Mar 12 2019
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Pol铆tica

Estados Unidos: Dos clases emergentes de candidatos dem贸cratas a la presidencia

Es a煤n bastante pronto en la carrera por la designaci贸n del candidato presidencial dem贸crata, cuando s贸lo se han sumado a la carrera diez candidatos de importancia, mientras otra media docena est谩 todav铆a viendo si se decide. Pero no es demasiado pronto para dividir el campo en dos categor铆as: los dem贸cratas del S铆-Podemos y los dem贸cratas del No-No-Podemos

 

Encabezan los del S铆-Podemos Bernie Sanders y Elizabeth Warren, adalides de medidas pol铆ticas que supondr铆an cambios sist茅micos en la forma en que funciona Norteam茅rica. Identificado 茅l mismo como socialista democr谩tico, Sanders ha apoyado siempre medidas m谩s alternativas e igualitarias al capitalismo norteamericano, pero estas alternativas nunca han ido en realidad m谩s all谩 de las adoptadas por los socialdem贸cratas europeos. Ciertamente, en su discurso de 2015 en la Universidad de Georgetown, ilustr贸 su concepto de socialismo democr谩tico refiri茅ndose a las reformas aplicadas por Franklin Roosevelt y Lyndon Johnson鈥擲eguridad Social y Medicare鈥攜 a las aspiraciones a las que dio voz Martin Luther King Jr. Warren apunta tambi茅n a Roosevelt como modelo 鈥攅l reformista que hubo de reformar el capitalismo para poder salvarlo 鈥, pero sus propuestas socialdem贸cratas, como las de atenci贸n sanitaria universal, que desvel贸 anteriormente esta semana en California, as铆 como sus planes fiscales, son a menudo de tanto alcance como los de Sanders. 脡l se autodenomina socialista y ella, capitalista, pero ambos caen dentro del 谩mbito socialdem贸crata.

Dicho esto, es su propuesta (y la de Alexandria Ocasio-Cortez [AOC]) la que est谩 impulsando el discurso dem贸crata. En 2016, Sanders forz贸 la apertura de ventanas de oportunidad en las medidas pol铆ticas aceptables y descubri贸 que una clara mayor铆a de los dem贸cratas llevaba esperando sumarse a ideas tales como Medicare para Todos, matr铆culas universitarias gratuitas y un salario m铆nimo de 15 d贸lares la hora. AOC y Warren descubren hoy niveles parecidos de apoyo al Nuevo Acuerdo Verde (Green New Deal) y a un sistema impositivo m谩s justo. Los tres han logrado un apoyo p煤blico substancial cuando han arremetido contra los super-ricos por su control de la econom铆a, la pol铆tica y el gobierno de Norteam茅rica, un tema que no resonaba de manera tan clara en el trayecto de la campa帽a presidencial desde la campa帽a para la reelecci贸n de Franklin Roosevelt en 1936 (que culmin贸 en la victoria de mayor alcance de la historia electoral norteamericana).

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Amy Klobuchar

El proceso de las primarias dem贸cratas para 2020 se est谩 configurando ya como un refer茅ndum sobre los cambios de gran envergadura que los del S铆-Se-Puede proponen. Los dem谩s candidatos se ven apremiados a dar respuesta tanto al esp铆ritu como a la letra de los del Se-Puede. En este proceso, algunos se han convertido en partidarios del No-No-Podemos, y sus mensajes han quedado reducidos a menudo a explicaciones acerca de por qu茅 no podemos permitirnos universidades p煤blicas gratuitas o una cobertura sanitaria universal p煤blica. Amy Klobuchar puja por dirigir la banda del No-No-Podemos, con avisos aparentemente a diario acerca de qu茅 reformas son inalcanzables. Joe Biden, supuesto que quiera entrar en la refriega, bien puede formular una postura parecida.

Kamala Harris y Sherrod Brown (en caso de que se presente) se han inclinado de modo general por el lado S铆-Podemos del Partido, aunque ninguno ha declarado sentirse c贸modo con la vituperaci贸n de los ricos plut贸cratas al estilo de Roosevelt en el 36. La larga carrera de intimidad con Wall Street de Cory Booker le coloca de golpe en el lado del No-Se-Puede-No del Partido, aunque se ha adherido a algunas propuestas a medio camino: programas piloto de pleno empleo, por ejemplo, lo que sugiere que entiende que tiene necesidad de reinventarse.

Resultado de imagen para hillaryEl No-No-Se-Puede no constituye un programa electoral, con todo, ni siquiera es la base de una candidatura, y no lo es desde luego en un momento en el que hay m谩s dem贸cratas que dicen tener una valoraci贸n m谩s favorable del socialismo que del capitalismo. En un temprano intento de llenar este vac铆o, opina Booker que el pa铆s necesita amor universal, mientras que Klobuchar lanza anuncios diarios de proyectos de ley de mini o micro-reformas que ha presentado con copatrocinadores republicanos, una lectura del zeitgeist dem贸crata que yo encuentro desconcertante, y en la que se oyen desafortunados ecos de la inclinaci贸n de Hillary Clinton por m煤ltiples propuestas de ajustes pol铆ticos, lo que no obr贸 precisamente milagros en su campa帽a.

 

Y como advert铆 al inicio, todav铆a es bastante pronto, y hay tiempo de sobra para reformular mensajes. Las encuestas nos dicen que los norteamericanos tienen un 谩nimo m谩s receptivo a grandes ideas que alteren el sistema de lo que ha sido el caso desde hace una eternidad. Que presten atenci贸n los del No-No-Podemos.

*Columnista del diario The Washington Post y editor general de la revista The American Prospect, est谩 considerado por la revista The Atlantic Monthly como uno de los cincuenta columnistas mas influyentes de EEUU. Vicepresidente del Comit茅 Pol铆tico Nacional de Democratic Socialists of America. Publicado en The American Prospect

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