Ago 18 2014
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Sociedad

El alcohol y los chilenos

Una de las certezas del imaginario colectivo chileno es que se bebe much铆simo, que nuestro alcoholismo es de nivel mundial. Varios personajes nacionales han tenido problemas con el alcohol. Sin entrar en detalles, cantantes, actores, pol铆ticos, deportistas, empresarios, escritores. Sobre todo escritores. Y hombres de vida com煤n. Un clima propicio nos convierte tambi茅n en buenos productores.
En relaci贸n quiz谩 l贸gica con lo anterior, la religi贸n incluye varias referencias. Desde No茅, el vino ha sido importante para el cristianismo, al punto que su principal ritual (la Eucarist铆a) se basa en la consagraci贸n del vino. La conexi贸n va m谩s all谩: los propios sacerdotes tuvieron activa participaci贸n, en t茅rminos hist贸ricos, con el desarrollo de la industria. Un ejemplo son los aguardientes. Habr铆a sido el jesuita Miguel de Agusti, a finales del siglo XVI, quien los fabric贸 por primera vez, usando hollejos de uva. El invento se propag贸 por el mundo y en particular a Am茅rica. Ya se sabe el estrago que caus贸 en la poblaci贸n aborigen. En Chile, los jesuitas tambi茅n tuvieron protagonismo. 鈥淔ueron los principales productores de vino en el inicio de la conquista鈥, se帽ala el profesor Jos茅 de Pozo, de la Universidad de Quebec.

De todas formas, los pueblos precolombinos tambi茅n ten铆an bebidas alcoh贸licas, todas fermentadas. Se fermentaba principalmente ma铆z, pero tambi茅n agave y yuca, inclusive quinoa. Nuestra actual chicha (de uva o manzana) es de origen mestizo. La chicha aut茅ntica es la que se hace del ma铆z y la etimolog铆a de la palabra es probablemente maya, seg煤n los entendidos.

En general, las bebidas alcoh贸licas eran consumidas en rituales religiosos, pero algunas comunidades, como los muisca de Colombia, realizaban un consumo m谩s regular y las prefer铆an al agua. Villalobos afirm贸 hace poco que el hombre mapuche viv铆a entregado a la bebida. Se le fue un dato: el muday mapuche es de muy baja graduaci贸n (se habla de 2潞 y 3潞) y alto poder nutritivo, sobre todo si se combina con harina tostada, en el brebaje llamado kupilka . Lo anterior lo se帽ala la investigadora Oriana Pardo, quien actualmente reside en Italia, en un estudio titulado Las chichas en el Chile precolombino . Ella indica tambi茅n que su constante ingesti贸n tuvo una consecuencia inesperada que sorprendi贸 a los espa帽oles: la ausencia de c谩lculos renales en la poblaci贸n aborigen. Entre los ib茅ricos ese mal era una aut茅ntica epidemia. Varios cronistas terminan recomendando el uso regular de la bebida aborigen como medicina.o
La evoluci贸n del consumo

La 煤ltima cifra de consumo mundial indica que en Chile los hombres beben en promedio 13,9 litros de alcohol puro al a帽o. Las mujeres beben menos: 5,5 litros. La ingesta es superior en otros lugares, como Rusia o Europa del este en general. A primera vista, las cifras aparecen exorbitantes. Pero fueron mayores en el pasado.

En los primeros estudios cuantitativos de la d茅cada del 60, se se帽ala a Chile como ejemplo mundial. La Organizaci贸n Panamericana de la Salud llev贸 a cabo un an谩lisis de la mortalidad en diez ciudades de Am茅rica Latina m谩s Bristol, Inglaterra, y San Francisco, EE.UU. En cada una de estas poblaciones se emple贸 un procedimiento de muestreo sistem谩tico para seleccionar dos mil fallecimientos de personas de 15 a 74 a帽os de edad. Se concluye que la ciudad de Santiago ten铆a el porcentaje m谩s alto de muertes asociadas al alcohol, seguida por M茅xico, DF. Entre ambas urbes reun铆an el 50% de las muertes. Otro estudio, de 1967, se帽ala que en Chile el 36% de los ingresos a hospitales siqui谩tricos eran a causa del alcohol, el porcentaje m谩s alto de Latinoam茅rica. Ese mismo estudio se帽ala que en el 70% de los accidentes de tr谩nsito estaba presente el alcohol, nuevamente el 铆ndice m谩s alto de Latinoam茅rica. El 42% de los chilenos declaraba que se emborrachaba a lo menos una vez a la semana.alcoholismo1

