Feb 22 2021
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Econom铆aOpini贸n

EU: la dictadura del gran capital al desnudo

鈥淓l Estado no es m谩s que una m谩quina para la opresi贸n de una clase por otra, lo mismo en la rep煤blica democr谩tica que bajo la monarqu铆a鈥. Engels

Donald Trump ha sido un empresario muy exitoso. Luego, no cabe esperar que sea un dechado de rectitud.[1] Tambi茅n es de ambiciones grandes. Con experiencia en medios, decidi贸 entrar en la pol铆tica y llegar a lo m谩s alto. Primero entr贸 al partido Dem贸crata, sin 茅xito. Se traslad贸 al republicano y para sorpresa de muchos, primero gan贸 la postulaci贸n y luego la presidencia. De hecho, su ideario y su estilo es muy ajeno al de los republicanos.

Tambi茅n, al de los actuales dem贸cratas. No es una persona que maneje una cultura e ideolog铆a m谩s o menos compacta y sistem谩tica: no es de Boston ni disc铆pulo de Adlai Stevenson. Pero s铆 posee una intuici贸n profunda. Muy por encima de los pol铆ticos tradicionales de EU.

Ideario de Trump

De seguro, el n煤cleo central de su proyecto es recuperar la supremac铆a econ贸mica de los EU, en especial la de su base industrial y tecnol贸gica. En este sentido, deber铆a darse un fuerte traslado desde la atenci贸n de los asuntos externos a la de los asuntos internos. Con lo cual, se deber铆a recuperar el papel din谩mico de la industria (v铆a sustituci贸n de importaciones, reducci贸n de impuestos a la industria dom茅stica y elevaci贸n para las ganancias obtenidas en el extranjero y/o por el impulso del gasto militar), elevar el empleo y los salarios. Otro aspecto, casi impl铆cito en los afanes de reindustrializaci贸n, era romper con la tendencia a la financiarizaci贸n y degeneraci贸n del capital industrial y el predominio del gran capital financiero.

Pero aqu铆 poco o nada se logr贸. En t茅rminos generales, hasta la llegada de la pandemia y en t茅rminos muy gruesos, el programa econ贸mico general se ven铆a cumpliendo en t茅rminos para nada espectaculares, pero s铆 con cierta significaci贸n. En el plano internacional, Trump busc贸 concentrar sus esfuerzos en la competencia econ贸mica, tecnol贸gica y militar con China.

El proyecto-programa tiene una dimensi贸n nacionalista que es clave. La que se debe traducir en un fuerte impulso a la industria local, civil y militar. Asimismo, se trata de generar un fuerte crecimiento de las ocupaciones industriales y elevar los salarios del sector. Lo cual le otorga un ingrediente popular que puede ser clave: el sistema no se salva si no logra apoyo de la clase obrera. Lo que, a su vez, exige romper con la decadencia y regresividad neoliberal. Pero todo esto es para salvar al capitalismo, no para hundirlo.

En este sentido, el proyecto (al igual que otros que emergen en Europa) opera con algunos componentes fascistoides que no son menores. Y no est谩 dem谩s recordar: Hitler, en la Alemania de los a帽os treinta, resolvi贸 el brutal problema del desempleo en poco m谩s de un a帽o y tuvo un apoyo no menor de parte de la clase obrera. Y no olvidemos que se proclamaba 鈥渘acionalista鈥 y 鈥渟ocialista鈥. Todo lo cual, al final de cuentas, era para salvar a los grandes potentados, los Krupp, Thissen y C铆a. La misma falange espa帽ola, en sus primeros tiempos, posaba de anti-capitalista, compitiendo en el campo obrero con anarquistas y comunistas.

Problemas. El enemigo en casa

Para Trump un problema mayor es la falta de una organizaci贸n pol铆tica propia. Con los republicanos no se siente c贸modo y 茅stos tampoco lo quieren. Si lo apoyan es porque les ha dado votos. Y cuando Trump cae en desgracia, no vacilan en abandonar su barco. 脡ste, es un primer d茅ficit clave en el quehacer pol铆tico de Trump. Un segundo y m谩s decisivo es la f茅rrea oposici贸n que ha encontrado en lo m谩s profundo y permanente del aparato estatal (el llamado 鈥渄eepstate鈥). En los aparatos de inteligencia, como el FBI y la CIA, ha encontrado enemigos implacables y que 鈥渄uermen鈥 con la v铆ctima.

