Ene 2 2012
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Pol铆ticaSociedad

EEUU: Sorpresas te da la vida

El 2011 fue a帽o de sorpresas en y para Estados Unidos. 芦Expertos禄, analistas, encargados de inteligencia, pol铆ticos, think tanks, los grandes medios, nadie pronostic贸 casi nada de lo que ocurri贸 en pa铆s ni en el resto del mundo.|DAVID BROOKS

La gran sorpresa de 2011 fue la rebeli贸n, desde la primavera 谩rabe hasta el 芦oto帽o estadunidense禄, pasando por los movimientos de los indignados en Europa. Por ello la revista Time nombr贸 persona del a帽o al 芦manifestante禄.

Aparentemente nadie de las c煤pulas o de los expertos se imagin贸 la primavera 谩rabe, ni mucho menos la ca铆da de lo que afirmaban era uno de los reg铆menes m谩s estables (y con mayor financiamiento estadunidense) en la regi贸n: Egipto. De hecho, a煤n est谩n descubriendo la disidencia dentro del sistema que tanto apoyaban. Aunque descubrieron, con el alzamiento de Plaza Tahrir, a los j贸venes, apenas van enter谩ndose de otros actores, como los trabajadores.

En un extraordinario reportaje del Washington Post, se revela que una mujer obrera fue tal vez el origen de la rebeli贸n en Egipto. Hace cinco a帽os se desat贸 una huelga en demanda de mejores salarios en una f谩brica textilera en Mahalla el-Kubra. Todo empez贸 con Wedad Demerdash, de 44 a帽os de edad, madre de cuatro hijos y trabajadora en la f谩brica de hilados de algod贸n Misr Spinning & Weaving Co en el centro industrial de Egipto, al lado del Nilo.

Ella ayud贸 a organizar la huelga en diciembre de 2006, acci贸n que nutri贸 otras acciones laborales que culminaron con el llamado a un paro nacional el 6 de abril de 2008. Esa es la fecha que inspir贸 al grupo de Facebook 6 de abril, el cual despu茅s fue utilizado para convocar a las manifestaciones en la plaza Tahrir en enero de 2011. El Post cuenta que al principio los hombres de la f谩brica titubearon en sumarse a esa huelga en 2006, y que fue Demerdash quien asumi贸 el liderazgo de las mujeres en una marcha a la planta coreando 芦驴d贸nde est谩n los hombres?, aqu铆 est谩n las mujeres禄, hasta avergonzar tanto a sus compa帽eros que finalmente se unieron a ellas. Tres d铆as despu茅s, los trabajadores triunfaron.

El Post se帽ala que se suele olvidar el papel de los trabajadores en el alzamiento en Egipto, pero que desde el inicio ellos se sumaron a las manifestaciones en Tahrir y continuaron realizando huelgas por todo el pa铆s a lo largo de 2011 hasta hoy d铆a.

En Estados Unidos, la aparici贸n de Ocupa Wall sorprendi贸 a c煤pulas, a expertos y a gran parte de la 芦izquierda禄. Pero tambi茅n hab铆a antecedentes y pugnas que ya avisaban de algo.

En febrero y marzo se realiz贸 algo casi inusitado con la ocupaci贸n del Capitolio del estado de Wisconsin por trabajadores del sector p煤blico 鈥搒obre todo bur贸cratas, trabajadores de servicios sociales y de salud, y maestros鈥 durante semanas, apoyados por estudiantes, sindicalistas de todo el pa铆s, granjeros y hasta inmigrantes.

Eso fue detonado por el intento del gobernador republicano y sus aliados de partido en el Congreso estatal de anular los principales derechos laborales 鈥搒obre todo la negociaci贸n del contrato colectivo鈥 con trabajadores del sector p煤blico. Esa iniciativa, adem谩s, era s贸lo una de varias que se intentaron aprobar en varios estados m谩s. La movilizaci贸n y su apoyo a nivel nacional asustaron a las c煤pulas, y es posible que se impulse un referendo para expulsar al gobernador de su puesto (ya se logr贸 hacerlo con dos legisladores republicanos que promovieron la iniciativa).

Las pancartas indicaban 芦protesta como un egipcio禄 y 芦si Egipto logr贸 la democracia, por qu茅 Wisconsin no禄. De hecho, un l铆der sindical egipcio, Kamal Abbas, actor clave en la rebeli贸n de su pa铆s, envi贸 un mensaje a 芦los trabajadores de Wisconsin: estamos con ustedes como ustedes estuvieron con nosotros禄.

Meses despu茅s, en los campamentos y acciones de Ocupa Wall Street, uno se topa con participantes de 茅sta y otras luchas m谩s. Vale recordar que las movilizaciones sociales m谩s grandes de Estados Unidos en a帽os fueron las encabezadas por millones de inmigrantes a mediados de la d茅cada pasada (que sorprendieron a todos, incluidos los grandes medios), como el movimiento contra las guerras, y antes de eso, la gran sorpresa de Seattle con la cual naci贸 aqu铆 el movimiento altermundista.

De repente, y lo que provoca la mayor preocupaci贸n entre el 1 por ciento y las autoridades, es que los participantes de este mosaico de luchas anteriores se est谩 encontrando en las calles de cientos de ciudades y pueblos a lo largo del pa铆s. No hay nada m谩s 芦peligroso禄 que estas expresiones de democracia para las c煤pulas, recuerda una y otra vez Noam Chomsky.

Aqu铆 a煤n no hay una plaza Tahrir, pero el hecho de que el movimiento no s贸lo se comunica y dialoga entre diversas luchas locales, sino tambi茅n con los egipcios y otros rebeldes en los pa铆ses 谩rabes como los de Europa y 鈥揺n gran medida a trav茅s de inmigrantes鈥 con los de Am茅rica Latina preocupa a las c煤pulas. La solidaridad entre el 99 por ciento tambi茅n es peligrosa para el 1 por ciento.

El gran historiador rebelde Howard Zinn cont贸 en entrevista con La Jornada que la historia est谩 repleta de sorpresas, que casi nunca se han pronosticado los grandes cambios ni el inicio de los movimientos m谩s importantes. De hecho, dijo que su labor de historiador era rescatar 芦las incontables peque帽as acciones de gente desconocida que lleva a esos grandes momentos禄.

En su autobiograf铆a Zinn escribi贸 que 芦el cambio revolucionario no llega como un momento catacl铆smico (隆cuidado con tales momentos!), sino como una sucesi贸n interminable de sorpresas, caminando de manera zigzagueante hacia una sociedad m谩s decente禄. Agreg贸 que 芦no creer en la posibilidad del cambio dram谩tico es olvidar que las cosas han cambiado, no lo suficiente por supuesto, pero lo suficiente para demostrar lo que es posible. Nos hemos sorprendido antes en la historia. Podemos ser sorprendidos de nuevo. De hecho, podemos hacer la sorpresa禄.

Todo promete que 2012 ser谩 otro a帽o de sorpresas (ojal谩 que sean las que hacemos y no las que se nos hacen).

*Corresponsal de La Jornada de M茅xico en EEUU

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