El rastreo de los or铆genes del problema nos lleva necesariamente al siglo XIX. En los albores de la independencia no hay consenso entre los especialistas respecto del nivel de consumo. Algunos, como Claudio Gay y Guillermo C. Blest, se帽alan incluso que 茅ramos un pueblo relativamente sobrio, salvo para ocasiones especiales. Pero hacia 1850 ocurre un hecho que los especialistas consideran una peque帽a revoluci贸n: la llegada de las cepas francesas, lo que tra铆a aparejado su respectivo en贸logo franc茅s. Curiosamente quienes propiciaron el cambio eran empresarios de la miner铆a: Cousi帽o, Subercaseaux, Err谩zuriz y Fern谩ndez Concha. Junto con ello, ocurre otra 鈥渞evoluci贸n鈥: la guerra 鈥渄e pacificaci贸n de La Araucan铆a鈥, que gener贸 la primera gran migraci贸n campo-ciudad. Para Santiago fue el inicio de un periodo oscuro: aumentaron los habitantes en los m谩rgenes, con multitudes establecidas sin ning煤n tipo de servicio b谩sico que les sustentara. Muchos hicieron su agosto. Entre ellos, los productores de bebidas alcoh贸licas. El alcoholismo hizo presa f谩cil entre una masa que casi no ten铆a oportunidades laborales en Santiago. A帽os despu茅s, una parte emigr贸 nuevamente, a las salitreras o a la fiebre del oro en California.

El diagn贸stico de los autores coincide: el consumo fue creciendo de manera constante, dispar谩ndose luego de la guerra del Pac铆fico. A finales del siglo XIX, diversos documentos hacen referencia al 鈥淪an Lunes鈥, una verdadera instituci贸n nacional que provocaba ausentismo laboral del 60% el primer d铆a de la semana. En ese ambiente, el escritor y caricaturista Juan Rafael Allende, uno de los fundadores del Partido Dem贸crata, inici贸 una cruzada personal contra el alcohol, denunciando que 鈥減or cada carro de pan hay diez de vino鈥. Agrega el dato de que en Santiago hab铆a 50 panader铆as y 300 bodegas de vino. A esto 煤ltimo hay que agregar dos mil puestos de licores, chichas y cervezas. Uno de sus blancos preferidos fueron los cl茅rigos. Dice: 鈥淎h铆 est谩n los capuchinos y los dominicos (…) los santos religiosos venden miles de arrobas de chichas, vinos y aguardientes de todos los grados鈥. Recabarren tambi茅n fue un importante activista anti-alcohol y en muchos discursos expone la dram谩tica situaci贸n del pueblo. En un art铆culo en 1909 se帽ala: 鈥淟as marcas de vinos: Cruchaga, Tocornal, Err谩zurriz, Subercaseaux, Concha y Toro, Sanfuentes, etc., que venden vinos finos y ordinarios, 驴no representan acaso los nombres de nuestros gobernantes y legisladores? Si no hubieran borrachos, 驴a costa de qui茅nes mantendr铆an sus fortunas, su posici贸n y sus puestos en el gobierno, en el Congreso y en los municipios?鈥.

Otro punto que ataca Recabarren es la primera ley de alcoholes, promulgada en 1902. Esa ley tiene una historia curiosa. De partida, su discusi贸n llev贸 17 a帽os. Como novedad inclu铆a un impuesto, no para moderar el consumo, sino para 鈥渉acer participar al Estado y a los municipios del negocio鈥, seg煤n indica la prensa de la 茅poca. Con ello se cre贸 el Servicio de Impuestos Internos, cuyo fin original era recolectar y administrar esas ganancias. La percepci贸n de Recabarren puede ser confirmada con cifras. Datos gremiales indican que antes de la guerra del Pac铆fico, en 1877, la producci贸n nacional de vino era de 43 millones de litros. En 1937, previo al gobierno de Pedro Aguirre Cerda, la producci贸n era 354 millones de litros. Casi todo para consumo interno, porque las exportaciones eran escasas. Como la poblaci贸n adulta de sexo masculino era de dos millones y medio, se estima un consumo de 180 litros por persona al a帽o. Cada dos d铆as, el chileno se tomaba un litro de vino, y eso sin contar otras bebidas. Debe advertirse que los ni帽os tambi茅n beb铆an, y mucho, lo que est谩 bien documentado.