De hecho, el FBI ha sido la principal fuente abastecedora de noticias anti-Trump que publicaran el New York Times y el Washington Post. Finalmente, el gran problema de Trump ha sido la irrupci贸n del Corona-virus. Sin 茅ste, es muy probable que habr铆a ganado las elecciones con margen amplio. Pero la pandemia es la pandemia, y salvo China, Corea, N. Zelandia y Vietnam, todos los dem谩s la han sufrido con altos costos.

El fraude electoral

Supongamos que en tal o cual Estado, de 100 votos emitidos ya se han contabilizado 80. De ellos, 49 (un 61,25%) favorecen a Trump y 31 (38,75%) a Biden. La diferencia es de 18 votos y quedan 20 votos por contabilizar. Para que ganara Biden tendr铆a que obtener 20 (un 100%) votos de esos 20 y Trump registrar cero votos en ese faltante. Lo cual, rompe las reglas m谩s elementales de la teor铆a de probabilidades. En diversos estados, la diferencia porcentual en favor de Trump era semejante o parecida. Haciendo un ejercicio num茅rico, estos votos se los adjudicamos a Trump pues era matem谩ticamente (ley de probabilidades estad铆sticas) imposible que perdiera.

En otros Estados, aunque Trump fuera ganando, si la diferencia era m谩s peque帽a y faltaban mayor n煤mero de votos, se las adjudicamos a Biden. A la madrugada del d铆a que sigui贸 a las elecciones la conclusi贸n, muy firme, era la de Trump ganador. Lo reconoc铆an los mismos dem贸cratas. Pero, oh milagros, al mediod铆a de ese d铆a Trump aparec铆a como perdedor. El mecanismo concreto del fraude de seguro fue muy sofisticado y de 茅l, muy probablemente, s贸lo se sabr谩 en unos 30-40 a帽os o m谩s: en este caso, los ladrones no son tontos. Se piden pruebas, pero si usted dice que 2 + 2 = 4, o que 4 es mayor que 3, 驴alguien pide pruebas emp铆ricas?

La feroz dictadura medi谩tica.

Despu茅s del fraude electoral, el ataque de los medios contra Trump ha sido impresionante. Por ejemplo: i) cuando en un discurso a la naci贸n, empieza a se帽alar el problema del fraude, las grandes cadenas televisivas, simplemente le cortan la emisi贸n. Lo transforman en un Presidente mudo; ii) cuando usa sus cuentas de correo electr贸nico, las compa帽铆as propietarias, simplemente eliminan sus cuentas; iii) esos medios, empiezan a encontrar que Biden es pensador profundo y un adalid de la democracia, que su hijo no ha tenido negocios turbios con el fascismo ucraniano, etc.; iv) esos mismos medios, compiten en publicar los m谩s 鈥渉orribles pecados鈥 de Trump.

De seguro Trump no ha sido un santo (por algo fue un empresario exitoso) pero el 80% de esos se帽alamientos no son m谩s que 鈥渇akenews鈥. En fin, como dec铆an Pinochet, Oliveira Salazar y Franco, todo sea por los sagrados valores de la civilizaci贸n occidental y cristiana.

Protestas e invasi贸n del Congreso. La brutal respuesta del FBI y del bloque en el poder

El d铆a en que el Congreso deb铆a aprobar a Biden como presidente, hubo una gran manifestaci贸n en favor de Trump. Al terminar, muchos se dirigieron al Congreso. Y unos 500 se las ingeniaron para saltar murallas y entrar al 鈥渢emplo parlamentario鈥. Nadie iba armado pero los agentes del FBI pronto sacaron sus armas y se vi贸 claramente, como uno le disparaba, a dos metros, a una joven manifestante, la que muri贸 de inmediato. Los muertos llegaron a 5 (todos civiles).

Luego empez贸 una persecuci贸n por todo el territorio contra 鈥渓os malos鈥. Y para el d铆a de la toma del poder por Biden, Washington se transform贸 en una ciudad sitiada: 25 mil soldados, barricadas, agentes encubiertos, calles y rutas de entrada cerradas, etc. 驴Histeria o algo m谩s? Histeria s铆, pero sobretodo una advertencia seria: no sobrepasar los l铆mites que impone el bloque de poder. El que lo pretenda hacer ser谩 reprimido sin miramientos.[2] Y si esto sucede cuando emerge un nuevo proyecto burgu茅s que pone en jaque al actual de las grandes multinacionales y de Wall Street, 聽nos podemos imaginar qu茅 suceder铆a si el proyecto alternativo fuera de los trabajadores y a favor del socialismo.

