Oct 29 2020
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OpiniónPolítica

El apoyo del Papa a las uniones del mismo sexo no es sorpresa, pero sigue siendo un gran problema

El estreno del documental ¬ęFrancesco¬Ľ realizado por el cineasta ruso Evgueny Afineevsky, y espec√≠ficamente los dichos del Papa a favor de la uni√≥n civil de los homosexuales,¬†tuvieron m√°s repercusi√≥n que la importante enc√≠clica publicada a comienzos de este mes por el jefe global de la iglesia cat√≥lica.

Francis una vez me llamó, un hombre gay, para afirmar mi sacerdocio. Ahora está expresando su solidaridad con los homosexuales en todas partes. Yo no tenía conocimiento previo ni del documental de Evgeny Afineevsky, Francesco, ni de la entrevista que contiene la nueva formulación del Papa Francisco de su posición anterior sobre las uniones civiles del mismo sexo. Sin embargo, no me sorprendió. Cualquiera con alguna experiencia pastoral sabe que al tratar con la personalidad de un individuo, se comienza desde donde está. El Papa Francisco abandona su audiencia semanal en el Vaticano.

Dado un episcopado muy alegre y muy cerrado en muchos pa√≠ses, para quienes la conversaci√≥n serena y adulta sobre estas cosas ha sido, hasta hace poco, casi imposible, la pregunta ha sido en gran parte: ¬Ņcu√°nto tiempo tomar√≠a el buen sentido b√°sico de la mayor√≠a de las personas? ¬ŅLa gente cat√≥lica y lo que han aprendido sobre la sexualidad humana se filtre hacia arriba para que el clero mayor no tenga que temer? Y es aqu√≠ donde el Papa Francisco ha sido tan bueno. Claramente, no le asusta el tema.

Esto fue evidente para m√≠ cuando me llam√≥ por tel√©fono para afirmarme en mi sacerdocio, anulando un intento que se hab√≠a hecho para eliminar mi condici√≥n de cl√©rigo porque soy un hombre abiertamente gay. ‚ÄúSoy el Papa Francisco‚ÄĚ, dijo la voz al otro lado de la l√≠nea, de la nada, una tarde de julio de 2017. Y luego esto: ‚ÄúQuiero que camines con profunda libertad interior, siguiendo el esp√≠ritu de Jes√ļs. Y te doy el poder de las llaves. ¬ŅLo entiendes? Te doy el poder de las llaves ¬ę.

Cuando mis amigos comenzaron ayer a bombardearme con enlaces de noticias a la historia de que el Papa Francisco hab√≠a manifestado su apoyo a las uniones civiles entre personas del mismo sexo, experiment√© tanto sorpresa como sorpresa por la sorpresa. A mi modo de ver, lo que dijo es algo no especialmente nuevo y, sin embargo, realmente ¬ęun gran problema¬Ľ.

No es especialmente nuevo, ya que era bien sabido que, antes de convertirse en Papa, el entonces arzobispo Bergoglio hab√≠a propuesto uniones civiles entre personas del mismo sexo.durante el debate sobre el matrimonio entre personas del mismo sexo en Argentina en 2010. Esa fue en ese momento una posici√≥n muy valiente: el Vaticano hab√≠a prohibido espec√≠fica y p√ļblicamente a los cat√≥licos apoyar cualquier forma de reconocimiento de las relaciones entre personas del mismo sexo, incluso como un ¬ęmal menor¬Ľ para apoyar el matrimonio entre personas del mismo sexo.

Desde que se convirtió en Papa, Francisco se había referido a su posición en Buenos Aires en entrevistas en varias ocasiones, aunque no, hasta donde yo sé, en cámara.

Entonces, ¬Ņpor qu√© estos √ļltimos comentarios son ¬ęun gran problema¬Ľ? En parte porque el santo padre est√° representando claramente tales uniones civiles como algo bueno y deseable, que debe promoverse activamente, en lugar de un mal menor. Y segundo, porque afirma lo correcto de que las parejas del mismo sexo formen una familia y sean parte de la familia de la iglesia.

Evidentemente, esto creará oleadas en países donde la homosexualidad es ilegal, además de causar angustia a los estadounidenses conservadores que han buscado la exención legal del empleo de parejas del mismo sexo que han entrado en uniones civiles.

Si bien aparentemente solo es un peque√Īo cambio con respecto al punto de vista del ¬ęmal menor¬Ľ, la posici√≥n de Francis es inconcebible para alguien que cree que los actos entre personas del mismo sexo son pecados mortales, lo que lleva a los involucrados al infierno. Si creyeras en esas cosas, buscar√≠as romper esas parejas,no estabilizarlos.

De lo cual podemos deducir que el Papa Francisco no cree esas cosas. Y aqu√≠ quiero expresar mi sorpresa por la sorpresa. Creo que el mundo de habla inglesa, con sus suposiciones ilustradas y protestantes sobre c√≥mo funciona la ense√Īanza religiosa, realmente no comprende c√≥mo se ha desarrollado la discusi√≥n sobre las personas LGBT en la iglesia cat√≥lica.

No hay puntos importantes de doctrina en juego, nada en los credos que ponga en riesgo la forma de nuestra salvaci√≥n. Y no hay verdaderos escr√ļpulos sobre los textos b√≠blicos aparentemente hostiles, ya que las lecturas fundamentalistas son, en cualquier caso, oficialmente desaprobadas por la autoridad eclesi√°stica.

El tema que se presenta es de antropología y es bastante simple: o bien es cierto que ser gay o lesbiana es una forma viciosa o patológica de una humanidad que sólo es auténticamente heterosexual; o es cierto que ser gay o lesbiana es simplemente algo que es una variante minoritaria no patológica de la condición humana.

Si es lo primero, entonces ¬ęceder¬Ľ a ser gay o lesbiana es seguir el camino de su trastorno objetivo y, en √ļltima instancia, excluirse de la gracia. Si es lo √ļltimo, entonces convertirse en quien es comienza por lo que se encuentra a s√≠ mismo, incluida su orientaci√≥n sexual, y la humanizaci√≥n apropiada de su deseo sexual se resolver√° en las relaciones apropiadas con el tiempo.

Algunos comentaristas se han apresurado a se√Īalar la distinci√≥n entre las uniones civiles del mismo sexo y el matrimonio, diciendo que una es posible para los cat√≥licos mientras que la otra nunca lo ser√°. Creo que eso es un poco enga√Īoso. Como sacerdote que ha tenido el privilegio de ser testigo en varias ceremonias del mismo sexo, donde en cada ocasi√≥n la pareja daba su propio t√≠tulo a lo que hac√≠an, yo dir√≠a esto: que se levante el pastel antes de poner la guinda.

El pastel en cuesti√≥n es nuestra cultura y conocimiento compartidos con respecto a las parejas del mismo sexo legales y en p√ļblico.

Lo importante ha sido la consecuci√≥n de garant√≠as legales para una vida estable. Pronto, la primera generaci√≥n de ni√Īos gays y lesbianas para quienes el matrimonio civil nunca fue imposible llegar√° a la edad de contraer matrimonio. Que tengamos el pastel, y la afirmaci√≥n del Papa de que deber√≠amos tenerlo, es maravilloso. La discusi√≥n sobre la forma y el color del glaseado sin duda ser√° todo eso y m√°s.

‚ÄĘ James Alison es un sacerdote y te√≥logo cat√≥lico

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