Mar 21 2005
734 lecturas

Política

EEUU: la diplomacia como arte del desprecio

Aparecida en la revista Piel de Leopardo, integrada a este portal.

‚ÄúEsta es la hora de la diplomacia‚ÄĚ. Eso fue lo que dijo Condoleezza Rice en la audiencia de su confirmaci√≥n en el Senado en enero. Menos de dos meses despu√©s, las acciones de la administraci√≥n Bush han dejado en claro lo que quiere decir con diplomacia, y en el proceso ha acabado con las esperanzas de que el segundo per√≠odo est√© menos marcado por el lenguaje orwelliano de doble sentido y del desprecio hacia el resto del mundo que hubo en el primero.

Prueba al canto es la nominación por Bush de John Bolton como Representante Permanente de Estados Unidos en Naciones Unidas.  Neoconservador extremo y virulento enemigo de la ONU, el nombramiento de Bolton al organismo internacional es una afrenta casi tan descarada como enviar de embajador a México a un notorio enemigo de los inmigrantes o a alguien que desprecie el Holocausto para un cargo diplomático en Israel.

La manera en que Bolton expres√≥ en una oportunidad su odio por la ONU, diciendo que si el edificio de la organizaci√≥n en Nueva York perdiera sus √ļltimos 10 pisos ‚Äďdonde tienen sus oficinas el Secretario General y otros altos funcionarios) ‚Äúno tendr√≠a la menor consecuencia‚ÄĚ, provoca un eco particularmente ominoso en el mundo posterior al 11/9.

Bolton también ha argumentado que Estados Unidos no tiene ninguna obligación legal de pagar su cuota de la ONU y sugirió que sería bueno que no pagara.

 
Teniendo en cuenta las opiniones declaradas por Bolton acerca de la ONU, la Secretaria de Estado Condoleezza Rice una vez más tuvo que desplegar su talento para el lenguaje de doble sentido cuando anunció la decisión de la administración para el cargo en la ONU.

Rice present√≥ a Bolton casi como un campe√≥n del multilateralismo: ‚ÄúNo existe cosa tal como las Naciones Unidas.¬† Existe una comunidad internacional que ocasionalmente puede ser dirigida por la √ļnica potencia que queda en el mundo, que es Estados Unidos, cuando convenga a nuestros intereses y podamos lograr que otros nos sigan‚ÄĚ.

 
El mensaje que la nominaci√≥n envi√≥ a la ONU y a la comunidad internacional era inequ√≠voco y casi imposible de imprimir debido a su obscenidad. La administraci√≥n Bush parece que dice al mundo: ‚Äú¬°J√≥dete! ¬°En la cara! ¬°M√©tetelo!‚ÄĚ
 
La reacci√≥n internacional a la nominaci√≥n de Bolton fue aplastantemente negativa, y hubo muchas cr√≠ticas incluso en la prensa norteamericana. The Sacramento Bee se√Īal√≥: ‚ÄúEl comportamiento nada diplom√°tico de Bolton es una total contradicci√≥n con los atributos asociados con un embajador norteamericano a Naciones Unidas. Requiere de alguien que se le lleve bien con otros. En su lugar, Bolton trata de hacerse due√Īo del campo de juego‚ÄĚ.

 
El peri√≥dico californiano citaba como ejemplo las discusiones acerca de Corea del Norte, durante las cuales ‚ÄúBolton hizo unas declaraciones p√ļblicas en Se√ļl, Corea del Sur, en las que describi√≥ a Kim Jong Il de Corea del Norte como un ‚Äėdictador tir√°nico‚Äô que gobernaba un lugar donde la vida es ‚Äėuna pesadilla infernal‚Äô. Ambas declaraciones eran acertadas, pero no ayudaban en lo absoluto a impedir que Corea del Norte continuara su programa de armas nucleares. Los comediantes pueden tener √©xito con tal lenguaje; los diplom√°ticos no. La descripci√≥n del puesto de trabajo es otra‚ÄĚ.