Sobre el papel del Estado. Lo aparente y lo real

En una sociedad escindida en clases antag贸nicas, hay instituciones b谩sicas cuya funci贸n objetiva se debe ocultar o desfigurar a cualquier precio. Por ejemplo: a) que el proceso de producci贸n capitalista se asienta en la explotaci贸n del trabajo asalariado; b) que el Estado es un aparato de opresi贸n a favor de la clase dominante. Para la legitimidad del sistema capitalista es b谩sico que se enmascaren fen贸menos como los indicados. Respecto al Estado, por ejemplo, se oculta su car谩cter de clase y se lo presenta como 鈥渞epresentante de todo el pueblo鈥 y ejecutor del 鈥渂ien com煤n鈥. Autores como Marx, Engels y Lenin criticaron esas falsedades y pusieron al desnudo la real naturaleza del Estado en el capitalismo.

Podemos recordar a Lenin: 鈥渢omad las leyes constitucionales de los estados contempor谩neos, tomad la manera como son regidos, la libertad de reuni贸n o de imprenta, la 鈥榠gualdad de los ciudadanos ante la ley鈥, y ver茅is a cada paso la hipocres铆a de la democracia burguesa que tan bien conoce todo obrero honrado y consciente. No hay Estado, incluso el m谩s democr谩tico, cuya Constituci贸n no ofrezca alg煤n escape o reserva que permita a la burgues铆a lanzar las tropas contra los obreros, declarar el estado de guerra, etc.鈥榚n caso de alteraci贸n del orden鈥

-en realidad, en caso que la clase explotada altere su situaci贸n de esclava e intente hacer algo que no sea propio de esclavos- 鈥.[3]Tambi茅n indica: 鈥渃uanto m谩s desarrollada est谩 la democracia tanto m谩s cerca se encuentra en toda divergencia pol铆tica profunda y peligrosa para la burgues铆a, del pogrom o de la guerra civil鈥 (鈥) 鈥渓os parlamentos burgueses est谩n tanto m谩s sometidos a la Bolsa y a los bancos cuanto m谩s desarrollada est谩 la democracia鈥.[4]

Alguien pudiera se帽alar que las tesis de Marx y Lenin son correctas cuando la clase obrera se organiza y pone en peligro la subsistencia del orden capitalista. Dir铆amos que 茅sta es una ley indiscutible (aunque muy olvidada por la seudo-izquierda que hoy revive a Proudhon, a F. Ebert y la virgen Mar铆a). Pero la historia tambi茅n nos muestra que, especialmente en pa铆ses con un capitalismo poco s贸lido, suele suceder algo an谩logo.

Por ejemplo, cuando el r茅gimen pasa de un patr贸n de acumulaci贸n a otro, lo que implica reordenamientos en el bloque de poder, seg煤n los cuales tal o cual fracci贸n del capital desplaza a otra y asume la condici贸n de fuerza dirigente. Por ejemplo, que el gran capital financiero y exportador sea desplazado por el capital industrial. O viceversa. Cuando el orden pol铆tico no es s贸lido estos quiebres suelen ser frecuentes. Inclusive, en las llamadas 鈥渞ep煤blicas bananeras鈥, si el presidente de turno buscaba un leve aumento de impuestos a las compa帽铆as gringas (como la United Fruit Co.) bananeras, era r谩pidamente defenestrado.La trama de United Fruit: golpes de Estado y 鈥渞ep煤blicas bananeras鈥 鈥 Diario El Ciudadano y la Regi贸n

