s como una 芦democracia禄, a menos que los ricos sean el demos mientras todos los dem谩s s贸lo tienen la opci贸n de comprar boletos de loter铆a para poder ingresar al 1 por ciento y, con ello, ser admitidos a participar en determinar el destino de su pa铆s. La democracia aparentemente no es gratuita.

*Corresponsal de La Jornada de M茅xico en EEUU

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