Un art铆culo de Nicol谩s Cruz, doctor en historia de la Universidad Cat贸lica, revisa las causas de enfermedad m谩s comunes del Chile de finales del siglo XIX. Establece la ingesta de alcohol como la causa m谩s importante. El hecho influy贸 en la crianza de los hijos, llev谩ndonos a las tasas de mortalidad infantil m谩s altas del mundo. Hab铆a otra cosa que afectaba la mortalidad infantil: la falta de comida. Los poetas de la Lira Popular se帽alan al hambre como otro motivo para beber. Se tomaba para el hambre, y tambi茅n para el fr铆o, para el aburrimiento, para recibir, para despedir, etc. Y se tomaba cuando mor铆an los ni帽os.

A pesar de la gravedad del problema, reci茅n se estableci贸 un control en la d茅cada de 1930. Primero el presidente Alessandri Palma declar贸 que eliminar铆a las vi帽as. Los productores se alarmaron. Seg煤n dec铆an, el alcoholismo se originaba por falta de educaci贸n. Luego de much铆simo debate, se promulg贸 una ley que limitaba la producci贸n, la que fue considerada casi un atropello a la libertad. De esta forma, la producci贸n se mantuvo estable hasta 1974, que es cuando la Junta Militar la derog贸. Obviamente, despu茅s de 1974, los litros por a帽o aumentaron. El peak fue de 600 millones, el a帽o 82. Nuevamente casi 铆ntegros para consumo interno, porque el fen贸meno exportador de vino debi贸 esperar a la d茅cada de los 90.

Una conclusi贸n

En resumen, los niveles de consumo en el pa铆s no son algo inherente a nuestro car谩cter. No es ni la raza, ni la gen茅tica, ni una malformaci贸n del h铆gado. Es claramente una cuesti贸n cultural que surge en la segunda mitad del siglo XIX. La evidencia muestra que se trata de una consecuencia de las inversiones en la industria del vino, lo que gener贸 un c铆rculo 鈥渧irtuoso鈥, en t茅rminos comerciales. Crec铆a el consumo, crec铆a la producci贸n y as铆 sucesivamente. Las grandes fortunas nacionales le deben mucho al alcoholismo.

Llevar un pueblo al marasmo no es una idea nueva. Los ingleses, luego de fracasar reiteradamente en su intento de comerciar con el enorme mercado chino, tuvieron a finales del siglo XVIII una idea tan brillante como macabra: venderles opio. El consumo se expandi贸 explosivamente por el Celeste Imperio. Cuando China dict贸 leyes para limitar el consumo, Inglaterra bombarde贸 sus puertos. Se declaraba la primera de las guerras del opio.

La ley de Alessandri Palma, del a帽o 1937, fue una buena medida, pero ocurre luego de casi cien a帽os de tomar sin control. Por suerte en ese caso no hubo bombardeos.

*Publicado en 鈥淧unto Final鈥, edici贸n N潞 810, 8 de agosto, 2014

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    3 Coment谩rios - A帽adir comentario

    Comentarios

    1. Jorge D. Etchevers
      19 agosto 2014 18:43

      En la 茅poca precolombina no hab铆a trigo en Chile. Dif铆cilmente podr铆an haber utilizado 芦harina tostada禄, en el concepto actual de la misma. Podr铆a haber sido fabricada con otros granos como la qu铆noa(quinoa, k铆nua o kinuwa) pero yo no he visto ning煤n antecedente al respecto. Especialmente porque esas qu铆noas primitivas ten铆an un elevado nivel de saponinas y hab铆a que lavarlas antes de consumirlas.

    2. mateo elio ruiz
      22 agosto 2014 14:56

      los negros no chupaban a pesar del trabajo en las minas ni le jalan hoy a la droga, en cambio el blanco s铆, cuando mas arriba mejor y mas brindis.

    3. ricardo
      4 noviembre 2015 15:08

      Estimado Jorge Etchevers: tienes raz贸n en lo que dices. Pero por requerimientos de espacio, me 芦com铆禄 como 200 a帽os de historia. El uso de la harina tostada es posterior a la llegada de los espa帽oles y la palabra 芦kupilka禄 es probablemente importada. Todo ser谩 arreglado en el libro que preparo al respecto (donde no hay restricciones de espacio!!)