Se suele suponer que el r茅gimen pol铆tico de EU es muy s贸lido: Por ejemplo, pudo pasar del capitalismo keynesiano de la posguerra al neoliberalismo impulsado por Ronald Reagan y dem谩s, sin que mediaran fisuras mayores. Pero con Trump, el mismo Bush hijo ha reclamado que 鈥減arecemos rep煤blica bananera鈥. En suma, no s贸lo la econom铆a se resquebraja. Tambi茅n lo hace el sistema pol铆tico: 茅ste ya no parece capaz de absorber-permitir cambios en la forma o modo de operar del capitalismo. Y su hist茅rica reacci贸n frente a los reclamos y desbordes post-electorales nos advierten con claridad: ese tipo de cambios no ser谩n permitidos: la 鈥渄emocracia burguesa鈥 ha pintado su raya, la que es bastante estrecha. En consecuencia, mucho menos cabe esperar que lleguen a aceptar un cambio en favor del socialismo. Lo cual, claro est谩, no se帽ala que esta ruta est茅 prohibida. S贸lo indica que la clase trabajadora debe organizarse con eficacia en todos los frentes de lucha (ideol贸gico, pol铆tico, militar), que operan en un cambio de orden mayor.

El conflicto principal: lo que es bueno para la General Motors ya no es bueno para Estados Unidos

驴Qu茅 fracciones del gran capital integran hoy el bloque de poder en EU? La hip贸tesis a manejar, dicha en t茅rminos muy sint茅ticos y sin mayores explicaciones, nos se帽ala: a) el gran capital trasnacional, de corte industrial; el que, en muy alto grado, opera en el extranjero, fragmentado en m煤ltiples centros de producci贸n parciales; b) el gran capital financiero (Wall-Street), el que empieza a funcionar como centralizador y unificador de esos vastos y dispersos bloques industriales.

En este marco, nos podemos preguntar: 驴cu谩l es el conflicto entre el bloque de poder actual y el proyecto de Trump? Por este lado, las confusiones son de orden mayor, se siguen aplicando cartabones ya agotados y casi nadie parece captar las novedades que han empezado a darse tanto en el plano de la econom铆a como de la pol铆tica.En el cuadro que sigue se muestran algunos datos que nos pueden orientar para bien responder.

Cuadro I: EU, empresas corporativas. Apropiaci贸n de beneficios, 1969 y 2018.

La planta de General Motors en Argentina ya fabric贸 1,5 millones de veh铆culos - Mega Autos

Rubro聽 /聽 A帽o

 

聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 1969

( % s )

聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 2018

( % s )

1.-Total ganancias 聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 100.0 聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 100.0
2.- Nacional 聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 92.7 聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 76.1
3.- Finanzas 聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 15.0 聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 20.1
4.- Comercio 聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 12.4 聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 12.0
5.- Manufactura 聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 45.8 聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 14.1
6.- Resto del Mundo 聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 7.3 聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 24.9
7.- [3+4+6] /聽 [ 1 ]聽聽聽聽聽聽 (*) 聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 34.7 聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽 57.1

Fuente: estimado a partir de 鈥淓conomic Report of ThePresident鈥, 2020. (*) Se puede considerar como indicador del parasitismo del sistema.

En el cuadro, junto al sector financiero colocamos al sector comercio (mayorista y minorista). Con ello obtenemos una primera, muy gruesa y subvaluada estimaci贸n del sector improductivo: faltan algunos rubros de servicios y los gastos improductivos (publicidad, seguridad, etc.) que operan al interior de las empresas industriales. Con todo, podemos ver que estos segmentos pasan de apropiarse un 27,4% de las ganancias totales en 1969, a un 32,1% en el 2018. El rubro que aqu铆 sube es el de Finanzas: desde un 15,0% en 1969 a un 20,1% en 2018. Un aumento fuerte, de un 33%.

Estados Unidos: Repensando la manufactura - Revista FortunaOtro dato que llama la atenci贸n es el brutal descenso de la participaci贸n de las ganancias de la industria manufacturera, la que pasa de casi un 46% en 1969 a un baj铆simo 14,1% en el 2018. En 1969, las ganancias en el sector manufacturero eran 3 veces mayor a las que consegu铆a el sector de Finanzas; en el 2018, Finanzas ten铆a 1,4 veces m谩s ganancias que la industria manufacturera.

El rasgo que tal vez sea el m谩s llamativo, es el espectacular crecimiento de las ganancias de las grandes multinacionales de EU en el resto del mundo. En 1969 estas ganancias llegaban a un 7,3% de las ganancias totales. Luego, en el 2018, ya ascend铆an a casi un 25% de los totales: su participaci贸n se multiplica por 3,4 veces. Consecutivamente, tenemos que las ganancias obtenidas en territorio nacional, como parte de las totales, pasan desde un 92,7% en 1969 a un 76,1% en el 2018. Si comparamos estas ganancias 鈥渇or谩neas鈥 con las que obtiene la industria manufacturera en el territorio propio, en el 2018 eran casi 1,8 veces m谩s altas.