 
Las declaraciones de Bolton acerca de Cuba han sido a√ļn m√°s inflamatorias y potencialmente m√°s peligrosas, en especial consideradas en el contexto de c√≥mo la administraci√≥n Bush manipul√≥ el espectro de las armas de destrucci√≥n masiva a fin de obtener el apoyo p√ļblico para la invasi√≥n a Irak. The Sun-Sentinel del Sur de la Florida record√≥ el a√Īo pasado que ‚ÄúBolton dijo al Comit√© de la C√°mara de Representantes para las Relaciones Internacionales que el gobierno de Cuba ocultaba programas de investigaci√≥n y desarrollo de armas biol√≥gicas con intenciones terroristas.

Esa aseveraci√≥n sigui√≥ a otra declaraci√≥n similar en 2002, cuando se inform√≥ que Bolton hab√≠a dicho que Cuba ten√≠a ‚Äúuna capacidad limitada para realizar la guerra biol√≥gica ofensiva‚Äô, capacidad que hab√≠a compartido con naciones ‚Äėdelincuentes‚Äô‚ÄĚ. El peri√≥dico llegaba a la conclusi√≥n de que ‚ÄúBolton no present√≥ evidencias, mucho menos una prueba convincente, para respaldar las graves acusaciones en ninguna de ambas oportunidades‚ÄĚ.

 

Política misógina y abusadora

foto
Si la nominaci√≥n de Bolton envi√≥ una clara se√Īal de cu√°l ser√° la actitud de Bush en cuanto a las relaciones con el resto del mundo durante el segundo periodo, otros hechos de la semana pasada evidenciaron el tipo de diplomacia que Estados Unidos piensa practicar. Seg√ļn un despacho de la Prensa Asociada (AP), Estados Unidos ‚Äúhizo el papel de abusador‚ÄĚen la conferencia de la ONU acerca de los derechos de la mujer, celebrada en Nueva York a principios de este mes.

La actitud abusadora lleg√≥ en la forma de m√ļltiples intentos por la delegaci√≥n de la administraci√≥n Bush a la conferencia de la Comisi√≥n Acerca del Status de la Mujer por minar la estructura b√°sica de derechos humanos para las mujeres, desarrollada por 160 naciones hace una d√©cada, la ‚Äúplataforma para la acci√≥n‚ÄĚ adoptada en la conferencia de la mujer de 1995 en Beijing.¬†

Haciéndoles la corte a los fundamentalistas cristianos, la delegación norteamericana trató infructuosamente de enmendar un documento que reafirmaba la plataforma de Beijing con la intención de decir que no creaba nuevos derechos humanos, incluyendo el derecho global al aborto.

 
La plataforma no crea tal derecho, y Estados Unidos se vio forzado a retirar su resoluci√≥n debido a una masiva oposici√≥n. Pero una vez m√°s las acciones de la administraci√≥n dejaron en claro la influencia de los fundamentalistas cristianos en la pol√≠tica global norteamericana y el aislamiento que eso trae para Estados Unidos. AP report√≥ que posteriormente en la conferencia varias delegadas ‚Äúse indignaron porque Estados Unidos trat√≥ de eliminar referencias en varias resoluciones a la plataforma para la acci√≥n adoptada en la conferencia de la mujer de 1995 en Beijing‚ÄĚ.

 
Aunque muchas delegadas reaccionaron airadamente contra el intento de EEUU por minar los derechos humanos globales para las mujeres, la jefa de la delegaci√≥n norteamericana alab√≥ la flexibilidad de su propia diplomacia. Dijo la embajadora Ellen Sauerbrey: ‚ÄúNuestros negociadores han estado trabajando de buena fe creyendo que estaban cediendo y tratando de complacer las preocupaciones de otros pa√≠ses. Fuimos flexibles m√°s all√° del punto que casi pareci√≥ razonable‚ÄĚ.

 
El abuso no funcionó esta vez, y las resoluciones a las que se opuso EEUU finalmente se aprobaron por consenso. Pero la brecha de percepción entre un EEUU que se considera flexible y el resto que vio arrogancia provocó algunas derrotas embarazosas para la delegación norteamericana.