Sabemos que toda multinacional maneja muy fuertes intereses en el extranjero, pero en el caso que nos preocupa, estos parecen que han llegado a ser dominantes. Con lo cual, se genera un problema que no es menor: se afecta, hacia abajo, el crecimiento interno del pa铆s. La creciente internacionalizaci贸n, la alta fragmentaci贸n productiva y geogr谩fica de los procesos producci贸n, el impacto de las denominadas 鈥渃adenas de valor鈥 vienen generando ganancias descomunales para el gran capital trasnacional.

Tambi茅n, serios procesos de des-industrializaci贸n, de desocupaci贸n industrial y de fuertes d茅ficits en el balance de pagos, para EU. Tomemos el caso de los iPhone (celulares), los que son inventados y dise帽ados en EU pero que son producidos casi totalmente fuera del territorio gringo, especialmente en China. Para luego, ya como producto terminado, ser vendidos a EU. Para las transnacionales del mismo EU las ganancias son elevad铆simas, pero para EU el negocio no parece ser tan rentable. Seg煤n Detert y Xing, este rubro explicar铆a 1,4 billones de d贸lares en el d茅ficit del balance de pagos de EU con China.[5]

Dicho de otro modo: lo que es bueno para las grandes trasnacionales, en la actualidad ya no parece ser bueno para el pa铆s. En este marco se pueden entender bien lo que hoy significan, de verdad, eslogan como el del 鈥渋mpulso al libre comercio鈥, el de las 鈥渧entajas del multilateralismo鈥 y dem谩s. El slogan del 鈥渓ibre comercio鈥, por ejemplo, en un mundo totalmente dominado por las grandes trasnacionales monopolistas, no es m谩s que un tapa-rabos (que muy poco oculta), en favor del libre movimiento de los grandes monopolios. O sea, se trata que 茅stos eviten toda posible regulaci贸n o interferencia de los Estados nacionales. Que tengan 鈥渧铆a libre鈥 a lo largo de todo el globo terr谩queo.

En este mismo marco, tambi茅n se puede comprender mejor el mensaje y prop贸sitos claves esgrimidos por Donald Trump. Este parte reconociendo: la decadencia econ贸mica de EU, en especial de su industria manufacturera. El lema 鈥渉agamos a Am茅rica de nuevo grande鈥 apunta en tal sentido. Asimismo, sus afanes por impulsar la inversi贸n en el mercado interno (el territorio nacional), gravar a las utilidades en el extranjero, impulsar la sustituci贸n de importaciones, controlar las tasas de inter茅s, etc.

En este sentido, las nociones (o intuiciones) b谩sicas de Trump, resultan muy ajenas a las manejadas por las c煤pulas de republicanos y dem贸cratas, hoy del todo subordinadas a Wall-Street y a las grandes multinacionales. Valga tambi茅n apuntar: muchos siguen pensando en el partido dem贸crata relativamente progresista del New Deal y de la posguerra, pero ese barco ya se hundi贸. Como lo mostrara el mismo Obama, m谩s all谩 de su refinada oratoria, hoy es un partido muy reaccionario, en la onda de Hillary Clinton y de la muy hist茅rica Nancy Pelosi.

Notas聽聽聽聽聽聽聽聽聽聽

[1] 驴Conoce usted alg煤n empresario exitoso que sea un dechado de honradez y virtud? Si lo conoce pase a cobrar el premio mayor de la loter铆a nacional.

[2]Sobre la escandalosa respuesta de los medios a estos hechos ver Resistir.info, bloque editorial, 鈥淎 pandemia da estupificacao鈥.

[3] V.I. Lenin, 鈥淟a revoluci贸n proletaria y el renegado Kautski鈥, p谩gs. 20-21. Lenguas extranjeras, Pek铆n, 1972.

[4] Ib铆dem, p谩gs. 22 y 23.

[5]Yuqing Xing y Neal Detert, 鈥淗ow the iPhone Widens the United States Trade Deficit with the People鈥檚 Republic of China鈥, Asian Development Bank Institute,Working Paper Series, n掳257, dec. 2010.

 

*Economista chileno, radicado en M茅xico desde 1974, profesor de la Universidad Aut贸noma M茅xico (UAM).

 

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