Despu√©s de que EEUU introdujo una resoluci√≥n acerca del avance econ√≥mico para las mujeres, Cuba y Sud√°frica propusieron enmiendas, que fueron aprobadas. Estados Unidos trat√≥ entonces de retirar su propia resoluci√≥n, pero no pudo hacerlo porque seg√ļn el reglamento las enmiendas hab√≠an sido aprobadas. Al final Estados Unidos se vio forzado a oponerse a su propia resoluci√≥n, que de todas maneras fue aprobada por consenso.

 
El nombramiento de Bolton y el fiasco en la conferencia de la ONU para la mujer parecería que era suficiente burla al mundo para una semana. Pero no para esta administración; la semana pasada Condoleezza Rice anunció que Estados Unidos se retiraba de la Convención de Viena para las Relaciones Consulares, un acuerdo del que el propio Estados Unidos había sido campeón en 1963.

La raz√≥n para la retirada: recientemente la Convenci√≥n de Viena fue invocada ‚Äďexitosamente‚Äď para cuestionar sentencias de muerte impuestas a extranjeros que no hab√≠an sido debidamente informados de que ten√≠an derecho a solicitar ayuda de sus consulados.

Estados Unidos es el √ļnico pa√≠s de Occidente en su total aplicaci√≥n de la pena de muerte, y por eso el pa√≠s regularmente es se√Īalado como violador de los derechos humanos por organizaciones internacionales de derechos humanos. Ahora, a fin de mantener en operaci√≥n la maquinaria de la muerte sin que se lo impidan las cortes√≠as diplom√°ticas, Estados Unidos se retira de un acuerdo dise√Īado para proteger los derechos de los ciudadanos norteamericanos en pa√≠ses considerados menos respetuosos de la ley.

El ‚Äúequipo‚ÄĚ de Rice

fotoLa gota que rebos√≥ la copa en lo que la administraci√≥n quiere decir por diplomacia y su total desprecio por lo que la Declaraci√≥n de Independencia llama ‚Äúun respecto decente por las opiniones de la humanidad‚ÄĚ, lleg√≥ durante el fin de semana con la noticia de que el Presidente Bush nombrar√≠a a Karen P. Hughes (der.) para dirigir el esfuerzo del Departamento por reparar la imagen de Estados Unidos en el exterior, en particular en el mundo √°rabe.

 
Hughes, destinada a convertirse en subsecretaria del Departamento de Estado para la diplomacia p√ļblica y los asuntos p√ļblicos, no tiene casi experiencia en asuntos extranjeros. Su principal credencial parece ser que ella es de suma confianza del presidente, una operativa pol√≠tica h√°bil y muy partidaria, y ‚Äúpala‚ÄĚ leal de las pol√≠ticas y perspectivas de la administraci√≥n.

 
Con Condoleezza Rice y John Bolton al frente, la diplomacia de EEUU durante los pr√≥ximos cuatro a√Īos parece que ser√° una mezcla de doble sentido, abuso y relaciones p√ļblicas. Si la experiencia de la √ļltima semana en la reuni√≥n de la ONU acerca de los derechos de la mujer es un presagio, esta f√≥rmula producir√° muchos fracasos y embarazos.

 
Posdata. Si había alguna duda de que el nombramiento de Bolton y los otros desmanes descritos anteriormente son parte de un patrón de escupir en la cara del mundo, el Presidente Bush la eliminó el miércoles al nombrar al Subsecretario de Defensa Paul Wolfowitz, un halcón aun más feroz e importante que Bolton y aborrecido internacionalmente por su rol de abogado principal a favor de la guerra de Irak dentro de la administración Bush, a la presidencia del Banco Mundial.

——————————–

* En Progreso Semanal.

  • Compartir:
X

Envíe a un amigo

No se guarda ninguna información personal


    Su nombre (requerido)

    Su Email (requerido)

    Amigo(requerido)

    Mensaje

    A√Īadir comentario